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diciembre 9, 2013

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Muchas Gracias

Doctrina de Gracia

octubre 2, 2013

 -Los 24 Principios de Fe que nos Consagran –

Este es el Cuerpo Doctrinario, de Sabiduría, sobre el cual alzamos nuestro Templo.

1)    Dios ES. Existe cuan Ley de Vida independiente de las creencias humanas, de las religiones y de la historia del Hombre. Es Ley en cuanto su Creación posee un Orden Intrínseco de Vida que actúa a según de los grados de inteligencias creadas.

2)    Dios es Espíritu. En cuanto Es Inteligencia Suprema sin forma pero que puede manifestarse en toda forma de su Creación. Espíritu en términos divinos es Vida Consciente de Sí Mismo.

3)    El Hombre posee un Espíritu que es parte, semejanza e imagen, de Su Creador. El Espíritu en el Hombre es Dios en el Hombre. ‘Orar En y Por Espírito al Padre que ES Espíritu’ es la esencia de esta verdad trascendente.

4)    Es ‘Padre’ en cuanto es Origen Creador, Patria, Matriz y Gen sustancial de toda Inteligencia creada. Siendo Dios debe entenderse la calificación de ‘Padre’ como un rol, una calidad, que explica al Hombre que su propia existencia se encuentra ligada a este Origen Primordial.

5)    El Creador no es un ‘Ser similar al humano’  o (como) (solo) algo superior al Hombre. La Creación es infinita, insondable, y posee leyes profundas imposibles de descubrir en su totalidad. El Espíritu Padre es un Creador Consciente de lo que Crea: a eso se llama ‘Plan’. Un ‘Plan’ inconmensurable del cual el Hombre hace parte.

6)    Siendo el Espíritu Padre inalcanzable sin el Poder del Espíritu en la persona, y requiriendo el Hombre ser Gobernado por Su Espíritu para lograr unidad con el Creador: es menester que el Ser Humano reconozca y viva al Espíritu que le habita.

7)    Siendo el Hombre un Ser mental, sensual y carnal, y hallándose éste en un Mundo de Polaridad (Bien y Mal), la tarea vital de convertirse en un Ser Espiritual ha sido, desde los albores de la conciencia humana, una lucha, un combate y la gran cuestión ha resolver.

8)    Desde el Espíritu el Hombre puede llegar a Dios Creador. Pero en el Hombre el Espíritu se confunde con lo mental, con el Alma (sensual-sentidos), con lo carnal y las necesidades del Mundo. La filosofía, la religión, los dogmas, los cultos y procesiones, como los rituales esotéricos y los actos ceremoniales formales son el resultado de experiencias y experimentos fallidos: en donde lo espiritual ha sido vestido de sentidos y animosidades, de intelecto y ejercicio del pensamiento, y de actos externos para mostrar en el cuerpo la supuesta espiritualidad lograda. La unión de sobrevivencia para ejercer Poder Mundano conllevó a que la política se vistiera con piel de oveja: así nacen las religiones. Y el mayor instrumento de lo Mundano, el reino del dinero, opuesto a Dios, terminó por hundir la espiritualidad de la humanidad.

9)    La Caída no es un Hecho acaecido hace miles de años. La Caída se sucede y repite a cada minuto en la vida de los Hombres. Medir lo Espiritual, lo Divino, lo Trascendente desde el Tiempo histórico es otra trampa de la mente artificial. Todo lo Espiritual, Divino y Trascendente NO POSEE TIEMPO, ni está ligado a lo Temporal. El Espíritu NO se mide ni se sujeta al Tiempo, a la edad, al calendario, a los horarios. El Espíritu NO tiene Tiempo. El Tiempo no es ley para el Espíritu.

10)   La Caída es un Hecho que se sucede en cada Hombre: como fue al comienzo con los primeros, así sigue siendo con los postreros. Y si la Caída consiste en favorecer Los Sentidos antes que al Espíritu; la mente artificial ante que la Sabiduría; los Deseos ante que la Obediencia al Plan de Dios; y sobre todo desechar, negar, renegar o desconocer la conexión con el Creador y Su Voluntad escrita en el Espíritu del Hombre…entonces tal Discernimiento y la Opción por Dios, o lo contrario…la ceguera ante el propio Espíritu y la opción por el Mundo, los Deseos, lo Carnal, lo mental y los Sentidos… hacen la diferencia: o Cainita o Abelita. O Hijo de Dios. O Hijo del Mundo. O muertos en Espíritu. O Vivos en Espíritu.

11)    El crimen de Caín sigue siendo hoy el Crimen del Hombre violento y mundano, del soberbio, en contra de los inocentes. Guerras, revoluciones, intimidación, agravios y enemistades, competencias y arribismo, sometimiento y esclavitud, imposiciones e intervenciones que socavan y anulan la libertad concedida por Dios. El crimen de Caín se repite a lo largo de la historia del Hombre que niega la Gracia de Dios.

12)    De que existan ‘muchos tipos de divinidad’… pero Solo un Dios Creador… es un asunto de Espiritualidad y Sabiduría para su real entendimiento. ‘Vuestro padre es Belcebú’. En esta aseveración de JesúsCristo a los sacerdotes hebreos – que no es la única de este tipo-  y en el relato de la rebelión del ‘Ángel de la Mañana’… se enseña que lo Tenebroso posee su propia divinidad, contraria a la divinidad de Luz y de Vida que proviene del Padre. En Génesis y en Apocalipsis nos hablan de los Elohim y de los ‘Señores de los Días’. Cristo aparece cuan Divinidad guiando un Concilio Santo de 24 Santos y Sabios. La primera generación adámica colocada en este Tierra era como ‘un dios’ en comparación a la humanidad que ya existía en este Mundo. Cristo dice a los hebreos: ¿Acaso no está escrito: dioses sois?”.

13)    Juan, el apóstol Apartado por Mano de Cristo, comienza su Testimonio en su Evangelio declarando que Cristo es el Verbo del Padre, co-Creador con éste, y Dios por ser Creación Divina y no humana, no carnal. La encarnación del Verbo Dios en Jesús no rebaja a Dios sino que eleva al Hombre. Por lo mismo: seguir a Jesús sin la Sabiduría y Potestad divina de Cristo, el Verbo… es apostasía, es negación.

14)    El Discernimiento Espiritual, la Sabiduría…no la teología, no la historiografía, no los estudios mentales de las religiones y sus expertos…nos muestran y revelan que Tres Divinidades han venido entre los Hombres por Gracia de Dios: el Krisna; el Buda; y el Cristo. Y estas Presencias e Intervenciones divinas corresponden a un Plan cuyo centro es el Hombre. Primero, la elevación del Hombre de su humanidad básica a su Espiritualidad e Inteligencia superior – Krisna-; segundo, la Elevación Espiritual del Hombre para enfrentar la vejez, la enfermedad y la muerte, y llegar a vivir el estado de muerte para compenetrar su Verdad y su Índole (nirvana o ‘Estado del Buda’) y por este grado de claridad y visión Macro de la Vida y de Sí Mismo se llamó a esa conciencia… ‘iluminación’;  tercero, la superación absoluta de la muerte y la obtención de inmortalidad con el fin de participar en el Plan del Padre en la calidad que cada Espíritu posee- Cristo- .

15)    Estos Tres Estados siguen actuando y verificándose en todo Ser Espiritual: el Hombre mental, carnal, y aprisionado por su Alma (psiquis – Sentidos) e influenciado por el Mundo y sus leyes e imposiciones (que parecen infranqueables y casi imprescindibles- siendo una gran Ilusión-) y que desde tal estado quiere elevarse a lo Espiritual debe enfrentarse primero a su Calidad Humana: Virtudes, Coherencia, Superación de Sí Mismo, uso de su Inteligencia, Discernimiento, Opción, Renuncias…Camino de Vida. Y en este acto Superior, que lo eleva por encima del ‘hombre común’, el Hombre Espiritual asume que para presentarse ante Dios primero debe ser una Persona Integra y de Opciones por el Bien. En este proceso se verifica la Gracia concedida a los Hombres por la acción del Krisna. A esto los Sabios y Santos llamaron ‘El Camino Medio’ (más arriba del hombre común, más abajo que los dioses).

Luego, cuando los asuntos menores ligados a lo carnal, a lo mental y al Alma, y vencido el Mundo y sus imposiciones, han sido colocados bajo la Quietud del Espíritu, influenciados por el Gobierno del Espíritu y Discernidos por las Virtudes Espirituales (no ‘eliminados’…no se elimina la mente: se ilumina; no se elimina la Carne: se convierte en Templo del Espíritu; no se elimina el Alma: si no que se esposa ésta al Fuego del Espíritu (Nupcias); no se elimina el Mundo: sino que se está, existe, en el Mundo pero NO SE ES, no se pertenece, al sistema Cainita) entonces, en esta armonía, se puede Discernir y Vivir la muerte, conocerla, pasar por ella en Meditación, y descender a los Abismos y saber con certeza de aquellos  los demonios que traban el propio ascenso espiritual; se está en grado de abrir ante Sí la razón de la existencia temporal y la vejez no solamente física, sino la propia antigüedad espiritual. Y se puede Discernir las Causas de las enfermedades y el rol que éstas cumplen en la Índole de cada persona y de grupos humanos completos.

Tal Sabiduría yace abierta por Gracia de la Acción Trascendente del Buda. Y recorrido tal Camino, que es Ley Espiritual, independiente que el Hombre sepa que tales características pertenecen a la Gracia del Krisna, o tales otras a la Gracia del Buda…se suceden igualmente. Y muchos nombres le han colocado a estos fenómenos y etapas espirituales, pero todo Ser que lo ha vivido es un Santo o un Sabio que a su vez lo ha enseñado.

Pero el Sentido que Krisna dejó en la Red de Vida del Hombre se activa en todo Ser que inicia su ascenso de hombre común a Hombre Superior; y la Gracia que el Tattaghata Buda dejó en la Red de Vida permite que todo Ser que Medita desde la purificación de las Virtudes -y en Inocencia se entregue a su propia Índole espiritual, confiando en Dios –  logre romper el Tiempo, y alcance el Estado máximo de su calidad espiritual.

Entonces se entiende el Plan de Cristo: de otro modo todo lo que Cristo declara y propone parece una locura imposible de poner en práctica Espiritual.

16)   El Cristo no propone al Hombre ser un ‘buen hombre’ y nada más; ni induce a orar y meditar para llegar a niveles de conciencia, y basta con aquello. El Cristo insta al Hombre a superar la muerte, vencerla, y seguir vivos en Cuerpo Espiritual con mayor Conciencia – Ley de Resurrección– Y reta al Hombre NO a hacer esto o aquello – incluso altamente religioso- sino solamente la Voluntad del Padre. Y para eso Cristo se propone a Sí Mismo cuan Dios Salvador, Dios Guía, Dios de Hombres y de Ángeles.

Mientras que Krisna y Buda declaran que los estados que ellos abren por Gracia de Dios son alcanzables por práctica, por renuncia, por opción superiorel Cristo se propone Él Mismo cuan Conductor: ‘Nadie llega al Padre si no es Por Mí’. Y esto se entiende porque el Camino de Cristo es altamente divino. Su propósito es que el Hombre adámico RECUPERE su condición divina original, y mucho más: que sea un Elohim. Pero va más lejos aún; que el Hombre Espiritual se una al Padre y pase a Vida Eterna. Jamás, nunca, ningún dios, y menos profetas o santos, pudieron abrir una senda tan alta, y tan directa a los Orígenes Santos.

17)    El Mundo y el Hombre mundano han levantado religiones en torno al Krisna; y lo han hecho en torno al Buda; y en el nombre de Jesús se realzó el muro que Cristo destruyó en Tres Días. Y estos mismo Hombres del Mundo dividen a los Hombres por religiones, y hacen e hicieron y harán guerras en nombre de sus religiones y civilizaciones religiosas. Y provocan disidías y litigios por asuntos doctrinarios y por libros, y por autenticidad de su ‘verdad’ que siempre a  los ojos del aquel miope que no se asume imperfecto … es una ‘verdad absoluta’.

18)    El Cainita divide al Hombre por supuestos dioses, por religiones, por países, por terruños y potestades. Dios hizo al Hombre como a un Hijo Único e Igual, y lo puso en este Mundo cuan varón y mujer  para que se amaran y procrearan, y supieran administrar con Sabiduría las Gracias de su Creación. La división en culturas cerradas y en conflicto; la ‘patria’ defendida por armas y ejércitos en contra de otros hermanos que también creen en ‘su patria’ con sus armas y ejércitos; así como la teoría de razas supuestamente superiores, y la existencia de imperios o gobiernos imperiales que someten y condicionan a gran parte de la humanidad…son parte de la Caída que se opone al Plan de Dios. Este Mundo, así caído como está, no es del Reino, y el Reino de Dios no es de este Mundo. Y en este contexto, también las religiones, y sobre todo las instituciones eclesiásticas ligadas al manejo e influencia de la gobernabilidad mundana y de las finanzas,  son parte activa e importante del sistema Cainita contrario al Plan de Dios.

19)   En Cristo se resume TODA la ESPIRITUALIDAD del Hombre. Porque Cristo asume en su Plan todo el Camino abierto para el Hombre. Así como en el camino búdico no es necesario iniciar desde la senda de Krisna:  porque en el Buda se resume y condensa la Gracia de Krisna y la integra a su Gracia; de tal manera también el Cristo condensa y resumen en Su Divinidad la Gracia entera de los dioses previos a él. En efecto, con la meta de Alcanzar la Voluntad del Padre  el Hombre asume a Cristo cuan divinidad Conductora, y su inicio será siempre adquirir las Virtudes que, por ejemplo, Él enseña en el Sermón de la Montaña; la Oración en Espíritu y sin hipocresías; la Bondad del Samaritano; no juzgar y ser persona coherente; Discernir en Paz; no depender del Mundo y del dinero, etc. …Es decir: precisamente aquello que se entiende por superar al ‘hombre común’ y postular a una calidad superior de ser Persona.

Pero  Cristo no se queda ahí: advierte en contra de quienes en base a esta plataforma ‘hacen lo que creen, sienten o piensan’ desde el ego y lo mundano, sin Discernir la real Voluntad del Padre. Entonces llama a un compromiso que se sella en el Acto del Bautismo: por Agua, para sepultar al Hombre común que ya no debe prevalecer; por Fuego (Espíritu) para proponer conocer, entender y obedecer al Espíritu que Vive en el Hombre. Y en este Sello se coloca a Cristo Dios cuan Conductor y Guía hacia la meta de la Voluntad del Padre. Y desde este Sello y Compromiso el Hombre inicia su Consagración: que corresponde a la lucha en los abismos, el viaje a los infiernos para distinguir a los demonios, y la santidad que vence lo mundano y lo bajo del Mundo.

20)    Cristo propone al Hombre: vencer a la muerte, y Transformar su Ser Carnal en Ser Espiritual. Y para esto Cristo Dios vence a la muerte en su principado y arrebata las llaves de la muerte que yacían en poder de los infiernos.

Sin esta realidad no habría Salvación. Por lo mismo es que la teoría exclusiva de que La Salvación se hallaría en la cruz y en la muerte física de Jesús es un modo de negación de La Salvación. Los 12 días de martirio y la muerte física de Jesús en la cruz romana corresponde al ‘pago de la deuda’ contraída por la generación adámica original.

La Caída de los adanes y de los cainitas nunca fueron sancionadas  por Dios, y tales aberraciones debían saldarse: y Jesús paga en 12 días de escarnio y en el calvario de la cruz por la deuda del Hombre. Una vez finiquitada la deuda, culminada la encarnación en Jesús, el Cristo Dios  ejecuta el Gran Cambio en los Tres Días que permite al Hombre tenerlo a Él por Dios Salvador y Conductor, y por Él llegar a la Voluntad del Padre. Y siendo Cristo el Vencedor de la Muerte, solamente Él en su divinidad puede guiar al Hombre al triunfo sobre la muerte mediante la Ley de Resurrección. El Hecho de Salvación: pago de Jesús (martirio y cruz) y Acción Liberadora del Cristo (Tres Días y Resurrección)…están sucediendo ahora… no en el Tiempo, no en fecha de la historia…sucede a cada minuto en la vida del Hombre.

21)    Cristo no cambia, ni salva ‘al Mundo. Cristo Salva al Hombre. Advierte que el ‘Mundo éste lo odia y odiará a Los Suyos’. Cristo cambia la Ley que aprisionaba al Hombre y lo mantenía lejos del Reino y no le permitía acceso a los estados superiores de vida (llamados ‘cielos’). Cristo vence la potestad de la muerte que obligaba al Hombre:  o a dormir el sueño de la espera, o a regresar a la Carne con la misma deuda, o ser presa de los infiernos. Cristo abre las potestades celestiales, cierra los infiernos, y deroga la ley de los abismos. Y desde Su Ley todo Hombre será y es medido por sus Obras, y según cercanía o lejanía de la Voluntad del Padre; y eso solo puede ser medido por Cristo, por ser Él el Dios de los Hombres y de los Ángeles.

22)     El Mundo sigue siendo Cainita, y las potestades tenebrosas prosiguen su influencia mediante los Deseos y Violencia innata del Cainita predominante. Pero la Ley de Vida y los Frutos que cada uno recogerá están bajo plena Potestad de Cristo: el Alfa y la Omega de La Creación… el Verbo. Por lo mismo es que Cristo no llama a cambiar al Mundo, y menos insta a participar de lo mundano y del poder del dinero; sino que enseña y actúa en la Espiritualidad del Hombre, en su Fe activa y coherente, en las Virtudes aplicadas a todo el radio de la Vida del individuo; y llama a entregar Luz a quienes no encuentran este Camino, y guiarlos para que también ellos obtengan su Relación Personal con el Cristo Vivo.

Ni a formar una religión, ni a levantar una iglesia, ni a imponer una curia política para ejercicio de poder mundano; ni para reinados y principados del Mundo, ni para gobierno del dinero y del pecado. Cristo en los Tres Días  levanta el Nuevo Templo:  coloca al Espíritu en el Hombre cuan Altar del Tabernáculo de la Nueva Ley; el Hombre Espiritual es el Nuevo Templo alzado en los Tres Días de Cambios y de Victoria. El Espíritu en el Hombre es el verdadero Gobierno de Cristo. Solo por este Gobierno Espiritual el Hombre alcanzará su divinidad una vez llegue al Padre conducido por el Cristo que es Ley de Vida.

23)    Esta realidad no nos hace más cristianos, o menos cristianos. Reconocer la realidad de los dioses no nos conduce a formar parte de las religiones que se rehacen a tales figuras. Aceptar la Sabiduría de los Santos y Sabios no nos hace religiosos ligados a tal o cual cultura. Porque por Discernimiento Espiritual podemos saber que Dios no posee fronteras, ni lenguaje único, o única Presencia, o libro exclusivo, o pueblo elegido por santidad (sino ‘elegido’ por maldad y para elevarlo a su salvación).

Todos los Hombres somos iguales: porque todos somos poseedores de un Espíritu Original que nos hermana (menos los nacidos por manipulación humana: esos tienen Alma, pero carecen del Espíritu del Creador) Y Dios, siendo Dios, no puede ser restringido en su Potestad y Acción. Y es DEBER de HUMILDAD del Hombre IR, CAMINAR, ASCENDER en Pos de Dios y sus modos de relacionarse con el Hombre. Y es soberbia intentar colocar a Dios a según de la conveniencia o convicción humana. Y es desde esta altura Espiritual que el Hombre de Espíritu obtiene Sabiduría, no conocimiento, sino Sabiduría. Y en Sabiduría no existen los ‘ismos’ religiosos (budismo, cristianismo, taoísmo…etc.), sino la Coherencia de Fe en la Acción de Vida. Los ‘ismos’ dividen y juzgan. Dios no acepta que el Hombre juzgue lo de Dios.  No existe el dios de los cristianos, o dios de los Hebreos, o el dios de los musulmanes. Existe DIOS.

24)    Sabiduría es un nombre de calidad y cualidad del Espíritu Madre. Porque el Espíritu Padre pudo Explosionar con su Luz y Creación por la Gracia del Espíritu Madre, llamado: Espíritu Santo.  Porque es un Origen de Santidad y es la Fuente de todo Misterio;  y por lo mismo el Verdadero Magisterio y el Poder Santo solo pueden venir y ser concedidos por el Espíritu Santola Eterna Madre Sabiduría.

Vencer la psicología de secta

agosto 22, 2013

Elementos para discernir:  ‘Secta’ ‘Sectarismo’ ‘Religión’ y ‘Camino de Fe’

La psicología de secta posee dos vertientes madres: a) la estructura mental destructiva que en base a una supuesta superioridad se concede la libertad de avasallar con el entorno que no le acepta o piensa en forma diversa; b) la estructura mental de víctima que debe protegerse en un círculo cerrado de ‘iluminados’ que jamás serán comprendidos y que temen a ser exterminados por enemigos x , y quizás algún día rescatados por fuerzas amigas.

La destrucción de la superioridad es una potencia que amalgama con aparente solidez: la sensación de poder y de estar en la verdad aúna de manera acérrima, y cada miembro lucha por demostrar estar a la altura de este predominio. Esto conlleva la disponibilidad al sacrificio. La psicología de la destrucción puede derivar en auto-destrucción.

  La víctima  en su ‘iluminación’ siente que de ser descubierta sería aniquilada: posee intelectualmente certezas esquemáticas inamovibles, y al encerrase y aislarse propone de hecho un modelo distinto al entorno, porque inútil sería tratar de ganar gente común para sus proyectos.

Retazos y vestigios de sectarismo conviven en toda orgánica social humana. Un grado de ‘sentido de superioridad’ se requiere; y algo de ‘victimismo’ hace bien para mantener en alerta a las propias fuerzas.

Lo vemos en los partidos políticos y en la política en general. Y lo comprobamos en especial modo en las Religiones. Por ejemplo, la crítica tradicional de los estudiosos cristianos hacia las corrientes musulmanas reside en esencia en que esta Religión en base al Corán – dicen los expertos cristianos-  posee intrínsecamente el alma sectaria cuyo producto político siempre o casi siempre es violento. Los intelectuales musulmanes, por su parte, critican al cristianismo por tratarse de una Religión Dominante con rasgos imperiales. En ambos casos los detractores usan los referentes del sectarismo para explicar actitudes y propósitos de cada uno.

El sectarismo es un síntoma y un aspecto, un modo y una acción, una idea o doctrina, que no proviniendo (originado) de una secta, sí contiene rasgos sectarios. Por ejemplo: la declaración que reza: ‘somos la iglesia verdadera’; ‘no hay otra religión válida sino la nuestra’; ‘la verdad es nuestra y nosotros somos la verdad’; ‘tal o cual autoridad religiosa es infalible, perfecta … o vicario de… o único representante de Dios, o divinidad encarnada, etc.’ ‘somos la religión de Dios, y el resto son todos infieles’ ‘Cristo formó una iglesia y ésa somos nosotros’ ‘Dios habló por este libro y no hay otra palabra de Dios, ni otro libro’ ‘quién no está con nosotros está en contra y es nuestro enemigo’; etc.  Pero en la acusación de que todo aquello que no corresponde a la tradición de la propia orgánica institucional es…una secta… es donde encontramos la mentalidad avasalladora del sectarismo más fanático.

El fanatismo es el rasgo psicológico que mayormente identifica a un sectario. Se sabe que el fanático es de ideas cortas, y requiere encuadrar a los demás para poder rotular en su mente con quién trata. Funciona con esquemas definidos. Requiere certezas, no tesis o largos tratados para llegar a una opción en conciencia; aborrece el exceso de información. Pide ‘peras’ y ‘manzanas’ y su correspondiente ‘bien’ o ‘mal’ que permita encajonar en su armario mental aquello que es propio y separar esto de todo lo demás que siempre es malo, peligroso o inservible. No tolera argumentaciones dialécticas: prefiere citar párrafos y versículos bien aprendidos, pero jamás discernidos. Odia y rechaza ser ‘analizado’ o que algún mal aspecto de lo aprendido le sea endosado. Busca compararse con lo ‘bueno’ de aquello que aprende sumariamente. Siente subir su adrenalina cuando con sus pares ejercitan el auto convencimiento y riegan sus raíces de perfección. Se irrita y se torna violento, grita y se ofusca, cuando alguien le contradice con argumentaciones cuya base es la propia pero el raciocinio es diverso y hasta lo pone en contradicción. Su propósito no es ‘conversar’ sino imponer, ganar al otro para su causa, o derrotarlo. Siente el llamado a ‘poner orden’ ante cualquiera que aparezca en ‘su terreno y territorio’ porque el sectario siente que lo suyo es su territorio y nadie puede actuar en su terreno (ideológico o físico).

El fanático sectario puede llegar a matar y no sentir remordimiento ni culpa: porque la ‘causa’ es superior a toda moral humana.

El sectario-víctima siente que toda crítica es un ataque, y cualquier referencia que le atañe es una ‘mala intención’ para ocasionar daño. Se inventan complots y contubernios de otros, siempre misteriosos, cuyo objeto es aniquilarlos. Esta permanente sensación de mal y de conspiración permite unificar sus filas y exigir lealtades acérrimas incluso hasta la complicidad en abusos y delitos que se cometen entre los muros sectarios. No son de discutir, de polemizar… todo lo contrario: inducen a que nunca se discuta ni se hable con quienes no son adeptos o simpatizantes, porque es ‘peligroso’ exponer ideas y abrirse a posibles enemigos.

En ambas características hay, debe haber, una figura central: Un líder sectario. Porque el liderazgo democrático, el líder que entrega elementos de crecimiento para que los dirigidos lleguen también a ejercer liderazgo, y la orgánica que apunta a conformar cuerpos de líderes y cabezas de liderazgos que a su vez enseñen y hagan crecer a las personas…no solamente es un buen liderazgo, sino que es el tipo de líder imprescindible. Pero el líder sectario va en la corriente contraria: trabaja para que los demás le sigan, y nunca lleguen a compararse con su exclusiva autoridad; levanta siempre más alta su propia calidad…de maestro a…santo inalcanzable…o divinidad…o perfección humana escaza y hasta imposible. Por ejemplo, cuando Cristo dice: ‘ustedes hagan como Yo Hice’ ‘o ‘Habrán otros que harán cosas más grandes de las que yo hice’ o ‘acaso no está escrito que dioses sois’ o ‘sois mis amigos y les enseño como a mis amigos’…etc. Está oponiéndose a cualquier modo de líder sectario o de liderazgo exclusivista. Él, siendo Dios encarnado, habla con Sabiduría para que todos lleguemos al punto que Él nos enseña y propone. En cierta ocasión vinieron sus discípulos alegando: ‘Mira que hay unos que bautizan y hacen cosas en tu nombre….y no son nuestros’ Y Cristo les contestó: ‘¿Y qué? Si están con nosotros no están en contra de nosotros’

El líder sectario busca la adoración y la veneración, la adulación y la sumisión. Postula a la obediencia ciega y a la ceguera ante los malos actos propios. Debe ser el centro permanente y la razón de ser de la orgánica y de la gente que le sigue. Todo lo que hace el líder sectario…es bueno…es por algo…incluso actos de abusos o reñidos con la propia enseñanza. Todo lo del líder sectario es justificable, y lo malo y  hasta lo pernicioso o pecaminoso debe mantenerse oculto y bien resguardado en su círculo privilegiado. La palabra del líder sectario es superior y está por encima incluso de escrituras que se suponen la base de la fe que se profesa: de los Evangelios, por ejemplo. No hay un plan de enseñanza que esclarezca y potencie la base doctrinaria, sino se crea un propio cuerpo doctrinario que finalmente obnubila y hasta elimina, o deja cuan maniquí en el mostrador, a los Evangelios o bases similares que le dan una supuesta identificación religiosa (finalmente instrumentalizada y no real).

El liderazgo que opta por la secta o el sectarismo- víctima se da sobre todo en las órdenes particulares al interno de grandes Religiones: los legionarios en el mundo católico, por ejemplo. Y este tipo de sectarismo al interno de un Cuerpo Mayor usufructúa del cobijo institucional para crear un modo del todo particular protegido, oculto, que incluso puede convertirse en tumor maligno en el Cuerpo que lo aloja.

Mientras que el liderazgo fanático, destructivo, se mueve de preferencia en forma autónoma, haciendo referencia ideal a religiones o vertientes ya reconocidas, pero estructuralmente independiente de instituciones mayores. Eso se da mucho en el mundo musulmán. En el cristianismo es posible observar este fenómeno en el mundo evangélico. Podemos constatar rasgos sectarios de tipo fanático en pequeñas comunidades Protestantes que son propensas a la violencia, al castigo incluso de sus propios miembros, o al ataque hacia quienes consideran enemigos. Al igual, este tipo de sectas son abundantes entre los ortodoxos hebreos.

No hay una buena Religión que sea a su vez una secta. No. Una Religión abierta, con membrecía libre, con estructuras de formación y de liderazgos claros y públicos, con una Doctrina que desarrolla en coherencia…independiente de sus características  y formas… no es una manifestación sectaria, aún si defiende sus valores, sus ideas, su fe, su institucionalidad. El sectarismo nada asemeja a una buena defensa de sus propias ideas…no. Incluso en la crítica, y en la observación profunda que puede sonar grave y hasta atrevida no hay sectarismo si la argumentación es congruente, razonable, y posible de rebatir o justa de aceptar. Y en la aceptación no hay derrota, y en el desmentido no hay vergüenza.

Por ejemplo, en la argumentación de que hay Apostasía en la iglesia católica no se puede ver allí un rasgo de ataque sectario;  y el católico no puede enroscarse como si lo estuviesen agrediendo, y entonces   acudir al sentido de secta-víctima. Si con argumentación Doctrinaria,  basado en los Evangelios,  hay un discurrir coherente, quizás no concordante, pero que no viola la esencia de la base que nos califica cuan cristianos o seguidores de Cristo… no hay en tal caso  rasgos sectarios;  y quién es llamado a terreno no puede ‘guardar silencio’ o ignorar la realidad expuesta por tratarse de ‘un ataque sectario’… y eso no justifica ‘encerrase en la propia verdad y callar’.  Esta reacción es rasgo de sectarismo…no la crítica…sino lo omisión.

 En la exposición doctrinaria crítica no hay sino Voluntad de Crecimiento y necesidad de alimentar la Buena Doctrina. Los ‘Doctores de la Iglesia’ en los tiempos de los apologetas griegos consideraban este ejercicio de nutrición como algo vital para reforzar la fe. Hoy, una tesis doctrinaria resulta ser una pérdida de tiempo, y responder sería ‘caer en la provocación’. Justamente eso es sectarismo. En la apertura y en la Sana Discusión hay amplitud, democracia y grandeza.

Cuando nos auto calificamos como Evangelistas estamos estableciendo que nuestro sustento Doctrinario y Ley de Fe son Los Evangelios; y no nos identificamos cuan ‘evangélicos’ porque por mucho esta denominación se asocia a iglesias cuya base única es La Biblia en su conjunto;  y derivado de esto no pocas comunidades de esta línea han confluido en una especie de Nuevo Judaísmo.  Entonces, en nuestra observación argumentada sobre la calidad de aquello que conocemos como ‘antiguo testamento’, y la diferencia con los Evangelios:  establecemos que el primero corresponde a una Ley de Vida y a una relación entre Dios y el Hombre condicionada por el Hecho de la Caída y la Trasgresión y la predominancia, cuan Ley, del pecado; mientras que los Evangelios son la Nueva Ley que Cristo nos entrega por La Gracia justamente pagando por el Pecado originado de la Caída y Trasgresión, y ejecutando, en los Tres Días, el Gran Cambio de los estados de la muerte que ya no nos condenan sino que nos abren puertas de vida nueva; y  que nos colocan ante los Cielos y nos permiten no hallarnos hoy bajo la Ley del pecado, sino bajo La Gracia, La Salvación y la Ley de Resurrección. Entonces, exponemos, tratándose de Dos leyes de Vida, dos estados diferentes de Relación con Dios (pudiendo hoy recibir Espíritu Santo y ser Conducidos por Cristo hasta la Voluntad del Padre – hechos imposibles antes de Cristo-)  es que estamos convencidos- como bien lo explica Pablo– que habiendo sido elevados por Cristo nos hallamos bajo una Ley diferente y más alta que la anterior.

Esta certeza nos lleva a que no podamos asumir la Biblia cuan Ley única, sino como DOS LEYES, de Dos Tiempos, que deben ser asumidas en su historia y hechos bien discernidos y congruentes. La jurisprudencia moral, doctrinaria, no puede descansar en Dos leyes y en dos estados de vida diferente. Porque, por ejemplo, la doctrina de Paz de Cristo es contraria a la ley del talión que aparece en el antiguo testamento; el perdón es contrario a la maldición; y la justificación de la guerra y de las riquezas en el antiguo es destronada por Cristo en el Sermón del Monte.  Pero lo que sí Cristo enseña es que la Ley de los Profetas, no el texto actual del antiguo testamento, sino la Ley de Dios y de los Profetas…no pasarán, ni serán cambiados en una coma. Porque cuando Cristo asevera esto no existía el orden bíblico actual, sino las Escrituras antiguas en los papiros del Templo que el año 70 dC fueron quemados por la invasión romana. Y en la reconstrucción de los antiguos escritos hebreos se ha fijado la Línea de los Grandes Profetas y la Ley de Moisés, partiendo del decálogo de Dios, plenamente vigente hoy (los diez mandamientos). Pero al asumir ‘toda la Biblia’ nos encontramos con espeluznantes contradicciones: como masacres, incestos y envidias entre hermanos, y hasta parricidios, adulterios graves como el del Rey David que orquesta la muerte de su General para quedarse con su viuda… Y entonces sí podemos tomar estos relatos en su contexto histórico y sobre todo en su realidad espiritual, cuando el Hombre yacía caído y sin posibilidad de abandonar el pecado. Pero al reconocer que Cristo vino justamente para liberarnos de esta situación, mal podríamos aceptar esta liberación pero seguir apegados a la vieja ley que nos condena.

Ahora bien, cuando esta argumentación, claramente no sectaria, con alguna coherencia palpable y comprobable, la exponemos a los hermanos evangélicos…somos por lo general atacados con todo tipo de epítetos…hasta de secta diabólica…porque el esquema sectario califica de malo a quién no cuadra con su casilla bíblica acérrima. En cambio, una Religión no sectaria daría respuestas serenas y bien argumentadas, sin sentir por esto que está siendo perseguida, ni que debe derrotar al blasfemo, o debe prevalecer sobre el errado. Porque si son Los Evangelios nuestra base de Fe no debieran existir estas contradicciones. Y si somos coherentes a pleno con los Evangelios…muchas de las leyes morales y doctrina del antiguo testamento no serían aplicables. Como por ejemplo sostener la Fe en Cristo y aseverar- como Marta- que al final de los Días, en el Juicio Final, obtendremos nueva vida de nuestros huesos. Cristo respondió a Marta (Hecho de Lázaro) y con eso zanjó una diferencia entre la antigua ley y la Nueva Ley que es Cristo mismo.

El sectarismo odia que le contradigan a su verdad. Una Religión libre y seria no tendrá nunca problemas en cambiar ideas, mejorar su doctrina, revisar sus creencias…sin renunciar a su base de Fe.

La Fe, no la Religión, la Fe es la acción espiritual más libre del individuo. En el sectarismo, y en la secta, NO HAY FE.  Porque la Fe no es fanatismo, y no requiere obligadamente de una Religión asentada, sino de PRACTICA ESPIRITUAL, de VIDA ESPIRITUAL. Y en la secta no existe libertad para ejercer y vivir la Fe. Y en la Religión la fe se institucionaliza hasta el punto de adormecerse y ser conducida por el río de la inercia y la comodidad clientelar.

El sectarismo no enaltece la Fe cuan práctica de Relación con Dios. Una secta nunca permitiría que el individuo alcance su Relación personal con Cristo. Una Religión no incentiva la Fe sino va creando  las fiestas de fe  o las esperanzas en santuarios que permitan desahogos e ilusión de espiritualidad que consientan luego acrecentar la masa de la membrecía a mostrar y lucir cuan capital político.

La clave para distinguir la calidad de una orgánica religiosa es su grado de libertad en el fomento personal de la Fe y de su Vida Espiritual. He ahí la clave suprema para diferenciar ‘sectas, ‘sectarismo’ y LIBERTAD RELIGIOSA. La libertad de la Fe y la posibilidad de sostener una Vida Espiritual que permita una Relación con Cristo para llegar a la Voluntad del Padre, y ser Inducidos por Espíritu Santo, es la llave que nos permitirá diferenciar puertas que asemejan y se confunden, y en el enredo  al final parecieran  lo mismo y al mismo tiempo nada… La Libertad de la Fe es el antídoto, el  anti cuerpo de todo sectarismo, y es lo que dignifica si existe, o empobrece a una Religión cuando esta libertad no es permitida.

 Y si la Libertad de la Fe es base de una orgánica cuyo propósito es alcanzar la Relación con Cristo para llegar al Padre…y ejercer Carismas por Espíritu Santo…entonces,  no tratándose de una Religión institucional de carácter político, tampoco puede ser una secta…quizás entonces sea el Camino Medio que nos entrega la respuesta y soluciones  a los sectarismos extremos que nos apresan y paralizan… y nos vuelven violentos, jueces arbitrarios, inquisidores  e intolerantes.

Y si La Fe y su Práctica Espiritual es una clave de distinción y discernimiento…La Paz es la condición primaria y fundamental para definir la calidad moral de una comunidad de Hombres Libres.

Entre lo humano y lo divino… ¿Qué Hacer?

agosto 9, 2013

        Sobre esta contextura solida y bien fundamentada es que basamos nuestra propuesta: desde lo que somos y vivimos…para que todos Seamos lo que Dios Llama, y vivamos de acuerdo al Tiempo que nos toca actuar –

 Si tal es la realidad… ¿Qué hacer?

 
-Si el Reino de Dios no es de este Mundo… entonces el dios de este Mundo no es ‘Dios’ ¿Y qué haremos los Hombres?-

Que la tecnología no nos lleve a engaños: seguimos siendo los mismos humanos  que hace cien, doscientos o dos mil años. Nuestro conflicto hoy no dice relación con la posibilidad de bienes materiales, o de aparatos que nos deslumbran, o de la globalización económica… ni siquiera con la crisis climática; porque todo aquello son efectos y no Causas.

La mayor ilusión es aquella de creer que como individuos tenemos posibilidades ilimitadas en la vida, o que nuestra libertad nos concede incluso armar o desarmar dioses. De esta prepotencia  mental provienen las exigencias  y auto- exacciones  que nos van  construyendo cuan seres egoístas, ególatras, cuyos propósitos sublimes son siempre satisfacer aspectos efímeros, deseos insustanciales y empecinamientos siempre pasajeros;  la obcecación que provoca el Deseo – y la Necesidad-  hace que esta quimera – liviana hasta la necedad – se viva como las más enorme meta a lograr,  y el sueño que por fin nos hará feliz el alma.  La exacerbada sobre nutrición intelectual es otro modo de alzar la ‘segura’ personalidad,   en apariencia  poderosa por su saber y títulos a exhibir, y con ello trepar cuan hiedra por los grandes muros mundanos.

El Hombre de este mundo se ha medido por las ‘cosas’ y lo material desde hace tiempo ya: dejar una obra, una pirámide, un edificado, un libro…algo concreto, que se toque, que se vea, que perdure, que marque a otras generaciones. De algún modo todo ser humano busca inconscientemente la permanencia, incluso delegando en los hijos la propia frustración o las malas consecuencias de su  acción; o aspirando a que los herederos sean mejores que su persona. Hay en el humano una necesidad de burlar a la muerte trasmigrando de algún modo en cosas, en actos, en ideas, o en otras personas.

Las religiones intentan ir adecuándose de algún modo a la búsqueda de permanencia que el Hombre va creando en su andar, pero éstas conservan, o tratan de mantener, intacta su autoridad supra mundana  precisamente presentando ante la masa un poder manifestado en ‘cosas’: grandes edificados, riquezas inmobiliarias;  alianza con el poder político; red financiera apta para sostener una estructura idónea  y concordante con los propósitos de predominancia;  curia  con presencia extendida y bien inserta en la realidad local ; masividad imprescindible; influencia cultural  y administración de la educación;  voz y voto en la confección de las leyes seglares… Y tales connotaciones las constatamos en el mundo musulmán, en el cristianismo protestante (sobre todo en Europa), en el cristianismo ortodoxo, en los mormones,  en  el  judaísmo… y  sobre todo en el catolicismo.

De este modo la Necesidad y el Deseo del Hombre del mundo pueden conjugarse con una fe relativa, genérica, que halla su pista de aterrizaje en aquella Institución que ofrece al creyente ser parte de esa masividad imprescindible ( cuyos templos ataviados y de muy cara obra son reconstruidos y mantenidos con dinero de los contribuyentes cuando éstos se caen o deterioran); y el feligrés puede ser partícipe de  ceremoniales pomposos en donde los creyentes  funcionan cuan comparsa en el  rol de oveja, de masa, de asamblea no-activa, de redil, de persona que sigue a su pastor, y que se funde en el montón de devotos girando en torno a una piedra, o cantando himnos, o sentándose y parándose  en un ritual bien orquestado… Y por medio de este giro temporal el Hombre sale de tales eventos con sus deseos intactos, con sus necesidades al viento…  ahora puestas en manos de un dios o santidad que ‘debe’ cumplir con lo solicitado pues de modo contrario el cliente buscará otro templo, otro pastor, otro maestro o Mulá…otra religión. O bien sigue aceptando con sometimiento… y esperanza… el sufrimiento que supuestamente viene de su dios.

La ‘seguridad’ del débil se encona y se hace impertérrita en una ‘pertenencia’ fanática, incondicional e irracional a una religión institucional  que no brinda respuestas, pero que al no exigir coherencia y avance espiritual, sino presencia y ofrenda, permite al cómodo creyente hundirse en la húmeda sensación de protección  que  pudiera brindar también una póliza de seguro…pues se cree que hallándose bajo los aleros de su religión tendrá, por si acaso, un lugarcito en el Cielo…por si éste existiera. Algo así como un seguro de ‘vida’.

Las supuestas ‘grandes causas’ que fueron campanadas de alerta y de guerra en los tiempos de las Cruzadas, o ante los atentados a la fe que significó el paganismo y su ‘respuesta necesaria’: la Inquisición; o las voces que hoy llaman a la ‘guerra santa en contra de los infieles’ desde el mundo musulmán;  o la excusa para la segregación palestina bajo la prepotencia Hebrea cuya justificación ellos la rehacen a la Biblia… son todo un elemento psicológico necesario para sostener el hilo histórico de una religión que debe aunar y religar a la masa en torno a sus patrones humanos;  en una guerra o en ‘la estrategia de la tensión necesaria’ deben haber raíces que defender, deben existir peligros evidentes de los cuales salvarse, y sobre todo debe existir un enemigo en grado de hacer mucho daño o de exterminar la propia existencia. Estas premisas deben darse, o inventarse, pero conforman  la base de todo movimiento de masa dispuesto a morir o sacrificarse por su sagrada ‘causa’. Y finalmente debe levantarse un propósito sublime: la patria, la iglesia, la fe verdadera, la familia, la paz, la democracia, el partido, el reino o el gobierno, la revolución, el socialismo…la libertad. Y en nombre de estos objetivos muchas veces nobles y justos…como la paz, la democracia y la libertad… se levanta la perspectiva de la guerra ‘justa’. (En realidad toda guerra es injusta). Del mismo modo, las grandes religiones han requerido de esta táctica de sobrevivencia, y cada cierto tiempo acuden a esta política de ‘peligro inminente’ para la propia fe que les sirve para unificar filas e eliminar ‘enemigos’. La concepción de la guerra en su sentido de sobre vivencia de Poder es un elemento intrínseco en las religiones con propósitos políticos.

En toda religión con raíces políticas debe existir la ‘estrategia de la tensión necesaria’ como cuerda que nunca debe cortarse: siempre deben haber ‘peligros’ que asechan y que obligan a estar bien unidos y sobre todo obedientes al pastor…como becerros  amenazados por jaurías de lobos; pero también, como compensación e incentivo, nunca pueden dejar de existir propósitos asequibles (mandas, confesiones, procesiones, actos) y que la gente deba sentir cuan propio logro por alcanzar y posible de realizar; deben respetarse los rituales como un ‘fin en sí mismo’; las fiestas  con imágenes que catalizan la creencia milagrosa son útiles, y mientras más supersticiosa es la gente más fiestas y parafernalias se deben calendarizar.

Escapar a esta política que encarcela al Hombre y que prohíbe de hecho su real espiritualidad pudiere hallar una puerta de evasión en otro individualismo: mi propio dios; todos los dioses posibles;  mi libertad para creer o para alzarme como crea y quiera. A siglos de religión política y de cultura religiosa se ha pretendido una fuga hacia adelante rehaciéndose a cuanto maestro exista en los libros, y a cuanta creencia hubo en el pasado, conjugando variedades de divinidades posibles, hasta llegar a declararse dioses por cuenta propia. Y bien es sabido que cuando la crisis  se hace carne y sentimiento, pensamiento y teoría, se producen fenómenos sectarios que no conducen a la liberación sino a una nueva sujeción y cadarzo. Los ‘maestros’,  chamanes, gurús, y encarnaciones de Jesús, o depositarios de mensajes extra terrestres…o simples oráculos de sí mismo… abundan no porque tengan vida propia, sino porque hay una masa de gente que les sostiene, les busca y los usa para hallar en ellos la necesaria pertenencia que perdieron al abandonar a sus iglesias o culturas predominantes.  Pero siguen siendo eclesiásticos, rediles en busca de sus cercos, sus guardianes y sus pastores. Y todo lo que odiaron de su religión lo repiten y calcan en pequeño y en peor, ahora  en agrupaciones sectarias que se alzan por encima del bien y del mal… y de los ignorantes seres humanos que quedan fuera de su círculo ‘elegido’.  Y este fenómeno no se desarrolla solamente fuera de las grandes religiones: al interno de las mismas corporaciones surgen asociaciones sectarias  cuyo único resguardo es la institucionalidad madre que les cobija, pero que a todas luces constituyen una secta sea por su ideología, su liderazgo acérrimo y dictatorial, su incoherencia y sus juegos financieros y de poder que les hace ser un verdadero quiste canceroso colgando de las estructuras que le soportan y toleran.

Las instituciones  religiosas  entonces encuentran en el peligro de la atomización  el argumento para llamar a no extraviarse y volver a la iglesia de siempre…quizás renovada en apariencia, con un lenguaje moderno, con redes sociales y zapatos negros en lugar de rojos, o con orquestas tecnológicas y coros de música actual… mientras que los rebeldes y decepcionados de las religiones tradicionales llaman a no seguir nada parecido a lo que ahora aborrecen. Así, entre los acérrimos patronatos tradicionales y las sectas acérrimas  hay una reciproca inter-dependencia y una mutua utilización y utilidad.

De: el endiosamiento a las cosas… a la religiosidad demasiada mundana… hasta el sectarismo que repite lo peor de los malos entendidos de la fe… hallándonos en un tiempo de crisis amplia, profunda y definitiva… ¿Qué hacer?

 

El Tiempo que vivimos

 
– Plegar el Tiempo es hallar el Punto de Ruptura que abre las puertas del Cielo

El ‘Tiempo’ no es lineal, y cuando uno muere sucede que esa línea de tiempo que creímos una línea con un inicio en nuestro nacimiento y una meta con nuestra hora de muerte, se dobla, como papel, uniendo el punto de nacimiento con el punto de muerte. El ‘Tiempo’ tiende a juntar los puntos de inicio temporal con el fin del ciclo temporal, conformando un ‘tiempo único’ que resume lo esencial, lo trascendental, lo vital, de nuestra existencia; todo el resto, el  día a día, y muchísimos eventos que creímos importantes…se pierden. Solo queda, en este sitio único en donde inicio y final se unen… como hoja que une sus puntas…aquello que Dios designó para nuestra existencia.  Esta realidad la constatamos inexorablemente al momento de dejar este cuerpo y este mundo. Pero ya en la Meditación y en la Práctica de Fe podemos verificar esta verdad que nos cambia el sentido de la vida y separa lo vital de lo intrascendente.

El ‘Tiempo’ de 50,  60, 70, 80 0 90 años de existencia humana que creemos una línea que parte en el nacimiento y culmina en la muerte en realidad son ‘HECHOS’ en su mayoría Internos con algunos episodios externos que siempre culminan en el Interior del sujeto. Eso somos. Esa es la vida realmente. Y tal `línea’ de ‘Tiempo’ no existe: solo queda aquello que uno vino a solucionar, vivir, experimentar, superar, pagar, aprender, enseñar…y trascender. O bien lo contrario: recogemos lo que no supimos vivir, ni pudimos solucionar;  y nos negamos a experimentar, y nunca superamos y fuimos vencidos;  y en lugar de pagar nos endeudamos, y poco aprendimos; y nada enseñamos o enseñamos mal, o todo  lo contrario.

¿Para qué sirve la Fe en Dios? Siendo Humanos con racionalidad e inteligencia podríamos vivir bien en este Mundo y hacer un mejor planeta  solamente siendo Buenos Humanos coherentes con sus buenas razones de vida. Sin embargo no es así. Somos un complejo Ser que puede hacer tanto daño como Bien; y tenemos una capacidad que no es racional y que no se explica solamente con la inteligencia que nos caracteriza: como es discernir aquello que aún no vemos, ni conocemos ni podemos tocar. No hay otra especie en este planeta que tenga tal capacidad o Don.  ¿Es algo que hemos fomentado nosotros mismos gracias a un proceso evolutivo que puede medirse por etapas y tiempos? No. Si fuésemos el producto de la evolución lineal, de acuerdo a nuestro desarrollo bio- genético, estaríamos saliendo recién de las cavernas.  El Hombre es un Ser que ha ‘SALTADO’ sin que éste tenga plena conciencia de cómo este SALTO se ha producido. Y en los dos mil años desde el Hecho de Cristo el Hombre ha tenido ‘Saltos en el Tiempo’ que él asocia a ‘descubrimientos’ o tecnologías que  hacen tangible su desarrollo cualitativo.  Estos Saltos han sido ‘pliegues’ del Tiempo que, como sucede en la muerte el Hombre,  se pueden identificar con un avance, con un hecho o una evidencia…. pero que casi siempre ha resultado un misterio para el observador más profundo, ya que no pocos elementos quedan sin explicaciones lógicas.

Cristo es un punto de inicio, de nacimiento, una partida en la línea de Tiempo, no solamente porque la cultura cristiana establece el quiebre de tiempo calendario  en ‘antes de Cristo’ o ‘después de Cristo’, sino porque Cristo, siendo Dios que encarna en Jesús, realmente quebró el Tiempo.

En lenguaje escatológico  se definen los ‘Tiempos’ de acuerdo a dos factores: Leyes y Generaciones.  Y se entiende por Ley una condición de vida y de muerte: por ejemplo ‘la rueda del eterno retorno’ del Buda constituía una Ley de Vida y de Muerte que sujetaba al Hombre, y era ‘ley’ porque el Hombre nada podía hacer para cambiar esa condición reconocida erróneamente como ‘reencarnación’.  El Krisnha se propone romper la ‘ley de la monada’ para conducir al Hombre a una cualidad Superior de existencia…‘un Salto’.

Las Generaciones son medidas de acuerdo al tiempo de prevalencia de una Ley. Por ejemplo: la ‘Generación de la Caída’ comprende todo el Tiempo y a todas las generaciones humanas que vivieron y pasaron por este mundo entre los Hechos de Adán y el crimen de Caín…y los Hechos de Cristo. Esa ‘Generación Caída’ se hallaba entonces bajo una Ley de Vida determinada: que mantenía las instancias divinas cerradas para ellos; que en la muerte enfrentaban o los infiernos o la Ley de eterno Retorno (abismos); que en la santidad debían dormir en ‘la espera’; que el pecado era mácula con la cual se nacía, etc.

La Ruptura de este Tiempo, el cambio de esta Ley, el fin de la Generación de la Caída,  y la Restauración Espiritual del Hombre para que alcance instancias divinas… es algo que solamente Dios encarnado podía llevar a buen fin. Cristo es Dios desde siempre, el Verbo; y es Plan de Salvación que encarnara en Jesús para, justamente, romper con el Tiempo y Cambiar la Ley,  y cerrar con la antigua Generación.  De otra manera jamás, nunca, el Hombre actual habría logrado entrar en ‘Saltos’ que lo llevaran puntos de ruptura–  y de juicio –  que debe reconducirlo  de regreso al Reino de donde salió y del cual renegó… o de vuelta a los abismos que es de donde alzó a sus dioses terrenales.

Pliegue de Tiempo: los Hechos de Cristo acaecidos hace dos mil años  tienden hoy a unirse con este tiempo actual y crean así un Punto de Hechos Vitales y Trascedentes que dejan en el olvido todo aquello que históricamente el Hombre creyó fundamental, permaneciendo y predominando solamente lo que es importante para Dios, y no para los Hombres;  y ante tal evidencia, que el Hombre no controla, es que hoy constatamos una Crisis general en nuestro Mundo y en este Tiempo que no irá en desmedro sino en aumento: dado que asistimos a un Pliegue de Tiempo que nos enjuicia y nos bota todo efímero sustento, dejándonos despojados ante nuestra Trascendencia…o desnudos ante nuestra humana pequeñez.

Cristo es fundamental para comprender el Tiempo que vivimos. Porque aferrar  lo vital de la presencia de Dios Encarnado – y los Hechos que debemos concebir – resulta esclarecedor y cardinal para  nuestra Toma de Decisión actual.  Pero mientras sigamos en la apostasía de creer que Jesús fue un buen hombre, un maestro, un varón sabio, un ser especial o espacial…pero hombre y humano de todos modos… entonces seguiremos justificando el sufrimiento que otros Hombres y el Mal nos infringen; porque si Jesús padeció en la cruz del mundo nosotros debemos aprender a sufrir en la cruz del mundo que nos sigue martirizando (¿¿??); y se nos repite que Él sufrió por nuestros pecados, y pagó por nuestros pecados…pero seguimos siendo pecadores (¿¿??); entonces:  si ‘la salvación’ fue ‘simbólica’, y en realidad nada cambió en nuestra condición de Vida, y debemos seguir esperando el Juicio Final;  y en la muerte corremos riesgos de caer en abismos y ser conducidos a llamas infernales por causas dirimidas por Hombres que representan a Dios… porque Dios está muerto, no habla, no se manifiesta, y requiere de un sacerdocio al Viejo Estilo, como antes de Cristo, y Sinagogas ahora llamadas iglesias, y de Libros que hablan según lo interpreten varones institucionales… entonces, de ser así, de ser verdad esta costumbre impuesta por siglos de apostasíaentonces Cristo nunca fue Dios, ni vino Jesús a cambiar nada, y la Resurrección es otro símbolo, y  la Ley de Vida es la misma de antes, y esta Generación se halla bajo la Caída original y nada ha cambiado. ¡Todo es una gran falacia!

 De acuerdo a la inconsistencia de la apostasía no se explica que el Hombre haya dado Saltos en el Tiempo  justamente desde Cristo, y que hoy estemos llegando a un Punto de Ruptura. Algo no está bien. Algo está fuera de la realidad que vivimos. No hay coherencia entre la situación de Hechos y aquello que por siglos se nos ha enseñado. No hay congruencia entre la prédica cancina y repetitiva de los apostatas y la realidad analizada con los Hechos ante nuestra capacidad de enfrentar la verdad. La suma de los hechos y la realidad en crisis…no cuadra, no da respuestas coherentes.

Es terrible darse cuenta y asumir que hemos vivido por siglos en la mentira, y que los mismos que nos mintieron desde siempre  hoy pretender alzarse como los innovadores de la verdad.

Debemos Plegar el Tiempo: tomemos los Hechos de Cristo y unámoslo al punto de tiempo actual, a nosotros. Pongamos los Hechos de Cristo como si estuviesen sucediendo HOY, aquí y ahora. ¿Qué nos queda?

Este ‘ejercicio espiritual’ lo hemos realizado en Oración, en Retiro del Mundo, en Meditación, en ayuno…yendo a releer los Evangelios…y volviendo a la Oración, a la Contemplación…hasta llegar a la VIVENCIA. Y en la VIVENCIA ESPIRITUAL, consciente, clara, inteligente, coherente hemos venido a saber qué: los Hechos fundamentales y fundacionales sucedieron en los Tres Días entre la muerte física de Jesús y su reaparición por 40 días. Que el pago por la Caída de los padres adámicos fue el martirio de Jesús durante  los 12 días y su muerte física  en la cruz romana- (cruz que representa al Poder del Mundo) – Y una vez saldada esa deuda (que el Hombre no podía cancelar por sí mismo, sino que Dios debía pagar en Cuerpo Carnal para que todo Hombre fuese libre de esa Causa)  vino el factor de Salvación Principal: el Cristo, el Verbo Dios, provoca la Mutación de la Ley de Vida que predominaba hasta entonces;  abre las instancias divinas para el Hombre de Fe, e instaura instancias intermedias (Cielos) para la inmortalidad del Hombre después de su paso por la Carne y este Mundo; para eso debió quitar de las garras infernales el predominio que éste poder malévolo poseía sobre el Paso por la Muerte, el cual daba a su principado la posibilidad de encarcelar Almas y poseer al Hombre; y cerró Los Abismos o Ley de ‘eterno retorno’:  lo que deja a Cristo la plena potestad de la Vida que el Hombre deberá seguir recorriendo luego de su muerte carnal. Estos hechos acaecieron en los Tres Días entre la muerte carnal de Jesús y el Retorno de Cristo por 40 días. Estos Tres Días son la ‘Restauración del Templo’ prometida por Jesús;  y la esencia de esta Restauración es que desde estos Tres Días el ESPIRITU en el Hombre sería el que guiaría y enseñaría todo al Ser, y lo conduciría hasta la Voluntad del Padre.  Es decir: estos Tres Días de Revolución Cristica son los Hechos que nos hacen diferentes, superiores y en grado de ‘Saltar en el Tiempo’ como lo hemos hecho sin que estemos plenamente conscientes de tales Saltos, pero que explican por qué y para qué estamos hoy en el punto en que nos encontramos.

Solo con la cruz y el padecimiento de Jesús, o resaltando los milagros de Jesús, no lograremos entender la realidad que hoy vivimos y la crisis que se sucede sin que nosotros podamos detenerla en su abruptica carrera. Por lo mismo, la invitación a ‘seguir’ o ‘creer’ en Jesús desde su condición humana ‘especial’-  o usando el evangelio cuan manifiesto político, o desmenuzando pasajes bíblicos a conveniencia –   no nos entregará las respuestas trascendentes que con urgencia requerimos,  ni obtendremos las llaves para abrir la puerta que por fin nos dé aire nuevo.

Pero si nos colocamos en los Hechos de Los Tres Días, no perdidos en el tiempo, sino Plegando el Tiempo y haciéndolo nuestro HOY: entonces entenderemos factores libertarios como que YA no nacemos en pecado, sino que nos hacemos a éste en el camino del mundo, pero que la entrega a Cristo nos libera del pecado y nos hace Consagrados libres de esta mácula; pero también viviremos cierto Orden que no es mundano, ni formal, como que:  ‘todo Compromiso Vivo de pertenecer a Cristo, reconociendo la Gracia de Salvación que se Sella en los Hechos de los Tres Días,  nos obliga a la COHERENCIA: como hacer como Él hizo; poner por obra lo que Él nos enseña; aceptar su Conducción para alcanzar la Voluntad del Padre…’ Es aquí entonces que los Evangelios dejan de ser una opción, una lectura, una interpretación y pasan a constituirse en Ley de Cristo para Vivir Consagrados. 

Si Vivimos los Tres Días como si hoy acontecieran diríamos que hemos Nacido de Nuevo, y que todo mal, error, pecado y aberración anterior queda en el olvido;  y que seremos medidos desde este Punto de Coherencia que asumimos desde hoy. He ahí el sentido profundo y real del Bautismo de Cristo.

Porque en estos Tres Días de Mutación se cerró una vieja  Ley de Vida que nos aprisionaba;  y abrió un lapso de nuevo Tiempo bajo una Ley Nueva:  y eso conllevó a que la Generación de antes no sea la misma de hoy; y la Generación de este Tiempo es la que siembra para el Tiempo que Vendrá. La Generación que se cerró con los Hechos de Cristo fue la de la Caída. La que se abrió con Cristo -y que es la nuestra – es llamada ‘Generación del Meridiano de los Tiempos’. La que se avisa que vendrá es la ‘Generación del Milenio de Paz’. Cada Generación se encuentra bajo una Ley de Vida que condiciona su desarrollo y su ascenso o descenso. La Ley actual se conoce como ‘Nueva Ley’… o ‘Ley de Restauración’… o de ‘Rehabilitación’. Es La Ley de Cristo: La Ley de Salvación.

El propósito que Cristo coloca al Nuevo Hombre –desde los Hechos de Salvación-  es que éste alcance, bajo su Conducción divina, la Voluntad del Padre que se encuentra en el Espíritu de cada Ser.

La Resurrección es la puerta esencial de la Nueva Ley de Vida: todo Ser recogerá los frutos de su propia siembra; cada uno será medido según su intrínseca vara; cada ser allegará los efectos de sus Causas. Y cada uno obtendrá de su cuerpo carnal un tipo de Cuerpo Espiritual de acuerdo a… la medida espiritual que solamente Dios puede mesurar. Y aquí llegamos a lo central de nuestra comprensión y toma de decisión: ¿Hay en alguna parte de nosotros una especie de adn espiritual que nos indique la razón, objetivo y meta fundamental de nuestro paso por esta vida temporal?  Sí. La Voluntad del Padre se halla en el Espíritu de la persona. No en la mente. No en el cuerpo de hueso y nervios. No el Alma y los Sentidos. Sino en el ESPIRITU.

¿Qué Restauró Cristo en los Tres Días de Revolución? El Espíritu de Dios Padre en el Hombre. No que el Hombre ameritara o hubiese acumulado méritos para tal grandeza…sino por GRACIA de Dios.

Así como Jesús contuvo al Espíritu del Padre en Él… siendo él mismo el Verbo de Dios, el Cristo, el Elohim Mayor… así nosotros contenemos en nuestro Ser a un Espíritu cuyo Origen es del Padre Creador; y este Espíritu que Nos Habita lo debemos despertar, conocer, y permitir que gobierne en nuestra vida temporal;  porque de este modo Cristo Dios será nuestro Conductor real, verdadero, tangible…el Dios Vivo que ES. Y Nos Conducirá al Padre para que nos fusionemos a su Voluntad y por fin cumplamos con el gran objeto de nuestra creación. Porque la condición humana es temporal, es pasajera, es UN MEDIO… y el FIN es que obtengamos Cuerpo Espiritual, Conciencia Divina…y recuperemos nuestra condición de Adán y Eva originales.  NO HAY OTRO PLAN O DESTINO.  NO HAY OTRA  MISION.

Ahora, ¿llegaremos y seremos todos iguales…porque el Plan pareciera ser para todos lo mismo? No. Al llegar al Padre seremos según la índole que Él en su Origen designóNadie conocerá plenamente su índole sino cuando sea Su Índole.

Pleguemos el Tiempo como una hoja de papel: unamos una punta con otra, un extremo con otro, y veremos que la línea de tiempo que tomamos en consideración de acuerdo a esta existencia o a varias supuestas vidas, todas confluyen siempre en un punto de unión que resume Trascendencia y Hechos Vitales…y todo el resto es anécdota.  Y si nos colocamos nosotros mismos en el Hecho de Cristo por ser este el Punto de Ruptura que hoy nos condiciona para bien o para mal ( es decir: Cristo es Ley ) entonces haremos nuestra la condición que nos entrega este Cambio Cristico: y si este Hecho sucede hoy, está sucediendo, no deja de estar en el hoy y en el acontecer… entonces ‘mi vida’ lineal entre el día de mi nacimiento y la hora de mi muerte debe tener puntos vitales, sustanciales, que al plegar la hoja y unir sus puntas me entregue lo Trascendente sin allegados y agregados… y esa es Mi Verdad. Es decir, si unifico mi nacimiento y mi muerte en el contexto del Tiempo que Cristo marca y define – según una Ley de Vida y una Generación específica ya definida por los Hechos de Cristo-  el resultado que obtengo debe ser el resumen de lo Vital, de lo Esencial, de lo Espiritual de Mi Mismo…porque ‘mi existencia hoy’ se halla, quiera o no, crea o no, me guste o menos, bajo una Ley que dirime y separa a la  Trascendencia de la ‘No-Trascendencia’. Y esto es ‘LEY’: sucede quiera o no, crea o no, haga lo que haga. Y esta Ley es Cristo.

Con esto queremos demostrar que Cristo no es un factor humano-religioso, sino Ley de Vida que objetivamente nos rige de acuerdo a un factor de ‘No-Tiempo’ (o Tiempo No Lineal) muy específico; y que al colocarnos nosotros bajo la realidad de que el Tiempo Lineal es mentira y es ilusión (que los Hechos no acaecieron simbólicamente hace dos mil años, sino que están sucediendo HOY en términos reales y profundos)  y que toda nuestra existencia se halla marcada por el Hecho de Cristoporque es el Punto de Ruptura del Tiempo que vivimos hoy– llegamos entonces  a conclusiones fundamentales de nosotros mismos, y del mundo en que vivimos. Pero sucede algo más: entramos en una realidad de No-Tiempo… Es decir, al aceptar esta realidad Cristica y hacerla nuestra, y medirnos a nosotros mismos según esta Ley…entramos en la Conciencia Atemporal que nos permite ‘ejercer sacerdocio’ como Cristo encomienda y no como los Hombres lo entienden. O Cristo es Vivencia en su Ley y Verdad…o todo es una falacia y una ilusión que nos hunde en la falsa línea del Tiempo calendario y de la memoria humana.

Este ejercicio Espiritual da un resultado sorprendente y muchas veces inesperado porque hacemos tres actos de honestidad fundamentales: 1) nos colocamos ante una Ley de Vida Objetiva que reconocemos en Cristo, y de frente a los Hechos de Cambio que nos dan a nosotros una condición de libertad que no habíamos asumido: en relación con el sufrimiento, con el pecado, con la culpa, con los infiernos, con el Cielo, con la inmortalidad, con la Resurrección, con el Espíritu, con la meta más alta de llegar al Padre, etc. Es decir: TRAEMOS HASTA NUESTRO PUNTO DE VIDA ACTUAL  EL TIEMPO DE LOS TRES DIAS del Hecho de Cristo COMO SI ESTUVIESEN ACAECIENDO EN ESTE HOY NUESTRO,  Y NOS MEDIMOS EN ESTE SITIO DE UNION ATEMPORAL.  2) Acortamos nuestra ‘línea de tiempo’ desde nuestro nacimiento a la muerte y quedamos ante lo único que realmente importa: LO TRASCENDENTE,  desechando lo superfluo, lo banal, y la lucha por cosas y aspectos mundanos que en verdad no poseen vitalidad ni trascendencia alguna. 3) nos ubicamos y nos  asumimos en el Tiempo Generacional y bajo la Ley de Vida que Cristo nos entrega y avisa: ya no arrastramos el tiempo a nuestro modo y según interpretaciones intelectuales (prefiero ubicarme antes de Cristo y aceptar que soy  pecador… quiero estar bajo la ley del eterno retorno y postular a reencarnar…o somos monada en búsqueda de la calidad de Humano medio…me ubico delante  del Juicio Final y creo que todo morimos en espera de que Dios nos alce desde los huesos en los cementerios…) y aceptamos que este Tiempo de Restauración nos coloca ante Si Mismo la meta de llegar a Dios con y en Nuestro Espíritu,  y ser Conducidos por el Cristo Vivo hasta la Alta Instancia del Padre Creador.

¿Hablamos de un acto de fe a ojos cerrados? ¿Hablamos de esperanza? ¿Instamos a conformar sectas cerradas de súper- elegidos? ¿Llamamos a salir a raudales de las iglesias tradicionales? No. Nada de eso.

Hablamos de hacerse cargo de Sí Mismo. Simplemente ubicarse en el Punto de Ruptura del Tiempo– El Hecho de Cristo-  mirar hacia dónde se encuentran los Hechos que rompieron con lo anterior y nos colocó en lo que hoy somos;  y entender la propia vida en este contexto;  y por ende proceder a ubicar la propia trascendencia con lo vital de esta Generación.  Hablamos de realizar un ejercicio de honestidad, de trascendencia, de mirada macro. Así entendemos la Fe: como una decisión de Trascendencia que une la propia Vida a la Vida Objetiva de Cristo, y no exclusivamente del Jesús histórico, sino del Cristo Dios que es LEY de Vida.

Entonces, realizando este Ejercicio Espiritual entendemos mejor eso de que hoy ya hemos entrado en la peligrosa franja temporal llamada ‘La Tribulación’.  Esta Tribulación es la cola del Tiempo (o un Salto oscuro) que culminará con  el cierre de esta Generación (entendiendo ‘Generación’ según lo que se explica antes en esta misma reflexión).  Es una Tribulación porque corresponde a ese espacio de tiempo en donde la Restauración  se agota y el Nuevo Tiempo se aproxima. Y tan acostumbrado estamos a concebir el Tiempo como línea  de fechas en el acontecer de un calendario,  que nos resulta imposible entender que el Tiempo también ‘viaja’ y puede venir del futuro o del Macro Cosmos e intervenir abruptamente sobre un sistema temporal,  e imponerse…lo que se conoce como ‘Tiempo Cuántico’ o ‘Salto del Tiempo’.

Pues bien, el ‘Milenio de Paz’ no es un acontecimiento en el calendario, que por inercia y acumulación de eventos se sucederá en el año 2012…que ya no fue…2017…que no será …porque NUNCA se sabrá. Y hasta Cristo dice: ‘solo Mi Padre conoce esos Tiempos y cuándo esto acontecerá’. El ‘Milenio de Paz’ es un Espacio Tiempo que YA EXISTE,  y que al intervenir en este Tiempo nuestro provocará un Salto y una Ruptura que cambiará la condición de este Mundo.

Pero sí podemos saber cuando el Milenio de Paz se acerca a nuestro Hoy: la Tribulación corresponde al período Oscuro que  da campanadas largas de hechos que nos avisan que en cualquier momento, cuan ladrón de noche, sigilosamente, el Cristo Vendrá entre Los Suyos, y este Mundo sabrá que Vino por Segunda Vez pero no cuan varón o en carne y hueso, sino en su Potestad Divina y de Elohim Mayor. Y tal evento, que será connotado y posible de verificar…marcará el fin de la Ley de Vida actual y de esta Generación, para dar inicio al Tiempo del Milenio de Paz y de la Generación Santa.

 

Un asunto de Opción de Fe

  

– Vencerse a Si Mismo, y Vencer a lo humano en su función oscura…es la única victoria que nos hace superiores-

¿En qué estás tú? ¿Luchando por lo pequeño de tus deseos y necesidades? ¿Cuál es tu opción? ¿Lo tuyo es lo cotidiano que te de falsa seguridad en cosas y afectos pasajeros? ¿Mides tu vida en forma lineal y crees tener ‘mucho tiempo’ y que Dios te sopesará por lo que tú eliges por lo bueno de ti mismo-a? ¿Prefieres fabricar tu propia e intima trascendencia? ¿Cuáles son tus puntos de referencia para entender el tiempo en que vives? ¿Miras más allá del ‘Yo’? ¿Confías tu vida en manos de otros…otros son quienes gobiernan tu existencia? ¿De verdad crees que un Dios tan inconmensurable como Justo e Inteligente pueda tener necesidad de representantes y vicarios humanos que le representen? ¿De verdad crees que la verdad de Dios en su inmensidad y profundidad se contenga exclusiva y únicamente en un Libro solo y en la particular interpretación de un Ser humano?

Si tenemos Espíritu, y tenemos Fe, y tuviésemos alguien que nos oriente en el Encuentro con el Cristo Vivo…no que reemplace a Cristo…sino que nos enseñe el modo de Unir los Puntos de esta Vida para llegar al resumen que nos enfrente a nuestra verdad…¿Acaso lo rechazaríamos? ¿O escupiríamos sobre una mano amiga que nos propone orientación para que seamos libres en Cristo? Y si pudiéramos nosotros mismos ayudar a otros para que encuentren la forma de llegar a su propia realidad espiritual ¿no ejerceríamos este nivel de sacerdocio que nos alienta y engrandece?

Pues bien, lo que somos, el sacerdocio que ejercemos, el servicio espiritual que nos compromete es exactamente esto que aquí exponemos: Un Ejercicio de Fe, un Salto Espiritual, que nos acerca cara a cara con los Tiempos, Planes y Leyes que nos involucran y condicionan.

 Aquello que enseñamos a otros es la práctica que nosotros hemos vivido;  y  toda persona valiente en su Fe puede poner en acción este Salto Espiritual para llegar a su verdad… y asumirla; y habrá renuncias que inevitablemente deberán enfrentarse pues con las nuevas visiones de la vida y de Si Mismo sin duda se despertarán opciones que nos llamarán  al cambio inevitable, a la superación y a nacer de nuevo. Pero todo sucederá siempre en la Persona, en la Conciencia, en el interior del Ser Humano; nada surge primero afuera, en el entorno y en el Mundo…todo proviene del interior de la Persona en Mutación, en Revolución, y que entiende y asume que en él VIVE un Ser Divino. Y que no habrá santidad y menos divinidad sin llegar a La Voluntad del Padre,  y cumplir con el Designio que solo Él puede develar.

Sabemos, por experiencia, que pocos se atreven a entrar en este Salto Espiritual y de Fe. También hemos constatado que algunos entran en este Camino con  la buena intención de su creencia y con buena voluntad religiosa pero  se arrepienten en el camino por miedo a perder lo pequeño (y por pavor a lo Grande que no conocen y claramente nunca podrían manejar con el ego acostumbrado) hasta que  finalmente se cobijan en la tibieza de sus aspiraciones que…sí… quizás…les salva de lo tenebroso por un tiempo, pero no les empuja a la Luz de su Creación;  y  en algún Punto del Camino la vida les volverá a colocar ante el mismo asunto que por ahora evitaron o temieron enfrentar. Nadie puede burlar a Dios.

 Hemos visto a quienes creyeron ver en este Camino la posibilidad de adquirir algún don o poder que más tarde les sirviera a sus planes individuales…con decepción posterior por no lograr tal egoísta pretensión.  Hemos vivido guerras humanas de envidias, de celos y de vanidad que han chocado sistemáticamente con el invisible pero invencible muro del Espíritu. Y hemos sido maldecidos por algunos pocos  que debieran estar agradecidos por nuestro empeño y amor por su causa espiritual, pero que al no obtener deseos y necesidades nos han culpado por sus malos resultados. Y enfrentamos ataques desde iglesias que ven en nosotros un poder y una posibilidad de dañarles que nosotros no pretendemos, no tenemos ni queremos. Y así nos vemos vilipendiados públicamente –por ejemplo- por un abogado de connotación mediática que usa los Medios de Comunicación para endosarnos culpas en contubernios oscuros y perniciosos cuyo objetivo es enlodar a ya alicaídas estructuras que nos quitan el sueño.   ¿Por qué? ¿Si somos simples hombres y mujeres que por experiencia espiritual y vivencia de Fe hemos constatado lo que aquí se expone? Y con esto, además, ponemos de manifiesto que en el Camino Espiritual no solo debemos superar Lo Humano como factor natural, sino que debemos VENCER lo peor de lo humano en su función oscura.

Habiendo llegado nosotros a algún nivel de este Camino ofrecemos a muchos otros nuestra guía para que también ellos lleguen a experimentar al Dios Vivo por propio empeño y espiritualidad, sin necesidad de alzar nuevas iglesias, y  sin reemplazar a Dios con nuevos liderazgos sectarios; y  sin someter la conciencia sino liberándola, ampliándola;  y sin encerrarse en sectas de  iluminados sino que ofreciendo nuestro servicio desde la realidad cotidiana de padres, de madres, de hijos, de familia, de Personas que no dejamos de trabajar en sus oficios y profesiones, y que no buscamos a Dios en lo mundano sino que aplicamos lo que somos en Espíritu a todo aquello que hacemos y en todo aquello somos. Es decir, nada más que hombres y mujeres en Obediencia a su Fe,  y en Coherencia con su Espiritualidad.

Hacemos lo que los Evangelios dictan. La Ley de Cristo debe ponerse en práctica. Cristo es Ley, y es fundamental partir de los Hechos Cristicos para unirlos al Hoy que nos toca vivir, e ir en pos de aquellas preguntas y respuestas trascendentes que den Sentido a nuestras existencias.  Esto es el Camino de Consagración.

Cuando se recorre este Camino se obtienen Carismas, es decir: Dones, Capacidad espiritual, Sacerdocio. De esto hablamos. Sobre esta contextura solida y bien fundamentada es que basamos nuestra propuesta: desde lo que somos y vivimos…para que todos Seamos lo que Dios Llama,  y vivamos de acuerdo al Tiempo que nos toca actuar.

–        El Camino que recorrimos es la única senda que podemos enseñarte; y de esto no tenemos más que entregarte sino aquello que Dios nos ha enseñado a nosotros. Así es como Cristo hace sabios a los suyos

 

Religión, Conciencia y Libertad

julio 12, 2013

 

Aspectos primordiales de la relación entre…Religión, Conciencia y Libertad

La Conciencia es la Jurisprudencia del Individuo Libre. Conciencia del Bien y del Mal; discernimiento entre su valor de libertad y el valor de libertad de los demás; capacidad de dirimir en asuntos que requieren valores, principios y medida de Causa y Efecto; sentido de verdad y de rectitud que aplica desde Sí Mismo en espera de reciproca actitud hacia su persona; justicia en actos propios y exigencia de justicia en el medio de vida; etc. El mayor acto de Conciencia es ‘La Toma de Decisión’. Desde la pequeña y cotidiana ‘tomas de decisiones inconscientes, subconscientes y como efecto mecánico de la costumbre, necesidad e instinto’ hasta la ‘Toma de Decisión’ en asuntos graves, trascendentes y que tendrán Efectos de Cambios…el individuo va determinando la propia siembra de vida;  y de las Causas que reposan en las Tomas de Decisiones se producen Efectos que irán conformando su Camino, su existencia.

Conciencia entonces no se condice con ‘la suerte’, ‘el azar’ o ‘el destino’. La Conciencia se cimenta en la ‘Aceptación de la realidad’: y esto nada tiene que hacer con ‘conformarse con la propia realidad’, sino con una Aceptación que permite ‘ASUMIR’. Por ejemplo: la Aceptación de la propia pobreza material puede conducir al individuo a superar la misma y tomar decisiones que apunten a cambiar dicha realidad. En el ‘conformismo’ o la negación, o en la ira por el estado de vida que no comprendemos, o que no gusta, hay ‘reacción’ o ‘sometimiento’ y no Conciencia.

Los Estados de Ira y Frustración ante la propia realidad nunca tienen su base en la Conciencia, sino en la reacción.  La Consciencia siempre conduce a ‘Tomas de Decisiones’ que al final provocan Cambios. Por lo mismo, el motor del Cambio es la Conciencia. Y la Conciencia no sujeta ni encarcela al Hombre sino que lo hace libre del momento que la persona Asume una Realidad que se dispone a Cambiar, potenciar o conducir de algún modo.

Se ha confundido la fe en Dios o en lo divino con un grado mayor o menor de supresión de la Conciencia. Esto constituye una burda contradicción y un contra sentido.

Desde siempre los Santos y Sabios de todo tiempo han enseñado que es precisamente la Consciencia la vía que permite al Hombre entrar en relación vívida con Dios y sus estamentos superiores. Pero esta fórmula natural ha sido inculcada y tergiversada por la necesidad cultural-institucional que requiere de ‘masa inerme’ para propio objetivo político y para ejercicio de poder en el Mundo.

Cuando leemos la relación de un profeta con Dios, por ejemplo, no asistimos a un sometimiento becerro por parte del profeta y una posesión manipuladora de parte de quién es la divinidad. Vemos los diálogos entre Krisna y Aryuna; entre Moisés y el Dios de la Montaña; y lo constatamos en el ejercicio de los Oráculos de Dios: lo divino habla con (a) la Conciencia del Hombre, y el Sujeto sigue a Dios en (por) Conciencia. Y lo que en términos espirituales se entiende por Obediencia es precisamente la Aceptación de una realidad por Conciencia, es decir: en Libertad.

Lo constatamos en la vida espiritual: los hechos y las luces se esclarecen y potencian si hay Conciencia de aquello que se vive. La Conciencia es la Fe que mueve montañas. La Fe sin Conciencia se estaciona y duerme en la esperanza de lo que no se sabe, ni se entiende, ni se ve, ni se escucha…Y esa ceguera espiritual no conduce a Dios, sino a la trampa religiosa urdida por los Hombres y los demonios.

La Religión-Institucional se basa en la inconsciencia del Hombre. Un Hombre sin Conciencia no es libre. Un Ser sin Libertad es un esclavo.

La institucionalidad gobernante de la fe de los individuos, la procesión y el festival folklórico-religioso, la histeria colectiva y el efecto placebo de la catarsis agrupada, el sacrificio corporal cuan expiación de la propia bajeza humana, la comodidad de que otros administren lo de Dios y uno solamente acude cuando necesite, el asambleísmo que da la sensación de masividad y pertenencia ilusoria, la apariencia social, etc. son los reemplazos artificiales de una Conciencia que en este caso no debe desarrollarse en los asuntos de la fe… no es necesario… Basta con pertenecer a la Religión que da sustento de autoridad y autenticidad.

Cuando el Ser depende de un libro que le afirma como persona, y su verdad es la repetición de pasajes del libro, sin que el Contenido del mismo texto nunca se haya transformado en vivencia y Conciencia que el individuo asuma en forma personal, vívida, testimonial…es un autómata. Porque en la Conciencia el Ser puede hallar Contenidos en un Libro, y hacer de esa enseñanza una experiencia personal; y por Conciencia comprender la profundidad del autor del relato, pero entonces ya no basará su doctrina o idea en los textos impertérritos del libro sino en la vivencia que dicha Palabra escrita ayudó a fomentar en su Conciencia. A eso se llama ‘Sabiduría’.

Cuando los Medios, como un Libro, se convierten en ‘absoluto’ y ‘únicos’…y cuando algo material pasa a constituir algo ‘divino’… se está rebajando a Dios a cosas materiales e interpretaciones humanas. Los Medios como un libro, un guía o líder espiritual, un método, un rito, un conjunto de cultos y ceremonias, etc. deben tener por corazón y por razón a la Conciencia del Individuo. Es decir: la persona debe antes Asumir su propia Realidad Espiritual, y comprender su calidad humana unida y nunca sesgada de su vital calidad espiritual. Sin Conciencia de que el Ser Humano es UN MEDIO y no un FIN, y que el Espíritu que habita en el Ser contiene las claves del Propósito Trascendente… no puede haber una debida relación con Dios. Porque Dios es Espíritu.

La Conciencia tiene su mayor desarrollo y su expansión desde que el Individuo Acepta y Asume la propia espiritualidad, y que en su Interno habita y Vive un Espíritu que es matriz de Inteligencia e Información Universal.  Esta Conciencia es el ‘Sí Mismo’ que se nos llama a amar, es decir: aceptar, asumir, desarrollar, y seguir sin cuestionar. ‘Conocerse a Sí Mismo’ y ‘Amarse a Sí Mismo’ para el Santo y Sabio es un acto de elevación de la Conciencia hacia planos que expanden la realidad más allá de lo material, emocional y mundano, e incluso del Tiempo o lo Temporal.

Los Santo y Sabios van más allá, y proponen el ‘Gobierno de Si Mismo’ que en otras palabras equivale a ‘Poner por Obra el designio del Padre Creador’.

¿Por qué en la Religión esta iluminación espiritual y profundización de la Conciencia es imposible…o es posible en ciertos individuos que escapan o deben romper de algún modo con el cepo religioso que les cobija? Porque si vemos a Francisco de Asís, o Teresa de Ávila, o al Padre Pío, por citar nombres conocidos por el mundo católico, o a monjes budistas que alcanzaron la Buidad, o místicos musulmanes que lograron la iluminación…todos indefectiblemente enfrentaron incomprensiones, críticas y hasta persecuciones de algún tipo en sus propias religiones. Y si analizamos la vida de los Santo y Sabios en las religiones concluimos que nunca siguieron las normas, ni se apegaron a la panacea establecida…sino que aplicaron lo Vívido del Espíritu en ellos mismos aceptado antes por Conciencia (y Tomando la Decisión de) hallar a Dios por su Coherencia espiritual.

La Religión ofrece un andar ‘seguro’, en donde basta con seguir normas y formalidades para hallarse siempre en medio, y jamás expuesto y en peligro. El Camino de la Conciencia Espiritual, en cambio, exige romper con toda formalidad,  y el Ser acepta ponerse en peligro, en riesgo, justamente por Consciencia de que lo divino y superior no está en este Mundo y todo lo de este Mundo acaba, muere y es un Medio. El objetivo de ir por EL FIN, por la Verdad, por el Propósito Trascendente, no puede basarse en la ‘buena voluntad’ sino en La Conciencia.

Los ‘peligros’ del Camino Espiritual se hallan en que la incomprensión y el juicio del Mundo  lleven a desertar de su Coherencia al Sujeto; o que la atracción que su estado ejerce sobre otros lo embauque en la idea de convertirse en una secta que al final culmina por someter la Conciencia de otros.  El modo justo, enseñan los Santo y Sabios,  es siempre enseñar a otros lo que ya Uno ha vivido, y nunca entregar la perla del Espíritu si el otro no practica con Espíritu y Conciencia; y nunca intervenir en la Libertad del Individuo sino que iluminar, advertir, exhortar, enseñar, mostrar y dar luces para que el otro tenga elementos para su ‘Toma de Decisión’. Y así como el maestro no pretende siervos ni ovejas, los discípulos no deben pretender a un pastor sino a un Ser Consecuente. La Confianza y la Reciprocidad Espiritual, aplicando Valores que asienten la Sana Relación entre Guía y Aprendiz, es lo que predomina en el Camino Espiritual. Porque en el Camino Espiritual es Dios el propósito y no el maestro. Y para el buen maestro es fundamental que quienes él oriente lleguen a poner por Obra el Designio del Creador.

La Conciencia de que Dios nos Habita en nuestro Espíritu, y que el Espíritu que nos Vive es Dios En Nosotros, impele a entrar en Relación de Conciencia con ese Espíritu. Para eso se Medita, para eso se Ora, para eso sirven las formas espirituales y místicas, carismáticas y de religiosidad personal. No se Ora o Medita para quedarse en lo mismo o para sentirse mejor en lo carnal o para aquietar las emociones…eso es un efecto. Meditamos, nos Retiramos, Oramos, Estudiamos la enseñanza de Santos, Sabios y Profetas, Discernimos… cuan MEDIO para alcanzar la vivencia del Espíritu que nos Vive… y SER UNO con éste.

Por lo mismo es que la discusión teológica – o las diatribas filosóficas, o los litigios sobre religiones y verdades intelectuales, o comparaciones de exégesis – son un ejercicio humano cuyo sentido único es  alimentar aquella sombra mentirosa llamada: Ego. Y las Instituciones religiosas basan su existencia en el Ego de sus dirigentes: la autoridad institucional. Y son ‘santos’ o ‘dignos’ o ‘respetables’ no por coherencia y espiritualidad sino por ‘autoridad institucional’. Y toda ‘autoridad institucional’ debe contar con algún grado de influencia en asuntos mundanos, pues tal eco es su autenticidad ante los ojos del hombre común.

En cambio, la ‘autoridad espiritual’ requiere coherencia, demostración y resultado… es decir: que el Sujeto sea lo que predica, y aquello que enseña sea lo que ha vivido; que todo lo suyo sea demostrable, y que no haya terrenos exentos o parcelas de pecado que no deban ser tomadas en consideración u omitir por conveniencia; que al aplicar sus enseñanzas en Uno Mismo con Fe y Conciencia se logre un resultado espiritual palpable y vivaz.

Porque el Ser Espiritual no enseña teoría, sino que Camino Espiritual.

El requisito del Camino Espiritual es la Conciencia del Individuo. Y Conciencia Espiritual es la aceptación de la realidad del Espíritu viviendo en Mi Persona. Y Asumir tal verdad es ir en pos de una Relación Vívida con el Espíritu que Me Habita. Y para realizar este Camino es fundamental vomitar, desechar, todo conocimiento previo que podría funcionar cuan dique y muro para el buen fluir de mi realidad espiritual. Y aquí surge el factor preponderante: La Libertad.

La Libertad no es ‘mi libertad’…solamente… sino que es la Libertad del Espíritu: libertad para que éste se manifieste. Coarto la Libertad del Espíritu cuando niego vivencias por temor a sus consecuencias; cuando en la experiencia espiritual temo a perder el control que habitualmente ejerzo desde el ego; cuando coloco intencionalidad, deseos y perspectivas que provienen de mis deseos y frustraciones; pero sobre todo cuando quiero que esta espiritualidad sea una Religión que pueda administrar para fines mundanos.

La Libertad del Espíritu refleja mi propia Libertad para asumirme por lo que Yo Soy, y no por lo que otros quieran que sea, o que yo mismo creí que era cuando yacía en la ignorancia de mi espiritualidad.

La Verdad os hará Libres. Porque la Verdad es el Espíritu, y lo que el Espíritu nos enseña es solamente nuestra Verdad…y eso nos hace libres.

Bajemos un momento a la oscuridad más oscura: cuando se constituye una secta en donde un grupo de seres no aumenta su Conciencia sino que la somete y se coloca a merced de una ‘superioridad’ que ellos mismos avalan, elevan y autorizan… y estructuran algo inferior a la Religión… una cofradía sin doctrina ni propósitos más que la posesión y la auto satisfacción… entonces estamos enfrente de algo demoníaco, no por actos satánicos, sino por propósito de sujeción y encarcelamiento que coartan La Gracia de Dios que permite al Hombre ser PERSONA: La Conciencia.

La clave para dirimir la Libertad del Sujeto se halla en el grado de desarrollo y potenciamiento de su Conciencia.

La secta es la manifestación más deplorable del axiomático atentado en contra de la Libertad del Individuo: del momento que apunta a que éste sea algo infinitamente inferior al grado y nivel de su Conciencia.

La Religión es el modo de acomodar al Individuo en un grado de semi-conciencia que permita la aceptación y la formalidad de la fe en manera que el Sujeto pueda compartir a Dios y al Mundo sin que se haga cargo de Si Mismo en modo total y profundo, y sin que la propia incoherencia sea un problema moral,   y confíe en la administración institucional que le cobija.

El Camino Espiritual es posible solamente si el Individuo ejerce el Valor de su Conciencia desde lo menor de su humanidad a lo mayor de su espiritualidad, y en  todo se hace Libre porque actúa por Opción y por ‘Toma de Decisión’ con el debido Discernimiento, y nunca por coerción, por intereses, por intencionalidades mundanas, y jamás para lograr propósitos a priori que condicionen su Obediencia Espiritual… que es la verdadera obediencia.

Si la Moral es la Jurisprudencia de la Conciencia, o es la Jurisprudencia de la Conciencia la única que constituye Moral en el Individuo: entonces el Camino Espiritual es Moral. Y todo aquello que no permite o socava la Conciencia es de por sí Inmoral.

¿Qué pasaría si otros mundos se nos develaran?

junio 24, 2013

 Los Consagrados y la ‘otra realidad’

Si el Hombre entrara en contacto con otras realidades del Cosmos, con mundos diversos al nuestro, con seres inteligentes ¿moriría Dios? Sin duda fracasaría la mirada religiosa e institucional que ha colocado al Hombre del Mundo, de fe formal e hipócrita,  cuan predilecto y exclusivo, y se esparciría por el suelo la triza de toda teoría y teología construida sobre el egocentrismo humano.  ¿Entonces con ello caería Jesús, el Buda, Mahoma…? Se desmoronaría sin duda esa humanización  extrema y miope que se ha hecho de seres que siendo Hombres poseían divinidad y espiritualidad que trascendía su apariencia física… ¿Pero acaso no se reforzaría el mensaje espiritual y macro que estos Seres Superiores nos han heredado?

Dios no empequeñece ante un contexto macro, amplio, entramado y complejo, diverso y contradictorio; por el contrario: la Creación de Dios se afirma y enriquece en la medida que ensanchamos nuestra percepción de la realidad y entramos en relación con verdades mayores.

Sin embargo, para un cristiano institucional  cuyo anclaje psicológico es un libro único que es interpretado y predicado por otro – su pastor- colocándose él mismo cuan oveja sin posibilidad de conciencia y discernimiento… O para el católico cuyo sustento cultural es la antigüedad de su institución y la valía del papa cuan autoridad política y moral… O para el hebreo ortodoxo que vive bajo estrictos preceptos y rituales cuyo epicentro es su calidad de pueblo elegido… Cualquier hecho fuera de control, toda eventualidad que cambie el status que le sostiene, significaría una hecatombe de fe y un desastre estructural.

Sucede con todo sistema de creencias basada en aplicaciones mundanas, formales, intelectuales y sociales. Pueden llegar a constituir grandes religiones o masivos movimientos de opinión o de fe común;  y si logran cimentar aquello en sendas estructuras políticas e institucionales conseguirán perdurar e influenciar conjugándose con el juego del poder del que ninguna corporación del mundo puede prescindir si quiere sobrevivir y predominar.

Lo mismo se repite en pequeño en muchas vertientes cuyo foco es alguna ‘verdad’ sostenida y fomentada en torno a un conjunto de creencias cuyo motor es un liderazgo humano  más o menos pretencioso, ego centrista, ambicioso o intelectualmente ‘iluminado’. Siempre es el hambre de Poder y de Predominio aquello que mueve lo pequeño de una secta o lo grande de una religión. Incluso en el ‘lobo solitario’ que pretende ser admirado por su rebelión brillante se repite este presuntuoso  fenómeno humano.

Para sobre vivir en esta concéntrica asimetría es menester radicar ‘la verdad’ en un punto fijo que obligadamente desmienta y condene otros centros con el mismo objetivo,  o bien  inste a ‘los otros’ a integrarse a su única verdad  so pena de condenación y llamas eternas. La agresión, la violencia verbal, la mentira, los inventos falaces sobre supuestos ‘enemigos’  e incluso la guerra ‘santa’ – abierta o encubierta- son entonces trampas  importante para consolidar  al grupo duro que conforma la estructura orgánica del poder que se pretende.  La agresión verbal es una demostración de debilidad, de inseguridad, pero cumple un rol de amalgama en el cimento de los núcleos fanáticos y acérrimos que fungen de correa transmisora en la maquina sectaria.

Esta extraña forma humana la comprobamos en la ciencia, en donde lo nuevo que trasunta lo anterior, es resistido y ridiculizado por quienes  conforman puertos de arribo definitivo y se resisten a seguir navegando en la búsqueda de lo desconocido.  Por ejemplo: los adoradores de la teoría añeja-  y desmentida por los avances de la ciencia genética – sobre la proveniencia del Hombre de los simios…insisten hasta el enojo en su cantinela, y sus petrificados profesores encolerizan  si son puestos ante los hechos que desbaratan tal idea, y no se bajarán de los árboles tan fácilmente ya que de por medio está su razón de ser, de existir…y tendrían que confesar que han enseñado algo errado por años…y tal honestidad es una virtud que poseen pocos en el mundo intelectual y del conocimiento.

Entonces, imaginemos que en medio de estos miles de círculos de ‘verdad’ humana descendiera una verdad mayor que desmintiera a todas esa parcelas y feudos que se auto proclaman absoluto… Sería el fin de este mundo y de esta humanidad como hasta hoy la concebimos y conocemos. Fácil es decirlo, pero en la realidad enfrentaríamos un caos.

Pero desde la práctica Espiritual: en la meditación, la oración, el discernimiento, el retiro del Mundo…La Sabiduría…no se percibe la llegada o develación de otras realidades como un desorden catastrófico; sino que se vive como un enriquecimiento,  y amplitud de una realidad que siempre el Hombre ha tenido sesgada ante sí porque ha considerado a su porcentaje mínimo como a un ‘todo’.

 Que la realidad se acrecenté y cambie ante nuestra creencia y percepción no es un asunto indeseable o traumático para el Hombre que se esmera por alcanzar a Dios en su Reino, y que ha renunciado a la osadía estúpida que lucha por rebajar a Dios a la condición humana y mundana. Por el contrario, el Ser Espiritual sabe que en este Mundo cohabitan ‘Mundos’ más allá de la cotidianidad político-económica del  Hombre. Pues en la meditación que aquieta al Ser de Carne y Alma para que sea el Ser Espiritual quién Viva ya se constata la lucha de polaridad entre principados oscuros y el reino de la luz cuyas realidades son Celestiales, pero también terrenales, y Cósmicas. Realidades que no se ven, y sin embargo son las que determinan las cosas fundamentales de este Mundo. Y esto va desde lo invisible a lo perceptible. Porque no porque no ‘se conozca’ es invisible. Y no porque sea ‘invisible’ no se puede conocer.  Porque así como hay quienes llegan por espiritualidad a percibir la realidad invisible de Dios viviendo entre los Hombres…así también por algún nivel de ‘espiritualidad ‘o misticismo oscuro los Hombres que buscan ejercer poder y predominio sobre este Mundo han llegado a establecer sórdidas y sólidas alianzas con fuentes tiránicas y esclavistas que son invisibles al ojo común, pero reales y concretas en su accionar y existencia.

Aquello que un día el Hombre Común verá ante sí, y lo caotizará, será en verdad aquello que existe y se mueve desde lo invisible desde siempre y que desde siempre ha convivido y definido  al Ser Humano en su andar o desandar.  No olvidemos que el Tiempo que nos rige y condiciona…no existe. Y si vivimos construyendo nuestra historia y memoria sobre algo que no existe…eso ya nos debe dar la dimensión de la desestructura de aquello que en su revelación y develación nos espera.

El Krisna, el Buda y sobre todo el Cristo nos han dejado un Camino Espiritual para que ‘desde el Espíritu’, alcancemos la VIDA, y trascendamos la muerte del cuerpo y los sentidos, y abramos los ojos y oídos espirituales que nos entrelacen con la realidad que no vemos pero que existe  y que nos gobierna.

Los Santos y Sabios de toda época y en toda geografía enseñan que La Sabiduría es el ‘saber de Dios’, y  que todo Medio o Vehículo es un andamiaje de construcción que debe ser desechado al lograr la solidez de la ‘Casa Espiritual’.  Cristo dice a los formales sacerdotes ortodoxos:”¿acaso no es verdad que escrito está: ‘dioses sois’?”  

Llegar al Padre, si entendemos como Padre al Espíritu Creador del cual salimos en Espíritu y al cual debemos regresar En Espíritu,  significa un ‘viaje de retorno’ a nuestros orígenes divinos, no carnales, no mentales, no intelectuales…sino divinos. Pero el escolástico religioso impuso la idea del padre humano, castigador o bondadoso a según de ánimos humanos… Y hay escritos que parecen reconfirmar esa humanidad en los dioses del panteón griego o en los mandatos guerreros y sectarios del dios de  Caín. ¿Puede un ser de otro mundo, oscuro y perverso, soplar al Hombre mandatos de violencia y sangre en el nombre de un dios que el Hombre no ha conocido por Espíritu y sigue por simple creencia humana? ¿Puede un demonio hacerse pasar por el dios de los ejércitos y llamar a masacrar a quienes tilda de ‘extranjeros’?  Y ¿puede el hombre interpretar mal lo que Dios dicta a sus profetas, Santos y Sabios?

Cuando Mahoma escribe sobre la ‘Jidha’ en el Corán nunca hace referencia a guerras entre hombres, sino que claramente expresa una realidad espiritual de guerra entre los hijos de la luz y los destructores infieles. Cuando Cristo declara que no trae la paz, sino la espada, en circunstancia que en otros pasajes insiste en la Paz del Discípulo y de los pacificadores que obtendrán el reino de la Tierra…está haciendo referencia clara a que la paz mundana no es la Paz que se logra estando con Dios. Cristo, siendo Dios propone la Paz de Dios, y la paz del mundo es una tregua mentirosa de guerra latente, y es ante esa paz hipócrita que la Paz de Dios es una espada que irrita a los guerreristas y violentos,  y llama a la coherencia a los que dicen seguir a Cristo. 

Cuando el Buda declara en el Sutra del Loto la realidad cósmica y celestial de su Pertenencia hubo disensos y fugas entre sus seguidores ya que no era lo mismo seguir a un maestro iluminado humano o tener que aceptar la realidad de un Tataghata divino que abría una verdad insondable no mundana ante sus ojos.

Todo lo Espiritual se entiende, debe vivirse,  desde el Espíritu. Pero cuando lo espiritual se aterriza a lo del Mundo, y se aplica en lo mundano…el resultado es un desastre. Las religiones son la interpretación humana-mundana, mental e intelectual de realidades cuyos orígenes y esencia son y siguen siendo divinas. Y por tratarse de aspectos divinos éstos deben VIVIRSE desde y EN Espíritu. Eso es ‘un camino espiritual’, es decir: un recorrido vivencial desde y EN el Espíritu que nos habita, Y no hablamos de camino del  Alma (Psiquis-Sentidos) ni de la mente, ni de las creencias, y menos de dogmas…no tratamos aquí de asuntos filosóficos o religiosos…hablamos de Realidad que se logra visualizar y conocer mediante el Espíritu que es Dios en Nosotros. Y por y EN Espíritu podemos vivir en el Alma lo de Dios, y llevar a nuestra mente la Sabiduría. El Espíritu es la Matriz.

Cristo es Dios y nadie llega al Origen Divino, el Padre, sino no es bajo la Guía de su divinidad. Si Cristo deja de ser Dios y pasa a ser el solo hombre,  Jesús, y la encarnación se queda y muere en la Carne, y el Plan de Dios desaparece…entonces la salvación pasa a convertirse en un símbolo de muerte en la cruz, y jamás el Hombre llegará a Su Elevación por la real e integral Salvación del Cristo Dios. Pero si aceptamos que Cristo es Dios, entonces todo debe ser y aplicarse en lo Espiritual, y nada puede ser formal-religioso. Y si negamos a Cristo Dios y nos engrapamos al Jesús histórico, social, y maestro humano… entonces todo es relativo y dependemos  de nuestra propia creencia. Pero si Cristo es Dios entonces su Evangelio es Ley. ¡Menudo problema de coherencia!

Así como Dios Padre Es Espíritu, y su Reino No es de este Mundo ¿Qué ha de preocuparnos entonces  que se nos devele ante nosotros la existencia de otros mundos y otras formas inteligentes de vida, superiores a nosotros? Porque si fuésemos los Hombres quienes descubriéramos vida inferior y manipulable en otro planeta de seguro le impondríamos nuestra religión y nos alzaríamos cuan dioses extra planetarios sobre esos potenciales esclavos. Pero ante la posibilidad de que seamos nosotros los atrasados… ¡Qué dios nos ayuden! Porque eso sí sería una amenaza a la omnisciencia de los cainitas que han inventado una ilusa realidad para mantener en  la mentira a los habitantes comunes de este mundo. Caería el falso poder del Hombre de este Mundo.

El cristianismo es de todas las religiones la que vive una mayor incongruencia (y por lo mismo sus instituciones e iglesias requieren fortaleza económica, influencia política, armadura cultural y una masa de creyentes que no disminuya  pero que se mantenga acrítica, sin profundidad, carente de observación y plena de omisión ante las evidencias) Porque paradojalmente es la Doctrina de Salvación y la divinidad de Cristo ( y el propósito de poner por Obra la Voluntad del Padre, y el Magisterio del Espíritu Santo)  la fundamenta más sólida y altamente espirituales que contenga cualquier creencia  de fe; bastaría con aplicar en COHERENCIA el Camino Espiritual que propone Cristo, sin quitar una coma ni agregar una interpretación, y  de seguro muchos Seres llegarían a Vivir el Reino de Dios; esto conllevaría a la crisis de las iglesias,  y por ende la exegesis  y la teología serían un remedo para esconder cobardes, y las religiones un oprobio  que se aleja de toda santidad. Porque si de verdad creyéramos y pusiéramos en práctica espiritual el Sermón de la Montaña, solamente,  y viviéramos la condición del Discípulo que Cristo zanja con meridiana claridad…sucedería aquello de que no tendríamos que adorar a Dios en este templo ni en aquella montaña…porque el Hombre viviría a Dios en su Razón y en su Corazón.  La Coherencia espiritual con la Doctrina de Cristo Dios y el Plan de Salvación destruyen la camisa de fuerza impuesta por las iglesias, y reta a la acción de vida a quienes cómodamente entibian lugares en las becerras asambleas.

Quienes viven la Coherencia de la Fe, y han asumido que por Espíritu y por Espiritualidad se logra la percepción superior de la realidad, no pueden temer a que otras verdades macros y supriores desestructuren aquello que ya no se apega a los cánones de este mundo. Porque para quién ya vive en Dios nada lo puede impresionar o sacar de su matriz espiritual.

Quienes viven la Congruencia del Camino del Espíritu y aplican la Coherencia de su Fe no temen a la muerte, y en meditación han sido preparados para ‘pasar por la muerte’ y  favorecer el Salto a la Vida Nueva.  Y eso conduce a no vivir como bajo condena y miedo ante hecatombes y finiquitos cósmicos.

Quién Vive a Cristo no como el hombre histórico en Jesús, sino Cuan Dios y Elohim que ES…El Verbo…el Eterno Yo Soy… no posee inquietudes ante las encarnaciones de Jesús y los falsos profetas y los vanidosos que se postulan a sí mismos.  Porque Cristo es Dios Vivo y si es Dios Vivo tiene palabra, oráculo y presencia ante Los Suyos.

El sabio espiritual no litiga por las cosas que son de Dios. Dios se vive…o no es Dios.

Los Consagrados en Cristo no somos cristianos en cuanto no nos reconocemos en la historia de la cristiandad, ni reivindicamos la apostasía predominante en el sistema eclesiástico. Somos Consagrados en el Cristo Dios. Somos el Sacerdocio Carismático. Somos Discípulos del Cristo Dios, el Verbo, y enseñamos los Evangelios cuan prueba de que la enseñanza y mandatos de Cristo son Ley de Consagración y no  un juego de opciones que deben ser interpretadas y citadas a conveniencia.

Y si se abriera otra tremenda realidad ante nosotros… nada perderíamos, ni en nada nos afectaría en nuestra esencia…Porque desde el primer día de nuestro Compromiso Bautismal  nos hemos dispuesto a entrar en Espíritu al Reino que no es de este Mundo;  y en nuestro sacerdocio ejercemos poderes que no poseen raíz, ni fuente, ni explicación en este Mundo y sus centros de poder mundanos o religiosos. Y no hacemos lo que debemos hacer para nosotros mismos, o para alzar una nueva iglesia u otra religión: sino que nos hemos integrado al Plan de Salvación en calidad de agentes ministrantes y activos consagrados cuya tarea básica es CONSAGRAR CREYENTES y fomentar la capacidad espiritual de todo varón y mujer para el Digno ejercicio del Sacerdocio del Altísimo.

Sabemos que hay otros mundos; y los hay de luz y hacen parte del Plan de Creación; y los hay oscuros y entregados al Plan de dominio y destrucción. Sabemos que la realidad y el tiempo perceptible es una apariencia que se desvanece ante nuestros ojos cuando la disciplina de la Meditación y el Diálogo en la Oración nos abren la Conciencia de Dios.

Conocemos al Cristo Dios, no al hombre histórico, sino al Dios, al Verbo, y nos hemos integrado al Plan de Salvación no desde la cruz y la muerte, sino desde la Victoria de los Tres Días y la Resurrección.

Cualquier Hombre (varón o mujer por igual) que entre en Vida Espiritual nunca será sorprendido ni encandilado por realidades o ficciones que con Sabiduría puede Discernir y conocer.  Principados y Poderes han cohabitado entre nosotros desde siempre: y no hay misterio que Dios no devele a sus leales hijos e hijas.

 

Sacerdocio: ¿por qué solo para varones?

marzo 25, 2013

Atención: recomendamos imprimir este documento, el cual debido a su extensión, importancia y trato profundo debe ser leído en calma, con espíritu y sin premura. Y llamamos a las mujeres de Fe que tengan paciencia y esmero en la buena lectura y cavilación sobre este contenido, ya que es un tema y un llamado que les concierne y que deben enfrentar con todo el amor que les vive.

Cambiar los paradigmas y hacernos libres por la verdad de Cristo

Presentación:

Este documento es la respuesta a muchas demandas y cuestionamientos que ponen el asunto del sacerdocio de (en) la mujer.  Trata de ser una reflexión que coloque claridad y no mayor confusión, y quiere definir puntos que hasta hoy discriminan a la mujer y potencian el valor de la autoridad varonil en  aspectos espirituales que se confunden con las necesidades políticas de las religiones. Porque debemos esmerarnos por ser Espirituales, y no seculares, no como si se tratara de solo historia o filosofía, cuando hablamos de Dios, de divinidad y de trascendencia que rompe los límites de la materia y de este mundo. Y el sacerdocio se ha perdido cuan concepto espiritual, de ejercicio de carismas y manifestación de Magisterio de Sabiduría y Santidad, y se ha convertido en un asunto de poder político terrenal que arrebata a Dios toda posibilidad de ser Dios, y cohíbe toda vía espiritual en que el Hombre alcance su Relación con Dios. La religión ha culminado por matar a Dios y reemplazarlo por autoridades varoniles que actúan como en un teatro griego. Y en este contexto se niega a la mujer la sal y el agua, concediéndoles migajas de monacatos impuestos por reglas confeccionadas a medida por varones eclesiásticos. ¿Eso quería y ha encomendado CristoJesús para las mujeres? ¿Tal mandato entregó a los varones tan llenos de deseos de poder y omnisciencia?

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Primera parte

La pregunta común es ¿por qué no una sacerdote mujer? Sin embargo, al plantear el mismo punto desde la demanda de por qué el sacerdocio es exclusivo para los varones nos obliga a responder no sobre supuestas prohibiciones divinas jamás certificadas ni demostradas que recaerían sobre el género femenino, sino que debemos ceñirnos a explicar la razón de la preponderancia sacerdotal del varón en desmedro del mismo derecho en la mujer.

Recorriendo la historia del Hinduismo, del Budismo, del Islam, el Judaísmo  y del Cristianismo no hallamos un argumento sólido, histórico o doctrinario, que nos aclare el motivo de esta discriminación tan lejos de toda justicia y amor. Simplemente es así.

Es en el Hinduismo en donde más aparece la figura femenina integrada a las prácticas sacerdotales en la antigüedad y en retazos también ahora, pero siempre en forma marginal, ligada al mundo popular. Los centros de poder han pertenecido desde siempre a las Castas sacerdotales según estirpes y herencias masculinas. Sin embargo, comparativamente, es en esta religión en donde la mujer tiene mayores espacios… vetados en otras corrientes culturales-religiosas. Quizás esto se entienda debido a la multi – divinidad que caracteriza a esta religión, algunas de las cuales son femeninas, y en particular son éstas las más veneradas por la gente común. Pero mientras más arriba se va, y más poder se ejerce, menos mujeres vemos, hasta que éstas desaparecen en las cúpulas Brahmánicas y similares.

El Príncipe Shakyamuni,  convertido en Buda, jamás recetó la marginación de la mujer. En efecto, entre su discipulado había un número importante y creciente de mujeres que le seguían y que conformaban parte vital de su sequito.  Pero hasta el quinto año de su prédica y enseñanza el joven maestro aún conservaba una agria referencia hacia la mujer, tildándola de ‘perspicaz y peligrosa’ y cuya salvación consistía en ‘reencarnar cuan varón’. Ananda, su discípulo predilecto es quién entra en directa contradicción con quién aún no había logrado su iluminación plena, y así lo reconocerá el mismo Buda más adelante. Y es gracias a las claridades de Ananda que el Buda acepta meditar y profundizar el rol y calidad de la mujer, y al hacerlo las acepta plenamente entre sus monjes, creando la ‘bhikkhunis’: la Orden de Monjas que al elevarse el Buda, y dividirse el Budismo, es marginada y minimizada en el sistema mahayánico,  y mantenido por un tiempo en el orden nihayánico, perdurando hoy solamente en algunas corrientes en Japón y en escazas cofradías chinas.

En el Islam la mujer desde siempre ha sido un elemento para sometimiento y servicio del varón.  A pesar de que en el Corán se lee que Alá hizo a varón y mujer por iguales, citando algo similar a Génesis (A.T),  enseguida establece roles y deberes que van sepultando a la mujer debajo del poderío masculino. Las interpretaciones posteriores no solo han acentuado la jurisprudencia en contra de la mujer, sino que incluso contradice el principio del Corán que revela la igualdad entre hombre y mujer.

En el cristianismo vemos dos etapas: en el cristianismo primitivo la gran mayoría de quienes morían en los circos romanos eran mujeres, y era mayoría femenina la composición  de las comunidades primitivas del cristianismo que surgen como una secta del judaísmo (Hechos 24:5), y son llamados en su origen «Nazarenos» o «Los del Camino». Es en Palestina donde se origina con más precisión este mensaje. Los primeros cristianos acuden a las sinagogas, como todos los otros grupos dentro del judaísmo tradicional (época del segundo templo). Su proclama es de tipo profético, y enseñan que Yeshua el Nazareno, Jesús de Nazaret, es el Mesías anunciado por los profetas.  Es con la expansión del primer cristianismo hacia el mundo gentil en donde la mujer conforma la mayoría del mundo creyente de esa etapa.  La imagen e influencia de las mujeres apóstoles era un aliciente renovador que integraba a la mujer a la nueva Fe: María Magdalena, María la madre, Marta – la hermana de Lázaro-, y luego la esposa del apóstol Felipe, las hijas de Felipe y otras santas desconocidas pero vitales en su comunidad iban consolidando a la mujer en plena integración e igualdad. Fundamental era la señal de Cristo dejada en María Magdalena: quién iba a ungir con oleos e incienso sagrado el cuerpo de Jesús – tarea absolutamente sacerdotal- y en lugar del cuerpo fallecido sostiene el primer encuentro con el Cristo Vencedor y Resurreccionado.  Que Magdalena fuese a ejercer labor sacerdotal tan delicada y precisa, y Cristo se le revelara por primero, son señales definitivas que incentivaron la participación de la mujer; el rol abnegado de María, la madre, y su lealtad como discípula de Cristo, y apóstol con rango de autoridad que  nadie discutía en esa generación, fue para éstas mujeres santas lo que determinaba con hechos que la Salvación era igual para todos, sin distinción alguna. Los pasajes más importantes y agudos de los Evangelios se hallan en encuentros con mujeres: la aclaración a Marta, antes de alzar a Lázaro, con respecto a que Él, Cristo, era la Vida y ya no se requería esperar al fin de los tiempos; y  la declaración sobre su calidad de Mesías que CristoJesús reconoce ante la samaritana en el pozo.

Bajo la cruz hubo un varón: Juan… y el resto fueron valientes mujeres.

En el año 70 d.C. cae Israel. Y con la caída del templo de Jerusalén se disipa la cristiandad, y entra en los años de persecución y martirio. La labor de Pablo ha dado un giro definitivo a la fe naciente: griegos, sirios, libaneses… romanos han ido incorporándose desde los años 50. Sin embargo, el litigio cultural entre la fórmula judaica y la formación gentil, asentada en Damasco, y más tarde  la influencia aristotélica que predominaba en los griegos convertidos tendría  un efecto nocivo para el rol de la mujer.

Desde que los temas doctrinarios sobre la calidad del Cristo, el asunto vital del Espíritu Santo y la complejidad de la Trinidad se fueron desarrollando y entrando en conflicto hubo curiosa unanimidad entre la corriente aristotélica de los apologetas griegos y un Tomás de Aquino, por ejemplo, sobre la inferioridad de la mujer, y su ‘indignidad’ para ser considerada apta para la santidad.  No hubo corriente alguna que defendiera la ‘igualdad de varón y mujer en la Salvación de Cristo’.

Los varones que ejercían presbiterio en la época del extraño y pernicioso Constantino, siglo tercero, fueron llamados para alzar la iglesia única bajo el lema: ‘Una religión, Un Dios, Un Rey’. Y en esta constitución la mujer fue ignorada. Pero las teorías en contra de la mujer en el cristianismo institucional toman forma en los años Mil Doscientos de nuestra era.  Curiosamente la degradación de la mujer se presenta de la mano con el ascenso de la teoría del pecado. Agustín (San) es quién enuncia con mayor énfasis y argumentación que la naturaleza del Hombre es pecaminosa, y que es la mujer, por su naturaleza, el centro de todo pecado debido a su debilidad y propensión carnal.  Esta teoría arrasa con la construcción paulina sobre la relación del pecado y la Salvación de Cristo escrita brillantemente en ‘Carta a Romanos’. Se impone definitivamente un binario que condenará al cristianismo hasta nuestros días: pecado y mujer serán entonces sinónimos indivisibles.  Congruente con aquello el papado, en los años Mil Trescientos, decreta la prohibición del matrimonio para el sacerdocio. Algunas leyes empezaron a exigir el celibato sacerdotal entre diócesis de rito latino en el siglo IV: se hizo manifiesto en el Concilio de Elvira; reiterándose en el Concilio de Letrán I en 1123, aunque dicha regulación no fue seguida de manera estricta. En el Concilio de Trento (1545-1563) se estableció de manera definitiva el celibato sacerdotal obligatorio tal como se lo conoce en la actualidad, en respuesta a la Reforma protestante que permitía, e incluso promovía, el matrimonio de los sacerdotes, al tiempo que suprimía las órdenes religiosas que se mantuvieron y crecieron en el catolicismo,  y sus votos ligados a la confesión, penitencias y prácticas martirizadoras.

Muchas razones se argumentan para que la Iglesia Latina llegase a optar por sacerdotes no casados. Destaca una relajación en los hábitos sexuales de los sacerdotes que intentaron regularse en los concilios de Maguncia y Augsburgo, así como se asegura que durante el Concilio de Constanza (1414-1418), 700 mujeres públicas asistieron para atender sexualmente a los obispos participantes. [] Es posible que dicho desorden causara una decisión de este tipo con el fin de presentar en la figura del sacerdote a un pastor irreprochable. Otra razón que suele argumentarse es la de problemas de propiedad con sacerdotes casados cuyos hijos reclamaban todos los haberes de sus padres al morir estos, lo que incluía la parroquia y los templos bajo su cuidado.

Segunda parte

Tres factores se unirán para conformar un conjunto que no se puede dividir ni analizar por separado: el símbolo de la cruz, el pecado…y la mujer.  La cruz fue un símbolo impuesto por el emperador Constantino: quién al ver una cruz en los cielos debajo del campo de batalla que le era adverso, tuvo fuerzas para vencer y salvar el alicaído imperio occidental romano. Hasta entonces los cristianos no poseían un símbolo preciso: usaban un pez en señal de apostolado, y una paloma con las alas abiertas en señal de Espíritu Santo, recordando el hecho de Pentecostés.  La cruz que salvó al imperio, alegaba el emperador que mató a su parentela y sufría de rasgos esquizofrénico, era y debía ser la cruz con la cual conquistaría al Mundo conocido y mantendría su poder. Y esa filosofía de guerra la replicarían los Cruzados, y será fundamental en la conquista española de América. La cruz y la espada serían la señal de Poder de una iglesia nacida de esa alianza política entre Roma y los varones a cargo de las comunidades institucionales de un cristianismo que había perdido el impulso primitivo y ya se sumía en crisis teóricas e interpretaciones varias que amenazaban con su diáspora doctrinaria.   Y estrechamente aledaña a esta idea guerrera y de poder de la cruz, se alza la preponderancia masculina debido a que la mujer no está hecha para la guerra, y las conquistas deben realizarlas las fuerzas del varón. Y si la mujer es el centro del pecado, y el pecado es la naturaleza del Hombre en general…entonces la conformación de una estructura de poder de conquista y predominancia, sostenida sobre la doctrina del pecado, con la mujer marginada por su debilidad para estos propósitos y por su calidad perniciosa y distractora…conforman la triada cultural y orgánica de la religión oficial de Roma. Lo espiritual queda sujeto a lo del Mundo. Dios sufre la interpretación de los teólogos de la cruz, y se impone la teoría del pecado y la inconveniencia de las mujeres en la vida de la iglesia.

Analicemos estos aspectos poniéndolos en contexto contrario o diverso, y veamos su implicancia: si la Salvación de Cristo es para todo ser Humano, y Dios hizo al varón y a la mujer iguales en semejanza a su Creador, concluimos necesariamente que Dios no pudo desmentirse al separar a la mujer de la santidad y el digno ejercicio del sacerdocio. Eso sería una negación de la esencia de Dios. No hay razón alguna para asumir o pensar que Dios se contradiga y desmienta con tal injusticia.

Y entendemos el ‘sacerdocio’ como nos lo explica Pablo: ‘por el Bautismo en Cristo ahora todos somos sacerdotes’. No un sacerdocio antiguo, sino el ‘nuevo sacerdocio’ que tiene por ‘Sumo Sacerdote a CristoJesús, en la Línea Perpetua del Sacerdocio de Melquisedec’.  Ni Jesús, ni las aclaraciones inspiradas de Pablo nos hablan de separación entre varón y mujer; y sí se confirma en los Evangelios que somos todos los Hombres, varones y mujeres, Seres en la Gracia de Dios por acción de CristoJesús.

Ahora, si la Salvación es un Hecho para toda la humanidad sin discriminación, y la Salvación consiste en la derrota del pecado, y el pago de Jesús en su sacrificio por el pecado de Adán y el crimen de Caín, y la vigencia plena de la nueva Ley de Vida que abre la Resurrección y la Vida Eterna…además de La Gracia que abunda en el descenso del Espíritu Santo sobre la Fe y Entrega del Hombre, y la posibilidad cierta de alcanzar al Padre Dios si la persona pone por Obra el designio de su Creador – y de este Camino es el mismo Cristo quién se ofrece cuan Guía y Conductor –   …entonces, cabe preguntarse, ¿Cuándo se selló esta Ley de Salvación y Gracia? ¿En la cruz? No, en la cruz Jesús pagó por el pecado del primer Hombre y por los crímenes de los cainitas. Pero pagada la deuda que imponía el pecado, y que afectaba a la generación humana, no necesariamente  habría posibilidad de Salvación, ni de Camino Nuevo, ni de nueva Ley de Vida. El pago en la cruz es la muerte del pecado y la exención de toda deuda.  Pero son los Hechos de los Tres Días posteriores al cierre de esa ‘copa amarga’ aquello que define y sella la Ley de Salvación y envuelve a la Generación del Meridiano de los Tiempos en La Gracia. El Nuevo Templo prometido por Cristo se alza en los Tres Días de descenso a los Abismos en donde la potestad del Reino de Dios se impone al principado tenebroso y quita de sus fauces el poder sobre la muerte y clausura los infiernos…y en cambio coloca a las Huestes Angélicas en los tránsitos de la muerte, para que nunca más sea motivo de condena y pesar, sino que se tenga vida de acuerdo a la medida de la propia siembra;  y abre, el Cristo Victorioso,  los Cielos en sus diversas estancias dejando el umbral infernal dispuesto solamente para los Hijos de Perdición y los Condenados. Este sello de salvación se potencia más tarde con la Gracia Sabia y de Poder Espiritual que representa el Espíritu Santo. Finalmente la promesa: vendrá Cristo cuan Dios al culminar esta Generación espiritual, para abrir el Tiempo del Milenio de los Santos, el Día de Paz que durará como si fuesen mil años.

Ahora, si de esto se trata La Salvación, la cruz pierde vigencia, porque es señal de un pago que no salva, sino que salda una deuda de pecado que nos condenaba como estirpe humana toda. Y una vez pagada la deuda maldita…lo que nos Salva y Redime es lo posterior: los Tres Días de Mutación; los cuarenta Días de Resurrección posterior; el hecho del Espíritu Santo…y la promesa del Nuevo Milenio de Paz con la presencia divina del Cristo Dios.

Si ponemos los Tres Días y los hechos  posteriores como señal y sello de Salvación, y creemos en la promesa de Cristo en cuanto esta Generación tendrá un fin y otra iniciará un Tiempo superior (entendiendo ‘Generación’ en términos escatológicos, en donde éstas son medidas por vigencia de leyes de Vida y estados espirituales), entonces… como alega justamente Pablo en  ‘Carta a Romanos’:

Muertos al pecado (Cp.6)

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la Gracia abunde?
En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la siembra de su Resurrección; sabiendo esto es que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;  sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas, en cuanto vive… para el Padre vive.  Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 

 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la Gracia. 

 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley antigua, sino bajo la ley de la Gracia? En ninguna manera.
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
y ahora  libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia de Cristo.  Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.  Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Si el pecado no es Ley, si acaso debilidad humana, pero es Ley la Salvación y La Gracia, y en Cristo el pecado puede ser muerto y sepultado: ¿por qué hemos de alzar la cruz del pago por el pecado que ya no existe ni predomina, y en cambio  ignoramos los Tres Días de Liberación, la Resurrección y la Promesa que nos alza y nos proyecta cuan Hombres Nuevos? Entonces, el símbolo de la cruz va estrechamente ligado al pecado, y el recuerdo del pecado cuan ley imborrable es representado por el pago que representa la cruz. Es decir, seguimos recordando la rebelión del primer Adán y el crimen de Caín, sin asumir la Ley de Salvación cuan compromiso de Nueva Vida y la preparación para el Nuevo Tiempo de Paz que nos obliga a ser como Cristo ordena en su Palabra: sus discípulos, sus agentes, sus sacerdotes.

La teoría que nos regresa al pecado, y nos coloca en condiciones que niegan la Salvación de Cristo y la Ley de Gracia del Salvador, halla su expresión reiterada en la cruz de la muerte, del martirio y de la culpa. La misma que usara el conquistador, el inquisidor y el cruzado en sus guerras. El símbolo impuesto por un emperador enloquecido: Constantino, es lo que hoy se ha transformado en el ‘cristo irrenunciable’ …el cristo de la cruz…que se propone desde el Estado secular del Vaticano…Un llamado que inicia fuerte en los años Mil doscientos y Mil cuatrocientos y que nunca más a callado su ensordecedor gong de apostasía.

Tercera parte

Los ‘padres de la iglesia’ argumentaron abundantemente sobre lo inapropiado de la mujer en el sacerdocio. Y la razón de esta argumentación halló fuente y raíz en la condición del pecado: Eva tentó a Adán. Los apóstoles fueron doce varones. Cristo fue un varón. Los hombres hacen las conquistas y aseguran el gobierno.  La fuerza Dios se las dio al hombre y la debilidad a la mujer. Y luego surge el tabú infranqueable de la sexualidad: un asunto natural jamás resuelto por el machismo sacerdotal,  que en su impotencia y miedo ha endosado a la mujer la culpa de ser un supuesto instrumento para debilitar al fuerte varón. Y visto que los obispos se tornaban lascivos, perniciosos y hasta zonzos debido a sus esposas, o mejor dicho…a SUS esposas… y los hijos de éstos debían heredar potestades, autoridad y haberes, la solución entonces fue marginar a la mujer de todo ejercicio sacerdotal o de relación con el sacerdote. No era el varón el que pecaba al no entender el rol santo del matrimonio y la humildad de la familia ante Dios…sino pecaba la mujer que instigaba a que el varón socavara la autoridad, y los haberes, de la iglesia.

La doctrina del pecado cabía entonces como anillo al dedo: si el pecado es predominancia, y la cruz su recuerdo perenne…la mujer es la encarnación de este pecado y debe vivir crucificada en el ostracismo y la marginación de todo rol sacerdotal y ejercicio de poder espiritual.

La figura de María, la madre de Jesús, puso desde siempre una piedra en el zapato de la teoría pecaminosa de la mujer en particular. Los ortodoxos cristianos (Coptos) son los autores de ensalzar a María cuán Virgen sin pecado original, título que se le reconocía solamente a Jesús: un hombre sin pecado original. El cristianismo occidental (romano) tuvo mayores dificultades para entrar en este tema, ya que la reivindicación de María significaría un cuestionamiento en el sacerdocio exclusivo de los varones.  Otro factor que complicaba a los teólogos vaticanos era el rol de María en las doctrinas Gnósticas: en las cuales ya era llamada ‘reina’ ‘sacerdote del altísimo’. Apócrifos que solamente los expertos eclesiásticos conocían entonces igualmente hacían dudar a los teóricos: Magdalena les rondaba cuan fantasma insistente y omnipresente.

Finalmente, recién en el año 1854 se produjo la proclamación, por parte del papa Pío IX del dogma de la Inmaculada Concepción: María fue liberada, por decreto Papal, del pecado original en su propia concepción, de manera que, desde entonces se debía establecer que vivió una vida completamente sin pecado, cuestión que tampoco fue aceptada por los protestantes e incluso causó reticencias al interno del catolicismo Por tanto, la Iglesia Católica considera dogma de fe ( es decir: un hecho sin comprobación ni hechos demostrables en los cuales se debe creer por fe) que “la Santísima Virgen, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio concedido por Dios omnipotente, en previsión de los méritos de Jesucristo Salvador del género humano, fue preservada inmune de toda mancha de pecado original”.

Por medio de la Constitución Apostólica “Munificentíssimus Deus”, el papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de la Virgen el 1 de noviembre de 1950: “Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”. (subrayados nuestros)

Al definir este dogma, Pío XII no hizo más que definir solemnemente lo que los fieles cristianos siempre habían creído, es decir que la carne de la mujer que había dado carne al Hijo de Dios escapó a la corrupción de la carne humana. Las confesiones protestantes niegan esta proposición.

Ahora: ¿Solamente la madre de Jesús podía ser santa y digna? Y si la mujer podía alcanzar la santidad ¿por qué no el sacerdocio?

Responde el papado:

Carta Apostólica
ORDINATIO SACERDOTALIS
Del Papa Juan Pablo II
Sobre la Ordenación Sacerdotal Reservada Sólo a los Hombres
22 Mayo, 1994

Venerables Hermanos en el Episcopado:

1. La ordenación sacerdotal, mediante la cual se transmite la función confiada por Cristo a sus Apóstoles, de enseñar, santificar y regir a los fieles, desde el principio ha sido reservada siempre en la Iglesia Católica exclusivamente a los hombres. Esta tradición se ha mantenido también fielmente en las Iglesias Orientales.

Cuando en la Comunión Anglicana surgió la cuestión de la ordenación de las mujeres, el Sumo Pontífice Pablo VI, fiel a la misión de custodiar la Tradición apostólica, y con el fin también de eliminar un nuevo obstáculo en el camino hacia la unidad de los cristianos, quiso recordar a los hermanos Anglicanos cuál era la posición de la Iglesia Católica: “Ella sostiene que no es admisible ordenar mujeres para el sacerdocio, por razones verdaderamente fundamentales. Tales razones comprenden: el ejemplo, consignado en las Sagradas Escrituras, de Cristo que escogió sus Apóstoles sólo entre varones; la práctica constante de la Iglesia, que ha imitado a Cristo, escogiendo sólo varones; y su viviente Magisterio, que coherentemente ha establecido que la exclusión de las mujeres del sacerdocio está en armonía con el plan de Dios para su Iglesia”(1).

Pero dado que incluso entre teólogos y en algunos ambientes católicos se discutía esta cuestión, Pablo VI encargó a la Congregación para la Doctrina de la Fe que expusiera e ilustrara la doctrina de la Iglesia sobre este tema. Esto se hizo con la Declaración Inter insigniores, que el Sumo Pontífice aprobó y ordenó publicar (2).

2. La Declaración recoge y explica las razones fundamentales de esta doctrina, expuesta por Pablo VI, concluyendo que la Iglesia “no se considera autorizada a admitir a las mujeres a la ordenación sacerdotal”(3). A tales razones fundamentales el mismo documento añade otras razones teológicas que ilustran la conveniencia de aquella disposición divina y muestran claramente cómo el modo de actuar de Cristo no estaba condicionado por motivos sociológicos o culturales propios de su tiempo. Como Pablo VI precisaría después, “la razón verdadera es que Cristo, al dar a la Iglesia su constitución fundamental, su antropología teológica, seguida siempre por la Tradición de la Iglesia misma, lo ha establecido así”(4).

En la Carta Apostólica Mulieris dignitatem he escrito a este propósito: “Cristo, llamando como apóstoles suyos sólo a hombres, lo hizo de un modo totalmente libre y soberano. Y lo hizo con la misma libertad con que en todo su comportamiento puso en evidencia la dignidad y la vocación de la mujer, sin amoldarse al uso dominante y a la tradición avalada por la legislación de su tiempo”(5).

En efecto, los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles atestiguan que esta llamada fue hecha según el designio eterno de Dios: Cristo eligió a los que quiso (cf. Mc 3,13-14; Jn 6,70), y lo hizo en unión con el Padre “por medio del Espíritu Santo” (Act 1,2), después de pasar la noche en oración (cf. Lc 6,12). Por tanto, en la admisión al sacerdocio ministerial(6), la Iglesia ha reconocido siempre como norma perenne el modo de actuar de su Señor en la elección de los doce hombres, que El puso como fundamento de su Iglesia (cf. Ap 21,14). En realidad, ellos no recibieron solamente una función que habría podido ser ejercida después por cualquier miembro de la Iglesia, sino que fueron asociados especial e íntimamente a la misión del mismo Verbo encarnado (cf. Mt 10,1.7-8; 28,16-20; Mc 3, 13-16; 16,14-15). Los Apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores(7) que les sucederían en su ministerio(8). En esta elección estaban incluidos también aquéllos que, a través del tiempo de la Iglesia, habrían continuado la misión de los Apóstoles de representar a Cristo, Señor y Redentor(9).

3. Por otra parte, el hecho de que María Santísima, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, no recibiera la misión propia de los Apóstoles ni el sacerdocio ministerial, muestra claramente que la no admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal no puede significar una menor dignidad ni una discriminación hacia ellas, sino la observancia fiel de una disposición que hay que atribuir a la sabiduría del Señor del universo.

La presencia y el papel de la mujer en la vida y en la misión de la Iglesia, si bien no están ligados al sacerdocio ministerial, son, no obstantes, totalmente necesarios e insustituibles. Como ha sido puesto de relieve en la misma Declaración Inter insigniores, “la Santa Madre Iglesia hace votos por que las mujeres cristianas tomen plena conciencia de la grandeza de su misión: su papel es capital hoy en día, tanto para la renovación y humanización de la sociedad, como para descubrir de nuevo, por parte de los creyentes, el verdadero rostro de la Iglesia” (10). El Nuevo Testamento y toda la historia de la Iglesia muestran ampliamente la presencia de mujeres en la Iglesia, verdaderas discípulas y testigos de Cristo en la familia y en la profesión civil, así como en la consagración total al servicio de Dios y del Evangelio. “En efecto, la Iglesia defendiendo la dignidad de la mujer y su vocación ha mostrado honor y gratitud para aquellas que -fieles al Evangelio-, han participado en todo tiempo en la misión apostólica del Pueblo de Dios. Se trata de santas mártires, de vírgenes, de madres de familia, que valientemente han dado testimonio de su fe, y que educando a los propios hijos en el espíritu del Evangelio han transmitido la fe y la tradición de la Iglesia”(11).

Por otra parte, la estructura jerárquica de la Iglesia está ordenada totalmente a la santidad de los fieles. Por lo cual, recuerda la Declaración Inter insigniores : “el único carisma superior que debe ser apetecido es la caridad (cf. 1 Cor 12-13). Los más grandes en el Reino de los cielos no son los ministros, sino los santos” (12).

4. Si bien la doctrina sobre la ordenación sacerdotal, reservada sólo a los hombres, sea conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia, y sea enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes, no obstante, en nuestro tiempo y en diversos lugares se la considera discutible, o incluso se atribuye un valor meramente disciplinar a la decisión de la Iglesia de no admitir a las mujeres a tal ordenación.

Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia.(subrayado nuestros)

Mientras invoco sobre vosotros, venerables Hermanos, y sobre todo el pueblo cristiano la constante ayuda del Altísimo, imparto de corazón la Bendición Apostólica.

Vaticano, 22 de mayo, solemnidad de Pentecostés, del año 1994, decimosexto de pontificado

Cuarta parte

Esta argumentación vaticana cae por sí sola, ya que se basa en párrafos de los Evangelios que demuestran que los apóstoles eran varones, pero no hay argumento alguno de JesúsCristo en contra de las mujeres, y existen decenas de pasajes en donde la mujer es elevada a condiciones supremas  incluso mayores: pues mientras los varones dudaban y no creían, las mujeres recibían revelaciones y nunca se apartaban de Cristo…como en el caso de la noticia de la resurrección de Jesús que Magdalena recibió de Cristo por primera y que no fue creída por los apóstoles varones. Pero luego se argumenta algo atroz lleno de contradicción: María no habría recibido rol apostólico, ni sacerdotal… Pero la misma iglesia declara el dogma que esta mujer nació inmaculada, y ascendió al Cielo, y es hoy como una diosa para muchos cristianos: y de acuerdo a este dogma:¿no es la calidad que se entrega a María mayor  que un apostolado o un apostolado aún mayor? Pero cabe preguntar: ¿qué necesidad tendría una mujer divina recibir un apostolado hecho para pecadores que debían ascender por la Obra de salvación asumida en su acción? Porque el apostolado de los 12, en representación y mayordomía de las 12 tribus caídas en pecado, por ser las herederas de Adán y Caín, no fue un acto de conciencia de estos doce varones, sino un Llamado de Jesús para que sobre ellos, en representación de Israel, llevaran a todos los hebreos la salvación que venía de Cristo, el Mesías. Si acaso, debemos entender que el pecado que vino de Adán y Caín, y que asumen 12 apóstoles para que ellos lleven la Ley de Salvación entre los israelitas, recae solamente sobre varones;  y porque Dios no halló culpa en la mujer es la razón que explica que los Apóstoles -mayordomos de cada tribu-  no fueron mujeres, sino varones. Y si hubiese culpa en la mujer no habría declarado ante Marta la Ley de Resurrección que anulaba la ley del Juicio Final; ni habría declarado ante la Samaritana su Calidad de Mesías y no habría proyectado el porvenir de Dios en el Espíritu de todo Ser … en el Hombre cuan Hijo de Dios…mujeres y varones por igual. Y no habría dado a Magdalena la potestad sacerdotal de ungir muertos con oleos sagrados…ni habría declarado la grandeza futura de Miriam al ella bañar los pies de Jesús con Oleos.

 Y no habría entregado a su Apóstol predilecto, Juan, la misión de acompañar a María: y claro, la interpretación escolástica de los teólogos es que Juan debía hacerse cago de la viuda, y la mujer solitaria ahora podía ser acogida por Juan. Siendo Cristo un Ser Espiritual, divino, mal podía estar en la cruz preocupado por asuntos de la carne y la familia. El llamado a Juan y María de permanecer cuan madre e hijo posee una connotación espiritual que se entiende con otro episodio: cuando Cristo aparta para sí a Juan, y Pedro en su envidia enfrentó a Jesús, recibiendo de éste una respuesta severa y definitiva:¿ ‘y a tí qué…si yo decido que éste (Juan) se quede y no muera?. Pues Juan será el Sacerdote del Altísimo que recibirá la Revelación de la Divinidad de Cristo (apocalipsis) y en su testimonio (Evangelio) establece la divinidad de Cristo con claridad meridiana. Juan es el receptor del Sacerdocio de Melquisedec. La señal de estar cuan hijo y madre que Jesús encomienda desde la cruz es la Unción de Apartada nazarena y Sumo sacerdote que Juan, habiendo sido ya Apartado por Cristo, debía entregar a María. Juan y María son ambos Sacerdotes del Altísimo, al igual que Magdalena. Y si la iglesia establece un dogma que aún en su supuesta grandeza no concede sacerdocio ni apostolado a María ¿Por qué no puede ser un dogma auténtico que María sí recibió Unción mayor que el apostolado varonil,  por Manos el Apartado Juan?

Porque así como por extractos de versículos separados convenientemente para apoyar algo tan fuera de toda justicia de Dios y Amor de Cristo, como la negación sacerdotal a la mujer, así podemos citar e interpretar otros tantos pasajes que sí autentificaría el sacerdocio igualitario en varones y mujeres.

Pero el asunto es de base doctrinaria fundamental: si la Salvación de Cristo es para todo Ser y Dios hizo al hombre y la mujer por iguales, y tanto varón como mujer es poseedor de un Espíritu que proviene de la Gracia de Dios: ¿por qué el varón debe servir a Dios en el sacerdocio y desde su autoridad niega este mismo valor a la mujer?

Quinta parte y conclusión

Debemos cambiar el paradigma: por ejemplo, se nos enseña que Israel es el pueblo elegido por Dios. Y eso conlleva a santificar y elevar al supuesto ‘elegido’. Cristo dice que él vino por el pueblo Judío y a salvar a Israel. ¿Elegido por su santidad? O ¿elegido por su maldad y por luchar con Dios y rebelarse a sus profetas? Elegido para ser Salvo, para ser elevado, para ser rescatado. Y no porque sea santo o fiel: sino porque es rebelde, infiel y lleno de hipocresía (según acusa Cristo a los sacerdotes en su tiempo) (Vuestro padre es Belcebú). Ahora, si Cristo siendo el Verbo, según Juan…es decir: Dios… desciende y encarna – de una mujer-  en medio del pueblo que debía elevar, salvar, y por el cual debía pagar… y eligió a Doce Mayordomos de las 12 tribus de Israel ¿Por qué no eligió entre estos 12  a una o varias mujeres? Porque el pecado recaía sobre los varones. ¿Y eso excluyó a la mujer de su Misión concreta- en Jesús- y la marginó del futuro de su Salvación? No. Y María, Magdalena, Marta, Miriam y 70 mujeres que pueden recopilarse en la amplia escritura testimonial ‘no oficial’ pero no ajena a la historia real del cristianismo dan prueba de que la mujer no estuvo en la cabeza apostólica representativa de Israel, los 12, pero eso no va en desmedro de su calidad de fe y santidad, sino por el contrario: pone a la mujer justamente en el futuro de la Salvación, y deja a los varones en lo pasado que debía ser saldado y por lo cual debían ser probados. Y si esto se entiende espiritualmente, no institucionalmente, entonces concluiríamos que: habiendo probado Cristo al varón en los apóstoles, y habiendo liberado a la mujer de tal tarea, integrándola como lo hizo, y de esto el vaticano no acude a los evangelios, ambos, y todos, quedamos iguales ante la Ley de Vida que Cristo abre para todo Ser de Fe. Esto sí es Justicia. Lo otro es argumentación insensata que aplica grave injusticia que contradice a Cristo y su Divinidad de amor e igualdad.

Para que aceptemos la igualdad en el sacerdocio de Cristo debemos primero entender la causa, el hecho y el efecto de La Salvación y La Gracia. Y esto nos debe conducir a la claridad sobre el pecado, la ‘ley del pecado’ y la condición pecadora de la carne, y su relación con la Potestad de Cristo, la Ley de Salvación y la condición predominante del Espíritu en el Hombre. Sin resolver y aplicar esta relación, en donde Cristo es más que el pecado, y el pecado deja de ser ley para pasar a ser condición que se puede vencer por la Consagración a Cristo… no resolveremos la ecuación que ya Pablo expuso y resolvió,  y que hoy pasan por alto o la ignoran voluntariamente los mismos que proclaman pasajes desmenuzados de los Evangelios.

Este cambio de visión nos debe llevar a ver el otro lado del vaso a medio llenar: no porque los apóstoles fueran varones, o Israel fuese elegido, significa que están por encima del resto de la humanidad y de los Hombres…sino por el contrario: están más caídos, y en la elevación desde el abismo al cual pertenecen, siendo los elegidos por ser los hundidos en el pecado y la rebelión, levantan el resto de los Hombres…Porque al levantar al caído en profundidad y elevarlo…más se alzarán quienes estén en el camino del medio. La justicia de Dios sostiene que elevando al pródigo y rebelde se salva a todos y se ensalza al que nunca cayó tan bajo.

La visión que refleja la carta del papado argumentando la absoluta negación al derecho espiritual de la mujer para ejercer sacerdocio es soberbia y carece de humildad. Debiera decir: justamente porque los varones pecamos y fuimos causa de toda caída, es que Dios en Jesús nos eligió para salvarnos, y al elevarnos en la prueba alzar a quienes pecaron menos o fueron santos…porque si nosotros varones pecadores llegamos a la santidad…entonces los que no pecaron o lo hicieron en menor medida bien podrían llegar a la divinidad. Tal debiera ser la sana conclusión espiritual de hombres sabios y humildes.

La mujer no fue apóstol llamado porque no hubo mujer a la cabeza de las 12 tribus que pecaron como Caín. Pero la mujer sí fue apartada por la Mano de Jesús para ser santas y sacerdotes en la Nueva ley. La mujer aprendió de JesúsCristo, y tuvieron ellas como Maestro a Cristo en Jesús. Y mientras las mujeres, al ascender el Cristo a su Reino, se ponían manos a la obra en su santidad, los varones como Pedro  litigaban por la forma religiosa, por la cultura de sus antepasados,  y otros lo hacían luego por la filosofía de la nueva religión….hasta que los varones se aliaron a un rey loco que vio una cruz en medio de una masacre y se declararon ‘reino de dios en la Tierra’.  Y En esta aberración no hubo mujer alguna. Esta iglesia de varones pecadores no es responsabilidad de la mujer.

La mujer cuya Fe en Cristo siente el llamado a ejercer sacerdocio no puede luchar en una iglesia del pecado que los varones han alzado para propia autoridad y supremacía.

La mujer debe y puede consagrarse en Cristo y ejercer digno Sacerdocio bajo la Ley de Cristo: el Cristo de La Salvación, el Cristo de La Gracia, el Cristo de los Tres Días, el Cristo que conduce al Padre; el Verbo que es Dios y que Vendrá a terminar con este Tiempo y abrir el Nuevo Milenio de Paz cuan Dios que Es…ese Cristo, que ya pasó cuan Jesús por la cruz, pero que no ha permanecido en el pago ni en la deuda…sino Vive en la Redención y la Gloria…ese Cristo Vivo y Reinante ya tiene a la mujer en su Sacerdocio del Altísimo: con la madre María, con la Madre Magdalena, con la abnegada Marta y con miles de mujeres anónimas que se han santificado en su Fe en contra de todo poder y predominancia varonil de tipo Cainita.

Libres de la cruz, porque el pago ya fue y ahora vivimos la Salvación que nos conduce alto y cerca del Padre; libres del pecado porque éste no es ley de vida sino condición inferior a Cristo y superable por la consagración a Cristo; y libres de toda sujeción Cainita de los varones que ensalzan su condición para esconder la realidad rebelde y caída que les vive… Mirando al Nuevo Tiempo que Ya Viene, con Cristo cuan Dios ante nosotros y nosotros en Él…hombres de fe y mujeres en su fe…juntos e iguales… ¡TOMEMOS SACERDOCIO para ejercer el Poder del Espíritu Santo que Dios Padre nos concede en abundancia!

 ¡No temas, mujer…bendita eres por tu obediencia y por tu entrega…y tus hijos serán santos desde antes de venir al mundo!

No te opongas al mal de los varones de las iglesias: déjalos solos en su principado mundano que tanto aman. Ahora es el Día en que ni este monte ni en aquel cerro en forma exclusiva; ni en esta casa ni en aquella iglesia de manera excluyente…  morará y mora Dios… sino que Dios Vive en el corazón puro y en la razón sana de todo Ser de Fe que siente el llamado a ser el Pueblo de Dios… ¡y Dios quiere un Pueblo de Sacerdotes!

Elaborado por: Dispensación de las Vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz

                                            -Sacerdocio bajo la Ley de Cristo-

                                                                Marzo 25 año 2013

Cristo de la Cruz…¿o Cristo de los Tres Días de Victoria?

marzo 15, 2013

En su primera homilía como Papa y hablando en italiano, sin leer ningún texto, Francisco Primero ha observado que las tres lecturas tienen algo en común: “El movimiento. En la primera de ellas, el movimiento es camino; en la segunda el movimiento está en la construcción de la Iglesia; en el Evangelio, el movimiento está en la confesión. Caminar, construir, confesar”.

El Pontífice de la iglesia católica  ha recordado que lo primero que Dios dijo a Abraham fue: “Camina en mi presencia y sé perfecto. Nuestra vida es un camino. Cuando nos detenemos, hay algo que no funciona. Caminar, siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con la perfección que Dios pide a Abraham”.

Construir – ha dicho-. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero son piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre la piedra angular que es el Señor mismo”.

“Confesar… Podemos caminar cuanto queramos, podemos construir tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, no vale. Nos convertiríamos en una ONG piadosa, pero no seríamos la Iglesia, esposa del Señor. Cuando no andamos, nos detenemos… retrocedemos. Cuando no se construye sobre las piedras, ¿qué pasa? Nos pasa lo mismo que a los niños cuando hacen castillos de arena en la playa: terminan cayéndose porque no tienen consistencia”. Y, citando a Leon Bloy  ha afirmado: “El que no reza al Señor, reza al diablo” porque “cuando no se confiesa a Jesucristo se confiesa la mundanidad del demonio”.

“Caminar, edificar, construir, confesar. Pero no es tan fácil, porque cuando se camina, se construye, se confiesa, a veces hay sacudidas, hay tirones, que no son movimientos propios del camino porque nos hacen retroceder”.

“En el Evangelio”, incluso Pedro, que ha confesado a Jesucristo, le dice: “Tú eres Cristo, el hijo de Dios vivo. Yo te sigo, pero no hablemos de la Cruz. Es algo que no tiene nada que ver… Te sigo, sin la Cruz”. Pero cuando caminamos sin la Cruz, cuando construimos sin la Cruz y cuando confesamos a un Cristo sin la Cruz… no somos discípulos del Señor: somos mundanos; somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor”.

“Y yo quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor; sí, el valor, de caminar en presencia del Señor, con la Cruz del Señor, de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor que se derramó en la Cruz; y de confesar la única gloria: a Cristo crucificado. Y así, la Iglesia irá hacia delante. Deseo para todos nosotros que el Espíritu Santo y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo”.

El Cristo de la Cruz y el Cristo de los Tres Días

Cristo en Jesús pasó por la ‘amarga copa’ del martirio, la sangre y la Cruz como pago por la deuda de la Caída del Hombre en Adán, y por el crimen de Caín sobre Abel. Desde la Caída y este crimen generacional, no de un hombre, sino de una estirpe generacional, la generación de los Santos…porque eso fue el asesinato de los Cainitas sobre los Santos de Abel: un genocidio… y desde tales episodios determinantes el Hombre cae de la Gracia y se aleja del Plan de Dios y su existencia se rige por la Ley del pecado, de la muerte y de la eterna deuda que le sujetaba a los designios infernales.

Cristo Jesús paga estas deudas en el nombre de los Hombres y por los Hombres: los 12 días de martirio y el derramamiento de su sangre y la muerte carnal, física, en la cruz son señales de pago y esto pone fin a la Ley del pecado y deja en condiciones de Gracia también a los Cainitas. La redención de los santos sucederá más tarde, en los Tres Días, al despertar a los santos del Sueño de la Espera y hacerlos entrar bajo la Ley de Resurrección hasta la derecha del Reino de Dios Padre. Es decir, la cruz no es la redención de los santos, sino el pago por el pecado de los Cainitas. Los santos son alzados y elevados en los Tres Días de Victoria posterior a la cruz.

La identificación actual con la cruz, la sangre y la muerte física de Jesús es la reivindicación del Cainita que debe aún asumir que su estado de vida ha cambiado por este pago supremo de Cristo en Jesús; y debe recordarlo y seguirlo porque aún se siente, se asume y vive bajo el pecado, y sí reconoce que en la cruz está la señal de su Salvación, pero luego vuelve al pecado, y se sujeta nuevamente a la cruz.

La actitud del Consagrado en Cristo es distinta: se asume elevado por la Gracia, y se libera de la ley del pecado, no de la condición pecadora de la carne y de la influencia del Mundo, sino de la ley del pecado cuan mácula imborrable; pues la Ley de Cristo es superior al pecado, y al Consagrarnos en Cristo estamos libres de pecado porque Cristo es superior a todo pecado. Porque en Cristo, cuan Dios Vivo, el Consagrado puede purificar su carne, su mente, y su mundo, y debe sembrar a Cristo entre los Hombres, confesándolo en sus actos, en su moralidad, rectitud y coherencia.

Quienes ejercen sacerdocio en el nombre de Cristo son y deben ser Consagrados. Y el Consagrado es parte activa de la Estirpe de los santos, de Abel, y no de Caín. Por lo mismo es apostasía y negación elevar una mayordomía sacerdotal en el nombre de Cristo y declararse Cainitas reivindicados por la cruz, y no Salvos por los Hechos acontecidos en los Tres Días posteriores a la cruz, cuando Cristo Dios cambió la Ley de Vida del Hombre de esta Tierra.

Está claro: el jefe de la institución católica pone el piso de su doctrina en la misma vereda de siempre, y pretende desde ahí provocar cambios que no son posibles si se sigue afirmando la validez del pecado por sobre la santidad de Cristo, y la cruz por encima de la Liberación de los Tres Días, y la sangre derramada sin acudir al Agua Viva de Nuevo Hombre Salvo.

Pecado e imperfección

febrero 17, 2013

El cristianismo ha cedido irremediablemente ante el pecado, no ahora, sino de hace siglos; pero nunca como hoy, en la era de las comunicaciones, podemos escuchar la cantinela agobiante y ponzoñosa que reza casi con agrado y justificación: somos pecadores.

El Papa dimitido declaró, ante la realidad institucional de una curia pedestre, que su iglesia, la católica, era una ‘iglesia pecadora’.  Escuchamos y vemos a cada momento a sacerdotes que proclaman con demasiada soltura que la naturaleza del cristiano es el pecado. Lo leemos en las proclamas evangélicas y los oímos en las estridencias del protestantismo.

Sobre una realidad confesada y aceptada tan sorprendente no resulta complicado, y es más bien lógico, plantear la renuncia del primado eclesiástico como efecto de luchas internas que han dividido fuerte e irreparablemente los cimientos de su palaciega institucionalidad. Si somos pecadores, y el pecado está en la iglesia, en todas, porque hecha por Hombres cuya natural propensión es al pecado…entonces no puede ser excepcional que las luchas humanas existan en lo que se dijo era ‘el reino de Dios en la Tierra’ y ‘el vicario de Cristo entre los Hombres’.

Siempre fue así: la historia vaticana está sacia de  complot, de alianzas oscuras, de episodios similares a golpes de Estado, de corrupción y de animales políticos que gustan de la Política Grande. Amén de entramados financieros de gran monta y conspicuas ganancias. Y la Reforma, que debió soplar con nuevos bríos para barrer al cristianismo del Anti Cristo de la Apostasía, cayó redonda y voluntariamente en la misma red del pecado, de lo humano que tergiversa lo espiritual, de lo institucional que debe prevalecer… y la Política Grande a la cual también quisieron entrar. Y claro está, no olvidemos al  dinero como objetivo central de toda acción que concentre poder y autoridad mundana.

Todo culpa del pecado. El pecado es la justificación.

“¿Qué diremos, pues? ¿Qué debemos permanecer en el pecado para que la Gracia se multiplique? ¡De ningún modo!  Los que hemos muerto al pecado ¿cómo seguiremos viviendo en éste?
¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte?  Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Jesús fuese resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.
Porque si hemos hecho una misma cosa con Él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Él, a fin de que fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado.  Pues el que está muerto en lo viejo, queda librado del pecado.
Y si hemos muerto a lo raído con Cristo, creemos que también vivimos en lo nuevo con él,  sabiendo que Cristo, una vez alzado de de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre Él.
Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios.
Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.
No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal de modo que obedezcáis a sus apetencias.  Ni hagáis ya de vuestros miembros armas de injusticia al servicio del pecado; sino más bien ofreceos vosotros mismos a Dios como muertos retornados a la vida… y vuestro Ser como armas de justicia al servicio de Dios.
Pues el pecado no dominará ya sobre vosotros, ya que no estáis bajo la ley (antigua) sino bajo la Gracia.
Pues ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la antigua ley sino bajo la Gracia? ¡De ningún modo!
¿No sabéis que al ofreceros a alguno como esclavos para obedecerle, os hacéis esclavos de aquel a quien obedecéis: o  bien del pecado… para la muerte, o  bien de obediencia… para la justicia?
Pero gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados, y liberados del pecado, os habéis hecho servidores  de la justicia.
Hablo en términos humanos, en atención a vuestra flaqueza natural -. Pues si en otros tiempos ofrecisteis vuestros sentidos como esclavos a la impureza y al desorden hasta desordenaros, ofrecedlos igualmente ahora a la justicia para la santidad.
Pues cuando erais esclavos del pecado, erais libres e ignorantes respecto de la justicia.
¿Qué frutos cosechasteis entonces de aquellas cosas que al presente os avergüenzan? Pues su fin es la muerte. Pero al presente, libres del pecado y sumisos a Dios, fructificáis para la santidad y el fin de la vida eterna.
Pues el salario del pecado es la muerte; pero Dios nos regala el don gratuito: la vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro

 “Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.
Porque la ley del Espíritu que da la vida en Cristo Jesús te liberó de la ley del pecado y de la muerte.  Pues lo que era imposible a la ley antigua, reducida a la impotencia por la carne, Dios, habiendo enviado a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado, y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne,  a fin de que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros que seguimos una conducta, no según la carne, sino según el Espíritu.
Efectivamente, los que viven según la carne, desean lo carnal; mas, los que viven según el Espíritu, van a lo espiritual.
Pues las tendencias de la carne son muerte; mas,  las del Espíritu conduce a vida y paz;  ya que las tendencias de la carne llevan al odio: no se someten a la ley de Dios, ni siquiera pueden intentarlo; así, los que están en lo carnal, no pueden agradar a Dios. Pero  vosotros. Consagrados,  no estáis en lo carnal, sino en el Espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no le pertenece; mas,  si Cristo está en vosotros, aunque la carne deba morir a causa del pecado, el Espíritu seguirá Vivo a causa de la justicia de la Gracia.
Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos es el mismo Espíritu que habita en vosotros, entonces Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales,  por su Espíritu que habita en vosotros.
Así que, hermanos míos, no somos deudores de la Carne, ni debemos vivir según lo Carnal,
pues, si vivís según la Carne, de seguro moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras de Lo Carnal, viviréis Por la Gracia.
En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
Pues no recibisteis un Espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un Espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre!
El Espíritu se une a nuestro Espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.
Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que padecimos con Él, para ser también con Él glorificados. Porque estimo que los sufrimientos propios y del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.
Pues la ansiosa espera de esta creación desea vivamente la revelación y Luz de los hijos de Dios

(Carta de Pablo ‘Romanos’ 7 y 8)

 Nada justifica al pecado cuando se ha asumido el bautismo de Cristo, dice Pablo, y es deber del nacido Hombre Nuevo, el consagrado en la Gracia de Dios, no someterse a La Carne y luchar por hacer prevalecer a Su Espíritu. Porque el que tiene a Cristo en su Espíritu debe postular a la santidad que solamente por Espíritu y Espiritualidad se puede alcanzar. Y habiendo sido liberados de la mácula antigua el Hombre en La Nueva Ley de Vida ya no nace en pecado sino que SE HACE al pecado.

Es deber del bautizado en Cristo, lograr la Justicia y aplicarla. Y la Justicia es la siembra de la propia Fe y su coherencia que luego entrega frutos y resultados: si vida para La Carne y mundano, entonces muerte; y si vida para La Gracia y el amor a Dios…entonces  Vida.

No se esconde que a pesar de que el pecado fue vencido por Cristo éste no haya dejado de existir, sobre todo por causa de la debilidad de la carne y la tentación del Mundo. Pero esta realidad de lucha y opción no coloca al pecado nuevamente en el pedestal que poseía antes de Cristo. No lo vuelve a entronar después de haber sido derrocado. No es ley. Ley es Cristo y La Gracia; Ley es la Salvación y la Vida Eterna; Ley es la Resurrección y la Gloria de acuerdo a la nueva medida que Cristo gobierna y ejerce,  y que solo Cristo aplica. Cristo es Ley de Vida.

La fórmula para vencer la tentación del pecado que llama desde Los Sentidos, La Carne y el Mundo, aconseja sabiamente Pablo, es El Espíritu. Porque desde Cristo nuestro Espíritu es el mismo que alzó la Nueva Ley de Salvación y nos vive para darnos inmortalidad y gloria. No el Alma, que es sustancia menor ligada a la psiquis;  no la mente que debe recibir la Luz de la Sabiduría del Espíritu Santo;  no el Cuerpo que debe ser sometido por lo Espiritual para que se convierta en el Nuevo Templo de Dios. Sino el Espíritu que nos Vive, y que nos abre las puertas al Padre cuando Oramos, porque al Orar en Espíritu llegamos al Padre que Es Espíritu.

Y nada se nos prohíbe, sino que todo debemos santificar. Ni comidas, ni vestidos, ni casarnos, ni criar hijos, ni talentos, ni resguardos… todo podemos lograr, y de nada estamos exentos, pero desde Cristo el asunto es y será siempre Lo Espiritual, y si  el bautizado vive o no a Su Espíritu bajo la Ley de Vida que Nuestro Dios Vivo nos ha concedido por Gracia.

El perdón que Cristo nos enseña y nos impele a aplicar sin medias tintas es la clave para vencer al pecado que aún persiste, mas no es inexorable ni invencible. El Arrepentimiento causal y de raíz es la base que permite al Perdón actuar cuan fuego purificador,  y exime al ser de toda deuda y de todo deudor. La vida coherente en la Moral que Cristo nos enseña y expone en su Sermón de la Montaña, aplicando sus preceptos sin cuestionamientos mundanos ni interpretaciones antojadizas y bandidas, sin duda nos hará Personas Logradas y buenos discípulos de Nuestro Dios Vivo.

Si asumimos los Evangelios cuan LEY de CRISTO y no como elemento de proselitismo religioso, y liberamos la Palabra de la Ley de Cristo, como estos pasajes claros de Pablo, de esa guardia pretoriana que ejercen pastores y curias varias, y entramos a sus mensajes y certezas con Espíritu, con Fe y con Espíritu Santo…entonces sabremos que aquello que hoy escuchamos con tanta holgura,  y sin vergüenza…somos pecadores…la iglesia está en pecado… es Apostasía evidente, manifiesta y bien reiterada. ¡Quién tenga oídos que escuche!

Nadie que se diga ‘cristiano’ puede alabar al pecado, y en el pecado justificar aberraciones y derrotas que imponen lo del Mundo y lo Carnal por sobre la Ley de Cristo y la Vida en el Espíritu.

Cristo es más que el pecado. Y desde Cristo no es ley el pecado, sino que es Ley La Salvación, la Gracia y el Espíritu de Dios en el Hombre. Y el propósito de esta realidad de Salvación es que cada y todo Hombre logre alcanzar la clara Voluntad del Padre para poner por Obra Su designio. En modo que nadie ponga por acción lo propio nacido de la vanidad, del arribísmo, del ego, del apego al dinero, por fama o por ambición…es decir por predominancia del pecado… sino que todos hagamos la Obra que se nos designa por Espíritu y que nos hace Dignos de pertenecer al Reino de Dios.

Que los Hombres de las iglesias hayan caído en pecado, y declaren que son víctimas del pecado, y teoricen que todos somos pecadores a pesar de Cristo y su Ley de Vida…es Apostasía. Es la evidencia neta e indiscutible de la Gran Apostasía.

La imperfección humana no es pecado.  La debilidad del Hombre no es pecado por su naturaleza.

Antes de Cristo el Pecado yacía con el hombre debido a La Caída. Se conocía como Pecado Original.

Con Cristo el Pecado Original fue borrado, eliminado, debido al pago de Jesús en los doce días de martirio en su padecimiento en la cruz de los romanos. Ese martirio y esa muerte de Jesús fue el pago por la Caída y por el crimen de Caín. Esa ‘copa amarga’ debió pasarla Jesús en la Carne. Pagada la deuda de los Cainitas, que nadie canceló antes, pero provocó la predominancia del pecado en las generaciones humanas posteriores… también el pecado fue destronado de su potestad. Y desde la muerte, en el vientre de la bestia, Cristo, el Verbo de Dios, descendió hasta las simas de los infiernos para desplazar  de la gobernación de la muerte a los demonios, y quitarles las  las llaves de los abismos, en modo que desde la Victoria de los Tres Días ya ningún Alma cayera en el retorno abismal, ni fuese pasto para los infiernos;  y desde tal Victoria ya no predominara la muerte, sino la Gloria según una Ley Nueva: cada Ser recogerá la Cosecha de su propia Siembra, y por sus frutos serán reconocidos por Dios para obtener el resultado de sus propias acciones y obras. Y si tales obras fuesen el designio del Padre puesto en acción de vida…el Reino de Dios abrirá sus puertas para recibir al leal Hijo o Hija de la Obediencia.

¿Por qué si por Cristo somos Salvos y por Cristo el pecado fue vencido…qué pecado podría predominar y gobernar como si Cristo jamás hubiese venido y Jesús jamás hubiese pagado?

La imperfección humana puede hacernos caer en el pecado, sí. Pero la imperfección humana no es mayor que nuestro Espíritu. Y si fuésemos humanos solamente, sin poseer por Gracia un Espíritu tan alto y elevado, tendríamos o que merecer ganarnos tan Alto Espíritu y debiéramos hacer obras para ganar méritos con el fin de ser Vividos por el Espíritu de Dios…o debiéramos aceptar que estamos perdidos y que Cristo concedió Espíritu solamente a los Suyos y dejó en la perdición al resto de los Hombres.  Pero Jesús pagó por Caín y la Caída Original precisamente para que TODO Hombre, de toda nación, y de toda estirpe, varón y mujer por igual, obtuvieran liberación y quedaran sin deuda; y Cristo Dios, luego, en Tres Días,  alzó el Nuevo Templo sobre la Piedra Angular (Cefas) –que es El Espíritu de Dios en el Hombre – para que  la Nueva Ley de Vida fuese la condición de Salvación de todo Hombre sin distinción.  Por lo mismo, ni méritos, ni obras, sino Gracia y Salvación según un Plan de Amor que nos trasciende y obliga. Y nos obliga por Conciencia de Justicia, no por ignorancia de la Gracia que nos envuelve.

La imperfección humana si es ignorante de la Salvación, de la Gracia y de su Espíritu…no puede pecar, porque desde Cristo no es pecado lo humano sin Conciencia, sino que es Pecado lo humano Consciente de la Salvación y del Espíritu concedido.

Seguir concibiendo el pecado como lo fue en la Antigua Ley, bajo la predominancia de la Caída y del Pecado Original, es negar a Cristo. Porque bajo la Antigua Ley de Vida que sometía a los Hombres y los tenía encarcelados, el  Ser Humano no podía acceder al Reino, ni entrar a los Cielos. Y en su muerte el Humano enfrentaba la potestad de los demonios, o caía en el abismo del retorno con la misma deuda y mácula anterior. Por lo mismo, esa Ley de Vida obligaba al Hombre a eternas abluciones y sacrificios para no doblegarse por el peso del pecado imperante. En cambio, desde Cristo y su Nueva Ley de Vida el pecado original ha sido eliminado, y el Hombre no nace en pecado sino que se hace a éste por influencia de La Carne, los Sentidos y el Mundo; pero desde Cristo el Ser Humano posee un Espíritu de Dios que Vive y empuja, puja y conmueve, con tal de que el Hombre venza y logre alcanzar la máxima Gloria en una de las tantas Estancias en la Casa del Padre. Y en la muerte del cuerpo ya no hay potestades infernales, sino autoridades de Cristo que miden al Hombre según su Espíritu y extraen los frutos de acuerdo a la siembra  que ése Espíritu puso en acción en la Vida en el Mundo y en la Carne.

El pecado hoy no es imputable a imperfecciones humanas, a costumbres culturales o ignorancia de la Nueva ley de Vida. Desde Cristo hay pecado cuando hay Conciencia de la Fe en Dios. Si hay leve Conciencia de Dios, y hay Mal, Aberración o  caída en la maldad…hay pecado. Y si hay caída en el pecado y hay Conciencia de Dios, entonces por la Conciencia de Dios el Hombre puede levantarse y sacudirse del pecado por el Arrepentimiento, por el Perdón y por el propósito de no volver a caer en el pecado. La Conciencia de Dios nos da Conciencia del pecado, y si tenemos Conciencia del pecado podemos vencerlo con la Conciencia de Dios. Dios es más que el pecado.

Ahora bien, predicar a Dios, declarar representar a Dios, auto proclamarse autoridad vicaria de Cristo y poseedores de la Verdad en un Libro que supuestamente ‘es’ Dios… y alzar iglesias de Dios y actuar cuan celosos guardianes de la fe… y expandir el pecado cuan mácula irrefrenable, vencedora e impostergable, y por lo mismo, tal y cual en la Vieja Ley:  sometidos los Hombres al martirio, al sacrificio, a eternas e inagotables abluciones, bajo amenazas de los infiernos nuevamente restituidos, y demonios otra vez investidos de autoridad… ¿no es eso Apostasía?

Porque si alguien predicara que: siendo débiles en nuestra calidad humana a las tentaciones del pecado, tenemos a Cristo en Nosotros para vencer al pecado y en nuestra debilidad hacernos fuertes por el Espíritu que Dios nos concede por Gracia…entonces esa palabra diría verdades y estaría en la Justicia. Pero si predican que el pecado es más que Cristo, y que siendo pecadores debemos purificarnos en las iglesias, y que toda ablución por fe es imposible sin pertenecer a una iglesia…y que por ser pecadores debemos congregarnos… y solamente en la Fe y por la ley de Cristo nadie es libre sino es arriado cuan becerro en un redil a cargo de un pastor, también pecador… entonces tendríamos que asumir con claridad que  la apostasía vive y crece cuan virus malvado en el corazón de las iglesias. Y son los pastores que reemplazan al único Sumo Pastor, al Cristo Vivo, los portadores del pecado y los inoculadores de la apostasía: los Anti Cristo que trabajan para la confusión y la negación.  Los Anatemas.

La iglesia del pecado es la institucionalidad del Anti Cristo que gobierna desde trono mundano en nombre (cuan usurpadores) de un Cristo que tergiversan y deforman.

La debilidad humana por sí misma no es pecado. El pecado requiere Conciencia de Dios. Y es la misma Conciencia de Dios la que vencerá al pecado. Y la predominancia del Espíritu en el Hombre es lo que crea la condición para vencer al pecado. Sin éste Espíritu concedido en la Gracia y gracias a los hechos de los Tres Días en que Cristo vence y transforma…nada sería posible y todo estaría irremediablemente perdido.  Y Cristo debiera venir aún, y Jesús jamás fue entonces la Encarnación del Verbo de Dios.

Pero sabiendo nosotros que esto sí acaeció: y el Verbo de Dios encarnó en Jesús, y el Cristo Dios venció en los Tres Días, y por el paso de su ‘Amarga Copa’ Jesús pagó por la Caída de los primeros Hijos  y el crimen de Caín… y Cristo Dios cerró los abismos y abrió los Cielos en donde el Padre depositó sus muchas Estancias para Gloria de los Hombres…Y es Ley de Vida la Resurrección (que de cuerpo carnal corruptible obtengamos Cuerpo espiritual incorruptible) y es Ley de Justicia que cada Hombre obtenga el fruto de su Siembra…y que los Hijos de Dios que pongan por Obra la Voluntad del Padre entren de pleno al Reino de Dios… Y que nadie cae a los infiernos sino los hijos naturales de la maldad y el pecado, y quienes son vencidos por la carne y sirven al príncipe de este Mundo… Y que por inmortalidad todo Ser puede caminar hasta la Morada Eterna de la Vida en el Padre… Sabiendo todo esto por Fe y por la certeza del Espíritu, y habiendo recibido Luz de la Sabiduría del Espíritu Santo (Espíritu Santo que no habría venido al Hombre en su Magisterio y Poder si no fuese por Cristo y su Gloria cuan Gobernante de los Hombres) es que afirmamos con fuerza y rigor que el pecado no ha sido entronado nuevamente, y que Cristo sigue siendo más que el pecado;  y que la condición humana no nace en el pecado sino que se Hace a éste por influencia del Mundo… que no es del Reino…( el Mundo cuan sistema basado en el dinero, en la guerra, la violencia, la desigualdad, la injusticia , el aplastamiento de la paz, y la destrucción de lo Creado…NO pertenece al Reino de Dios. El Reino de Dios está en el Espíritu del Hombre: ¡He ahí el Templo Nuevo alzado en los Tres Días de Victoria de Cristo, el Verbo!) Y el pecado  es inducido por la debilidad ante los Deseos, y es promovido desde la inducción de Los Sentidos; pero el Hombre posee una Fuerza Superior gracias a Cristo y al Plan del Padre: el Espíritu. Y el Espíritu actúa cuan Conciencia de Dios, del Bien y de la Fe.

No discutimos la existencia del pecado, pero discutimos con vehemencia la predominancia y el gobierno del pecado por sobre la condición del Espíritu en el Hombre. No somos esencialmente pecadores: somos esencialmente Salvos. No somos esencialmente malos, somos y nacemos esencialmente buenos e inocentes. No somos irremediablemente pecadores: sino que estamos destinados irremediablemente a la Salvación, a la Resurrección, y  a la medida de Cristo en la muerte… y a la Gloria que arroje nuestra propia siembra de vida.

Sí,  discutimos y manifestamos nuestra repulsa a la teoría de que los Consagrados, es decir: aquellos que recibieron Bautismo en edad consciente, y declararon que aceptaban a Cristo cuan Salvador y Dios, y fueron ungidos con oleos para sellar sobre sus vidas la Guía e Inducción del Magisterio del Espíritu Santo… sean y se declaren pecadores y vencidos por el pecado, pero de igual modo  conforman iglesias en el nombre de Cristo, llamándose al  pecado y aunando  pecadores conformistas y sumisos a su maldad, y proclamen sin un gesto de vergüenza  la victoria y predominancia del pecado por sobre la Ley de Vida de Cristo y del Padre Dios. Eso no lo aceptamos ni aunque nos lo presentaran como la verdad absoluta o que nos matarán ante la obligación de aceptar tal aberración…abominable y demoníaca…como si fuese la única verdad posible.  No. Porque quién se Consagra en el bautismo, y declara su Fe en Cristo y su Ley de Vida, y recibe Espíritu Santo no puede difundir la victoria del pecado, y acarrear a seres inermes y dormidos por el pecado, sino que tiene el deber de enseñar a Vencer y debe entregar las herramientas para que todo hombre y mujer ejerzan el sacerdocio de Cristo por medio de Su Espíritu y vida Espiritual. Tal es el mandato del Cristo Vivo. No otro.

 Quienes por Conciencia declarada, y por acción de tipo sacerdotal, vociferan su propia autoridad de Fe y se alzan cuan mayordomos de la verdad de Dios… y agitan libros sagrados como escudos de su propia debilidad doctrinaria … (porque sin los pasajes aprendidos escolásticamente no son capaces de sostener la Doctrina por la Fe y por Espíritu)… y ésos mismos  proclaman que todos somos pecadores, y que el pecado es más que cualquier condición de Fe, y que por pecado seremos condenados, y por pecadores iremos a los infiernos …(nuevamente abiertos por la oscura imaginación de estos servidores del Gran Mentiroso) … y que nada es posible, y todo está perdido hasta el día del Juicio Final…porque Cristo no ha venido…y Jesús fue un Gran Hombre que se hizo ‘hijo de Dios’…pero nunca Dios Él mismo… Ellos, Ésos, quienes hablan y gritan tales sandeces… y luchan entre sí por poderes en el Mundo…y levantan instituciones corroídas por el dinero y la ostentación, por la política y el arribismo mundano…y han refundido la política del Cesar con lo que es de Dios… son el Anti Cristo, son la pululante Apostasía;  y no debe confundirse esta guarida de lobos con piel de oveja con la verdadera Fe en la Ley de Vida del Cristo Dios que nos ha liberado del pecado,  y nos ha dado el Gran Espíritu de Dios viviendo en nosotros para que por Vida Espiritual alcancemos la Obra designada por Nuestro Padre Justo y Sabio.

Somos espiritualmente mucho más que el pecado. El camino del Espíritu nos libera de toda debilidad, y aún siendo personas imperfectas podemos lograr la Perfección  de la fe que nos abre, enseña e induce la Madre Sabiduría del Espíritu Santo. El Padre nos espera en su Reino. No caigamos en trampas de este Mundo, ni en cantos de sátrapas que nos llaman al pecado que ya fue vencido y que podemos vencer cada día… una y otra vez.

Nadie puede justificar el pecado para desde el pecado justificar su propia autoridad…en el nombre del Que Venció al pecado, CristoJesús. Eso no solamente es incoherencia, sino que apostasía pura y causa de Condena Eterna.

 

 

Matrimonio, Familia y Sacerdocio

noviembre 29, 2012

Recomendamos ver ‘Informe Especial’ de TVN Chile ‘Rebeldes en la Iglesia’ –Puede engancharse desde www.dossiergf.wordpress.com)

Puesto este punto sobre rieles religiosos institucionales, cuan derecho humano, o corrección formal que cambie los modos de presentarse y de hacer de una iglesia, el asunto del Matrimonio en el sacerdocio y el Sacerdocio en el matrimonio, no pasa de ser un asunto estructural. Y para llegar a puntos doctrinarios de fondo, espirituales, es decir coherentes, debemos colocar todo aspecto de Fe y de Práctica de Fe sobre fundamentas sólidas, de principios y siempre Espirituales.

Aquello que hoy constatamos en las iglesia católica, en la iglesia anglicana, en la episcopal y en la ortodoxa, así como en variadas nominaciones ligadas a la doctrina católica o cristiana institucional, en cuanto a:  matrimonios entre personas del mismo sexo que son además ordenados sacerdotes; o la ordenación de sacerdotes mujeres por autoridad de obispos mujeres; o sacerdotes católicos casados o con hijos que siguen de algún modo ejerciendo sacerdocio, creando una excepción en la ley eclesiástica que la desmiente; o sacerdotes expulsados del sacerdocio por optar por una esposa y familia; o sacerdotes traumados y en verdaderos procesos de post guerra debido a que la institución les preparó solamente para servirla y no para vivir entre la gente; o sacerdotes que viven el celibato como un sacrificio de muerte diaria, bajo el miedo a la tentación: o sacerdotes bajo una norma interna que les permite sostener encuentros esporádicos con una mujer, e incluso tener hijos, sin renunciar al celibato público y con apoyo de la iglesia para mantener en secreto el sustento de un hijo, por ejemplo…  no hacen sino verificar la gran hipocresía, la mentira y el formalismo cínico y engañoso que mira y tiende a mantener Poder e Influencia cuan Institución del Mundo, en desmedro, y en desprecio, de la verdadera esencia espiritual que Cristo Dios nos induce desde su Reino Vivo. (No un Reino de este Mundo para cosas del Mundo: sino el Reino de Dios para trascendencia espiritual y superioridad de Amor… que es el Hombre Nuevo que postula a poner por designio la Voluntad del Padre Creador)

Tomemos como estadística aquello que se nos muestra en las variadas publicaciones, reportajes y análisis de especialistas. Tengamos en consideración los hechos que atañen a la caída moral de las iglesias del cristianismo tradicional. Miremos a la realidad que cualquier investigación de noticias nos entrega…y concluiremos que la crisis de la gran iglesia, así como fue concebida por siglos, está desgranándose desde adentro.  Sin embargo, en la gran mayoría de quienes hoy sufren sea la separación de su sacerdocio, la expulsión de su consagración, el desencanto y la decepción ante su iglesia, no necesariamente se han liberado de la raíz y causa que les ha conducido hasta su situación actual. Muchos siguen funcionando en torno a lo que fueron, aquello que dejaron, y tratando de llenar lo perdido con lo amado que hoy les sustenta. No hay en la mayoría de los ex curas o en quienes adversan hoy de su institución, una reconversión espiritual, un despertar de la Fe en Cristo planteándose ahora hallar a Dios sin la tutela de sus jefes de conciencia. No hay Camino Espiritual en ellos porque nunca vivieron a Dios en el Espíritu, sino en ‘su institución’. Por lo mismo, el punto en discusión para muchos de ellos gira en torno a: si los curas deben casarse o no, o si la mujer debe ser sacerdote o no, o si el cura debe tener familia o no. Seguimos entregando a la Institución aquel poder omnímodo que define lo santo de lo mundano, y seguimos intentando cambiar a una iglesia que ahora debe democratizarse y ser en su forma, y en su modo, diversa a la actual…sin que nada cambie en realidad.

La decisión de Fe de un sacerdote, consagrado-a, de un creyente activo, de una persona que siente voluntad de resolver su Relación con Cristo, mal podría basarse en la mantención de los sustentos doctrinarios que al final cimentaron el mal de la iglesia del pecado. Es deber de Fe entrar en una reconversión de la Fe desde la Relación con Cristo y teniendo a Cristo cuán conductor personal. Para esto es menester zafarse, liberarse, vaciarse de toda idea e ideología inculcada en el pasado eclesiástico, y desechar la inservible filosofía que adornó la apostasía.

Cristo es Dios, el Verbo, el Alfa y la Omega de la Creación, Uno e Indivisible con el Dios Creador que ES Espíritu (Oren al Padre En Espíritu porque Él Es Espíritu). Cuan Dios encarnó en Cristo, se hizo Hombre, para cambiar la ley de Vida existente hasta entonces debido a los Hechos de la Caída. Jesús es el Cristo que obedece al Plan del Reino que no es de este Mundo. La Salvación, entonces, no es mundana, formal, política, social, cultural o religiosa…sino Espiritual, Humana y de Vida.

La Salvación no subyace en la cruz, ni en la muerte de Jesús, ni en su martirio, sino que la Salvación acontece y se abre en los TRES DIAS en que el Dios Vivo desciende a los Abismos y derrota a las potestades infernales que poseían el Dominio de las Almas, ostentaban el Poder de los Abismos y definían procesos de vida carnal como en una rueda carcelaria que nunca liberaba al Hombre.

Porque el Espíritu de Dios se hallaba encarcelado en el Hombre, y la excepción de los santos que sí vivían a su Espíritu no abría los Cielos, ni éstos ascendían a Nueva Vida, y dormían el Sueño de la Espera. Esta ley de Vida provocada por La Caída no podía ser Cambiada sino por Dios, por el Dios de los Hombres y de los Ángeles, el Elohim Mayor: el Cristo, el Verbo. Y tampoco podía ser transmutada por intervención divina ajena al Hombre, sino que debía ser llevada adelante por Hombre, para los Hombres y Con los Hombres (Género Humano).

 La ‘razón’ de la encarnación también debe asociarse a un pago pendiente: el crimen de Caín sobre Abel ( el cual nunca tuvo pago alguno) y la predominancia del Cainita en un Mundo a su medida. El Pecado del cual habla el Cristo Dios es ése pecado. El Mundo que odia a Dios y tiene por padre a Belcebú, según Cristo, es ese Mundo cainita que tiene en el pueblo hebreo a su esencia y representación. La Conversión del pueblo hebreo equivale a la derrota absoluta de los Cainitas y del modelo de Mundo basado en el dinero, la guerra y la violencia, los deseos y el materialismo que conlleva a rebajar a dios a las cosas de este Mundo.

Los 12 días de martirio y la muerte física de Jesús en la cruz romana, no es un pago por los santos, sino por los cainitas que no habiendo pagado su pecado reciben por Cristo  una Gracia que no merecían, y por lo mismo es ‘Gracia’, a saber: que Jesús debía pagar en su cuerpo y con su sangre el mal de los Cainita para que así también ellos entraran en la Salvación que se abriría en los Tres Días de Victoria. Pasada la amarga copa del sacrificio por el Pecado de los cainitas, el Cristo, ya no en la carne de Jesús, sino en la Gloria y Potestad que siempre fue y que ahora ejerce en plenitud, libera la Gran Batalla por la Nueva Ley de Vida, en los Tres Días que cambiaron el sentido de existir del Hombre.

Despojado el poder infernal de toda potestad sobre la vida de los Hombres, cerrados los abismos, y abierto el Reino de los Cielos, queda aún pendiente un Hecho Fundamental: la Restauración del Espíritu de Dios en el Hombre. El Cristo Resurreccionado, no resucitado…Resurreccionado… lleva adelante el Plan de Restauración por 40 días: visita a su otro redil, instaura el Sacerdocio según la línea perpetua de Melquisedec, revela a Los Suyos el Plan de la Segunda Venida… y avisa que debe ascender para que descienda el Espíritu Santo que restaurará, enseñará y ejercerá magisterio sobre todo Hombre de Fe. Desde la manifestación del Espíritu Santo TODO SER, todo Hombre, varón o mujer, Hebreo o Chino, ignorante de Cristo o consciente de éste, queda bajo una Ley Nueva: y Cristo Dios es esa Ley de Vida. Las instancias variadas de Gloria y de Vida que superan la muerte y aseguran que cada Ser recibirá el efecto de sus causas, la cosecha de su siembra y la medida de su propia vara…es la esencia de una Salvación que pone al Hombre como a su propio liberador, y a Cristo cuan único Conductor.

Si esta Doctrina, que podemos verificar con Espíritu en los Evangelios, se halla a la base de la Fe que nos mueve, entonces desecharemos la teología fraudulenta del martirio personal para ser salvos, la teoría de la culpa necesaria para acudir a Dios,  y el pecado perenne como condición que nos ata y encarcela. Desde Cristo, dice Pablo, no nacemos en pecado, sino que nos hacemos a éste. Y es Pablo el que zanja el asunto del antiguo sacerdocio cuan copia que debe imitarse en el Nuevo Sacerdocio de Cristo: por el bautismo en Cristo todos somos sacerdotes, y por la Unción, consagración, de nuestro bautismo somos Sacerdotes en la línea perpetua de Melquisedec, y Cristo mismo es Nuestro Sumo Sacerdote.

Esta Doctrina es contraria a la apostasía institucional de la cual muchos sacerdotes y consagradas hoy escapan;  ser escupidos por la apostasía institucional que niega a Cristo Dios en el nombre de un Jesús histórico que debe someterse a la interpretación de los exegetas y teólogos, es casi un privilegio, nunca un drama, sino una excelente oportunidad de encontrar de nuevo al Cristo Vivo.

Pedro advierte sobre la apostasía: negarán el matrimonio.  Y para entender el valor del matrimonio en la vida sacerdotal, debemos volver a la raíz espiritual tanto del matrimonio como del sacerdocio. Sin esta claridad entonces el asunto se vuelve una formalidad.

Para que el matrimonio sea un paso más del sacerdocio, y no un hecho contrario, externo, debe volverse a la Doctrina de Salvación: que la Salvación es Espiritual, de Nueva Vida, para que el Hombre, varón y mujer, entren en el Plan de Dios y obtengan Vida Eterna en pos de Poner por Designio la Voluntad del Padre. Es decir: varón y mujer de Fe, ambos consagrados al propósito de Salvación y de Nueva Vida, se unen para ser UNO e IGUALES ante Dios;  y harán de su unidad un Núcleo de Fe y de Consagración a través de su Camino Espiritual personal;  y convendrán  con el Padre engendrar  Hijos e Hijas  de Dios…  por santidad de la mujer y mayordomía del varón.

Este Plan de Vida es simple y vital: Cristo es Dios Salvador de todo Ser, sin distinción. La Consagración de una mujer bautizada en conciencia la hace sacerdote, y su disponibilidad a seguir la Ley de Cristo la eleva en forma natural a la Línea perpetua del Sacerdocio del Altísimo, no para cosas institucionales, o formales, o públicas y externas…sino para elevación Espiritual y Conciencia Viva del Cristo Dios. Nunca ha sido asunto de institucionalidad o seminarios en años de estudio de filosofía…siempre se ha tratado de Espíritu, de espiritualidad, de Camino de Vida en lo espiritual…de Fe hecha Vida Diaria.

Varón en la Fe consagrado a la Ley de Vida del Cristo Dios, con mujer en la Fe consagrada a la Ley de Vida del Cristo Dios…son Matrimonio en el sacerdocio, son Sacerdotes en el matrimonio. Eso es el Matrimonio en el Sacerdocio. Ambos sacerdotes, y ambos en Relación personal con el Cristo Vivo…entonces la mujer conocerá la santidad que Dios concede para que la mujer engendre Hijos e Hijas del  Reino, y el varón sacerdote sabrá el valor de la mayordomía de su paternidad. La familia que Dios nos pide por medio de la Ley de Cristo es un Plan que incluye el portentoso hecho de traer a este Mundo a Hijos e Hijas de gran Poder espiritual preparados para las nuevas tareas que el Reino de Dios tiene y entrega a Los Suyos.

Esta visión espiritual, trascendente, coherente con la Salvación y el Plan de Salvación, falta y no aparece en quienes plantean hoy el asunto del matrimonio en un sacerdocio institucional que es esencialmente apostata.

Nadie deja de ser sacerdote si una vez entregó su Fe y su Vida en la Potestad de Cristo. Deja de ser sacerdote alguien que depositó su fe y su vida en la institución, creyendo en la apostasía que reza que ésta es la representación única de Dios en la Tierra. El matrimonio común, mundano, en donde la mujer sigue excluida y mermada, menospreciada y utilizada, o bien cuan simple compañía sin compromiso de Fe activa  no es solución alguna, no es alternativa, ni es verdad ante Dios.

Intentar cambiar a la iglesia, o mendigar a la institución algún reconocimiento de tipo social, jubilatorio, o de carácter laboral… por el sacerdocio ejercido, o por el daño sufrido…o por el tiempo entregado… es una aberración, una distorsión, una pérdida de tiempo precioso, una distracción malévola, una ilusión inconducente.

Cada creyente, todo consagrado-a, y el sacerdocio institucional  en crisis de Fe debe colocarse ante Cristo, y hallar en la Doctrina de Salvación su respuesta, y debe salir del racionalismo intelectual para entrar en la Meditación con Dios, en la Reflexión Crística y en la Reconversión de su Fe para regresar a lo más nítido y profundo de los Evangelios. Siempre, y ahora más que nunca, lo de Dios ha sido, es y será, un asunto del Espíritu, de la Conciencia y de la propia Opción de Fe. Nunca ha sido cuestión de derechos humanos, de rol social, de institucionalidad… más democrática o vertical,  o de formalidad mundana.

Para que la respuesta de Cristo sea un hecho de Conciencia, el  que busca el Camino hacia el Reino de Dios debe vomitar todo lo que el mundo le inculcó como panacea divina. Nada de lo Humano está sesgado de lo Divino. En todo lo Humano puede haber un Plan de Dios para que el Hombre alcance su Camino Superior. Dios no hace distinción: nos hizo iguales, varón y mujer…  y todo Hombre posee un Espíritu que es Dios viviendo en él:  Hombre, tú eres el Templo.

 

Advenimiento y santidad

octubre 12, 2012

En no pocas iglesias de connotación reformadora o evangélicas, sobre todo de origen Adventista,  hubo en sus inicios un denodado esfuerzo por entender y estar preparados para la Segunda Venida de Cristo. La Reforma que rechaza al papado y acusa al catolicismo de ‘Apostasía’ reivindicó el uso masivo de La Biblia cuan única autoridad de Dios entre los Hombres. Desde esa postura de principio doctrinario impertérrito era menester hallar en esta única autoridad declarada aquella respuesta crucial: ¿Cuándo vendrá de nuevo Cristo a la tierra? Basándose en Daniel y Esdras midieron los tiempos haciéndolos cuadrar en el año 1844. Aparentemente nada sucedió, no al menos aquello que los Hombres esperaban, y nuevamente el movimiento bíblico se puso  de cabeza para tratar de extraer de la ` única autoridad de Dios’ la revelación que parece no emanar de un Cristo Vivo, sino de un libro que habla por Dios, como una nueva Arca de comunicación.

Los adventistas creyeron identificar su ‘error’ al comprender que la ‘restauración del Santuario’, en Daniel,  que avisa la inminencia de la Venida no era algo terrenal, sino celestial;  y que si en 1844 se había restaurado el Santuario Celeste, entonces  habría que contar 2.300 días calendario para el Evento. Tampoco fue.

Entre los ‘adventistas del séptimo día’ la  base sustancial que alimenta su existencia es precisamente el Hecho de la Venida: el Advenimiento. También los mormones estuvieron involucrados en esta búsqueda.

Nos llama mucho la atención este empecinamiento, porque Cristo avisó que vendría ‘cuan ladrón de noche’, es decir, sin que nadie esté preparado ni sea apercibido. ¿Para qué saber la fecha de la Venida?  La preparación espiritual no es un tema de fechas, de eventos, de cadencias  de juicios pendientes. Es una Opción de Vida que nos coloca ante la propia siembra y nos medirá según los propios frutos. El paso por la muerte, desde Cristo, es un Salto de Vida que nos deposita exactamente donde nos llevan nuestros actos y siembra personal, y crucial es en esta vara la medida de la Fe y la Relación Personal con Cristo…y si se pone o no por Obra la Voluntad del Padre. Porque si Cristo es DIOS, y es Dios de Vida ¿Es vital saber cuándo Vendrá Cristo por segunda vez? ¿Acaso el advenimiento de Cristo ante nosotros se nos niega hasta esa fecha y hecho concreto? ¿O es que el advenimiento de Cristo en nosotros se manifiesta en la Relación de Fe con su divinidad…? ¡Obviamente que sí!

Pero este asunto debe dirimirse a partir de una base primordial: que la Salvación no descansa en la cruz, ni en el martirio, ni en la muerte de Jesús, sino que en los HECHOS de los TRES DIAS en el cual el Cristo, el Verbo, provoca los cambios de potestad en la muerte y da inicio a la Nueva Ley de Vida con la Resurrección, la Inmortalidad y la apertura a la Vida Eterna. Y son los Hechos acaecidos en los TRES DIAS posteriores a la muerte de Jesús aquello que establece definitivamente otro punto esencial ante los Hombres: LA DIVINIDAD DEL CRISTO. Y por último, algo que en la historia de las iglesias que buscan fechas y avisos no vemos, no leemos: el Poder y Magisterio del Espíritu Santo. Porque si ‘el Espíritu os enseñará todo’ y ‘el Espíritu Santo será vuestro abogado y consolador’… son una verdad que constituye  una realidad aplicable en la Fe depositada en la relación con Cristo, en Pos de Hacer la Voluntad del Padre… ¿acaso no sabremos del Espíritu y del Espíritu Santo aquello que Cristo nos quiera revelar de su Venida y otros avisos?

La Apostasía católica, según los reformadores, debe ser confrontada con la ‘autoridad de La Biblia’. Y con el tiempo el cepo bíblico manejado por el intelecto, por lo formal de la religión y por la interpretación del docto y del teólogo, y manoseada bajo intenciones nada santas de no pocos pastores, o rebajada al sectarismo, al fanatismo y al juicio que condena a todo quién cuestione ‘la única autoridad de Dios en la tierra’… ha producido una nueva arista de Apostasía: 1) la negación del Espíritu Santo o su relegación al misterio sin resolver que queda en manos expertas y alejadas del creyente de a pie; 2) la rebaja de Cristo a un Jesús histórico cuyo sacrificio en la cruz provoca una salvación no muy clara pues el pecado sigue vigente y los infiernos predominan casi como un segundo instrumento de Dios.  De hecho, pulula un cartel por las ciudades que dice: ‘Reconoce que eres pecador’. Y  prosigue la campaña del terror sobre los infiernos dispuestos para quién no reconozca a Jesús. Ese Jesús que debe ser reconocido bajo amenaza infernal solamente puede existir en una mente perniciosa y corrompida. Y la voluntad por ‘descubrir’ fechas y eventos extrayéndolos forzadamente de La Biblia es un acto soberbio, pretencioso y demoníaco. El Humilde sabe que lo vital es Morar en Espíritu ante un Padre que Es Espíritu, y nunca romper la Relación Personal con el Cristo Dios. Un Dios de Vida, de Amor y que nos libera del pecado, y nos entrega herramientas para vencer y nunca perdurar en el mal… y lavarnos solamente los pies entre hermanos porque el  verdadero discípulo no ensucia más que sus pies y los lava en el Perdón, en el Arrepentimiento y en la Relación de Amor con su Dios Vivo.

Si la Biblia que los Hombres, no Dios, los doctos  e ilustrados del cristianismo histórico, han declarado como ‘única autoridad de Dios en la tierra’ tiene o no, qué y en qué sentido…Palabra y Verdad de Dios… eso lo dirá, lo demostrará, lo revelará solamente el Espíritu Santo. Por lo mismo, este Libro es un MEDIO que DEBE ser colocado bajo DISCERNIMIENTO del ESPÍRITU y SELLO del ESPÍRITU SANTO.  Es Dios y su Magisterio la Autoridad: el MEDIO habla por Espíritu Santo activo en el Espíritu del Hombre santo. Por lo mismo, para ejercer autoridad humana sobre la Palabra sellada por el Espíritu Santo el Hombre debe ser santo, es decir: Discípulo abnegado de Cristo según su Ley de Vida, en aras de poner por Obra la Voluntad del Padre.

Y es este Discernimiento Espiritual aquello que nos enseña que el Libro que el Hombre ha unificado en realidad describe Dos Leyes en estados de vida humana distintas: una Ley de Vida antes de Cristo, y  afectada por los Hechos de la Caída; y una Nueva Ley que se explaya en los Evangelios y que es la vía de Salvación y de Gloria que ofrece la Resurrección. Dos leyes de Vida y dos estados diferentes y bien demarcados por el Hecho de los Tres Días en que el Cristo Dios vence y cambia a las Potestades que predominaban sobre la muerte y la vida de los Seres Humanos. Apostasía es unir dos Leyes y dos estados que fueron bien delimitados por el Cristo Dios. De este modo: lo antiguo de las escrituras Hebreas refleja la realidad de Israel antes del Hecho Cristico. Lo nuevo de los Evangelios entrega el Camino de Salvación que Cristo nos ofrece y conduce desde los Hechos de los Tres Días. Un Camino para TODO HOMBRE, varón y mujer, sin importar nación, raza, tiempo…ceñido por la Fe, por la Entrega y por la santidad que postula a poner por Obra la Voluntad del Padre.

El Advenimiento o Segunda Venida se halla también bajo esta diferencia primordial: porque si se concibe a Jesús que regresa para ‘salvarnos del pecado y enjuiciarnos’ estamos muy lejos del Dios, de Cristo, que Vendrá ya no cuan varón ni humano, sino en una nube en su calidad divina para enjuiciar al Mundo, no a los suyos, y elevar a los Propios.  Y si es esta  verdad la que nos alienta, entonces no nos importará la fecha ni el cuándo: porque siendo Dios Vivo podemos acceder a Él y a su Autoridad por la Fe, por la Humildad y la santidad que su propia Ley de Vida nos impele.

Cuando decimos que ‘toda iglesia’ en su concepción, costumbre y dogma es esencialmente del  Mundo, racional, mental, formal y de mayordomías humanas… estamos aseverando que la estructura eclesiástica de por si conlleva a que el creyente nunca alcance su sacerdocio, su consagración y su santidad, pues el concepto de ‘ovejas’ arriadas por ‘pastores’ es ya de por sí una deformación que impide el desarrollo de la Fe y de la Relación Personal con Cristo.

 

Pecado, error y coherencia espiritual

octubre 9, 2012

-Nuestra posición sobre hechos de abusos sexuales a menores, y otros pecados,  en (de)  las instituciones religiosas-

No creemos, porque constatamos, que esta realidad nefasta y degradante sea exclusiva practica y costumbre de una institución solamente: más bien suele ser una constante que se produce en muchas religiones,  sobre todo debido al abuso del poder,  y en aras de una autoridad que tiende a considerar  infalible al ‘pastor’ o sacerdote, y por ende digno de toda confianza.

Hay muchos casos entre iglesias cristianas no-católicas; hubo una severa investigación sobre abusos sexuales años atrás en la iglesia mormona; existe, como parte del mapa abusivo, discriminación y esclavitud que afecta a la mujer y justifica matrimonios forzados y acordados, e incluso castración, en no pocas religiones del mundo. La geografía del abuso, de la discriminación, de prácticas esclavistas, de justificación de muertes y torturas…siguiendo creencias religiosas varias y diferentes… como la constitución de la poligamia e incluso de la violación de niñas que son colocadas cuan propiedad al servicio del ‘profeta’ o ‘líder’… nos obligan a intentar llegar al fondo de una contradicción majadera que conforma una paradoja inexplicable: aquello terrible, inmoral, injusto y demoníaco que se hace y se práctica en el nombre de Dios.

La guerra es una afrenta a Dios, y sin embargo se bendicen las armas y las tropas marchan a matar y ser muertos después de un ritual religioso. En el nombre de Dios se han realizado las atrocidades más espeluznantes de las que el Hombre deba avergonzarse. Y sin embargo las mismas instituciones y orgánicas que otrora causaron tales monstruosidades, ahora callan, omiten y se alzan tergiversando y ocultando la propia historia. Esta inmoralidad es costumbre: y tal inercia es la corriente que también conduce a esconder por años los abusos sexuales, convirtiendo esta realidad en parte del mundo oscuro interno del pecado.

No conocemos una historia crítica, honesta, de arrepentimiento y de perdón, que una religión con peso en los hechos concretos de este mundo haya expuesto para corregir errores y desnudar pecados y restaurar su propia fe e imagen. Todas ocultan, interpretan en manera mañosa y relativa, y omiten juicios que les afecte. Pueden reconocer que tal o cual hecho, aplicación, realidad específica fue un error…pero nunca se hallará un análisis de las causas, y menos un diagnóstico de cuánto de los efectos aún se hayan presente y están activos en el cuerpo orgánico de la institucionalidad. En general las religiones institucionales tradicionales son entes políticos avezados, duchos y émulos aventajados de Maquiavelo.  ‘Reconocerán un pecado para evitar y omitir los otros males que siguen vigentes en el sótano de las iglesias’

Creemos que este tema, como cualquier asunto, debe colocarse siempre bajo el cristal de la Ley y Enseñanza original que dio motivo y sustento a la creencia y fe que se actúa y práctica. Si es el Buda el origen: confrontemos los hechos, la historia y la coherencia de quienes lo siguen con la Enseñanza y ley del Buda. Si es a Krisna…o si es Mahoma. Y si es Cristo en Jesús: ¿dónde podría ensamblar el abuso sexual a niños y niñas con la advertencia expresa de Cristo sobre los escándalos que tienen como centro a los niños, sentenciando que todo abuso a los infantes es un daño que se hace al Cristo mismo?; ¿Dónde y cómo podríamos hacer cuadrar la historia de guerra, de inquisición, de bendiciones a las armas y cultos previos a matanzas y conflagraciones…en el nombre de un Cristo que impuso la Paz como principio de vida, y el amor cuan sustento de sociedad y mancomunidad? ¿Cómo justificar la avaricia de los estamentos financieros del mundo ‘cristiano’, y la adoración al lujo, al dinero y la ostentación que se opone a la humildad de un Cristo que puso en guardia a los Suyos sobre el reino del dinero y las actitudes hipócritas de los ricos fariseos?

No hacemos sino leer los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles para hallar allí el ‘programa’ de vida y de coherencia que todo quién se diga ‘cristiano’ debe seguir sin medias tintas ni resquicios  interpretativos.

Nuestra postura es la misma que Cristo en Jesús nos dejó en sus Enseñanzas. Y aquello que es pecado, es pecado, Y si hay pecado debe haber arrepentimiento de fondo, causal, y perdón radical. Reconocer que hay pecado, y establecer reglas jurídicas y normativas para disminuir el mal puede ser una medida institucional correcta en un ente del Mundo, pero en quienes se dicen ‘espirituales’ y portadores de una verdad divina…es un artilugio para engañar incautos y mantener así la clientela cautiva que les da sostén masivo y no-pensante.

Que una institución religiosa, grande o pequeña, tradicional o moderna, cristiana o musulmana, piense, actúe, viva y avance como un partido político, inmerso en la lógica del Juego de Poder, favoreciendo siempre su enjertación y validez política en la sociedad… es una opción. El Mundo ya asume que las religiones grandes y tradicionales cumplen un rol en los equilibrios político-sociales de un país, y en esta lógica no hay observación crítica alguna para la riqueza y la ostentación, o  la participación en las altas finanzas, o a la existencia bancaria de las instituciones religiosas, o a su calidad militante y contingente… Y ante conflictos sociales, el universo político llama a terreno a la representación religiosa cuan árbitro y juez… Pero para ser coherentes con esta realidad y elección asumida por las religiones éstas debieran renunciar a Dios, dejar a Cristo o a Mahoma en su lugar santo, y abandonar todo aire de santidad, de moralidad y pulcritud y sincerar su calidad política y secular.

Es esta conjunción de política y religión lo que ha culminado, siempre, ya en tiempos antiguos, en abusos, degradación e infamia. Dios no es de este Mundo, y debe mantenerse la fe,  y  la congruencia de la fe,  al margen de toda confluencia nociva que contradiga los principios de la paz, del amor y de la justicia que todo Ser debe cultivar en Sí Mismo y con (para) su Prójimo.

El Camino Espiritual Crístico es la aplicación coherente de la Ley de Cristo en la vida del creyente que se consagrada a la aplicación plena de la enseñanza de su Dios Vivo.

La religión y las iglesias, tal y cual se han concebido, no son necesariamente legítimos representantes de la coherencia Cristica. Por lo mismo es que el Nuevo Sacerdocio bajo la Ley de Cristo no propone alzar una iglesia, y rechaza las prácticas comunes de las religiones. Creemos en la capacidad de los Hombres para alcanzar por Camino Espiritual la Relación Personal con el Cristo Vivo; y estamos convencidos de que este Camino lleva directamente a la Sabiduría que el Padre Creador ha colocado como Su Voluntad en todo Hombre. Y creemos con amor y convicción de que La Madre Sabiduría del Espíritu Santo es un Poder real, espiritual y no del Mundo, ni para cosas mundanas, que autentifica el Sacerdocio de (en)  todo Hombre de Fe  y su Poder de Bondad y de Paz.

Este Camino del Espíritu no permite pecado alguno, ni pequeño, ni ínfimo, ni encubierto…porque en lo Espiritual y divino un pecado no es una imperfección o en error…sino que una negación de lo santo para favorecer lo oscuro de los deseos y de lo mundano… y una afrenta voluntaria (a) de lo santo;  una blasfemia al Espíritu Santo, y una desviación de la fe  hacia potestades que no son de Dios. La ruptura de sellos y sacramentos es un pecado. La traición a los votos de santidad y del sacerdocio es una condena. Nadie puede aseverar que un pecado es un error, y como todo error puede ser aceptado y corregido en forma ligera, porque ‘humano’.  Pecado no es error. Error es error, y no es pecado. Imperfección no es pecado. Pecado es agresión y negación consciente y opcional de los principios de Dios; y es un gran pecado la tergiversación de Dios para someterlo a los dictados de la ambición del ego y del poder en el Mundo. Pecado es intentar encerrar al Dios absoluto en un solo libro, y colocar la inmensidad del Creador y de Cristo Dios bajo la exclusividad de una institución humana de corte mundana. Pecado es abusar de la inocencia de los niños y niñas movidos por deseos tenebrosos y reprimidos… fomentados bajo leyes de un celibato inventado por los mismos hombres y luego endosado a una ley inexistente  de Dios.

O enfrentamos los hechos bajo la coherencia espiritual, o definitivamente no estamos en la misma vereda de la fe. Podemos parecer iguales porque pronunciamos en apariencia al mismo Cristo en Jesús, pero estamos muy lejos y distantes porque hay sideral lejanía entre quienes usan a Dios para fines del mundo, y quienes tenemos a Dios por objetivo de vida más allá de este Mundo.

La coherencia aplicada de los Evangelios y Enseñanzas como la Ley de Dios para el Hombre de hoy, es lo que llamamos La Ley de Cristo. Porque si Cristo es Dios, entonces lo de Cristo es Ley.

Ofrenda, Diezmo y mercantilismo

agosto 26, 2012

Lo que los Hombres entienden, y aquello que Dios nos enseña

‘No se puede pertenecer a dos reinos: el del dinero y al Reino de Dios’

‘Es mucho más probable que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al Reino de los Cielos’

‘Y Jesús al ver en lo que habían convertido el templo, tomó un látigo y echó a los mercaderes de sus portales: ¡la Casa de Mi Padre es un a casa de oración y ustedes la han convertido en cueva de ladrones! ‘

‘¿Está permitido o no pagar impuestos al César? ¡Hipócritas ¿por qué me colocan sus trampas…? ¡Muestren la moneda con la que pagan sus impuestos! ¿De quién es la cara que aparece en este denario? –Del César,  contestaron- Entonces dad al César lo que es del César y a Dios entregad lo que corresponde’

‘Jesús observaba a los ricos depositando sus ofrendas en el Templo; vio a una viuda que echaba dos monedas pese a ser una anciana muy pobre. Jesús dijo: Créanme, esta viuda pobre ha depositado más que todos ellos juntos, señalando a los ricos, porque ellos dan a Dios lo que les sobra, y ella, en cambio echó todo lo que tenía para vivir’

Estos pasajes del Evangelio, la Nueva Ley, la Enseñanza y Mandato del Cristo Dios, zanjan un asunto que ya en los días de Jesús se había convertido en fondo de disidencia por el uso abusivo de los dineros por parte de los sacerdotes rabínicos. Apoyados en las escrituras confeccionadas bajo los tiempos en los cuales regía la Ley Antigua, los escribas, fariseos y maestros del templo se habían procurado un ‘buen pasar’ gracias a los aportes cuantiosos que se recogían del pueblo.  Por su parte, la clase más rica hacía gala de su ‘fe’ mediante formalidades, actos hipócritas y pagos bulliciosos ante la gente…pero que en realidad entregaban aquello que no necesitaban, lo que les sobraba.  El centro del culto era la pompa, el lucimiento y los aparatosos actos de estridencia. Se consideraba que el edificado y sus muros eran la garantía de que Dios estaba presente, y por lo mismo debía aumentar el lujo y la costosa parsimonia de los ritos.

Cristo, el Verbo del Padre, JesúsCristo,  sentencia con palabras clara que  ‘este templo de piedras será destruido y en Tres Días alzaré el Nuevo Templo’ Y el nuevo Templo no era,  ni es,  de piedras, ni algo similar que imite o recomponga las antiguas construcciones: sino que es el Espíritu del Padre viviendo en el Hombre que se reconoce en Cristo y en la Salvación por Él conquistada en los Tres Días de Victoria, después de la muerte carnal de Jesús.

Con esto define, además de todo lo dicho y que ha quedado escrito para nuestra guía y coherencia, que no es la riqueza material, ni el lujo, ni los muros, ni los edificios aquello que representa la fe y la presencia de Dios: sino que es la Fe por sí misma, vivida en congruencia, la que ocupa el centro del templo, que es el Hombre; el Nuevo Templo tiene a Cristo cuan Dios Salvador;  y por el Espíritu que habita en todo Ser Humano, el Hombre es conducido por Cristo hasta la Voluntad del Padre Creador. Este es en esencia el Plan de Salvación.

La Apostasía es aquella interpretación y acción que en nombre de una Ley nueva impone criterios  y doctrinas  según la vieja ley. Cuando la iglesia de Constantino y posterior, a pesar de sus divisiones y ramificaciones históricas y geográficas, institucionales y de contraposiciones doctrinarias… toda iglesia… entiende y aplica la vieja concepción sacerdotal del sistema rabínico, y se da una estructura de poder político ligado siempre a principados, reinados y gobiernos, entonces tiene la urgencia de contar con amplias arcas de sostén económico, y se repite el ciclo de señores ricos que compraban su salvación con herencias y tierras, castillos y hasta principados, y que clonan literalmente el añejo sistema que Cristo condenó con sus palabras tan claras como precisas.

La reforma de Lutero, Calvino y otros líderes cristianos que se rebelaron al poder de la iglesia de Roma, pero que nunca renunciaron a la idea eclesiástica, desembocó años más tarde en estructuras similares – en su raíz y fondo –  a aquello que habían repudiado. Y es el apego a la Biblia, cuan Ley única e indivisible, la que al final comportará una infinidad de interpretaciones sobre asuntos cruciales, como el sacerdocio…y el Diezmo.

El Diezmo puede ser analizado y desglosado según visión eclesiástica, o bajo la mirada del Espíritu y su comprensión divina, como Cristo nos enseña e induce. Porque bajo el concepto orgánico de la iglesia el diezmo es el pago de los fieles con el objetivo de sostener al aparataje institucional y a sus líderes (entiéndase: ‘pastores’), y esta porción de dinero que cada miembro entrega, supuestamente, engrandece a quién sacrifica, y ‘Dios’ debiera reconocer esto con ‘abundancia’, ‘logros’ y hasta   ‘riquezas’.  Bajo este propósito  se justifica que las instituciones levanten negocios, mercadeen, inviertan en Bolsa, participen en empresas o alcen las propias, tengan sus Bancos y sean parte del mercado de las finanzas; también se legitima la realización de ‘maratones financieras’ en donde se solicita dinero a destajo mientras se promete la gloria de la opulencia en la tierra…en el nombre de Dios. Predicadores con sendos anillos de oro y casas por montones, incluso con autos y aviones a disposición… podemos verificar entre los mayores adalides de las iglesias en norte América, por ejemplo. Las mayores iglesias de la cultura cristiana, a pesar de miles de millones jugando en el mundo de las finanzas, a veces no muy claras, siguen haciendo campañas masivas para que el feligrés sencillo y hasta pobre aporte con su dinero.

¿Es ley de Dios que esto sea así, de este modo y con este fondo? No. Es uso y abuso de los Hombres que usan la religión y la fe de los creyentes para propio beneficio e insano usufructo.

La figura del Diezmo aparece en el pasaje de la Antigua Ley en donde Abrám  sostiene un encuentro con el Dios Vivo y les es revelada su calidad de Patriarca de Israel; el nombre de éste es cambiado a Abrahán, y a pesar de que parece que a nadie le importa este cambio de nombre, resulta fundamental para concebir todo acto de Dios como un misterio,  que en base a hechos simples colocan un sello que define su Plan en cada intervención. ‘Ahán’ significa ‘Hombre de Dios’ y es la clave del Ser Adámico (Adán no es un hombre único: sino una estirpe humana creada por Dios y colocada posteriormente en este mundo). Por lo mismo, la conciencia del varón Abrám ahora ha ascendido a la nueva persona: Abrahán, un rol adámico para Plan de Dios. Si entendemos esto, y aceptamos la calidad del nuevo hombre en Abrahám, entonces asumiremos la importancia que tiene el hecho que nos enseña el Diezmo. Porque este nuevo hombre de Dios se presenta ante Melquisedec y entrega el diez por ciento de todos los haberes conquistados a este Sacerdote del Altísimo.  Si somos  personas atentas y serias nos daremos cuenta que un varón de Dios, que viene de sostener un Encuentro con el Dios Vivo, y que fuese transformado y despertado a su rol adámico fundamental… se presenta ante quién él mismo considera superior, por tratarse de un Sacerdote del Altísimo. Esto nos refleja que el tipo de sacerdocio que Melquisedec poseía no era aquel remedo de sacerdocio que pululaba en los tiempos posteriores de Jesús. Tan importante es esto, y vital para fijar diferencias, que el mismo Pablo da Testimonio de que Jesús en su Sello en las aguas del Jordán por mano de Juan el Bautista, fue declarado Sacerdote del Altísimo en la Línea Perpetua de Melquisedec.

Abrahán no entrega su diezmo a un especulador de la fe…sino a un santo sacerdote. No olvidemos esta condición trascendental.

El Diez por ciento de las riquezas logradas en las batallas por el Patriarca (es como decir: el diez por ciento del sustento actual alcanzado en la batalla del trabajo y el esfuerzo diario en el Mundo – realidad mundana-) es puesta en manos santas de un Sacerdote del Altísimo para Bendición del 90 % de aquello que queda en posesión de quién diezma.  Dicho de otro modo: las riquezas del mundo tienen el sello de la bestia: avaricia, celos, envidias, gula, injusticia, ambición, poder mundano, ostentación, egoísmo…y todo aquello que no permitirá al rico entrar al Cielo, no por ser rico, sino porque vive para su riqueza y depende de ésta para todo, incluso para su hipotética fe en Dios. Y todo el dinero y haberes en el Mundo poseen una marca, como la de César, que debe ser purificada: una parte debe pagarse al César (impuestos= quién sigue la ley de Dios no tiene necesidad de violar la ley del Hombre) y otra parte debe ser colocada en manos santas, pero ofrendadas a Dios, no al hombre, sino a Dios, y no para asegurar más y mayores riquezas, sino para purificar el 90% que queda en manos del que diezma. La sabiduría del Hombre está en la justa administración del 90% purificado y limpiado por el Diezmo. Y nadie está obligado a entregar más que el diez por ciento, pero tampoco menos que el diez por ciento. Y no se entrega el Diezmo como bono de seguridad para que nada falte y todo aumente… porque esa mentalidad de mercado es ajena a la fe y a la inocencia que Dios ama y aprecia en  los suyos. Se Diezma POR CONCIENCIA, nunca por obligación, y menos bajo presión y menos por temor… tampoco en afán negociación con Dios como si el Reino de los Cielos fuese una agencia bancaria.

El asunto se coloca entonces 1) sobre la calidad de santidad de quién recibe el Diezmo de Dios, porque el Diezmo se entrega a Dios y PERTENECE a Su Potestad; 2) sobre la Conciencia de quién Diezma.

¿Diezma el creyente genérico? No. Diezma el Consagrado, aquella persona que consagra su vida a una Voluntad bien determinada por el Dios Vivo (Abrahám). El creyente, el que aún no se consagra…OFRENDA, hace OFRENDAS. El pueblo de Moisés Ofrendaba; los sacerdotes…Diezmaban.

Una Ofrenda es libre y de acuerdo a la fe de cada persona. En la Ofrenda se mide la fe, la entrega y el amor a Dios, como Cristo nos enseña en la imagen de la viuda pobre en comparación con los avaros ricos. No hay exigencia en la Ofrenda, sino prueba de fe y de amor del creyente. Son las Ofrendas las que sostienen a una comunidad religiosa.

El Diezmo es un Sacramento, y como todo Sacramento real, es un acto de alta Conciencia bajo un Compromiso de Consagración que la persona lleva a cabo porque ha recibido una clara Voluntad de Dios, para poner por obra un designio que es Plan del Reino de los Cielos. No diezma quién no ha sido Consagrado bajo una evidente y comprobada Voluntad del Dios Vivo. Todo creyente OFRENDA, y su Ofrenda debe sostener la sana actividad espiritual y de Bien de su comunidad o entidad.

Para que esto ‘funcione’ y sea coherente, debemos cambiar la visión del sacerdocio.  Porque si este sacerdocio es de dudosa calidad, y está lejos de la santidad, mal podría el creyente sostener a quién actúa cuan demonio en aprovechamiento de la buena voluntad de la gente. La pregunta es entonces: ¿en manos de quién o de quienes coloca el creyente su OFRENDA? Y si el ‘pastor’ quisiera que los feligreses fuesen eternas ovejas sin conciencia, entonces no enseñará cómo el hombre y mujer de su comunidad deben hablar, entender y consultar a Cristo, para que sea éste quién revele si el sacerdocio que posee el ‘pastor’ es avalado por el Reino de Dios. Mantener a la gente en escucha asambleísta  permanente, cuan culto formal único y repetitivo,  asegura la supremacía del pastor y la sumisión del becerro. Y en tal contexto, se ha implantado ‘el diezmo’ como obligación de todo asambleísta de la iglesia bajo promesa de abundancia personal y para efectiva riqueza  institucional y engorde de sus líderes.

La realidad de Dios es harto diferente: justamente el sacerdote es quién  Diezma, por ser Consagrado con Misión de Vida entregada a una causa designada por Dios. Pero si se es sacerdote, pastor, de una institución, no por designio o por revelación, o por conciencia del Plan de Dios:  sino por aceptación intelectual, por adoctrinamiento en largos años, por apego institucional, por conveniencia económica, por ego y necesidad de auto afirmación social, por intencionalidad de negocio ya aprovechamiento, por escapar a alguna condición personal que se espera esconder bajo la apariencia de santidad que brinda el ejercicio ‘pastoral’… ¿Cómo saber si a quién tenemos enfrente hablando en nombre de Dios es realmente una ‘persona de Dios’? Porque la iglesia lo avala. ¿Y cómo saber si Dios apoya y está conforme con esa iglesia? Preguntando a Cristo. Pero resulta que por siglos nos han presentado a un Jesús muriendo, martirizado y sacrificado ‘por mí’ ‘por mi culpa’ y ‘mis pecados’, del cual no soy ‘digno’, y por lo mismo debo dirigirme al cura, al pastor…sus representantes…porque en mis pecados nunca podría aspirar a más; o bien debo hacer largas y obligadas plegarias bien determinadas hasta en sus tonos y puntuaciones, rosarios a la hora cinco y la hora nueve, y actos de constricción varios… en espera del juicio final…porque de otra manera iremos al infierno bajo castigo de Dios… ¿Cómo entonces podría yo, miserable ser humano, preguntar a un Jesús muerto algo que constituiría ‘blasfemia’ y ‘ofensa’ al Espíritu Santo?

Llegamos al punto neurálgico del asunto: nada podemos aclararnos, y ningún tema podemos desglosar para nuestro entendimiento de Fe, sin antes enfrentar una cuestión de Orden Vital.1) La calidad de Cristo en Jesús; 2) el Cambio de la Ley que sanciona Cristo; 3) el Nuevo sacerdocio, el Nuevo templo.

1)      Cristo es el Verbo del Padre Creador, Dios él mismo. Venido y encarnado en Jesús, aun siendo Hombre sigue siendo El Cristo, el Hijo Dios del Padre que es Espíritu. Aceptando la declaración de Juan, sobre la calidad divina de Cristo en Jesús, entenderemos todos los pasajes en donde Jesús proclama su proveniencia divina, celestial y de unidad con los ancestros santos como Abrahán, Moisés y Elías. Y si es Dios en la Carne entonces su palabra y enseñanza  es la Nueva Ley, que no niega la Antigua escrita en los libros hebreos, sino que la eleva, soluciona, y la hace evolucionar con el cumplimiento de su contenido. Y siendo la Nueva Ley la que con autoridad enseña Cristo en sus Palabras y Hechos, entonces el Hombre no puede refundir a su antojo la Ley anterior con la Nueva Condición, porque entonces, de esta forma, niega Lo Nuevo de Cristo y al final niega el Hecho de la Salvación que Cristo Dios ha abierto con su presencia,  y sobre todo con los Hechos de los Tres Días después de la muerte carnal en Jesús.

2)      La Nueva Ley es la ‘Buena Nueva’ que es traducida bajo el nombre de ‘Evangelios’. Y para entender la Voluntad de Dios en los asuntos que conciernen a la Fe debemos escrutar el contenido de la Ley Nueva que nos eleva y salva;  y no podemos intentar aplicar la antigua ley que nos encarcela y condena. Podemos entender y recibir lo anterior a Cristo como Testimonio de Dios en su Relación con el Hombre bajo circunstancia de encarcelamiento espiritual (Caída), pero debemos aceptar que la Ley de Vida cambió con Cristo:  y lo que era antes de Él ha sido cumplido y la Nueva Ley viene a resumir el Plan de Dios para el Hombre del Meridiano de los Tiempos. El Tiempo de la Caída se cerró con los Hechos de Cristo Dios. El Tiempo de Rehabilitación ( que está por acabar en este tiempo actual)  se conoce como ‘Meridiano de los Tiempos’. La transición que hoy vivimos es ‘El Tiempo de Tribulación’ Y el Tiempo que Cristo avisa y promete para nuestro futuro  es ‘El Milenio de Paz’:  producido por su Venida Cuan Dios que es, y ya no en la Carne ni en calidad humana.

3)      El Nuevo sacerdocio no es institucional, ni ocupa el rol de sustituto de la divinidad –  nos enseña Pablo – porque desde la Resurrección al Tercer Día, todo podemos vencer a la muerte y entrar en la Vida que Cristo Es y Gobierna. Por ende, al tratar con un Dios Vivo, Victorioso, que derrotó al principado de la muerte y de los abismos en su propia comarca oscura, y abrió la puerta de los Cielos a todo Hombre y estableció que cada Persona será medido según sus actos y propia siembra… ahora, en esta Nueva condición de mayor responsabilidad… el Bautizado por Fe, que se arrepiente y perdona, y que se reconoce en La Gracia de la Salvación y se propone poner por Obra el designio del Padre… es el Nuevo Sacerdote del Altísimo; porque este Sacerdocio de Cristo se encuentra activo en la Línea Perpetua de Melquisedec. Varón y mujer por igual, todos en edad de Conciencia;  porque el bautismo a infantes es blasfemia al negar que desde Cristo ya no nacemos en pecado, sino que nos hacemos al pecado en nuestro andar por el Mundo.

Según este Orden, sí podemos plantearnos el punto crucial: ¿Podemos consultar a Cristo sobre quienes dicen ser ‘sus representantes’ y ‘su iglesia’? Sí. Y para hacer esto Cristo nos pone una condición fundamental: creer, adorar, pedir y solicitar la bendición y el beneplácito del Espíritu Santo. ¿Cómo lograr esto? Cristo nos dice: ‘el Espíritu os enseñará todo’. Entonces, lo primero es liberarnos de toda tutela que nos convierte en parias y manada sin conciencia y siempre adjuntos a la voluntad de otros. Debemos buscar y pedir a Dios que nos coloque ante Los Suyos para que nos enseñen, nos hagan crecer bajo una disciplina espiritual con evidentes resultados y vívidas experiencias, y claro está: con el compromiso de luchar en contra del propio ego, vanidad y conocimiento mundano que sin duda provocarán conflictos naturales entre la vieja visión y la nueva realidad espiritual; porque nada debe ser externo, formal; todo debe pasar por el interior de la persona, debe remover su vida y elevar la Conciencia…no exento de suscitación y cambios…pero siempre libres de optar.

Debe el Hombre entrar en el Camino de su Espíritu en concordancia con la Sabiduría de la Madre Espíritu Santo, el Magisterio de Dios. El Espíritu Santo es la Madre de la santidad y no hay poder sacerdotal que pueda ejercerse sin su Sello y manifestación.  Para alcanzar este Magisterio el Hombre debe Caminar según Su Espíritu. Caminar sobre (y con) el propio Espíritu requiere que la persona se disponga a liberarse de todo conocimiento adquirido en el Mundo para así recibir La Sabiduría de Dios.

Cuando el Hombre (varón o mujer, no hay diferencia ante Dios y no puede haberla entre los Hombres;  porque Dios mide por Fe y por Espíritu, y el Hombre Justo usa la medida de Dios, no la del Mundo) se libera de las ataduras que no le permiten asumirse ante Dios cuan Hombre responsable de su propia espiritualidad, entonces está preparado para comenzar su Camino Espiritual: ir en pos de su propio Espíritu para desde allí conectarse y unirse a la Madre Sabiduría del Espíritu Santo. Desde el Espíritu, y en unidad con el Magisterio de Dios, todo Hombre puede preguntar a Cristo sobre los misterios y la verdad que Él ve y Gobierna. Pero todo creyente en Cristo, que Ore al Espíritu Santo y reconozca al Padre cuan Dios Creador, al cual debe postular a obedecer, puede en su Fe, con inocencia y sin maldad, con disponibilidad de aceptación y sin cuestionamientos previos… consultar a Cristo sobre la autenticidad de quienes dicen representarlo. No será un Don, ni podrá el creyente abusar con abrir escrituras como en un juego e inventar oráculos… sino que solamente para propia guía de Salvación, en aras del Cristo Vivo;  el creyente en su Fe-  y sin oscuridad en su alma- sí puede preguntar a Cristo sobre la calidad del sacerdote y de la iglesia que tiene enfrente de su persona (siempre buscando a Cristo y el Camino al Padre) : Orará hasta aquietar su alma y tranquilizar su mente, y declarará su voluntad para Encontrarse con el Cristo Vivo, y presentará su interrogante con la venia del Espíritu Santo, en modo que la Palabra que abra en los Evangelios sea la respuesta a la demanda que el creyente hará por siete veces, en calma y siempre con recogimiento y sin ansias.

¿Por qué esto es posible? Porque el Cristo es Dios Vivo, y está al Gobierno de todo Hombre (varón y mujer) que de verdad acuda a Él con Fe, con Inocencia y con verdad en su interior.

Si una persona encuentra a quienes Cristo avala con su palabra, y por fin recibe enseñanza espiritual para Consagrarse y actuar el Sacerdocio que Cristo alzó con su Victoria… entonces entenderá el valor del Diezmo cuan Sacramento. Y pasará por la Ofrenda para su comprobación y crecimiento. Y sabrá que ese diezmo que sufrió en una iglesia  ‘x’ o el apego morboso y exigente por el dinero en el culto ‘z’ nunca nada tuvieron que hacer con lo santo que Dios nos enseña y aplica: y que el Diezmo de Dios no era el mismo ‘diezmo’ de los Hombres; y la Ofrenda de Dios no era la misma ‘ofrenda’ de los Hombres…Porque para entender a Dios es imprescindible ‘estar En Dios’ … y tal es el Camino Espiritual al cual Cristo Dios nos llama con urgencia en estos Tiempos de Tribulación.

Religión, Secta y Camino Espiritual

agosto 20, 2012

Declaración Oficial del Sacerdocio bajo la Ley de Cristo.

 Entidad Inscrita: ‘Carismas, obra sacerdotal para consagración del creyente’ con Personalidad Jurídica Rol 00068 según Ley de la república de Chile nº 19638. Ministros de Culto en ejercicio bajo ley nº 19947.

Introducción

Sabemos que no hay unanimidad en la apreciación de aquello que calificamos como una ‘Religión’ y la nominación de una ‘Secta’. También asumimos que en estos tópicos se manifiestan intereses particulares que no permiten una identificación precisa. Sin embargo sí existen puntos concordantes, generales, que podemos resaltar para alcanzar un criterio común y aceptable para la mayoría. Sobre estos aspectos convergentes nosotros estableceremos, esperamos definitivamente, nuestra postura con respecto a esta cuestión, con la esperanza puesta en el buen criterio y en la misericordia de cada persona que entra en este tema; claro está, reiteramos aquí, y lo explicamos, que una vez explicitada nuestra posición no entraremos en polémicas ni debates inconducentes que tiendan a enredarnos nuevamente en ‘supuestos’ y en ‘pre-juicios’ nacidos del sectarismo, la discriminación y la tentativa de ‘demonizar’ todo aquello que escapa a lo ‘tradicional’ y a la ‘costumbre’  del común.

Fundamental es realzar un Principio de la Democracia bien establecido por la Carta Magna de la República de Chile, y punto aceptado también en la mayoría de las Constituciones de nuestra América, a saber: la garantía Constitucional que concede libertad de pensamiento, de culto, de religión y de creencia; y la salvedad del Derecho a no sufrir persecución o discriminación por causa de la religión o fe que se profesa. También nos rehacemos a la Ley Contra la Discriminación, efectiva en Chile, y que garantiza que ningún ciudadano puede ser discriminado por su raza, opción sexual, discapacidad…o religión. Entendemos, claro está, que estos Principios Democráticos son atinentes al deber de cumplir con la ley del país, y sobre todo al sometimiento irrestricto del Derecho vigente.

Coherentes con esta forma de Ser y de Hacer, nuestra organización procuró, ya desde el año 1999, colocarse entre los marcos jurídicos estipulados por la ley chilena. Nuestra presentación para obtener la Persona Jurídica ante el Ministerio de Justicia, en el año 2001 – finalmente sancionado con la publicación sumaria de nuestros Estatutos y Principios orgánicos en el Diario Oficial nº37.087 – fue ampliamente discutida, bien elaborada y debidamente confrontada con los requisitos legales sin  hallar un punto que nos pusiera en contradicción con las exigencias de la ley de la República; por lo mismo, postular a la Personalidad Jurídica nunca constituyó una violación a nuestros objetivos y a nuestra esencia, más bien fue lo contrario: acentuaba nuestros propósitos de rectitud, de transparencia y de pleno respeto por el Hombre y el País. En efecto, nuestra presentación al Ministerio de Justicia es la misma que hoy nos rige, y nunca hemos procedido de manera fraudulenta: presentando un cuerpo legal a los fines de obtener la Personalidad Jurídica para en nuestro interno regirnos por otros preceptos orgánicos contrarios a los declarados. Justamente el Cuerpo Legal presentado ante el Ministerio de Justicia es y sigue siendo nuestro Cuerpo Orgánico sustancial y primordial, amén de desarrollos lógicos y reglamentaciones particulares que nunca se han contrariado con el espíritu de aquello que se halla en los archivos del Ministerio respectivo.

Puntos Convergentes

Hemos identificado ciertos aspectos que pueden fijar una base seria de acuerdo o discusión sana sobre este asunto:

La Secta

1)    Se entiende por ‘Secta’ a una agrupación humana que tiende a aislarse del contexto social en virtud de una supuesta superioridad que les atañe, y que deja al resto de las personas, a todos prácticamente, cuan ‘infieles’,  ‘extraviados’,  ‘ignorantes’, ‘pecadores’, etc.

2)    Esta superioridad hipotética desciende, debe surgir, de un líder carismático cuyo privilegio suele provenir de una unilateral declaración de reencarnación de alguna divinidad o antigua maestría, o bien de ser receptor-a de ‘mensajes’ provenientes de fuerzas superiores; sin embargo, a estas condicionantes debe agregarse un factor vital: el sometimiento de los seguidores  a según de la voluntad del líder; la imposibilidad de los adictos para acceder a algún nivel similar o parecido al de sus dirigentes; la anulación de toda posibilidad de crecimiento personal, de conciencia, siendo el objetivo mayor del prosélito…servir y obedecer a su iluminado cabecilla.

3)    Para lograr estos fines, la ‘comunidad’ debe aislarse, renunciar a cualquier idea de familia propia…a no ser la que pudiera contar con el beneplácito de su líder; incluso los hijos pasan a ser propiedad de la Secta, sin que sus padres puedan ejercer paternidad legítima sobre su prole.

4)    Una secta se caracteriza por una condenación permanente de todos quienes no comparten sus idearios y costumbres, e incluso es permitido por leyes internas a éstas atentar en contra de la vida de los hijos si éstos se ‘desviaran’ del ‘justo camino’. En general, la secta tiende a anular al Hombre y convertirlo en una sombra al servicio de intereses ególatras de otro o de otros. Lo central es aniquilar el ‘espíritu crítico’ y sobre todo niega cualquier ‘desarrollo espiritual e intelectual’ que se fomente en la persona la ‘propia conciencia’.

5)    Desde el punto de vista Espiritual: toda secta bajo estas características es esencialmente maligna, demoníaca y enemiga de Dios. El Principio Creador de Dios es la libertad espiritual, es decir: que cada Persona adquiera Conciencia del propio Espíritu y logre así  alcanzar la Sabiduría.

 

La Religión

6)    Una Religión es aquella Institucionalidad arraigada en el Orden Cultural de un país, o del mundo, o en parte del planeta. Obviamente ninguna Religión inicia como tal: todas las grandes Religiones han comenzado como sectas. La secta de los cristianos fue una versión rebelde e ilegal del judaísmo. La secta del Buda fue una forma de negación del sistema Brahmánico imperante. Los mismos Hare Krisna fueron por años categorizados como secta del Hinduismo y hoy son una respetada Religión  Hinduista integrada en occidente. Y cuando decimos ‘secta’ no necesariamente estamos imputando los aspectos arriba mencionados, no necesariamente. Lo que hemos expuesto son los puntos que HOY son concordantes en la calificación de aquello que se entiende por ‘secta’.

7)    Una Religión requiere, para ser tal ante la aceptación general, de una estructura jerarquizada de claras dimensiones y de pública manifestación: el papado, la curia, las parroquias, los laicos, etc. Y debe contar  con una Doctrina bien definida, conocida y posible de conocer.  Hay Religiones Tradicionales: cristianismo, budismo, hinduismo, musulmanes, taoístas, etc. Sobre estas Denominaciones se alzan muchas, varias y variadas formas de Culto: católicos, evangélicos; budistas nihayanas y mahayanas; hinduismo de adoración a deidades diferentes; musulmanes shitas, sunnies; taoístas tradicionales, neo-taoístas, etc. Por esta razón es que resulta complicado definir esquemáticamente a una Religión, y se considera ‘Religión’ a aquella estructura de creencias y de culto  culturalmente conocida y reconocida.

8)    En las Religiones existen actitudes, mentalidad y prácticas sectarias, incluso existen leyes religiosas claramente de corte sectario: el sometimiento de la mujer, el castigo e incluso la muerte de la mujer en religiones que se reconocen entre los musulmanes y el Hinduísmo; así como el castigo a los hijos que rompen con la tradición religiosa. Estos mismo se comprueba en Denominaciones cristianas puritanas u ortodoxas. En todas las Religiones tradicionales se han dado y se dan factores sectarios internos: lideres como Maciel que empequeñecen y extreman la doctrina católica para su propio beneficio; lideres evangélicos que alzan reinados de dinero y poder mediático altamente corruptos e incoherentes; maestros Hindúes y Chinos que se instalan en occidente para levantar su propio principado personal. La mayor característica de la enfermedad sectaria es el fanatismo. El fanatismo es una forma de enajenación psicológica  y anulación de la capacidad crítica.

 

El Camino Espiritual

 

9)    El Camino Espiritual parte de una premisa base: que el Hombre posee un Espíritu que es Dios viviendo en la persona. Por lo tanto, para que el Hombre alcance la Conciencia de su Espíritu, éste debe asumir un Camino Espiritual; y un Camino Espiritual puede hallar su inspiración y sus respuestas en las Doctrinas religiosas, en los Testimonios escritos, en el ejemplo de Santos y Sabios, o en las prácticas místicas del cristianismo, del sufismo, del budismo, del hinduismo, del taoísmo, etc.

10)                      El Camino Espiritual es un Derecho del Hombre. El principio de libertad se sustenta en el hecho que el Hombre no debe explicar a la sociedad su opción espiritual para que ésta sea válida. El Derecho Espiritual es la libertad de creencia y de fe que el Hombre pone en práctica libremente, sin afectar los derechos de otros, ni imponer su vivencia y experiencia a los demás.

11)                      El ejercicio del Derecho Espiritual, no necesariamente ligado a una estructura culturalmente reconocida, ni inmerso en el interno de una Religión tradicional o comúnmente aceptada, es lo que confunde-  y se confunde – esta experiencia mística con la pertenencia a una ‘secta’ o ‘práctica de secta’. Comprobar que una o varias personas meditan en un lugar alejado, o se reúnen para Orar en una casa, u optan con vestirse de una forma determinada… sin lograr identificar la Religión que les tutela…entonces, livianamente, se les tilda y se les condena bajo la nunca clara calificación de `secta’. Esta Discriminación es contraria a la libertad de culto y al derecho a no ser discriminados que la ley estipula.

12)                      Toda persona tiene el Derecho a asumir su Camino Espiritual sin deber explicar a cada rato y ante cualquier interrogador  la razón y motivo de su creencia. Ninguna persona puede ser investigada, discriminada, condenada, perseguida y menos agredida (psicológica y físicamente) a causa de su forma de vestir, a su modo de ejercitar su fe o ante su declaración de fe puesta a la luz pública. Y está en su derecho no tener que explicar su Camino Espiritual cada vez que es interrogada, la persona, bajo sospecha infundada o por sectarismo de otros. Es, sería, una violación al Derecho si por sospecha de pertenecer a una ‘secta’ cualquier ciudadano fuese colocado bajo investigación: todo ciudadano puede estar bajo investigación si es sospechoso de delitos. Creer en Dios y adorarle de una forma  que el resto no conoce-  y por lo mismo parece raro, extraño –  no es un delito. Si una persona mata a su hijo en el interno de una secta éste será apresado por su crimen, no por pertenecer a la secta. Y si en el delito hubo complicidad, omisión criminal o instigación de otros…esos otros serán juzgados y condenados por su crimen, no por su práctica religiosa. Y si la secta instiga al asesinato, al suicidio y al maltrato…entonces es una asociación para delinquir, no algo que tenga que ver con una sana religiosidad. El fanatismo no es exclusivo de quienes practican alguna manera de religiosidad: el fanatismo comunista llevó a adorar a Stalin mientras se masacraba a millones; el fanatismo nazista llevó a que masas de millones incondicionales aclamaran al mayor criminal de la historia; el fanatismo siempre está ligado a la violencia. El Camino Espiritual es una senda de Paz, absolutamente contraria y opuesta a cualquier forma de violencia.

Quienes Somos

13)                      Somos una Denominación ligada culturalmente al cristianismo, en cuanto reconocemos a JesúsCristo como a nuestro Dios, y aceptamos que esta práctica de Fe nos debe conducir al Padre Creador, y somos testigos fehacientes del Rol Santo de la Sabiduría del Espíritu Santo en este Camino Espiritual. Por lo mismo, al reconocernos en el Dios Trino nos colocamos en aquello que la cultura cristiana acepta como propio.

14)                      No somos la escisión de ninguna iglesia, ni pretendemos restaurar algún tipo de poder eclesiástico; no nos reconocemos en la idea y en la práctica eclesiástica; así como consideramos nocivo para el Hombre libre el concepto de ‘ovejas’ y ‘pastores’. Cualquier supremacía, control, dominio de un Hombre o de un grupo de ellos sobre una masa de personas que deben obedecer y nunca entender, es, según nuestros principios, contraria a la enseñanza del Salvador, JesúsCristo.

15)                      Somos Crísticos, como Denominación, y Consagrados por efecto de nuestro Bautismo. Aplicamos el principio del Apóstol Pablo, a saber: que con el Bautismo en Cristo todos somos Sacerdotes; y que el viejo sacerdocio cayó con la muerte de Jesús, y el Nuevo Sacerdocio se alzó con la Resurrección del Cristo Victorioso.

16)                      Coherente con esto: todo creyente que se Consagra es un Sacerdote, varón y mujer; y este Sacerdocio no calca la orgánica de alguna otra estructura religiosa: sino que es este Sacerdocio un Sello de Compromiso con Cristo para iniciar el Camino Espiritual que conduzca al Hombre hasta la Voluntad del Padre Creador. Es decir: el Camino Espiritual Crístico es el Sacerdocio que se construye en la Relación Personal con Cristo.

17)                      El rol fundamental en este Camino Espiritual, para adquirir Sapiencia y Conciencia, lo cumple la Madre Espíritu Santo: la Santa Sabiduría. El Espíritu Santo es la madre de la Santidad.

18)                      Este Camino Espiritual obviamente contempla una necesaria disciplina, una religiosidad personal consistente en Oración, Meditación, Retiros y Actos Sacramentales. Estas prácticas de fe no son ‘secretas’, sino Íntimas, Personales… y exigen silencio, recogimiento y lugares idóneos para su mayor desarrollo. No tenemos en nuestra doctrina, ni en nuestras formas internas, alguna regla obligatoria que presione a la persona para que deje su trabajo, su profesión o su modo de sustento: por el contrario. Aplicamos el Principio Crístico de ‘estar en el mundo, y no ser del Mundo’. Entendemos que es un deber del Consagrado no aislarse del mundo, sino ‘estar’…  y en este ‘estar’ ser ejemplo de rectitud, de honorabilidad, de honestidad y de verdad. Concebimos ‘ser del mundo’ como aquellas actitudes y costumbres mundanas  que omiten y tergiversan la verdad de los hechos para propio beneficio… y la ley del mundo que dicta que el poderoso debe someter al débil. La violencia, el arribismo, la prevaricación son actos que cotidianamente pueden ejercerse incluso si se posee una creencia religiosa, o declarando tal nocivo acto bajo el nombre de Dios o de la justicia. Ese modo de ‘ser del mundo’ es lo que un Consagrado rechaza, no por lucha o imposición, sino que lo  repele con honestidad personal y con amor a la verdad y a la justicia aún si en tal acto pierda apoyo social o  gana enemistades.

19)                      Atesoramos la familia como una riqueza mayor concedida para prueba de sabiduría. Asumimos a los hijos como una Gracia de Dios para nuestra propia elevación espiritual.

Apreciamos nuestros talentos, capacidades y dones como la norma de vida que Dios nos entrega para así desarrollar nuestra misión en esta existencia.

Por todo esto es que consideramos que el Sagrado Matrimonio entre varón y mujer debe ser parte del Sacerdocio, en donde ambos conyugues  se unen para unidad espiritual, y no exclusivamente para y por aspectos carnales y del mundo. Así, respetamos a quienes en su Camino Espiritual optan por el celibato y la abstinencia sexual, pero no tenemos como prioridad esta condición en el Sacerdocio que ejercemos y vivimos: el Matrimonio es y sigue siendo la clave de santidad para el varón y la mujer. La salvedad de Celibato y Abstención rige sí para quienes habiendo nacido homosexuales optan por tomar este Camino Espiritual Crístico.

Resumen de lo que Somos

 

20)                      No somos una iglesia, en cuanto no consideramos que ‘lo institucional’ sea el elemento salvador del Hombre, sino  su Propia Espiritualidad y su Relación con Dios.

21)                      No nos declaramos  ‘cristianos’ en cuánto no nos reconocemos en la historia del cristianismo, de la cual somos críticos; ni concebimos que la doctrina de la cruz y de la muerte de Jesús sea el factor concluyente en la Salvación del Hombre; sino que proclamamos los Hechos de los Tres Días como los determinantes: en los cuales el Cristo Dios provoca el Cambio en la Ley de Vida con la derrota del Poder Infernal sobre el Hombre y en este Tierra. Creemos fehacientemente en la Ley de Resurrección y en la Inmortalidad concedida por la Gracia del Padre Dios mediante Cristo, el Verbo. No creemos que el Hombre nazca pecador, sino que se hace tal en su relación con lo mundano, pero que a través de la Fe en la Gracia de Cristo Salvador todo Ser puede superar al pecado porque si está Consagrado a Cristo no puede prevalecer la mácula que nos aleja de Dios. Creemos y esperamos la Venida Manifiesta y Concreta de Cristo, no cuan varón o en calidad humana, sino en su Poder y Magnanimidad Divina; y sí vivimos este Tiempo de Tribulación  actual como una etapa crucial en pos del Milenio de Paz prometido por el Cristo Justo.

22)                       Somos Sacerdotes, varones y mujeres por igual, y todos recibimos Sellos, Enseñanzas y elementos que nos refuerzan como Seres Espirituales; nadie es ‘oveja’ destinada a obedecer sin conciencia: todos somos Sacerdotes que podemos mostrar a los creyentes el mismo itinerario que hemos recorrido. No tenemos líderes inalcanzables, sino Guías que nos enseñan, y cada uno de nosotros  es a su vez Guía de quienes tiene bajo su orientación. Todos en este Camino Espiritual podemos y debemos lograr la Relación directa y personal con el Cristo Dios.

23)                       Somos una Entidad abierta, con una disciplina y un culto interno obvio, como toda orgánica humana que posee una fe, y no somos, nunca hemos sido, y nunca seremos una secta. No queremos convertirnos en una Religión: en un Camino de religiosidad personal sí… pero no en una Religión que al final elimina y merma la espiritualidad del Hombre y apuesta a la presencia cuantitativa entre los poderes mundanos. Somos y queremos mantenernos como un Camino Espiritual Crístico.

 

Nuestros Miembros en la sociedad

24)                      Varones y mujeres mayores de 18 años pueden Bautizarse e iniciar su Camino Espiritual Crístico en ejercicio gradual de su Sacerdocio.

25)                      Todo Sacerdote debe proceder con rectitud, verdad, honestidad y espíritu crítico en la sociedad. No debe omitir. No debe aislarse. No debe temer a enfrentar los hechos aún si en la aplicación de justicia pueda perder cosas y relaciones valiosas. Es un deber de fe nunca hacerse partícipe de males, delitos y prevaricaciones.  Todo sacerdote debe llevar sus talentos, capacidades y dones a la máxima creatividad, siempre en ara de causas nobles, justas y honestas. Errores y negligencias humanas cometidas deben ser reconocidas sin orgullo ni vanidad, y es nuestro deber pedir perdón a quienes ofendimos o causamos algún daño.

26)                       Si por actuar coherentes a estos preceptos de fe y en congruencia con el sacerdocio que se posee, se viera, un miembro, afectado, perseguido, enjuiciado o acusado bajo falsos testimonios o en base a pre-juicios discriminatorios debido a la pertenencia a este Camino Espiritual – y bajo esta Denominación y Entidad-  es nuestro deber defender a quién tan injustamente es blanco de estos ataques, y sostendremos la defensa de sus Derechos ante la ley del país, y sobre todo ante Dios. Pero jamás dejaremos de lado nuestra Paz y el deber de perdonar; aún en la crítica severa o en la respuesta clara, nunca caeremos en los litigios, en luchas de egos o de falsos poderes. Pero sí ejerceremos, en todo caso, nuestro Derecho a defendernos ante la ley y los Tribunales en caso de acusaciones infundadas que pretendan enmarcarnos en situaciones y esquemas que no son los nuestros, ni de los que no hacemos parte.

27)                      Nuestros miembros son responsables de sus propios actos: no justificamos errores y faltas de nuestros miembros por el solo hecho de pertenecer a este Camino. Y si alguien de nosotros cometiera faltas y no enmendara, e insistiera en su error, contraviniendo los Principios de Rectitud, de Arrepentimiento y de Perdón que nos sostienen, será (sería) expulsado de esta Entidad, de acuerdo a los estatutos públicos que sostienen nuestra Personalidad Jurídica.

 

Por qué de esta Declaración Pública

A)    Por la necesidad de esclarecer puntos que nos han sido colocado regularmente durante estos veinte años de actividad espiritual. B) Ante la urgencia de tener a la  mano de cada miembro de este Camino Crístico los elementos que sirvan a responder a los ataques comunes que recibimos bajo el calificativo peyorativo de ‘secta’. C) Para que todo creyente que sabe de nosotros y quiere conocernos,  esté enterado de nuestra postura también en este terreno. D) Debido a la experiencia de los sacerdotes que han salido públicamente a ejercer su sacerdocio, los que siendo personas normales, de trabajo, de familia, han sido discriminados y sobre ellos se ha tejido un manto de sospecha y de especulaciones infantiles pero de cierta gravedad; E) sobre todo han tenido mayores problemas las mujeres sacerdotes: hay una actitud prepotente, despectiva, casi violenta hacia una Consagrada que declara o muestra su Sacerdocio. Existe desprecio y nuevamente sospecha – sobre todo en los varones, y más aún si son profesionales –ante una mujer  profesional que sea ‘además’ sacerdote… les resulta doblemente frustrante, y en no pocas ocasiones han depositado su ira en contra de estas hermanas.

 Conclusión

Hacemos esta declaración porque sabemos que en la medida que crecemos, y este Sacerdocio ofrece a más creyentes este Camino Espiritual, para que también ellos y ellas se conviertan en Sacerdotes, más llamamos la atención entre quienes se molestan por la acción de coherencia de nuestros miembros, ya sea por no tolerar fraudes en sus trabajos, sea por no omitir informes ante casos de ruptura de la ley y la decencia, o porque ya no se prestan para juegos internos que atentan en contra de la misma fuente laboral o del honor de las personas. Sabemos que cuando un profesional, un trabajador, una persona en vida social no acepta componendas, silencios cómplices o participación en la burda normalidad de la mentira… se torna en ‘extraño’, ‘raro’… y hallarán, en nuestro caso,  en su pertenencia a esta Denominación o Entidad la razón para justificar esa ‘anómala’  actitud que les daña en su intención oscura y siempre oportunista.

Creemos firmemente que los Tiempos están en pleno campo de Cambios y Transformaciones: los Hombres malos son  ahora declaradamente malévolos…y los creyentes de corazón, sinceros y francos, tienen la necesidad de ser más coherentes y verdaderos…como nunca antes. Este Camino Espiritual Crístico es para que los Hombres de Buena Voluntad encuentren el Camino de su Coherencia con Dios. No es una obligación, es una Opción. Conocer este Camino y no tomarlo no es maldad o pecado: sino parte de la Opción que garantiza el Principio de Libertad. Entenderlo, escucharlo, no impele ‘recorrerlo’…la libertad es un principio lleno de opciones. Por eso nadie puede juzgar, sino Dios. La libertad del Hombre es sagrada, y el Camino Espiritual no se opone a Religión alguna, ni enjuicia formas de sectas con las cuales no concordamos: exponemos, difundimos y orientamos a personas creyentes para que opten en plena libertad por un Camino que deberán experimentar, y del cual pueden retirarse cuando lo decidan.

21 -22 de Agosto 2012

Sacerdocio bajo la Ley de Cristo

Religión y Espiritualidad

agosto 2, 2012

– Los Tres dioses y el Camino Espiritual –

Sustancialmente se concibe y entiende La Religión como un conjunto de creencias, dogmas, principios, doctrina y filosofía aunados bajo una estructura orgánica debidamente jerarquizada y sujeta a deberes y derechos institucionales. La palabra re-ligar es la que da origen al precepto Religión.

(Recomendamos lectura de: ‘Secta, Religión y Camino Espiritual’ publicada en Revista Gran Fundamento: http://www.leydejesuscristo.com )

En la Historia de las Religiones, según  parte sustantiva del sistema de ‘Religiones Comparadas’, se establece que la religiosidad en inherente al modo de ser y de sentir, y de concebir la realidad, del Ser Humano. Esta religiosidad innata posee muestras variadas de prácticas y creencias desde siempre, y no necesariamente relacionadas con realidades invisibles, sino con el contexto circundante de los Elementos y fenómenos naturales. La relación primaria y constante de la religiosidad con un hecho misterioso (que sobrepasa los límites de lo tangible)  es la muerte. El nudo de la muerte es el punto que extiende la religiosidad humana hacia la construcción de la Religión. El primer estamento sacerdotal que se conoce en todas las culturas se vincula a rituales y ceremoniales mortuorios,  y éste será el vaso comunicante con los ancestros y espíritus de los fallecidos. Incluso los Oráculos se conciben cuan fuentes ligadas a los muertos. La aceptación de personas ‘especiales’ que ejercían un poder más allá de lo común (sacerdocio primitivo) se convierte en un privilegio de casta que potenciará a reinados, faraones y principados. Los mismos reyes pasan a ser dioses. Desde la primera estructura Religiosa antigua se comprueba la unidad y reciprocidad de los estamentos sacerdotales con el Poder Político, que más tarde será también económico.

Las Religiones intentan concentrar en su entorno estructural aquella religiosidad natural de la gente común. Este dominio conlleva a que finalmente no se conciba la espiritualidad al margen de la Religión y sus reglas. Y sin embargo, el Ser Humano, aún cercenado en su libertad de conciencia por el agobio de las prohibiciones e inhibiciones de la Religión, nunca ha dejado de ‘buscar’ ese algo misterioso que dé sentido a su existencia,  y corra el velo trascendente de la muerte.

Tres son las figuras que ocupan,  en el universo religioso,  aquella connotación divina que cobra gran significado para el Hombre: el Krisna, el Buda y el Cristo. Estos Tres dioses demarcan con su presencia y características una nítida diferencia en comparación con otros seres ‘iluminados’; esta excepcionalidad ya no se encuentra en la Religión posterior que sus tardíos seguidores alzaron e implementaron;  porque lo particular de estos Tres dioses nunca reposó en su simple maestría humana, sino en el portentoso hecho de que sus doctrinas y revelaciones  estuvieron acompañadas de manifestaciones que rompieron  con las leyes conocidas, y enfrentaron con fórmulas espirituales el asunto de la muerte,  y de la vida aún después de morir. No fueron maestros del saber, sino seres que propusieron al Hombre una senda universal, cósmica y altamente celestial a partir del Hombre mismo, de Sí Mismo. Y ningunos de los Tres fue sólo ‘un Hombre’ sino que los Tres se proclamaron, y demostraron, pertenecer a una esfera superior cuyo Plan era y es elevar al Ser Humano a una Calidad extraviada  que debe recuperar con el fin de cumplir con el objetivo de su Creación. Cumplido cada ciclo de su tangible encarnación, estos Tres dioses dejan abierto un Camino Espiritual que todo Hombre puede transitar libremente… pero el surgimiento, con el pasar de los años,  de la estructura religiosa hace decaer este libre acceso a Dios para enredarlo en madejas de formalismo y estructuras que finalmente reemplazan a quién se proclama.

Puede observarse un Plan en el rompimiento de la realidad conocida y en los objetivos trascendentes de estos Tres dioses: los Tres se enfrentaron con las castas religiosas ya establecidas; los tres cuestionaron la religiosidad existente por tratarse de invención humana inconducente; los tres enseñaron formas espirituales que por ley divina deben ejecutarse en la Persona, cuyo escenario de desenvolvimiento es la realidad interior del Hombre. Ninguno de los Tres dieron origen a una Religión: sino a un Camino Espiritual. Las religiones fueron armadas y estructuradas en el tiempo por quienes concebían el sacerdocio a modo primitivo, estructuras que asentaran sus privilegios y el control de la masa… en nombre de esos dioses… negándolos en su esencia y de hecho.

El Plan de Creación en relación al Hombre se entiende en su gradualidad, tanto de acuerdo a la conciencia del Hombre como en relación a su realidad espiritual. El Krisna surge en los albores de la humanidad conocida: postula a elevar a la monada a una calidad Humana Superior, y esta meta no la lleva a cabo en salas de clases o en base al ‘saber’, sino que literalmente ‘interviene’ la realidad del Hombre y del mundo de entonces con la presencia activa  y actuante de su ‘Mundo’, de su realidad macro, y de la práctica espiritual facilitada según su Presencia y Poder. Estos hechos elevan el atributo de la Conciencia de un determinado núcleo humano, el cual, en su desarrollo libre y natural, define a la larga, en el tiempo, que sea la Humanidad la que integre a su ADN y a su Espíritu estos avances y visiones. En otras palabras: el Salto que  Krisna provoca en el Hombre permite que la Humanidad rompa el desarrollo lineal y evolutivo, y en un cúmulo de tiempo breve logre una Conciencia de Sí Mismo que de otro modo alcanzaría, quizás,  en 40 mil años, o nunca lograría. Maduro el impulso de Krisna, y ya integrado el Salto por éste provocado,  el Hombre requiere de un nuevo motor y se mueve en círculo en espera de la aparición de esa dinámica: la condición espiritual y cósmica de la Humanidad no le permitía al ser Humano alcanzar otros niveles de realidad superior y de espiritualidad. El Buda ahora es la divinidad encarnada destinada a elevar la Conciencia y la existencia del Hombre hacia fronteras jamás vividas, y por ende nunca asumidas. La propuesta, el camino, la realidad Búdica hubiese sido imposible sin el impulso del Salto de Krisna. El Tataghata Buda basa su enseñanza práctica justamente partiendo del agotamiento religioso que las castas sacerdotales habían provocado, precisamente, mal usando y abusando de la doctrina sembrada por los Hechos de Krisna. El Buda, como antes hiciera el Krisna,  apunta directamente al Hombre, no a la Religión. El Hombre es y debe ser el centro de su propia liberación. Ya no planteamos el objetivo Humano Superior de Krisna, sino que ahora asumimos que este Humano Superior está en grado de alcanzar el Nirvana y observar, vivir, la realidad universal que le rodea y traspasa. Hallar al Buda significa alcanzar el Cielo posible, y colocarse ante el umbral de los dioses. Sin embargo, ni el Krisna, ni el Buda, resuelven plenamente el asunto de la muerte en el Hombre, no porque fuesen dioses sin respuestas, sino porque dicha respuesta debía llegar a los Hombres cuando éstos acogieran el Salto Búdico que les colocara entre la materia y su Disolución.

La Religión divide a Dios según cultura, historia particular de un pueblo, o según invenciones humanas que reditúen buenas ganancias para sus autores. La realidad es que el Krisna no vino para elevar a los Hindúes o para asentar una cultura religiosa de una zona específica: vino a Los Hombres, y sus efectos van directos a la humanidad toda, no por Religión, sino por Salto Cuántico cuya siembra se adquiere en el ciclo Macro que teje su red invisible por sobre de la materia y va definiendo la cualidad del ADN  de las Inteligencias varias, y cuya esencia se alcanza  por Espiritualidad, es decir: por Conciencia. Y el Buda no vino para los Nepaleses o asiáticos, sino que para El Hombre, y el Salto Búdico es un hecho ya integrado en la Conciencia del Humano…aún si el Hombre no lo sepa. Porque cuando decimos ‘Conciencia’ en lo espiritual, decimos: Información, Potencial y Realidad que vive en el Humano y que éste activa por Voluntad y en Libertad (Fe). Dicho de otro modo: el Hombre que se dispone a buscar a Dios o hallar la Superioridad mediante lo Espiritual…no parte de cero, sino que recorre inevitablemente la senda ya abierta e integrada por el Salto de Krisna y el Salto Búdico. Sin esta realidad ya integrada, todavía buscaríamos a dios en las plantas y en los volcanes, y no podríamos intuir siquiera una supra realidad ni estaríamos en grado de Discernir realidades no tangibles, espirituales.

El Cristo es la divinidad que reúne ambos Saltos anteriores y los proyecta a un punto crucial definitivo: la divinidad del Hombre. El Verbo tiene como centro de su enseñanza el punto fundamental de la muerte, y de la vida inmortal, y de la vida eterna. No cuan teoría, que bien pudo explicarse antes que él, sino como Camino Espiritual y Personal de y en todo Ser Humano. Partiendo del Salto Búdico, llegando a su techo, el Hombre con Voluntad Espiritual y Práctica de Fe, podía lograr la vivencia de la muerte (vacuidad) y la percepción de los Mundos bajo un Orden distinto al conocido o posible para el Hombre;  pero aun así no tenía aún la respuesta de su propia divinidad, de la superación de la muerte física y de los ciclos de vida inmortal.

El Hecho Crístico, o Salto Crístico, se produce, no en la cruz, sino en los Tres Días que van de la muerte física de Jesús al momento de la Resurrección.  Cristo, el Dios, produce cambios fundamentales en el ‘estado de vida’ que encarcelaba al Hombre: desaloja del Umbral de la muerte a las fuerzas tenebrosas que dominaban el Círculo del Eterno Retorno del Alma; es decir, rompe con el principado infernal sobre las Almas de los Hombres, las que en el paso por la muerte eran insertas en una Rueda de Retorno a la Carne que al final aprisionaba al Humano a su propio mal y pecado, sin nunca acceder al Cielo y su Calidad Superior. Este perverso círculo de carnalidad impedía al Espíritu del Hombre obtener la gobernabilidad que condujera al Humano ante la realidad divina, y era el Alma (psiquis – sentidos – espíritu inferior) el gobernante que instaba a los Deseos y la idolatría de los demonios. En efecto, en el Libro de los Muertos del budismo se describe el paso por la muerte como una constante batalla con las esferas demoníacas. Esto explica aquello que leemos en los textos rabínicos: que solo los Santos dormían el ‘sueño de la espera’ y el resto caía a los abismos (Rueda del Eterno Retorno) o eran consumidos por los demonios. Esto se revoluciona en los Tres Días del Salto Crístico: la apertura del Reino Celeste; el Plan de Inmortalidad (Glorias) (Muchas Instancias del Padre); la muerte ya no como un dominio oscuro sino cuan cosecha de la propia siembra; la vida continua ya no ligada por ley al retorno a la misma Carnalidad o al mismo Mundo, o a la misma Franja de Tiempo; la vida consciente después de la muerte carnal… es lo que se conoce como Ley de Resurrección. Pero el Salto Crístico conduce aún más lejos y más arriba: revela la existencia de una meta divina definitoria…el Padre. Dicho al modo de Lao Tse: el Tao manifiesto muestra y conduce al Eterno Tao. Un Padre que, declara el Cristo, ES ESPÍRITU.  Y aquí se produce la conjunción entre el Hombre y Su Creador: El Espíritu que vive al Hombre es parte del Cuerpo Divino Original…que es ESPÍRITU. Es decir, el Salto Crístico Conduce el Espíritu del Hombre al Encuentro con el Espíritu que le dio Vida a partir de Sí Mismo. Esto entiende el Cristo cuando señala: ‘nadie llegará al Padre si no es Por Mí’. En la sentencia Crística que dice: ‘nadie que me tenga como a su Salvador tendrá muerte, ni pasará por la muerte’ se está resumiendo el efecto del Salto acaecido en los Tres Días.

El Camino Espiritual es la vida, la conciencia propia y el saber superior alcanzado por el propio Espíritu. A esto llamamos SABIDURIA. No ‘saber’ o ‘conocer’, no ‘estudiar’ o ‘alimento del intelecto’…sino vida Espiritual, ciencia de la Fe: Espíritu Santo. ‘Espíritu’ es el Padre – revela el Cristo- ‘Santo’ es aquel que pone por Obra de Vida y en forma Consciente la Voluntad del Espíritu que le vive, es decir: la Voluntad del Padre. Eso explica el Cristo cuando advierte: ‘vendrán muchos diciendo ‘Señor, en tu nombre hice esto y aquello…pero Yo les digo: ¡atrás hacedores de maldad! Porque nadie que no ponga por Obra el designio del Padre…entrará al Reino’. Es decir: nadie que no alcance al Espíritu Original y Creador (Padre) por medio de Su Espíritu podrá saber y entender el objetivo Santo que cumple su existencia. Este recorrido espiritual del Hombre es posible gracias al Salto Crístico, y la Humildad del (en el) Hombre debe reconocer en Cristo al Gobernante divino de este Salto que todo Ser Humano deberá recorrer para alcanzar la más alta meta que se abre para Si Mismo: La Santidad, es decir… la revelación de Sabiduría que eleva la Conciencia al nivel de su Primera Creación Original. A esto los sabios y santos antiguos llamaron: El Retorno.

La Religión castra este Camino Personal: uniforma la mente humana y entrega calificaciones malévolas al Ser Humano (pecador, culpa, miedo, castigo, infiernos, etc.) en modo de hacerlo depender de las formalidades rituales elaboradas por las castas sacerdotales de viejo cuño. Se auto-proclama ‘reino de dios en la tierra’ y ‘únicos representantes…’  e intentan el encierro de lo inmutable y eterno, Lo Absoluto, en un libro, en una estructura eclesiástica; y amenazan a sus esclavos de que  afuera y al margen de estas cárceles solo hay perdición y castigo. Toda Religión inevitablemente es política, y debe establecer pies firmes en el mundo del dinero y las posesiones. Toda Religión debe controlar a miles de personas, y su medida es por cantidad y jamás por calidad y mucho menos por coherencia y verdad. Unas usan al Krisna, otras al Buda, y la que más al Cristo. Y otros a dioses supuestos, o profetas, o maestros divinizados políticamente, o espíritus menores, o alzan divinidades convenientes y bien condimentadas con el folklore, las costumbres, el paganismo y la idolatría de imágenes. Y son Religiones menores  aquellas que en base a creencias que intentan salir y romper con lo tradicional conforman sectas enclaustradas en el secretismo que enajena al Hombre de su entorno y lo hace improductivo espiritualmente, pues no abren sendas universales, sino que cultivan esperanzas de ‘rescates’ e ‘iluminación’ que les pone a ellos mismos por encima del resto de los Humanos. Y no dejan de ser Religiones porque toda estructura humana que restringe la Vida Espiritual del Hombre y la somete a ordenamientos sociales y obligaciones rituales sin la debida Libertad que Dios nos ha dado por Gracia, es una Religión de este Mundo. Porque la Religión, siempre es de este Mundo para cosas de este Mundo.

El sacerdocio en las Religiones es siempre sinónimo de privilegio y de una libertad en lo moral que les eleva por encima de toda justicia común, dejándolos bajo jurisdicción del propio sistema eclesiástico. El sacerdocio en las Religiones es un Oficio del Mundo, una profesión  bajo los epítetos del altruismo y el proclamado servicio al Hombre en nombre de Dios o de la divinidad.

El Camino Espiritual requiere religiosidad: en cuanto exige disciplina, constancia, perseverancia, discernimiento, ofrenda, sacrificio, humildad, entrega y…aceptación de la realidad que se abre ante la conciencia del Hombre.  No hay un Camino Espiritual sin Fe, sin una creencia arraigada en Dios, sin la certeza de que el Espíritu que nos vive Es Dios en Uno Mismo. El Camino Espiritual no es político, no es cultura, no es social ni consiste en obtener algún oficio o poder que permita fama, logros mundanos o enaltecimiento del ego. Lo Espiritual no es ‘conocimiento’, ‘intelecto’, o ‘filosofía’: sí se obtiene Sapiencia y  se facilita el conocimiento intelectual, y se puede lograr una ‘filosofía de vida’, pero estos son efectos y nunca causas, y son frutos que deben llegar en forma natural y jamás pretendiéndolos.

El Camino Espiritual personal debe partir siempre del Camino Espiritual universal YA recorrido y abierto, disponible y transitable; es decir: si Tres dioses han provocado Saltos Cuánticos que colocan al Hombre ante avances espirituales y  macro cósmicos de gran altura y responsabilidad, mal podríamos pretender inventar una senda distinta y mejor que aquella; y sería estúpida soberbia aspirar a abrir por cuenta propia una vía que sea distinta e igualmente elevada. Y si el Cristo es el Dios que nos eleva más alto, y nos resuelve el fundamental tema de la muerte y nos garantiza Vida y Continuidad de la Vida, y nos gobierna en el andar del Espíritu en aras del Encuentro con el Espíritu que es el Origen (Padre), y nos va entregando Sabiduría – (santidad bajo la clave espiritual y no bajo cánones humanos)-  y nos coloca a nosotros mismos ante la divinidad de Nuestro Ser…entonces ¿para qué tomar una huella pequeña y añeja si se nos ofrece una gran vía  nueva y segura?.

El Camino Espiritual Crístico resume todo lo que el Plan de Creación ha instaurado desde los Inicios para que el Hombre recupere su divinidad. Y el Camino Espiritual Crístico inevitablemente pasa por la fase del Salto de Krisna : la lucha interior entre el Hombre Común que quiere impedir el surgimiento del Hombre de Virtud, la derrota del Ego y el triunfo del Yo Superior (el ‘Yo Soy’); y pasará por el Salto Búdico: la distinción entre potestades infernales y potestades celestiales, el vaciamiento de todo deseo y la derrota del alma oscura y la victoria del Alma de Luz, la vivencia primaria de la muerte y la lucha en Los Abismos; y entonces llegará al Salto Crístico: ‘estar pero No ser de este Mundo’ ‘ser Conducido por Cristo hasta la Madre Sabiduría…’ y de este modo alcanzar – ya preparados- la Alta Instancia del Padre… que es cuando el propio Espíritu llega a su Origen y hay certeza de la Voluntad y Obra Original que mueve la existencia y toda Vida en el Hombre. No necesito ‘creer’ en el Krisna, o saber de su obra y enseñanza…lo viviré inevitablemente en el Camino Espiritual…no la Religión que se rehace a este dios, sino su Salto Espiritual ya integrado en el Hombre. Lo mismo con el Buda. Son procesos intrínsecos que quizás yo no sepa cómo llamarles o a qué se deben…SON. ES. SUCEDE. ESTÁN… NOS VIVE.

De Cristo debemos asumir los Hechos de los Tres Días y tener conciencia del Salto que el Verbo provocó para nuestra elevación y salvación. Esto significa superar la tesis de la apostasía, que inculca la culpa por la muerte en la cruz…  único  ‘pago’ por los males que, según proclaman los apostatas,  aún seguimos cometiendo en nuestra mácula indeleble de pecadores irremediables.

El Camino Espiritual obliga a romper con la idea y esquema que se tiene de Dios según  la Religión.

Para la trascendencia espiritual  de nada vale … si sabes o no sobre la vida extra-terrestre; o de si crees en los ángeles, o qué piensas de  tal o cual santidad determinada; o de si prácticas tal modo de sanidad, o quizá qué ejercicio de yoga; o de si sabes algo de la Biblia o si leíste mucho o poco el ‘único texto sagrado’; o si vas a misa o si saltas en el culto; o si vas de puerta en puerta haciendo proselitismo para tu iglesia; o de si crees en los hermanos mayores de Venus, o si llenas tu tiempo en las bibliotecas o en discovery cannel; o si marchas detrás de la virgen de yeso o si bailas en La Tirana o debajo del cristo negro, o vas de rodillas hasta un santuario para recibir un favor; o pretendes ser ‘una buena persona’ o salir de noche a alimentar perritos abandonados, o de si luchas por la justicia social; o rezas tres rosarios al día según tu cofradía… de nada vale, ni nada de eso tendrá efecto en la resolución de tu vida después de la muerte…Si no pones por obra de vida la Voluntad del Padre- que ES Espíritu –  el cual ha depositado en TU Espíritu la clave y razón de tu trascendencia.

Puedes creer lo que quieras, y puedes pensar que tienes todo el tiempo del mundo, y si quieres puedes hasta enojarte con Dios y echar la culpa de tus males al Cielo…puedes pactar con el demonio y andar de bruja en bruja…puedes fornicar a diestra y siniestra y asumir tu sexualidad como te dé la gana…puedes burlarte de la Fe y lanzar improperios a quién cree en Dios y se esmera por alcanzarlo. Puedes usar con respeto las herramientas de Sabiduría, o no usarlas y despreciarlas, o jugar con los instrumentos que el Cielo permite a los Hombres…También puedes andar por la vida omitiendo las aberraciones del cura de tu confianza, a pesar de estar acusado de abuso a menores, y justificar hasta la saciedad los horrores de un sacerdocio corrupto y de una estructura manchada de no pocos crímenes en contra de la Fe y del Cristo que se jactan representar en exclusivo…Puedes hacer lo que creas, y creer en lo que optes:  es tu libertad. Pero ten en consideración que los frutos que obtendrás por el uso de esa  libertad –  y según tus opciones- será determinante para la vida que cosecharás luego de la muerte Carnal. Y porque es Ley de Vida que se tenga conciencia propia en la muerte y se obtenga existencia luego de culminado el ciclo de la Carne: todos sabremos exactamente, y sentiremos, y estaremos claros en qué erramos, y lo equivocado que pasamos por esta corta prueba de existencia; y tendremos sobre nosotros la consecuencia de nuestras elecciones, pensamientos y creencias. Tal nivel de `responsabilidad’ no era posible exigir ante un Hombre caído y carente de divinidad interior, sin posibilidad de unir la conciencia propia a la Conciencia que Es Dios: el Plan divino ejecutado primero por Krisna, luego por el Buda y potenciado a su punto determinante por el Cristo Dios permiten hoy que dicha ‘responsabilidad’ exista y sea un punto de quiebre que no discrimina, sino que se aplica a todos por igual. El resultado es lo distinto, de acuerdo al Camino Espiritual de la persona  o a la inexistencia de éste…o a la negación…pero la Ley se aplica igual en todo caso y ante cada Ser. Sin duda, alcanzar tal nivel de responsabilidad  coloca al Hombre a muy poca distancia de su Superioridad, y esto es una Bendición, pero la misma Ley que nos Agracia, nos condena: porque al ser Ley de Vida no tendrá en consideración los argumentos y justificaciones humanas que sirvieron para engañarme en la Carne y en el Mundo, pero que no existen ante la desnudez de la realidad espiritual y Macro. Puestos sobre la balanza de las Causas y sus Efectos: comprobamos que solo pesa lo que somos en Espíritu y en Índole;  y si hemos fomentado y sembrado en Lo Espiritual y en la Índole que NOS vive, obtendremos frutos de Vida Superior; y si hemos perdido la existencia en asuntos banales, mundanos, temporales, de los sentidos, mentales y del ego…o peor aún: nos dedicamos a sepultar y encarcelar a nuestro Espíritu… obtendremos muerte en vida, una vida de muerte que rebaja al Ser y lo hunde en su propia Caída. Y no hablamos de ‘castigo de Dios’ sino de Ley de Vida que funciona al medir nuestra propia obra y siembra siempre según lo que Somos en Espíritu, y nunca según lo que vemos y creemos conocer en La Carne. ¡Conócete a Ti Mismo! es tomar propia conciencia de aquello Superior que NOS vive; ‘El Gobierno de Sí Mismo’ Es lograr la Conciencia de Dios en la conciencia propia. ‘Amarse a Sí Mismo’ es el amor por el propio Espíritu. ‘Amar a Dios’ es amar la unión espiritual alcanzada en Sí Mismo entre el espíritu que NOS vive y el Padre que ES ESPÍRITU. Eso es: ‘Amar como el Padre os Ama’.

El Camino Espiritual es la vivencia más profunda y real del Amor de Dios viviendo en Uno Mismo.

El Camino Espiritual es el Orden Personal que coloca al Espíritu cuan Gobernante del Alma, de la mente y del Cuerpo, y permite hacer lo justo en este Mundo. Esta Sabiduría requiere pasar por una ‘reprogramación’: Meditación, Oración, Retiros, Discernimiento, Ofrendas, Purificación, Pertenencia de Fe…Opciones…Luchas…Superación…Virtud… todo debe hallarse bajo  sólida Conducción Espiritual. Nadie puede entrar en la Realidad Espiritual o Macro Cósmica sin la Conducción de una Fuerza divina bien determinada.

El Camino Crístico es el Camino Espiritual que eleva al Hombre desde su propio Espíritu hasta el Padre que Es Espíritu. Cristo es el Dios de los Hombres, y es éste  Aquel que Conduce a todo quién  Entrega-  por Buena Voluntad –   la vida de los sentidos y en la Carne, para Obtener la Vida  que nunca más pasará por la muerte. El Camino Espiritual de Cristo tiene un Orden que ya se enuncia en Los Evangelios, y es Ley de Cristo que todo Compromiso Espiritual se Selle ante Su Presencia en el Nacer de Nuevo: el Bautismo por Agua y por Espíritu Santo. No existe el bautismo de (por; para) membrecía eclesiástica. Los Sellos y los Sacramentos son y han sido siempre un estado de coherencia espiritual fomentado y mejor consolidado en la práctica de la Fe. Esta Consagración, estas Personas Consagradas, es lo que  Cristo llama ‘Los Suyos’. El Sacerdocio Nuevo de Cristo es aquel que une a todo varón y mujer a Su Dios Vivo: el Cristo de los Tres Días, el Cristo Salvador, el Cristo Victorioso, el Cristo Liberador. Todo quién se dispone a llegar al Padre que ES ESPÍRITU por el Camino Espiritual bajo la Conducción de Cristo Dios… es el Nuevo Sacerdote de Cristo. Un Sacerdocio que retoma la Línea Perpetua de Melquisedec: el Sacerdocio del Altísimo.

La Religión es la apostasía que confunde al creyente e impide que la Humanidad alcance el Gran Salto que estamos por vivir en este Tiempo de Tribulación. El Camino Espiritual Crístico es la senda cierta y expedita que eleva a la Persona hacia el Tiempo Nuevo de Paz que está por Descender.

Cristo es Dios. Nunca más se mostrará a los Hombres como un varón o una persona carnal, pues el propósito de Jesús ya fue y se cumplió. Cristo, el Verbo, el Alfa y la Omega, el Dios Hijo… del Padre que ES Espíritu Original… el Hijo predilecto de la Madre Sabiduría… que es el Espíritu Santo… se nos presenta hoy en su Potestad Divina, y vendrá sobre este Tiempo de Cambios en su Potestad Divina, y no en la Carne. A Cristo Dios llegamos aquí y ahora solamente por Espíritu, por Camino Espiritual, por Voluntad de (para)  alcanzar al Padre Original… por aceptación gozosa de la Sabiduría del Santo Espíritu.

Nada es asunto de Religión: todo es cuestión de honestidad personal y disposición para ser Transformados en concordancia con el Espíritu que Nos vive…  y que Es DIOS EN NOSOTROS.

Nuestra actitud ante la muerte

julio 24, 2012

(Documento interno de la Obra de Consagración. Se ha editado para esta versión pública)

“Porque nacemos en Carne que debe perecer, y entramos en el Tiempo que percibimos pero que en realidad no existe, y somos materia en movimiento sin detención…es que morimos; pero poseemos un grado superior de conciencia que no es de la Carne, ni se haya sujeta al Tiempo y trasciende al movimiento, y esta única semejanza a Dios es aquella diferencia que nos hace potencialmente superiores al resto de las especies en nuestra misma situación temporal.

Comprobado está que los núcleos más ínfimos de la vida pueden transformarse, y eso es la muerte de una forma dada, pero al conjugarse en otra dimensión de algún modo sigue vivo el núcleo mutado, mas vibra en otra escala y genera otro modo de vida. Bien sabemos que nosotros somos moléculas y núcleos reunidos en un cuerpo físico, pero estos elementos que nos dan sentido de vida no dependen de la Carne o de la persona, sino que seguirán vibrando y existiendo aún después de que esta horma temporal se agote y perezca. El Camino Espiritual consiste en reunir, condensar, amalgamar los núcleos de vida que nos habitan bajo un gobierno al cual estas células respondan, y este gobierno es el Espíritu. Pues el Espíritu no es el yo, ni es la persona física, ni mental ni emocional…sino es Dios, es la partícula de Dios…es la semejanza de Dios…es la clave de la vida inmortal. El Espíritu no nos pertenece: nosotros pertenecemos al Espíritu.

Meditamos no para otro fin, sino exclusivamente para eliminar gobiernos inferiores que tienden a dominarnos y atormentarnos: la mente artificial, los ánimos y la emocionalidad oscura, el cuerpo y los deseos, el mundo y sus exigencias y encandilamientos. Meditamos para calmar y aquietar lo inferior y permitir que el Espíritu asuma la totalidad de nuestro Ser. Al meditar facilitamos y favorecemos al núcleo de Dios en su acción por influir y transformar a todo el tejido molecular que nos compone. Y si esta es la clave fundamental, entonces no se trata de si nos gusta o no meditar, o  si tal método es más eficiente que otro ritual. Una vez que nuestro Espíritu encuentra su sintonía con la Meditación que actuará cuan detonante, entonces nuestro único deber es Meditar disciplinadamente para que el Espíritu asuma el Gobierno. Y si el Dios Vivo nos enseña las Llaves de la Meditación para que todo Espíritu que acepte el compromiso Bautismal obtenga la superioridad espiritual por medio de una Meditación dirigida y Sellada por Su Mano y Poder…entonces deber de Voluntad y Obediencia es aplicar esta Meditación. Ahora pregúntese quién lee: ¿He sido Obediente y he tenido Voluntad para Meditar, consciente de que en la aplicación de esta clave seré Transformado y bien preparado para el Salto que llamamos ‘muerte’?

El Hombre común tiene visión lineal de la vida y de los fenómenos de la Creación; mide la vida en hechos históricos y los coloca en línea entre el pasado y el futuro: tiempo, fechas, antes, ahora y después. Así, habla del Hecho Cristico como si éste hubiese sucedido hace dos mil años, cuando en realidad está sucediendo cada día, y es por eso que cada día tenemos la posibilidad de alcanzar su Verdad y Revelación. Se intenta ubicar el tiempo de la Creación: los bíblicos han dado muchas fechas, todas destronadas por el avance de la ciencia; y la ciencia lanza probabilidades de fechas que bordean los cuatrocientos millones de años. Pero el Día Inicial sigue sucediendo hoy, y nosotros somos producto de este empuje inicial: de otro modo jamás podríamos alcanzar al Padre. Porque el Padre no es un Ser, sino Espíritu;  y la explosión creadora de este Espíritu es la responsable de nuestra Conciencia y de nuestra Trascendencia; porque nuestros Espíritus son las partículas de Dios al momento de su Creación. El rol de Cristo se equipara a la Índole de La Madre: ordenar, reunir, conglomerar y elevar a los ‘hijos del Padre’…y los ‘hijos’ son los núcleos espirituales desprendidos de la matriz Paterna. Y si estos núcleos se hallaban encarcelados en un mundo de tinieblas y en cuerpos atados a ruedas cíclicas que coartaban su unidad con el Padre…entonces el Dios Cristo desciende para ejercer la liberación de esos ‘hijos’ enclaustrados. No a ‘humanos’ vino a liberar el Cristo Dios, sino a Espíritus en capacidad de habitar a los humanos. Por eso es que el Camino Crístico no puede ser una religión, sino que es y siempre  ha sido un Camino Espiritual.

Tener esta verdad en nosotros, y no activarla, o canalizar nuestra Voluntad hacia el conocimiento sin Sabiduría, o fomentar la creencia en autoridades menores (espíritus, extra-terrestres- energías genéricas, etc.) habiendo recibido el Sello Bautismal que nos permite acceder rápidamente a la Transformación divina…es un acto de Apostasía que tendrá efectos desastrosos en los núcleos y moléculas que nos habitan, causando un dolor que no es de este mundo ni es carnal. No es ‘castigo’: es efecto de haber recibido un Orden superior y haberlo transado por un orden inferior.

Cuando el Sacerdote entrega el Sello de Fuego sobre el bautizado, se produce una alteración radical en la composición molecular del Cuerpo Físico, Mental y Anímico. Equivale a un cambio de amperaje en el equipo eléctrico: y si luego no trabajamos con ése amperaje, sino con otros menores…provocamos una saturación y cortos circuitos en nuestro Cuerpo. Cuando nos resistimos, cuando luchamos en contra de la realidad nueva que entra sin control del ego a nuestras vidas, y cuando bloqueamos el proceso simplemente no meditando, no orando y nunca Retirándonos para más y mejor Meditar y Orar…entonces nuestro mundo celular se descompone, y enfermamos, o atraemos lo oscuro hacia nuestras vidas. Este es el Orden que Cristo entiende: que una vez recibido un Nuevo Orden en el Bautismo, la persona debe ejecutar esa transformación por Voluntad y Obediencia. En otras palabras: Purificarse cada siete días, Arrepentirse, Perdonar; dar Testimonio, entrar en Ofrenda…no son, nunca serán, actos formales o religiosos, sino Claves de Transformación que unifican el entero sistema que nos habita en aras de un Nuevo Ser. Y al ‘morir’ es este  Nuevo Ser el que VIVE. O sea: nos lamentamos por el muerto que ya no sirve, pero no nos regocijamos en el Nuevo Ser que sirve a Dios. El único lamento de Dios-  y debiera ser el nuestro – debiera ser aquel que nos provoca el hecho triste de que un Consagrado muera en la Carne sin haber cumplido con su Salto…y al decir Salto digo Meditación, Oración Purificación, Testimonio y Ofrenda…para empezar, como mínimo. No hay Salto en la muerte sin antes morir del todo y sin antes entrar en la Vida por medio de la Entrega. Y la Entrega es gradual, y se afirma en el Camino de Consagración, que es Camino Espiritual. Creer que la muerte es el Salto es como pensar que el trueno es el inicio de una tormenta. La preparación previa del trueno requiere una serie de factores plenamente armoniosos…de otra forma nunca habrá trueno. Lo mismo sucede con el Salto: es como el trueno…corto, preciso y fulminante…como un rayo en el cielo… pero su génesis es compleja y precisa. Es decir: nadie salta al morir sin antes engendrar las condiciones del Salto. Y aquello que Cristo, el Dios de la Vida, nos enseña e induce es precisamente el engendro de este Salto. Tal es el Camino de Consagración.

Ahora, si seguimos inmersos en la cultura cristiana nunca llegaremos a la Verdad de Dios. Para alcanzar al Padre debemos consolidar nuestra Relación Espiritual y Personal con el Cristo Vivo. Y es el Cristo Vivo quién ya nos señaló su Orden y su Itinerario… que nosotros debemos aplicar y seguir con Voluntad y Obediencia.

El Padre, al Crear en (con) su explosión de Luz y de Vida,  vibra en su inmensidad sin detención. La idea humana y temporal de que la Vida Inicial se detiene, y que el Padre ‘descansó’ en el día séptimo, y por ende ya nada más creó… es una concepción Cainita manipulada en las escrituras Judías, que la apostasía de las iglesias retomaron textual para propios propósitos. El Padre es Espíritu…nunca ‘descansa’. Su Creación es infinita, por ende sin detención ni límites. La escritura original de Génesis dice que el Padre creó al Hombre y los Mundos en Nueve Tiempos, y al Noveno ‘descansó’ (comentarios de La Biblia de Jerusalén) Nueve es el número del Hombre Adámico: Dios ‘reposa’ en el Hombre. El Espíritu de Dios ‘descansa’ en el Hombre. De otro modo: Dios se hizo Hombre sin dejar de ser Dios.

Bajo la misma idea unilateral y lineal del humano, los Arcontes (los señores de la ilusión) soplaron la falsa idea de que la Creación es lo que vemos, tocamos y podemos investigar. Pero la verdad es que la Creación de Dios es y será siempre ordenada en cuatro dimensiones, o armoniosas en cuatro vibraciones. Tres son Crísticas, y una es oscura. El Hombre logra captar al máximo dos, y todo lo Temporal de nuestra realidad se mueve por el Binario positivo y negativo posible de captar y de controlar de algún modo. Esto quiere decir que el Hombre puede conocer, auscultar y extraer lo Temporal, lo Físico y lo Cósmico hasta en sus vertientes más recónditas e invisibles… y a eso se llama Ciencia. En tanto el Hombre Espiritual puede vivir… vivir lo Temporal, lo Físico y lo Cósmico en su vibración particular y extraer de sus linfas la unidad que esta Dimensión alcanzable posee con la anti-materia, con la Realidad Macro. Se entiende por Hombre Superior aquella Estirpe que logra la Ciencia mediante la vida Espiritual, que por vivencia Espiritual alcanza el gobierno de la materia en su realidad intangible. Eso que lograron nuestros ancestros: manejar la piedra sin peso de gravedad, amalgamar la piedra con energía atómica, volar con elementos básicos transformados por energía corporal… Y mucho más. Hoy la Ciencia puede llegar muy lejos, pero al final separará al Hombre de sus resultados, y su creación científica se volverá en contra del Hombre. Tal es la diferencia entre Sabiduría (Ciencia alcanzada por el Espíritu) y Conocimiento (Ciencia alcanzada por la mente y convertida en destructora del Hombre)

Nuestro Espíritu no se halla ‘todo’ ‘plenamente’ en nosotros: el núcleo que nos habita sigue en vibración y movimiento con el núcleo recíproco en el Macro. El núcleo que nos vive sigue vibrando de acuerdo vibra y se mueve el mismo componente en el Macro. Este otro núcleo hace parte del mismo núcleo que nos habita, y también está vibrando en un Cuerpo, un anti-yo, o el ‘otro yo’. Y según la Creación del Padre: hay cuatro núcleos iguales vibrando y moviéndose al unísono, cambiando y potenciándose, afectándose, de acuerdo a los movimientos de cada núcleo en cada una de las cuatro dimensiones…y cuatro Cuerpos. Imaginemos una guitarra de cuatro cuerdas: las dos del medio son las dimensiones ‘captables’ por nosotros. A este tipo de Mundo vienen los seres que se mueven y vibran en la segunda cuerda, de abajo hacia arriba. Nuestro Macro y Yo Superior se halla en la tercera cuerda. Abajo, en la primera cuerda está el yo-oscuro y el núcleo espiritual está aprisionado, esclavizado, enclaustrado. Arriba, la cuerda más gruesa. Ahora, en la primera cuerda (de abajo) seguramente se está viviendo un Tiempo antes de Cristo, y allí no ha habido liberación. Y la cuerda Mayor, de arriba, puede que no esté vibrando con las otras y nunca haya sido tocada. Eso quiere decir que el Hombre común vibra en una sola cuerda, y puede tender a vibrar con la cuerda inferior. Mientras que el Hombre Espiritual vibra con la cuerda superior inmediata, la tercera, y tiene por objeto armonizarse con la cuarta de arriba, y así también tocar a la primera inferior y lograr una nota armoniosa, agradable y hermosa.

La muerte no es un viaje a algún lado, sino un Salto. Sigamos con las cuerdas: si la segunda cuerda se corta (muerte) entonces los núcleos vibran con la tercera, o con la de abajo, pero esta guitarra nunca deja de sonar; cuando la cuerda rota se recompone (nacimiento) se vuelve al ciclo cuaternario. Siempre se cortará una sola cuerda (morirá uno de los cuatro) y es la Tridimensión la base de la existencia, mientras la dimensión de cuatro es clave de Trascendencia.  Si uno vibra solamente en la segunda, y de vez en vez baila con la de abajo, seguramente provocaremos una  ruptura total del instrumento: cuando los núcleos no cumplen con el Plan de Creación, son disueltos. La Disolución es potestad del Padre, que auto-elimina núcleos espirituales que demuestran ser contrarios o malévolos.

Nosotros, los Consagrados, con el Sello Bautismal, hemos abierto el Cielo sobre nosotros: vibramos con la tercera cuerda de arriba, y podemos lograr vivir y vibrar plenamente en esta tercera, justo debajo de la Mayor, y con eso arrastramos a la inferior hacia nuestro campo de luz. Al morir, saltamos a la Cuarta, a la Superior, a la Mayor. Esto significa: ‘la muerte no existe’ ‘la muerte ha sido vencida’ ‘no tendrán muerte’.

Cuando se nos enseña que el Orden de Cristo es espiritual y éste asegura la vida inmortal y la plena armonía con el Plan de Dios… no se dice nada distinto a esto que aquí se aclara. Cuando se nos enseña que en la Obediencia en la aplicación Espiritual de este Orden se halla la forma de superar al yo del ego y alcanzar al Yo Superior, estamos hablando de un Yo que ya existe, y con el cual debemos unirnos y hacernos UNO. Y cuando se nos advierte que podemos caer, se nos está señalando que aún existe un Yo inferior que está en calabozo y clama por ser liberado.

Si MEDITAN esto que aquí se revela, verán que ustedes aún se hallaban en esa visión mentirosa que nos ilusiona con una vida lineal, sujeta al Tiempo y al yo único de la Carne y de las emociones que conocemos.

Mediten y Disciernan este contenido, y sabrán que la muerte no existe, sino el Salto, y que no está garantizado hacia dónde saltaremos: si hacia arriba, si hacia abajo o rebotaremos en el mismo lugar. La seguridad se adquiere en la práctica del Orden Espiritual que Cristo nos entrega.

Entiendan y asuman ahora que Meditación, Oración y todo el Camino de Consagración no es una opción, sino obligación de Conciencia; y eso de que “aún sin aplicar el Orden…igual llegaremos a una Gloria por lo bueno realizado” en una falacia del yo inferior que les llama a descender.  Quizás ahora entiendan a Nuestro Cristo Justo: ‘no todo el que venga y diga…señor, en tu nombre sané e hice maravillas…porque Yo les diré: atrás hacedores de maldad; solamente quién ponga por Obra el designio del Padre entrará al Reino’

‘La enseñanza de la iglesia sobre la homosexualidad’

junio 8, 2012

¿Representa ‘Mensaje’, revista jesuita, la ‘enseñanza de la iglesia sobre este y otros temas?

En la revista Mensaje n° 609, de Junio del 2012( www.mensaje.cl ) se desarrolla un artículo bajo el título que aquí encabeza esta reflexión. Por mucho, y anchamente, nos entrega una visión diferente, contrapuesta y hasta diametralmente contraria a no pocas posturas públicas de connotados Cardenales y Obispos, amén de la mayoría de las orgánicas laicas que dominan la política eclesiástica de esta Entidad: como el Opus Dei, Legión, y otros.

El concepto sustancial oficial es aquel que hallamos en el ‘catecismo’, y que universidades ortodoxas implementaron en los programas del Ministerio de Educación que hoy hacen parte de las guías para el profesorado en muchas escuelas, y que recién ahora el Ministerio reconoce como un error; a saber: ‘que la homosexualidad es un desorden de la personalidad’ y como tal es una ‘enfermedad’. A consecuencia de lo anterior se agrega sobre este fenómeno ‘que la psiquiatría y la ciencia no ha logrado descifrar en su profundidad, y sigue siendo una incógnita’ y conlleva a ‘relaciones  anti naturales por negar el don de la vida, es decir de la procreación’. Resalta, sin embrago, que ‘la iglesia acoge al homosexual cuan persona, y no la discrimina sino que le debe respeto y evita toda injusticia respecto a éste’.

Para no decir diciendo o para dejar a otros la definición, nada mejor que escribir ambigüedades. Y tal es el punto que pareciera intentar contestar el artículo de la revista Mensaje, aun, claro está, apoyando a la iglesia y salvándola de toda crítica…es decir: haciendo política.

Llama la atención que el autor del texto en cuestión, como buen jesuita, entregue a la cultura, al desarrollo de la ciencia y a los cambios sociales un rol preponderante en las mutaciones de posturas de la iglesia; no descarta que en futuro la comprensión de la homosexualidad y quizás su explicación e integración social provoquen que la ‘enseñanza de la iglesia’ adecúe su visión ‘siempre a la luz de los Evangelios’, como ha sucedido en muchos otros temas en los cuales la ‘tozudez’ y ‘precaución’ de la iglesia ha dado paso a la aceptación y al cambio. Y esto resulta llamativo, pues muchos todavía creíamos que una ‘iglesia de dios’ sostenía sus doctrinas, conceptos y Orden Moral según Principios de Fe que por tratarse de verdades universales no debieran transformar su génesis, su esencia. Pero aquí se confirma una realidad política archi-comprobada: que la iglesia es un ente político-religioso que usa la Fe como razón de existir pero cuyo norte fundamental es la propia  permanencia cuan Poder secular y mundano. Eso explica que sea la ciencia, la cultura o los cambios sociales los que definan asuntos vitales de la condición del Hombre, desmereciendo a una representación de hipotética divinidad que finalmente resulta demasiada mundana en sus decisiones y avances. El oportunismo y la mentira son aspectos normales y aceptables en la política, y la iglesia, históricamente,  es por mucho la madre de estas artes maquiavélicas.

El punto interesante se coloca en la cuestión del pecado: ¿es pecado ser homosexual o es pecado la práctica de la homosexualidad?  No hay pecado en la homosexualidad, sino que en la práctica homosexual. Y, correctamente, agrega el contenido del artículo que la práctica homosexual no es única y exclusiva del homosexual, sino que es y puede ser una forma de sexualidad común en personas que no son tal; sostener relaciones homosexuales en algún momento, temporalmente, o una vez, no hace a un homosexual. Y esto es así: la homosexualidad no se puede medir por ‘práctica’ sino por condición y opción permanente, de vida. Pero ni en este ocasión, ni en otras, el catolicismo va más allá, justamente basándose en la Enseñanza de JesúsCristo: ‘Hay eunucos que los hacen los hombres, y los hay por voluntad propia, mas hay eunucos que nacieron tal para Gracia de Dios’. Y en el mismo artículo se comenta que la iglesia reconoce que este asunto existe desde siempre y ha sido tema desde antiguos tiempos. ¿Y por qué nunca la iglesia ha disipado postura coherente si el tema nace con Babilonia?

Para entender si es pecado, qué…en el citado artículo se abre una interrogante sobre aquello que debemos entender por ‘pecado’. Y eso que leemos aquí es una postura opuesta a muchos artículos doctrinarios de la iglesia católica: establece dos premisas con las cuales no solamente podemos estar de acuerdo, sino que constituyen la fundamenta de toda la osamenta sobre el Cuerpo del Pecado: La Libertad y la Conciencia. ‘El pecado es aquello que cierra a la persona sobre sí misma, dañando o destruyendo su relación con Dios’ – Dice el articulista de Mensaje. ‘El pecado es el uso torcido de la libertad, que daña estas relaciones (entre los hombres y con Dios) y cuya consecuencia es…la pérdida de la libertad’- Agrega-  ‘Además…habría que señalar que son condiciones necesarias para que se configure un pecado, la libertad del sujeto y su conciencia del pecado’ ‘…se está indicando que el homosexual no tiene libertad para elegir su tendencia heterosexual, y así como la heterosexualidad no es una virtud, la homosexualidad no es un vicio…Y es por eso que la homosexualidad no puede considerarse pecado’

La Conciencia, no del pecado, sino de Dios, y la aceptación de la Gracia de Dios sobre la Vida en el Hombre…o la negación, la ignorancia o la opción por la incredulidad y el agnosticismo que no acepta divinidad alguna interviniendo en la vida humana y en la libertad del Hombre…eso sí hace una diferencia de Libertad. Pues en la Libertad el Hombre puede creer en lo que quiera y de todos modos recogerá el fruto de sus opciones: siembra su propia cosecha. El Principio de Libertad no está amarrado a resultados inciertos. Podemos intentar hacer de mil formas y al final recogeremos el mismo resultado de acuerdo a lo que Somos. La Conciencia es la jurisprudencia de la Persona: dicha jurisprudencia es la Moral que da el resultado de Calidad en cada uno. Ahora, la Conciencia de Dios no coarta la libertad, sino que entrega a ésta una cualidad mayor. Nadie acepta a Dios sin Conciencia, y en la libertad el Hombre puede cometer errores de opción u omisión. El pecado está sujeto entonces a esta premisa: que exista Conciencia de Dios y en uso de la libertad el individuo opte por vivir de acuerdo a leyes espirituales que lo alcen como Persona…pero luego, trasgrede tales principios de Fe y va en contra de Sí Mismo, y violenta su Conciencia para acometer la consumación de sus Deseos. Esto significa que aquel que es ignorante de Dios o en su libertad ha negado de éste, y nunca lo acepta ni lo concibe…no puede haber pecado. Hay pecado en la Conciencia y en el abuso de la Libertad que al final se opone a tal Conciencia. No se trata entonces de ‘Conciencia del pecado’ sino que el pecado es o no es si hay Conciencia de Dios y Opción libre por la vida en la Fe. Por ejemplo: pecado hay, y mucho, y grande, cuando un cura predica a Dios según sus votos sacerdotales y detrás de su púlpito viola niños y abusa de adolescentes. Y sobre tal pecado grave la iglesia no ha tomado postura sino que ha asumido medidas jurídicas de dudosa efectividad.

Según esto: un homosexual que por Conciencia y Libertad no cree, no concibe, no acepta a Dios… ¿puede cometer pecado? No. Si acaso es un muerto espiritual haciendo abuso de su libertad carnal.  Y si el homosexual sí cree en Dios y por Conciencia lo acepta, y acude a Su Gracia… ¿está en pecado por ser homosexual? No. Pero por estar Vivo en su Fe debe asumir en Conciencia la condición de su nacimiento.  Cristo nos enseña: ‘hay eunucos hechos por los hombres…’ Y los homosexuales hechos por abusos y traumas provocados por la perversión de otros tienen un modo, y deben tener una forma, de ser tratados, ayudados y sanados del mal recibido, y luego, solo después, quedan libres realmente de optar; ‘y los hay quienes se han hecho a sí mismos’…y eso es ya una opción en libertad. ‘Pero hay eunucos hechos tal para Gracia de Dios’. Y este es el punto crucial: ¿Qué libertad tiene un ser nacido homosexual sin posibilidad alguna de elegir su opción sexual? Cristo nos dice que sí, ‘se nace homosexual’;  quizás la ciencia esté muy cerca de descubrir el ADN que provoca este ‘tercer género’, y cuando esto suceda, según se desprende del artículo, la iglesia seguramente reconocerá la homosexualidad de alguna manera, cosa que no  ha hecho en dos mil años de enseñanza de Cristo…es claro donde la iglesia tiene puesta su corazón y razón.

‘Nacidos para Gracia de Dios’ posee un enorme significado espiritual. Que existan personas nacidas sin pertenencia de género definida bajo un Plan para Gracia de Dios nos está revelando una realidad que debemos Discernir (y sobre discernimiento también se habla en este número de Mensaje, y también haremos un comentario); pero en cuanto al pecado: si la enseñanza del cristianismo  insiste en que ‘somos pecadores’ y ‘pecado es todo mal que se hace a sí mismo y a los demás y daña a uno mismo como a los otros’…por ende llenos estamos de pecado y pecadores…entonces Cristo nunca vino, ni pagó por los pecados de Caín, ni sucedió algo importante en los Tres Días de su muerte, y la Resurrección es un símbolo… y todo está perdido porque hemos vuelto a fojas cero.

Cuando Mensaje encabeza que su postura, en el artículo, debe entenderse como ‘la enseñanza de la iglesia’ es un eufemismo.  Nos alegra la Libertad y la coherencia de Conciencia que demuestra el articulista y la revista, pero es lamentable todas las vueltas de carnero y vericuetos por los que navega y salta para hacer coincidir lo propio con la iglesia que conocemos, y que en nada se asemeja al contenido de dicho escrito. Quizás se nos responderá que no conocemos a la iglesia por dentro: lamentablemente es lo contrario. La conocemos demasiado, y más adentro…peor es lo que comprobamos.

Concordamos con lo escrito en Mensaje: la Conciencia y la Libertad son las reglas que definen las opciones: no del pecado…sino de Dios. Como bien explica Pablo: el pecado es la muerte, y Cristo es la Vida. No podemos aceptar a Cristo y luego pecar;  justamente porque estamos Vivos en Cristo: negar la vida en la Fe es el pecado que nos hace muertos nuevamente.

Ahora, toda práctica homosexual llevada a cabo por alguien que por Conciencia ha aceptado a Dios… comete pecado, abusa de la Libertad y la distorsiona. El homosexual nacido tal no es pecador, sea porque esa es la Gracia de Dios, sea porque todos somos salvos del pecado por los Hechos de Salvación de Nuestro Dios el Cristo,  y debe hallar, el creyente que nace homosexual,  ese misterio Crístico de haber ‘nacido para Gracia de Dios’. En otras palabras: hay un Plan de Dios en tal nacimiento.

Sacerdocio Dispensación Vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz

Siete Profecías iniciales

diciembre 6, 2011

Quién tenga ojos, vea; quién tenga oídos, escuche…

1

Se acerca el día, es hoy, y es mañana, y será por años, en que el sol explosará  su vómito e inundará el espacio con su fuego y su carga mortal; y no dejará de suceder porque así lo avisa el Ángel del Fuego.

2

Se acerca el día, y ya está cerca, en que la sombra del maldito corcel del cosmos pase con su peso de metal y su desorden natural y convulsione los astros y oscurezca la tierra, mientras la luna quedará enrojecida cuan atardecer por la resolana del sol sobre ella.

3

Se acerca la noche sobre el hemisferio norte de la Tierra: el hombre insensato sacudirá sus ciudades por la guerra sin razón, y por siete naciones del Corán van, como detrás de una presa de gran valor, y despertarán la ira de la venganza, para sucumbir en su ambición.

4

Diez naciones prevalecerán en la unión de los europeos, y dos serán dominio central de este eje, y una tercera vendrá y se alejará, y será como la ramera que se vende al mejor postor, siempre según su interés…la misma nación que verá nacer al último de los tiranos.

5

Israel caerá desde adentro, por los suyos que se rebelarán en contra de los que gobiernan, por los de su tierra que sobreviven prisioneros en propia casa, y en tanto será acosada por el externo  cuando sus alianzas estén distraídas y débiles.

6

El Sur será estremecido por agua y por fuego, la tierra no dejará de despertar  y moverá sus tentáculos subterráneos sin que el Hombre comprenda la razón de tanta suscitación; pero el Sur prevalecerá aún si será contaminada como toda la Tierra…

7

…un Triángulo de tierra amplia en el Sur del planeta será apartado por Fuerza que no es de este Mundo, y entre sus muros invisibles se alzará la Nueva Generación, bajo una Ley desconocida por el Hombre de hoy… y el Mundo actual dejará de ser, aún si sobreviva en su dolor, por un tiempo…

Los ‘dioses’ están entre nosotros…

noviembre 9, 2011

Dios Elohim está en nuestro Espíritu

La verdad es difícil de aceptar cuando nos desestructura y nos echa por la borda toda idea e ideal de mundo, de realidad sostenida en la mentira por siempre. Se nos dijo que Dios creó el mundo en siete días: y en verdad los originales Babilónicos que los Escribas hebreos tomaron cuan inspiración dice que fueron ocho días efectivos, pero hubo de hacer cuadrar estos días con los siete de  la religión judía, y consignar al siete la calidad divina, pues es el número del Sabbat y debía  quedar como el día del Reposo del Señor. ‘Es ésta una enseñanza teológica que, a su vez, encuadra el aspecto (…) evidente, es decir: el origen de todas las cosas de Dios, en el marco de un segundo aspecto: el descanso del séptimo día, el sábado. Precisamente para transmitir mejor esta  segunda enseñanza se ha utilizado el esquema de la semana israelita, como las obras son ocho (una por día) se distribuyeron en forma simétrica, incluyendo dos (hechos) en el tercer y sexto día. Así, el descanso de Dios al séptimo día se convierte en modelo a imitar por los Hombres’  (La Biblia de Jerusalén- pag.13 Comentario al pie de Génesis)

Los Escribas de los textos que ahora se nos presentan como Palabra de Dios, única e indiscutible, resultan ser personas religiosas cuyo plan y objetivo era dar al pueblo de Israel  aquel basamento jurídico y teológico que sirviera para sustentar la razón y la existencia física y política del pueblo hebreo. Esta operación de tomar los principios de la Creación y luego acomodarlos a sus ejemplos y ordenamiento puede aparecer un acto legítimo si se concibe la propia religión cuan panacea digna de un pueblo elegido. Bajo el punto de vista de la dignidad y del apego a la verdad son maniobras antojadizas que tergiversan realidades que  debieran sostenerse en el tiempo, pues si son de Dios, o de Elohim, el Hombre no puede acondicionarlas a sus calendarios y conveniencias.

Los sacerdotes antiguos, mucho después de Moisés, que es cuando estas escrituras inician, tenían ante sí un desafío espiritual mayor, que no se explicita en las escrituras, pero que está vigente siempre: debían desmontar el Génesis y los sustentos Cosmogónicos de Sumerios y Egipcios, pues ellos poseían  la misma raíz de Creación en sus tablas y papiros, pero establecen el dominio del Cosmos sobre los Hombres y designan linajes reales humanos ligados a estos poderes cósmicos. De esta forma los reyes eran dioses y el poder de estos reinos se sustentaba en alianzas con ‘las estrellas’.  En cambio, el Dios Elohim no declara alianza alguna con estos poderes cósmicos y los denuncia cuan  divinidades de los abismos.

Hemos crecido con la falsa idea de que Dios es un etéreo sin consistencia, o bien culminamos en la humana idea de un Hombre Dios que piensa y siente como los humanos. Y aquello que descubrimos no en la lectura ciega de Génesis, sino en la Indagación, en la Comparación y en el Discernimiento  es que hubo una Creación primaria, que se nos relata en la primera parte de Génesis, y es coincidente con el Génesis de los Vedas y de muchos textos antiguos. Pero luego saltamos, literalmente, en el tiempo y hallamos que primero hizo Dios al hombre y la mujer, iguales los creó, para que se reprodujeran e hicieran el Plan de Su Creador (Génesis 1 -23) pero  una vez en la Tierra adecuada para estas criaturas de Dios, el paraíso, Dios dice: ‘no es bueno que el varón esté solo y haré la compañía adecuada’…’y de la costilla que Dios tomó del varón, formó a la mujer…’  (Génesis 2 -18 y22)Es decir, se relata una creación igualitaria y una misión de procreación, y más tarde se vuelve a crear, esta vez a la mujer, en forma dependiente y sometida al varón. Pero es en el mismo Génesis que se acusa a esta mujer como la culpable de la caída, y desde siempre se nos ha inculcado que la tentación sexual de la hembra indujo al varón a cometer pecado. Pero en el Origen igualitario  Dios emana justamente la tarea de procreación. Es evidente la contradicción. Son dos historias distintas y contrapuestas separadas de muy pocos párrafos en el texto de Génesis.

Más adelante, en Génesis 6 dice: ‘cuando los Hijos de Dios vieron que las hijas de Hombres les venía bien, fueron con ellas y se les unieron, y entonces Yahvé dijo: ‘no permanecerá mi Espíritu en el Hombre porque ahora no es más que carne…  Los Nefilim aparecieron entonces en la Tierra, y éstos fueron los héroes de la antigüedad, y fueron seres famosos…’ Pero en parte alguna se explica de dónde aparecen estas ‘hijas de los Hombres’ y la diferencia con los ‘hijos de Dios’. Quizás sí se nos explica en las dos versiones de la creación del Hombre y la Mujer: en la primera es igualitaria y celestial; en la segunda es dependiente y terrenal.  Ahora bien, la segunda versión, de la costilla, se encuentra en los escritos  antiguos  no hebreos, y en la tradición Sumeria se establece que el Hombre fue una creación artificial de los dioses de las estrellas. La pregunta es porqué los Escribas sacerdotes de Israel asumieron ambas historias sin una explicación definida. La respuesta es que tampoco los sacerdotes antiguos tenían la Revelación ante sus ojos, y por tradición religiosa ambas realidades aparecían como ‘divina’ y establecía un dato histórico: que la raza  humana poseía dos orígenes, y ambos eran divinos, y se mezclaron conformando a la humanidad. Solo que los Hijos de Dios eran superiores, de una divinidad mayor, y al unirse a las mujeres de la segunda creación generaron un tipo de Ser que por siglos dominó la primera historia humana.  Y esta realidad resulta engorrosa para una religión que debe responder a todos los seres, pues si discriminara entre ‘hijos de Dios’ e ‘hijos de Hombres’ provocaría un empequeñecimiento de la religión hasta su desaparición.  El objetivo de la Religión es unir, ligar, al máximo posible, y al redactar los Orígenes de la Creación el Escriba se encontró con que debía no tomar partido,  y exponer los hechos sin  afectar la base de sustento de la religión que debía prevalecer.

Se nos declara que Dios retiró su Espíritu cuando los Hijos de Dios se unieron a las hijas de los Hombres, y estos Hombres eran creación artificial de los dioses del Cosmos, mientras que los Hijos de Dios eran esencialmente divinos y no carnales, y el Espíritu de Dios estaba en ellos.

Más adelante se nos indica que un Adán y una Eva tuvieron a los primeros hijos. Pero aquí hemos leído que Adanes y mujeres de la tierra procrearon seres fuertes, gigantes y famosos. Se nos ha inculcado que Caín mató a Abel. Sabemos que Caín era una estirpe, de muchos pueblos, y Abel otra, de muchos pueblos. Se trata entonces de una guerra de exterminio. Los Cainita eran estos hijos nacidos de Adanes y mujeres de la tierra, llamadas Lilhit, y Abel eran la Generación de los Adanes y Evas que se mantuvieron  fieles a Dios.  ¿Por qué el Escriba hebreo nos relata todo como si fuese un solo hecho, pleno de contrariedades inexplicables?

Reflexionemos sobre el fanatismo bíblico de muchos creyentes religiosos que asumen la historia tal y cual se lee en textos que nunca fueron Revelados, sino elaborados a según de cálculos político- religiosos. Y reflexionemos sobre el Hecho que los sumerios nos cuentan una historia cruenta, terrible y que debemos tener en consideración: que los hombres de este mundo fueron producto de la voluntad de Seres del Cosmos que instalaron aquí su reinado.  Los hombres y mujeres que nacieron como de una costilla, o del alma, fueron concebidos cuan esclavos, para servir a los dioses y a las familias carnales de estos dioses.  Pero se nos enseña y se nos Revela que el Dios Mayor creó antes, el Principio,  al hombre y la mujer y los hizo iguales, y les dio la misión de procrear entre ellos: los Hijos de Dios.

Esta historia confusa que nos relata la Biblia antigua (A.T) se zanja con la aparición de un Elohim encarnado: JesúsCristo.  La Creación, Dios Padre, los propósitos espirituales, la razón de la Carne y la Trascendencia a vida inmortal se nos Revela ya sea en los Hechos como en las Enseñanzas de Cristo, pero sobre todo se nos aclara en los Hechos de los Tres Días (cuando Jesús muere) en los cuales el Cristo Elohim  desciende a los abismos y vence a los Señores de las Tinieblas que tenían al Hombre cuan esclavo de la muerte y sus infiernos.

 Sin embargo, los Cainitas, los hijos de perdición, el Mundo que nos gobierna…como se anuncia en Apocalipsis… sirven a la Bestia, y desde esta sumisión han contorsionado la historia; y cuando Cristo hirió en la cabeza a la Bestia Dragón (Tres Días de Cambios) vino otra Bestia menor que se depositó entre siete colinas y cuan ramera ha llenado su cáliz de sangre, y en su corona luce un título blasfemo (Vicario de Cristo) , y ha extraviado  al Hombre con su mentira, y ha fornicado con los reinos y gobernantes, y se ha llenado de lujuria…y quienes le sirven se han marcado  con una señal en la mano derecha y en la frente, y nada compran o venden sin esta señal, cuyo nombre es calculado, y su cifra es 666.

Estas palabras de Apocalipsis nos llevan a la ‘señal de la cruz’…una cruz que se impuso como símbolo tardío en la iglesia cristiana, siendo instrumento de muerte del poder mundano, y con esto se ha anegado el Hecho de los Tres Días, siendo éste el Hecho real  de la Salvación: mientras que la sangre, el martirio, la muerte que representa la cruz es el ritual de los dioses del cosmos, de los señores de las tinieblas, de aquellos dioses sumerios que nunca se han retirado del todo. Una señal que los esclavos se hacen con la mano derecha y en la frente, y ‘negocian’ con Dios: piden, exigen, oran como los fariseos, litigan y actúan cuan mercaderes de la fe, se culpan y culpan, y se someten a confesiones ante otros hombres, y nunca se liberan…pagan con penitencias, van al confesionario como quién se dirige al mercado…son esclavos…no conocen a Dios, siguen a hijos de hombres, someten a las mujeres,  violan a niños, gobiernan con los reinados del mundo, persiguieron a los santos, se sustentan en el poder y el dinero que es la fama de los hijos del cosmos; resaltan milagros que hace que el sol descienda en la tierra (Fátima) (‘y bajará fuego del cielo para convencer a todos’- Apocalipsis)  y los señores trabajan para fomentar la dependencia de estos poderes oscuros… son parias de la bestia. (Comparar y leer atentamente: Apocalipsis 13)

Cristo es Dios, como el Elohim que se nos relata en pasajes de la Biblia hebrea;  pero  los dioses del cosmos, de las estrellas, y de la Carne sin Espíritu siguen actuando entre nosotros, tal y como se cuenta en la misma Biblia hebrea. Solo que nunca se ha tratado de la misma realidad, sino que de dos verdades en lucha abierta y permanente.  Y es por lo mismo que los Hechos de Cristo rompen con esta confusión y coloca orden ante la opción de los Hombres. Es cierto, los hijos de la bestia, los dioses del cosmos, los Cainitas y sus gobiernos de violencia, guerras y posesión han hecho lo imposible por tergiversar a Cristo aludiendo al mismo Cristo. A esto se llama ‘Anti Cristo’…cambiar la realidad de Cristo aludiendo a Cristo y proclamando su Nombre en vano. Pero esta contradicción permanente y antigua no es solamente religiosa, moral, simbólica, ni depende de si la gente cree o no cree. Esta realidad es concreta, tangible y es la realidad que mueve el Mundo.  La maldad no es una quimera que podemos manejar o teorizar, negar o desconocer. El Mal existe y actúa; posee mundos inteligentes que trabajan en sus oscuros planes;  crean hombres a su antojo, y posesionan mujeres para procrear hijos que luego dominen al mundo y gobiernen las áreas estratégicas del planeta. Es ‘el Mundo’ que Cristo aborreció, y por lo mismo los Hijos de Dios deben ‘salir del Mundo’ y no depender de las necesidades materiales, sobre todo el dinero, que finalmente esclaviza  al Espíritu y lo somete a la carnalidad y lo temporal. ‘Estar en el Mundo’ para el Elohim Mayor es pertenecer en alianza y entrega a Dios Padre, y actuar cuan Abel, asumiendo el Espíritu de Dios en uno mismo, y por ende con  la mirada puesta en la certeza de la Resurrección, la Inmortalidad y la Vida Eterna. ‘Estar y no ser del Mundo’ significa una Opción concreta por Ser Hijo de Dios… o  seguir siendo Hijo de los Hombres y carne para la bestia.

También Elohim tiene Mundos de Luz: y así como los señores del cosmos siguen en los cielos de este planeta, y debajo de la tierra, actuando su juego malévolo y alimentándose de la sangre de los Hombres…los Elohim tienen  Avanzadas entre nosotros, y luchan en los cielos del planeta, y habitan en las aguas, y trabajan para que los Hombres establezcamos alianzas libres y de fe con el Dios Vivo al cual sirven con gozo. 

Los Hombres debemos asumir que no estamos en grado de discernir, por si mismos, aquello que es bueno y aquello que es malo, viniendo del cosmos, apareciendo en el cielo y dando manifestaciones de poder divino. Nos deslumbra que  una generación o un Ser tengan grandes conocimientos, y use tecnología desconocida, o domine la materia y los elementos… a eso le damos la connotación de dios, de superioridad, y nos sometemos, y estamos dispuestos a ser esclavos de estos poderes, y seguimos sus teorías, y basamos nuestro saber en sus enseñanzas.  Como lo dice Apocalipsis: la bestia engañara a muchos. Entonces esperamos que Dios nos de señales, haga milagros ante nuestros ojos, y pedimos cosas, exigimos complacencia, esperamos se cumplan los deseos que como humanos nos arrastramos desde la frustración o la esperanza…compramos y vendemos. Tratamos a Dios como mercancía que se nos puede entregar o negar, para alegría o ira nuestra.  Así, bajo tales condiciones, hablamos y discutimos de Dios, de la Sabiduría, y sacamos conocimientos antiguos de civilizaciones oscuras pero de gran saber, y pintamos cuan sabelotodo ante los que menos saben… Mientras que el Dios Elohim nos espera en nuestra libertad, porque Dios no posesiona, y nos acoge por Opción y por Alianza.  Y en la Opción y en la Alianza con este Dios Bueno y Superior debemos abandonar la mentalidad de mercader, y de la negociación, del comprar dádivas y vender sacrificios y ofrendas.

El Dios Elohim nos conduce a la categoría de ‘Hijos de Dios’ y desde tal plano nos eleva a la calidad de sus Agentes.

No todo lo que brilla en los cielos, y muestra poder y saber, control y artes desconocidas proviene del Bien. El Mal y sus señores del cosmos pueden aparentar divinidad y poder para posesionar, controlar y finalmente alimentarse de sus parias. Dios Elohim, en cambio, nunca posesiona, y siempre aceptará nuestra entrega si ésta es real, consciente y por opción. Los dioses del cosmos no piden superación, ni transcendencia, y dicen que aman y aceptan al hombre como es; Dios Elohim, en cambio, propone luchar en contra de la condición carnal para vivir la plenitud del Ser Espiritual, y eso significa esmerarse por una mutación de nuestra condición terrena, temporal y ligada a los sentidos más básicos.  Parece un camino más difícil;  el otro siempre parece fácil: pero este camino difícil nos lleva a la libertad y la vida eterna, mientras que el falso camino fácil nos hunde en los torbellinos del alma, nos hace parias y esclavos y alimento para los  oscuros seres del cosmos.

Tengamos presente esta realidad, porque muchas cosas que suceden y sucederán hallarán explicación en esta verdad innegable que un día tendremos encima de nuestros ojos y oídos, sentidos y constatación… pero entonces será demasiado tarde.

´Mejor un día de león y salir victoriosos por siempre, que cien días de ratón y culminar en las fauces del felino’

Revelación para no caer.

octubre 21, 2011

Para entender  lo de Dios según la Enseñanza de la Madre Sabiduría

 “Muchos se dirán ‘el Cristo’ y profetizarán en nombre de Dios, y habrá maestros y maestras aquí y allá por doquier… Y muchos creerán en sus propios dioses, y construirán quimeras según sus necesidades, mientras que otros alzarán templos de lujo y poder; y la gente irá de  culto en culto como ovejas al matadero mientras sus pastores engordan sus arcas, sus egos y vanidad. Buscarán dioses venidos de las Estrella, y oirán voces con mensajes de la mente para engaño de quienes conciben a Dios con la mente, y no con el Espíritu. Y para que Los Míos no se confundan, he aquí, tenga presente el Hombre de Fe este Orden emanado del Cielo…”

“Que nadie llegará al Padre sino es por Mi, el Cristo Vivo y Salvador”

“Que el Padre es Espíritu y nadie alcanzará Su Voluntad sin Espíritu,  y con Espíritu Santo: La Madre Sabiduría que es el Poder del Reino en los Hombres”

“Que Yo Soy Dios, el Verbo del Padre, Autoridad de la Palabra y de los Oráculos, el Alfa y la Omega,  y Soy el Cristo venido a la Carne en Jesús, mas muerta la Carne cuan pago por Caín, descendí a los Abismos y derroté a los Infiernos, en los Tres Días de Victoria en que el Viejo Templo, y la Antigua Ley fueron superadas, y en su lugar ha sido alzado el Nuevo Templo, el Espíritu en el Hombre, e instalada la Nueva Ley de Vida: la Resurrección, la Inmortalidad y la Vida eterna”

“Que es esta Victoria,  y la Salvación por la Acción Divina en los Tres Días,  La Gracia que permite que todo Hombre puede acceder a una instancia del Cielo, y ser medido por sus obras y siembra;  y por esta Gracia puede acceder al Padre por vía de Su Espíritu, Guía del Espíritu Santo y Relación Personal con este Dios Vivo”

“Que este Hecho cambió la realidad en los Cielos  en sus diferentes Instancia y orbitas: que el Elohim Mayor fue proclamado por los Elohim cuan Príncipe y Señor; que toda Casa y Mayordomía  en los Cielos tangibles e intangibles optó o por colocarse bajo el Plan del Elohim Mayor, o en contra de éste  en alianza con el Plan de Destrucción”

“Esta realidad no es humana, no es terrenal, no es historia de Hombres, y sin embargo posee un efecto directo en las opciones del Hombre: para que el Hombre acceda al Plan del Reino y opte por hacer parte de éste, es menester que Eleve Su Espíritu al Orden Celestial y en Humildad reciba la Realidad que en verdad mueve y atraviesa a este Mundo”

“Los Señores del Cosmos, los Arcontes, son fuerzas oscuras que trabajan para el Plan de Destrucción: son realidades cósmicas que desprecian al Ser Humano y lo usan para sus propios fines y tenebrosos objetivos. Estos ‘Señores’ se  hacen pasar por seres de poder y enviados divinos, y requieren de que el receptor humano no discierna, no tome conciencia, no opte, sino que simplemente les sirva y obedezca. A cambio incentivan el Ego y prometen fama, gloria y reconocimiento, riquezas…”

“Los  Ángeles Caídos son mensajeros del Reino Tenebroso, y se presentan falsamente cuan ‘Arcángeles’ y ‘Santos’, ‘dioses ‘ o ‘Emisarios’. Pueden hacer grandes milagros. Ejercen gran poder sobre la materia.  Sin embargo Los Arcángeles no son mensajeros, y no es su rol relacionarse en forma de guías de los Hombres, pues son los Guardianes de los Elohim, y cumplen con Mandatos precisos siempre a nombre de  quién les envía. Jamás permanecen más allá de una misión concreta. Nunca hablan más de lo que requieren, y se ciñen estrictamente al ejercicio del poder que se les entrega. Su rol real y directo son Las Batallas Espirituales, y  sí acuden a Luchar con el Hombre de Fe cuando éste les invoca bajo claves que ellos mismos entregan o reconocen, y son la mayor arma que posee el Santo en la Tierra para vencer al Mal y sus entramados”

“Los Ángeles de Paz son Hombres ascendidos a ángeles para ayudar a los Hombres en la Tierra. Son llamados ‘Santos y Sabios’ y se encuentran bajo la Potestad de la Madre Sabiduría (Espíritu Santo). Su labor es dialogar con los Seres Espirituales, y entregar a éstos herramientas de Sabiduría. No reemplazan a la autoridad divina, sino que ayudan al Hombre a elevarse de la condición común y terrena, hasta que éste alcance una Visión de Altura en grado de Discernir las leyes de la Tierra y del Cielo. Nadie podría Optar, siendo humano, sin alcanzar esta cima que aclara la realidad y fija sus diferencias terrenas y celestiales”

“La Orden de Misericordia es llamada ‘La Orden de Las Vírgenes’: son ángeles de Paz cuya alta misión es la Compasión, la reconducción de los Hombres religiosos, y sobre todo el Resguardo de los seres Humanos en su Inocencia, en la infancia”

“Las Fuerzas Cósmicas que hacen parte del Plan de los Elohim se identifican con un Símbolo y con Números,  y todas reconocen al ‘Planeta Madre’ llamado ‘Kolob’, y son Adanes nunca caídos y desde siempre leales al Principio de Creación desde los Orígenes.  Nadie puede ‘comunicarse’ con ellos: ellos se comunican con el Hombre, y antes de que esto suceda hay una preparación previa muy estricta y siempre secreta. Nadie que tenga relación con esta realidad puede beneficiarse o hacer gala de esta conexión. Siempre será reservada y para fines globales insertos en un Plan que nunca es individual, y siempre es colectivo”

“El mayor punto de discernimiento debe ser que en este Plan Divino de Salvación y Elevación siempre, siempre y de todas formas, la Fuerza Celestial exige del Hombre que Opte en Libertad y por Consciencia; el Mal y Lo Oscuro requieren  que el Hombre sea embelesado primero,  lleno de ego y deseos luego,  y portador de una sensación de ‘control’ personal efímero que lo coloca a sí mismo cuan ‘pequeño dios’: cuando el mensajero es más que el mensaje, todo el mensaje es una falacia. Mientras que la exigencia de Dios y sus Fuerzas es que el Hombre debe ser Humilde y reconocer y reconocerse en el Amor de Dios…Amor que trasciende toda vicisitud del amor humano y eleva el Amor al estamento de Creación que Es, ya no cuan sentimiento o necesidad, sino como Ley Objetiva de Dios: Dios Es Amor”

“Todo aquello que amarre al Hombre a  dependencias materiales, a supremacías humanas que anulan su capacidad de discernimiento, y /o coarte su libertad en la Fe, no son de Dios.  Para que el Hombre alcance al Padre y su Voluntad, éste debe vivir a Su Espíritu; debe fijar Convenio de Pertenencia con el Cristo Dios y asumir la Conducción de Cristo cuan Salvador Personal; debe alcanzar la Quietud y la Paz del Alma y los Sentidos para aprender a Escuchar a Cristo, quién no habla por el Alma o los Sentidos, sino por La Paz del Espíritu; debe lograr la Quietud de la mente y necesariamente debe desalojar todo conocimiento artificial adquirido por el intelecto, y estar vacío de paradigmas humanos que lo limiten, en modo que La Madre Sabiduría  entre al Hombre como manantial de Agua Viva llenando un Pozo que servirá para alimento de muchos. Porque Dios nunca hace a Uno para que se alimente a Sí Mismo y se agote, sino para que de Si Mismo alimente  a Muchos y nunca se agote”

Ahora, sabiendo esta Revelación de Orden, comparen a los profetas y maestras, a los que predicen y son mandados a construir pirámides y encerrarse entre cerros y valles, y acumulan fama y riquezas, y son secundados por quienes con dinero pretenden lavar sus culpas…y toman de civilizaciones cainitas calendarios imprecisos y buscan voces en el desierto, y miran a los estrellas para recibir mensajes… Y andan por el mundo alzando iglesias para sí mismo, e insisten en encerrar a Dios en un libro, bajo leyes antiguas e interpretaciones personales…y adoran imágenes de yeso….y se resguardan bajo la felonía de sus sacerdotes,  ignorada y omitida por las ovejas. Miren, comparen y entiendan: porque nadie es inocente, y todos serán medidos por sus opciones.

 

Matar a Cristo cada día…

octubre 14, 2011

O vivir a Cristo en Eternidad

En las iglesias católicas de La Paz abundan las imágenes del Cristo sangrante, moribundo, sufrido, torturado, condenado y muerto. Grandes letras con oraciones se hallan  a un lado de los altares pleno en colores y atavíos refulgentes. En éstas se leen frases de culpa por los pecados que seguimos cometiendo, y se insiste en que la muerte y la sangre del martirizado nos recuerda la culpa de nuestra calidad pecadora, sin remisión. Cada corto tiempo se saca a pasear una de estas figuras de yeso y colores, entre fanfarreas y bailes autóctonos.  La combinación del folklor chamán con la adoración a imágenes, al punto del desmayo y el fanatismo colectivo, nos recuerda el episodio de la algarabía pagana de los israelitas ante el becerro de oro, mientras Moisés hablaba con el Dios Vivo, cara a cara.

¿Existe aún ese Dios que habló a Moisés? No hay duda sustentable que demuestre lo contrario. El Dios Vivo no posee límites de tiempo y espacio, no se rige por cánones culturales o realidad política: es Dios desde Siempre. Y si habló a los Antiguos, sigue hablando hoy a Los Suyos. Pero como fue antes, hoy también exige condiciones de humildad, de fe y de entrega que eleva al Hombre a la calidad de Santo. Porque Santo es todo Ser que en humildad, obediencia y fe ‘hace y pone por Obra la Voluntad del Dios Vivo’.

La adoración a las diversas vírgenes, que son una…dicen, ocupa una parte importante en los ritos paganos del catolicismo. También en La Paz se pasean figuras ornamentadas de estas vírgenes que llaman a milagros y bendiciones específicas.  Y a este respecto debemos comentar necesariamente sobre los famosos ‘Secretos de Fátima’, cuyo misterio se ha desvelado por completo y bastante literatura circula sobre la historia completa de este evento prolongado en los años. Recomendamos indagar, investigar y leer de fuentes bien informadas, y comparar, para por fin llegar a conclusiones bien cimentadas. Lo que llama la atención de estos secretos de la virgen es su contenido político, esencialmente dirigido a la entonces Unión Soviética, y la concentración majadera en los llamados a reconocer al Papa y ejecutar ‘Penitencias’, que es doctrinariamente un asunto exclusivo de la teología católica. Además resulta contraproducente la presión constante sobre la única sobre viviente del Encuentro en Fátima, por parte de los obispos, tanto para que ‘recordara’ y  ‘declarara’ como para que ‘corrigiera’; amén de los llamados supuestos de la Virgen para que los Obispos se unieran en torno al Papa.  Ahora, podemos entender y aceptar que María es la Mayordomo de la iglesia católica; así se entiende y así lo declaran los marianos del catolicismo. Si concordamos en esto entonces sí podríamos entender los mensajes de Fátima, mirantes solo a salvaguardar la permanencia y predominio del orden papal en la institución. Esto significa que nunca hubo mensaje ‘para el mundo’ o ‘la humanidad’ sino que siempre fueron claves internas de esta iglesia específica. Pero además quiere decir que Cristo, el Dios Vivo, no se encuentra a la cabeza de este conglomerado religioso, aunque así lo proclamen, sino que es María la cabeza celestial del catolicismo y sus organizaciones integrantes. Si aceptamos que el catolicismo es mariano por Mayordomía y Guía Espiritual, entonces todo está claro, y esta realidad merece respeto.  Pero el tema que provoca contradicción es que esta corporación se declara sucesora directa de Cristo, y expresa ejercer sacerdocio de Cristo…Es Mariano por convicción, Fe y Mayordomía…pero se autentifica a sí mismo como estamento de autoridad emanada de Cristo.

El Jesús que el catolicismo presenta al mundo es aquel que muere hace dos mil años en la cruz, aquel que sangra hace milenios, y sigue culpando al Hombre por sus pecados…y por ende el Hombre debe realizar Penitencias, confesar a otro hombre su vida y nunca alejarse de su iglesia. El resultado es: un Jesús que sufre y muere, una Virgen María Viva y actuante, una iglesia unida en torno al Papa…pase lo que pase. Nada que observar si esta verdad fuere asumida y esta institución manifestase honestamente este Ordenamiento.

El Cristo que conocemos no está muriendo, ni tiene sangre en su túnica blanca, ni lleva las marcas de los clavos: es Dios, el Verbo, el Alfa y la Omega de la Creación, Uno con el Padre que Es Espíritu… No es ‘Jesús’… FUE Jesús en su encarnación, bajo el Plan de Salvación, cuya ‘copa amarga’ fueron los 12 días de pago, jamás saldado,  por el crimen de Caín, en modo que también el Cainita accediera a la Salvación…12 días que culminaron con la muerte física en la cruz romana…Mas, es Cristo, el Verbo Dios, quién en los Tres Días posteriores descendió a los Abismos, derrotó los Infiernos, y cambió la Ley de la Muerte y abrió la Ley de Resurrección: posteriormente alzó a los Cielos a los Santos de Abel que dormían el ‘sueño de la espera’…y retoma presencia durante 40 días. Estos son Los Hechos de Salvación…De este modo: el Templo Nuevo fue Restaurado en Tres Días…y el Nuevo Templo es el Espíritu del Hombre que tiene por Salvador Divino al Verbo, y por meta de vida ‘alcanzar la Voluntad del Padre para poner por Obra Su designio’.

Pero este Plan Salvador estaría trunco sin un factor fundamental: La Sabiduría y el digno ejercicio del Nuevo Sacerdocio que se activa en el Bautismo (por ende el Bautismo a infantes es contrario a toda la herencia de Cristo) Tal es el rol del Espíritu Santo, que es en realidad La Madre Sabiduría. Sí, existe La Madre de la Creación: es La Madre Sabiduría que el cristianismo ha llamado ‘Espíritu Santo’ y ha relegado a roles secundarios, confusos y hasta de dudosa manifestación. La Madre Sabiduría es parte del Origen de la Creación y según Pablo: ‘escudriña incluso a Dios’.

El cristianismo se halla contaminado de culturas varias, paganas muchas, y su teología varía a según de la situación política o de la necesidad del pastor. No hay ‘un cristianismo’. Pero en donde se une esta cristiandad eclesiástica es la proclamación inusitada que alza al Jesús moribundo, martirizado y pagando por pecados que seguimos cometiendo. Esto se halla proporcionalmente equilibrado al nivel de necesidad y urgencia que se inculca en los creyentes con respecto del rol imprescindible de la iglesia. Matar a Jesús equivale a una iglesia necesaria. Al contrario: reconocer al Dios Vivo y al Cristo Victorioso significa romper con todo tutelaje mundano…y surge una nueva condición: el Compromiso Personal del Hombre con el Cristo Vivo.

Quizá alguien afirme que la liberación que comporta esta verdad – una verdad que nos hace libres –  es un aliciente y una realidad que todos quieren asumir: pero los hechos nos demuestran algo diferente. Dos mil años de cárcel, de becerros detrás de pastores, de un Jesús asesinado cada día, de  supuestas  vírgenes declarando la autenticidad de la iglesia… o de una ‘reforma’ que al final repite el mismo error del cual quiso desatarse…  hacen del humano un Ser temeroso de su libertad, inseguro, carente de capacidad de administración espiritual, falto de disciplina y lleno de conflictos emocionales que le hunden en el torbellino del alma. Entonces las iglesias siguen siendo la clínica más adecuada, más cómoda, más segura porque ‘conocida’.  Luego se manifiestan los ‘libres pensadores’ llevados al mundo espiritual: emancipados de las ataduras seculares y religiosas éstos seres ya no quieren tutela alguna, ni de los Hombres ni de Dios: inventan dioses propios, definen y redefinen al bien y al mal, revisan la existencia o no de los infiernos, inventan nuevas eras ideales, pronostican el fin del mundo, buscan contactos con extra-terrestres y creen en las terapias para sanar o calmar el alma.

El Camino Medio entre la anquilosada religión y la ultra-espiritualidad del alma, de los libres pensadores, es aquel que parte y comienza del Hombre. El Hombre asume que posee mente-alma /sentidos/ y Espíritu. Se coloca Humilde ante su propio Espíritu para por éste llegar al Padre que Es Espíritu; asume que todo Camino Espiritual requiere de un Guía Divino: Cristo, el Verbo, es Conductor al Padre, y nadie llegará al Padre si no es por Cristo Dios. El Hombre Espiritual entiende que este Camino es un Combate: en contra de la propia estructura mental antigua y mundana; en contra del alma que luchará por predominar mediante las Emociones  y el Ego; y contra el sistema Cainita del Mundo basado en el dinero y la falsa auto-afirmación del egoísmo y la vanidad. En este Camino Espiritual habrá lucha con los demonios: la Ira será el más grande de los escollos infernales. Y se advierte al Iniciado en estos Caminos que NUNCA crea a las voces e inspiraciones que se presentan en los primeros tramos de su andar espiritual: son los Arcontes, los Señores de la mentira o ‘Maestros del Bajo Astral’, también conocidos como ‘Ángeles Caídos’…éstos harán palanca en la psiquis del sujeto, usarán imágenes que descansan en el sub-consciente del individuo, tomarán formas de quienes no son pero que la persona ‘quiere’ y ‘espera’.  La meta de esta maldad que interviene en el nacimiento del Nuevo Ser es la de impedir que el Ser siga adelante en su Camino, y para eso insta a la idea de que ‘ya llegó’, y sutilmente lo invita a seguir su Ego: una ‘misión’, ‘fama’, ‘poder’, maestría’. Lo esencial de esta intervención ilusoria y mentiroso es impedir que la persona alcance los verdaderos Estados de Luz.

La experiencia nos demuestra que Cristo, el Dios Vivo tiene sus claves, sus modos y sus métodos certeros de comprobación que sólo Él entrega y solamente con Él se verifican. Escrito está: para llegar a Dios es fundamental vencer a los demonios y luchar en los abismo. Nadie llega al Reino sin antes Vencer en las tinieblas.

Este Camino no es una religión, no es institucional, menos corporativo, ni depende de otros Hombres. Aquí los Guías deben ser quienes hallándose espiritualmente más adelante van entregando armas y herramientas a quienes vienen detrás de la senda. Sin lazo espiritual, no hay Guía; sin práctica espiritual, no hay discípulo. La Práctica Espiritual es la unión entre quién Orienta y quién es Orientado. Ambos se hallan bajo Obediencia al mismo Dios Vivo. A eso se ha llamado ‘Orden’…una palabra que causa escozor mental y prurito emocional en los libres pensadores.

Cristo, el Verbo Dios, Vive y está llevando a cabo el Plan de Preparación para el Advenimiento del Milenio de Paz. Ya está ‘apartando’ a los Suyos. Ya ha hecho descender Su Ley para los Creyentes que deben Consagrarse. Ya ha declaro cuál será la Tierra que pasará también por Tribulación pero será ‘intervenida’ para desde ésta alzar al Nuevo Hombre y al Nuevo Tiempo. Que los Hombres crean o no, acepten o no, no es asunto de Dios, sino que opción de los Hombres.

Dios hace, cumple y finalmente cambia lo que debe cambiar. No es Dios el que se adecúa al Hombre: es el Hombre quién debe entender a Dios e integrarse a su Plan de Creación. Para eso fuimos concebidos en los Orígenes, y para tal objetivo estamos siendo nuevamente levantados hacia nuestra condición  Adamica. 

 

Discernir a Dios con Espíritu

septiembre 26, 2011

El idioma universal, a través del cual los Hombres Sabios y los dioses lograban y aún sostienen fluida comunicación, desde siempre ha sido y es el sistema numérico, los símbolos y la escala de vibraciones (música, mamtram;  eléctricas, magnéticas, etc. ) El apego a la palabra escrita, al intelecto y la interpretación posee matriz griega antigua, y el judaísmo y posteriormente el cristianismo se alzan como las religiones mayormente intelectualizadas del planeta y de la historia del Hombre. Es cierto que libros y textos anteriores ya obligaban a discernimientos específicos, pero Sutras, Avestas, Vedas y el I Ching jamás fueron textos de literatura, de historia o de ser tratados como ‘estudios’ y nada más; todos éstos requerían y requieren de un sistema espiritual que abre el Espíritu y su Magna Inteligencia, como la larga preparación budista, y el sistema de Meditación de la Flor de Oro del I Ching. Incluso el judaísmo cabalístico u ortodoxo usa un conjunto de oraciones repetitivas (mamtram) y ceremonias que postulan a abrir el Espíritu con el fin de que la Sabiduría ilumine la mente.

Las vertientes filosóficas y teológicas del cristianismo han establecido su dominio en la racionalidad intelectual de una ‘palabra’ que se declara ‘divina’. Esta incongruencia se halla a la base de todo el sistema religioso de la cristiandad.  Desde tal incoherencia es del todo inconsistente entrar en debates mentales y de expertos sobre asuntos que son y deben permanecer en el plano del Espíritu, lo Espiritual y de las prácticas  místicas, y que son, sin embargo, tratadas bajo la óptica de la razón, de la necesidad de la época, de la política y de los motivos de Estado y de juego de poder que exige la realidad secular y mundana.

Las versiones escolásticas de la Biblia nos conducen a realidades insostenibles  y plenas de contradicciones. Pero son los tratados serios en torno a este conglomerado de libros aquello que nos ubican ante una realidad que nos explica muchos aspectos. Se lee, en la Biblia de Jerusalén, por ejemplo, que cada libro del antiguo testamento fue seleccionado, re escrito y acomodado según lo dictaba la necesidad del momento, siempre por mano y mente humana, y nunca por revelación divina. Lo mismo sucede con el nuevo testamento, el cual pasó por el violento cedazo de la camada de Constantino y sus secuaces, primero, y por los Concilios políticos posteriores. No hay en la Biblia ningún texto revelado…a excepción de Apocalipsis… sino que son en su mayoría Testimoniales, Literatura e Historia ligada a la Religión y sus urgencias y según la situación política imperante. Siempre manejado por cúpulas que miraban a su predominio y control político. La Biblia es el libro político que usa a Dios para asentar y justificar las atrocidades más oscuras: guerras, exterminios, opresión, esclavitud, discriminación de la mujer,  poligamia e incesto. Que un Patriarca sea emborrachado por sus hijas para sostener relaciones sexuales que engendraran hijos para sostén de la estirpe es una idea aberrante y desquiciada. Que el rey David mande a matar a un General para esposar a la viuda es un acto demoníaco. Que a los señores de Israel se les permitiera mantener esclavos y muchas concubinas es un aspecto que JesúsCristo zanjará en forma determinante, contraria y definitiva.  Que en Génesis, en su primera parte, declare que Dios hizo al Hombre y la Mujer, e iguales los hizo para que procrearan. Y luego en el mismo Génesis dice que el Hombre estaba muy solo y de su costilla se hizo a la mujer… son dos realidades y orígenes que se contradicen. El Libro Macabeos es un canto a la guerra y a la violencia, y es Cainita por esencia y forma.  En Génesis hay un párrafo que descifra el poder humano sobre la verdad de Dios: los siete días que Dios habría usado para hacer el mundo, en realidad en sus textos originales eran nueve días, y fueron acomodados a siete días para que este hecho cupiera en los siete días judíos y el día de descanso en el sábado. Desde niño se nos enseñó que Dios creó el mundo en siete días, y en la Biblia de Jerusalén esto se desmiente, denunciando de este modo que los Hombres acomodaron a Dios para beneficio de su cultura religiosa. Si esto lo hicieron con toda soltura y libertad: ¿Cuánto más hay que de igual forma y manera?

¿Debemos entonces desechar todo el contenido de La Biblia? Asumamos que hay textos políticos, como Macabeos, o ‘históricos’ como Reyes y Jueces… y debemos usar ‘entre comillas’ lo de histórico pues también en estos relatos hay incongruencias hasta geográficas, de reinados que nunca pudieron estar juntos por pertenecer a épocas diversas, o en lugares que jamás pudieron existir porque se hallan separados por kilómetros continentales. Y que todo, hasta la verdad espiritual y divina que sí contiene, pasó y pasa por mano de Hombres e interpretación intelectual de expertos religiosos, siempre según época, necesidad y cálculo político.

Tengamos en cuenta que los textos del A.T que los cristianos tomaron de los Hebreos no son todos los que los Judíos consideran vigentes; y sepamos que entre los Judíos no hay unanimidad en el conjunto de textos bíblicos: la versión asumida por el cristianismo proviene de la cultura Farisea y Rabínica; luego existe el conglomerado de escrituras llamada la Biblia de Samaria, y los textos ‘de los 70’. Entre los protestantes (evangélicos) y los católicos hay diferencias en la selección de estos textos.  En cuanto al N.T, sabiendo ya que es una selección amañada por las jerarquías de su tiempo, y mantenida hasta hoy como un cuerpo inmóvil, podemos constatar que bajo los ‘evangelios sinópticos’ se repiten los Testimonios de cuatro autores cuyos textos supuestamente fueron redactados en épocas diferentes pero que siguen una sinopsis reglamentada y parecida, siendo el texto de Juan el único con diferencias sustanciales. Es obvio que estos Testimonios sobre JesúsCristo fueron direccionados por una mano única. Y son Testimonios, no revelaciones. El único libro Revelado en toda la Biblia es Apocalipsis.  Ahora, el N.T es la verificación del Mesías en Jesús, que pretende cerrar con la vieja Ley en donde el objetivo vital era ( y es para los Judíos) la venida de un Mesías  esencialmente gobernante, político y en clave de poder mundano. El N.T fija que la Nueva Ley vino con Cristo, que sí es el Mesías, pero no el que espera la cultura política-religiosa Judía.

Siendo ambos textos tan disimiles, como contenido y sobre todo por la Ley que conllevan, es imposible conjugarlos como base de Fe y de Moral único. Los contenidos del N.T contradicen sustancialmente la ley y la moral que mantiene en píe al judaísmo. Asuntos tan cruciales como la Paz y la guerra; el matrimonio; la Resurrección; la Salvación; y sobre todo la concepción de Dios… nos plantean dos universos…y dos dioses. El Padre (Abba) que Cristo declara es Espíritu y posee un Plan, Instancias, y llama al Hombre a buscar Su Voluntad para hacerle entrar a Su Reino; nadie le conoce sino Aquel que viene de Él…y nadie llega a Éste sino es por Mí…dice el Cristo. Colocado ante el Jehová del A.T. tenemos dos personalidades, dos realidades, dos planes y dos maneras de relacionarse con el Hombre. Además, el Jehová biblico aparece cuando la secta Yahvista se extingue, y con eso desaparece Yavhé y aparece Jehová. Además, esto de colocar nombre a Dios es un hecho humano, y no que Dios tenga nombre.

Un Dios que se desmiente no es Dios. Y si Dios no se desmiente, entonces aquí estamos ante dos dioses. Cristo declara ante los fariseos y sacerdotes judíos: ‘Vuestro padre es Belcebú… ‘ Lo dice el Cristo, según los Testimonios sinópticos. El Dios Padre de Cristo difiere abismalmente del Dios del AT.

Debemos tener en consideración que el Hombre antiguo, antes de Cristo, era un Ser esclavo de la Caída, y por ende no tenía acceso a los mundos celestiales; por lo mismo es explicable que la relación de Dios con ese Hombre fuese diferente a la que sostiene con el Hombre Salvo, que ahora sí tiene acceso al Reino del Cielo. El Hecho Cristico es determinante para fijar esta frontera, y tal ‘hecho’ no puede ser el martirio y muerte en la cruz, sino los Eventos acaecidos en los Tres Días en el cual Cristo Vence a las Potestades infernales y cambia la Ley del Hombre y abre una época de Transición y Amnistía.  Si entendemos y aceptamos el Hecho Cristico de los Tres Días de Victoria y Cambio, y nos liberamos de la falacia de la cruz y una ambigua salvación por la muerte física de Jesús el hombre… entonces entramos en otra realidad: que Cristo es Dios, y que Jesús es Dios Encarnado. Esto supera toda idea de ‘mesías’ guerrero y político que viene a liberar a un solo pueblo. Estamos ante Dios que toma Carne para ejecutar un Acto Trascendente para todo Hombre, independiente de su creencia y condición. Y si esta es la Revelación que asumimos, entonces mal podemos ceñirnos al A.T. como panacea de la ‘palabra de Dios’, sino que ampliamos nuestras coordenadas y entendemos que ‘toda escritura antes de Cristo tenía por condición a un Hombre Caído y encarcelado’ por ende es Testimonio de una Ley caduca que fue superada por el Hecho Cristico.  Es decir, la aceptación de Cristo cuan Dios Salvador se contradice con el sustento moral que hace del A.T. una regla compatible con esta nueva Ley y realidad Cristica.

Si Cristo es Dios encarnado en Jesús, y otra era la relación de Dios con el Hombre Caído y encarcelado, entonces sí podríamos aceptar aquella Revelación que nos declara que Jehová era el mismo Cristo, y que NUNCA antes se supo o se accedió al Padre Creador porque nadie que hubiese descendido de Él lo había revelado jamás. Esto lo entendemos cuando JesúsCristo dice que ‘de mí hablan las Escrituras’ y ‘Abrahán se alegra de este Día’ y la comprobación la podemos ver en el Hecho de la Transfiguración.

Surge entonces el estupor: si Cristo es Jehová ¿cómo en CristoJesús insta por la paz mientras cuan Jehová manda a arrasar pueblos inertes que ocupaban la ‘tierra prometida? Es a este punto en donde la ‘razón’ entra en colisión con ‘la fe’…entendiendo por razón la lógica y lo racional, y por fe aquello que se debe creer sin mucha explicación. Al final esta fe sirve para encubrir las incoherencias de la razón. Pero en esto nos olvidamos que estamos ante hechos Espirituales, divinos o que provienen de todas maneras de una instancia que no es de este mundo. Entonces: lo Espiritual debe ser discernido por vías y canales Espirituales, no intelectuales por primero, sino que por intelecto cuan efecto de la Iluminación Espiritual. El Rol del ‘Espíritu Santo’ es vital. Pero o no se nos enseña qué es y cómo actúa este Espíritu Divino, o se nos ha ocultado por siglos su Poder y Su Magisterio…o se nos ha caricaturizado hasta lo absurdo.

Todo Hombre de Fe puede entrar por Su Espíritu en relación con el Espíritu de Sabiduría (Espíritu Santo). Pero esta libertad es altamente peligrosa para las religiones, las cuales requieren religar en torno a sus planes y mandos a la masa de ovejas que les sostenga y siga.  Pero es Cristo el que nos entrega tal Libertad, y es el Plan de Salvación el Orden que nos pone en nuestras manos esta vital y trascendente responsabilidad. ¿Qué entendemos? Que la Apostasía de la cristiandad tradicional y eclesiástica ha  negado a Cristo en su Potestad directa sobre el Espíritu del Hombre. Y en su afán anatema ha debido encerrar a Dios en un Libro pleno de incongruencias que a su vez debe servir a los pastores para sus propios fines.

Es precisamente el ‘Discernimiento Espiritual’ el Poder que emana del Espíritu Santo y que nos va separando las aguas turbias y fangosas del Agua Viva que contiene la Ley de Cristo.

¿Quién nos garantiza que cuando el escriba dice que Jehová ordenó una matanza, una guerra o un desplazamiento de población…realmente haya sido la Voz y mando de Jehová? Y si Cristo dice que el padre de ‘ellos’ es Belcebú ¿No sería lícito pensar que este poder infernal pudo tomar por engaño el nombre de Jehová para mandar a su modo y manera? Porque si asumimos como regla moral lo que Cristo declara, incluso en los textos apócrifos,  pero también en el N.T., entonces no podemos asumir también que lo contrario,  que desmiente al Sermón del Monte, por ejemplo, sea válido, coherente, y único. Son posturas diametralmente opuestas.

Pero Cristo Jesús nos deja una clave para que hoy lo entendamos de una vez: números, símbolos y Espíritu Santo, todo según nuestro estado espiritual: en Espíritu y en condiciones de abrir aquellas vibraciones divinas que rompen la mente artificial del intelecto-conocimiento y postulan a la inteligencia de la Sabiduría. Para entender debemos liberarnos de las lecturas escolásticas del catecismo, o desabrocharnos la librea del creyente que no piensa y sigue la interpretación de su pastor. Números, símbolos y estado espiritual…y sabremos de aspectos que nos sobre cogerán, y nos cambiarán la visión del Mundo, de la historia y de la realidad.  Y lo más conmovedor es que de seguro nos golpeará el haber vivido por siglos en el engaño, la falacia y la manipulación. Entonces es cuando nos cambia, y sin duda nos mutaría,  la visión sobre la supuesta bondad o buena voluntad de las grandes religiones y sus poderes corporativos.

Y la realidad actual sigue entregando claves que Dios nos hace llegar por número, símbolos y de acuerdo a nuestra sensibilidad y receptividad espiritual.

No es una ‘excepción’ que Cristo nos hable y entregue un Orden Suyo a quienes quieren seguir su Gobierno Espiritual y Divino: es la regla y la norma de un Dios Vivo que desde siempre ha sido Guía y Creador del Orden Humano.  Y si Cristo es Dios de Hombres y de Ángeles ¿Qué mejor que Él para que nos devele qué es de Dios en un libro, y qué no es de Dios?

Los Hombres Espirituales nos rebelamos ante la tiranía de los Hombres que han encarcelado y reducido a Dios en (a) un libro y (a) las propias interpretaciones. Relacionarse con Dios y acceder a su Reino es la mayor revolución humana en contra de las Fuerzas que han tejido un manto de niebla sobre nuestra condición divina…Porque dioses somos, no en la carne, sino en nuestro Espíritu. Y a un Dios tenemos por Guía y Salvador: Cristo, el Verbo del Padre… que es Espíritu.

ENFRENTAR LA MUERTE

agosto 11, 2011

Aún bajo una extendida cultura religiosa en el mundo,  y la predominancia de la cristiandad entre nosotros, la muerte sigue siendo en los Hombres un tema tabú, o un drama terminal que se enfrenta con dolor, o un hecho que se prolonga con reminiscencias plasmadas en lápidas,  y culto de cementerio, en  ‘animitas’ instalas en los lugares donde el difunto pasó su último minuto, y sobre todo en la insistencia de mantener el cuerpo (huesos) en un lugar estable con la abierta o secreta esperanza de que éstos sirvan, al final de los tiempos, para que el ser amado resucite retomando sus restos. Es normal visitar los cementerios ‘para hablar’ con quién fuere  una persona querida, como si ésta permaneciera para siempre en el lugar de su sepultura. En los aniversarios del fallecimiento, como era en los cumpleaños en vida, ahora se ‘celebra’ al muerto con homenajes y actos recordatorios.  Estas ‘costumbres’ son avaladas por las iglesias y religiones, aunque vayan en contra de sus propias doctrinas, y suelen acompañar las mismas con sendas misas y posteriores bendiciones…como si el muerto no acabase nunca de morir.

Ya el Buda toma este asunto de frente y lo aborda en sus prácticas espirituales. Pero es con Cristo que este punto entra  por claves trascendentes y de ruptura que no siempre se tienen en consideración, aún declarándose ‘cristianos’. 

La Ley de Vida antes de Cristo condicionaba al Hombre a la Rueda del Eterno Retorno; es decir, la muerte yacía  bajo el Poder de las Tinieblas, no de la Luz, y por los Abismos las Almas pasaban por la muerte para entrar en un largo periplo de Olvido y luego retomar Cuerpo Carnal con la misma deuda anterior. Era una cárcel.  Los Cielos estaban cerrados. Los santos no caían al Abismo sino que quedaban suspendidos en el ‘Sueño de la Espera’.  Al morir, los Hombres enfrentaban a los demonios: los propios y los dominantes.  El Hombre no tenía liberación de la mácula del pecado, y en vida Carnal debía hacer constantes sacrificios para alcanzar algún grado de purificación. A esta Ley de Vida se  le conoció- e identifica- como ‘el Tiempo de la Caída’. Costumbre de tales épocas era la de guardar los huesos  con la esperanza de la Resucitación prometida al Final de los Tiempos. Y debido a que la interpretación sacerdotal de los rabinos era que el Mesías ‘esperado’ no traía Salvación de la muerte, sino que salvación política, no podían entender entonces que todo el sistema religioso por ellos asentado y defendido se vería estremecido por un tipo de Salvador y de Salvación que tocaría, precisamente, esta Ley de Vida.

Esta incomprensión rabínica se traslada posteriormente al cristianismo del siglo tercero y cuarto;  y desde entonces se trasvasija el sistema sacerdotal antiguo al tipo de sacerdocio de la cristiandad que ha perdurado hasta hoy.  Esto explica porque se sigue la cultura popular de mantener a los muertos cuan seres vivos a través de fetiches y cultos, sin tomar en consideración la Nueva Ley de Vida que Cristo zanja en los Tres Días que marcan el hito de la Salvación.

Cristo, el Verbo Dios, desciende hasta el centro del Poder infernal, en los Tres Días después de la muerte de Jesús  en la cruz, y arrebata de las fauces luciferinas las Llaves de la muerte, y expulsa a las potestades tenebrosas de Los Abismos y procede a cerrarlos cuan Ley de Eterno Retorno;  abre la Ley de Resurrección con el primer acto de Vida: el despertar de los Santos y su Ascenso al Reino de los Cielos; abre el Reino de los Cielos y ordena las diversas Instancias del Padre para que éstas reciban ahora a los Hombres medidos según sus Obras y Frutos; define ‘estados de Glorias’ según la Ley de Inmortalidad, y asume en Primera Persona la Conducción Salvadora de todo Hombre de Fe. En esto consiste ‘La Salvación’. Nada se salva y eleva en la cruz, en el martirio y la tortura de Jesús. En los doce terribles  días de sangre y venganza Jesús ‘paga por el pecado de Caín’, el cual jamás canceló su deuda criminal en contra del Santo Abel. La muerte en la cruz fue un pago por quién nunca pagó. Los Tres Días de los Hechos de Salvación es la Nueva Ley que Cristo Dios nos entrega a todos…La Salvación entonces está en la derrota y superación de la muerte y en la Nueva Vida que todo Ser obtiene bajo la Ley de Resurrección. Esa es la ‘Buena Nueva’.  Desde estos Tres Días todo Ser Humano, crea o no, será medido según sus Obras, su Fe y sus Frutos sembrados en su existencia en este mundo. Y de acuerdo a esta Nueva Ley la cuestión que se coloca ante el Hombre es: ¿Qué tipo de siembra, de vida, de obra se ha de hacer para obtener una Gloria Digna ante Cristo, el Dios de los Cielos? Y la respuesta nos la da el mismo Cristo: ‘todo aquel que haga la Voluntad del Padre…entrará al Reino’ ¿podría el Ser Humano discernir la Voluntad del Creador en sí mismo sin la plataforma de Salvación? Obviamente no. Y es esta Salvación la que nos alza hacia la altura que nos permitirá conocer tal Magna Voluntad Suprema.

¿Por qué seguimos engrillados a formas comunes y folklóricas de ver y enfrentar la muerte…y pastores y sacerdotes de la cristiandad prosiguen con el discurso que seremos ‘despertados’  el último día, cuando venga el Juicio Final? La razón descansa en una trampa de oso que un día los atrapó y nunca más supieron cómo salir: al declarar ‘Toda la Biblia’ como  ’Palabra Única de Dios’… fusionaron, de hecho, Dos Leyes, Dos Tiempos y Dos Estados de Vida. Por ende, yuxtapusieron realidades que por eventos y Hechos nunca debieran conjugarse en manera desordenada, sino que es posible entender en modo escalonado, en donde la Antigua Ley es superada  por la Nueva Ley, no desmentida… sino  prevalecida la Nueva sobre la Antigua en su esencia y por su  proyección espiritual.

La muerte,  bajo los Libros escritos por los sacerdotes rabínicos (no por la Mano de Dios, sino por la pluma de los sacerdotes, bajo inspiración espiritual, puede ser, pero siempre teniendo en consideración su realidad e intereses religiosos)  era, y sigue siendo, un asunto no resuelto. Por mucho las escrituras que se nos quieren presentar como sagradas y divinas en verdad son escritos manejados e instalados por hombres: por ejemplo, leemos en varios textos de exegetas y eruditos (La explicación de la Biblia de Jerusalén, por ejemplo)que originalmente los Días en que Dios Creó al Mundo fueron  8 y no siete, pero para hacer cuadrar el Sábado judío con el Descanso de Dios se insertaron los hechos en el tercer y sexto día, acortando ‘La creación a siete’; o el párrafo de Génesis  14 ‘La Campaña de los cuatro grandes reyes’, el cuál fue insertado muy posteriormente y a todas luces nunca pudo suceder pues habla de reyes que  existieron en épocas diversas y reinados que geográficamente jamás se relacionaron.  La comparación de la Biblia rabínica con la Biblia de Samaria (de los Samaritanos) coloca muchas interrogantes sobre la interpretación que los sacerdotes escribas fueron insertando en las escrituras, empujados por situaciones políticas y causas traumáticas como la esclavitud y la diáspora. Bastante se ha discutido al interno de los expertos sobre la correcta correlación de las genealogías, pues a partir de la manipulación de éstas se puede deducir hoy que los hijos desechados de Dios serían los árabes actuales, y los elegidos son los hebreos de hoy. Tal es así, que los ortodoxos rabínicos contemporáneos  basan su supremacía y su guerra en contra de sus hermanos árabes sustentados justamente en estas interpretaciones  bíblicas…que no son de Dios, sino de los hombres religiosos.

La muerte en los textos rabínicos judíos aceptados por los jerarcas cristianos del siglo cuarto como  ´La Biblia’ (única junto a los textos ‘no-herejes’-por ellos separados y elegidos) siguen insistiendo que el Hombre está en pecado y que la muerte es una consecuencia de éste, y no habrá vida nuevamente hasta que venga el Día del Juicio Final, en donde de los huesoso se retomará nuevo cuerpo.

Cristo nos proclama, de Hecho y de Palabra, otra Ley, que supera la anterior: que el Hombre ya no nace en pecado sino que se hace al pecado (La Gracia) y que todo pecado es borrado por la Entrega a Cristo cuan Conductor y Salvador Personal; que el Perdón y el Arrepentimiento purifican al Hombre de sus yerros; que esta condición deja al Ser Humano en grado de alcanzar la Voluntad del Padre y así poner por Obra Su designio. Por ende, en la muerte el Hombre adquiere otra vida (Ley de Resurrección) y será según sus Obras y su Fruto la medida de su ‘Gloria’; la santidad, por lo mismo, es aquella que a través de la Conducción de Cristo culmina directamente en  la Voluntad del Padre…  y la Obra del Hombre se manifiesta entre los suyos y ante el Mundo.

Desde la Nueva Ley de Vida…NADIE MUERE, sino que  el Hombre pasa de Vida Carnal a algún tipo de vida espiritual, consciente y concreta. Y es esta realidad la que nos pone el asunto crucial: ¿qué obra poner por fruto de nuestra vida para obtener así una gloria alta y digna? Y la respuesta de Cristo es que no bastará que proclames a Dios, sanes enfermos en su nombre y muchas cosas hagamos creyendo que lo hacemos bien…solamente haciendo la Voluntad del Padre llegaremos a la cima de nuestra Gloria Espiritual.

Dios no requiere de huesos y nervios bien conservados, o polvo de cementerios para realzar vida nueva. La Vida ya está en Sus Manos, y la muerte es ahora un Umbral bajo custodia y gestión de las huestes celestiales, no infernales. La vida es garantía eterna gracias al Hecho de Cristo en los Tres Días,  y su Conducción permanente cuan Dios de los Hombres y de los Ángeles.

Podemos creer en el Jesús que queramos o inventemos. Podemos burlarnos de los Hombres con teorías rebuscadas,  y plenas de contradicciones. Lo cierto es que Cristo es Dios, no un hombre, sino el Verbo del Creador, y Él revolucionó el Estado de Vida del Hombre para favorecer Su Salvación. Podemos seguir apegados a doctrinas antiguas, o aferrarnos al folklore, o asumir ideas de nueva era según nos apetezca y guste. Lo cierto, porque es Ley, es que desde los Hechos de Victoria de los Tres Días nos hallamos bajo La Gracia, y en la muerte enfrentamos la Ley de Resurrección, y luego seguimos vivos en otro cuerpo y con consciencia…en el lugar que nuestras Opciones nos construyeron.  ¡Cuidado con lo que piensas, haces y decides! Cuida tus Opciones y elige bien tus verdades… porque creas o no, igual serás medido por la Ley que Cristo ha instalado cuan Dios de los Hombres; y hacia dónde irás, y cómo pasarás otras existencias…dependerá de lo que elijas y hagas, pienses y desees…aquí y ahora. Y  has de saber que una Voluntad Original yace en Tu Espíritu: la Voluntad del Creador;  y esa Verdad es la Persona Real, la Verdadera Persona… El Sí Mismo que debes amar. Si llegas a ésta Verdad Interior  y la pones por Obra… entonces verás a Dios y te regocijarás en Su Casa.

 

Nada que permanezca oculto

julio 8, 2011

El dios de las religiones, la realidad extra-terrestre, el Anti Cristo entre nosotros…el Cristo Dios que ya ha descendido… ¿Qué hacer?

Es recurrente la afirmación, entre ciertos círculos de  la ciencia, de la astronomía y de la llamada ‘ufología’, que sostiene la presencia permanente de seres extra terrestres entre los Hombres, y que dicha acción ha sido cuna, precisamente, de muchos cambios y saltos en la madurez del Ser Humano. El asunto no es tan claro tampoco para los teóricos de los alienígenas ancestrales, pero coinciden en que Dios no existe y los dioses o ángeles son seres superiores de otras galaxias o de otros mundos, incluso avanzados en  el tiempo.  Los textos hindúes, el antiguo testamento, las cronologías indígenas y de pueblos antiguos, etc. supuestamente  cuentan sobre la influencia directa de estos seres que otrora no ‘venían’ a la Tierra sino que habitaban en ésta y eran semi dioses gobernando a los primeros humanos.

Los detractores de estas aseveraciones, cuya orientación religiosa impone un dios  que deja a los Hombres, y sobre todo a los varones  de las instituciones religiosas,  amplio poder y representación… y que sobre un libro, sea la Biblia, el Corán, u otro considerado sagrado, tienen ellos el magisterio y el poder de sanción final… desechan todo este cúmulo de creencias por tratarse de argumentaciones locas que sirven al Anti Cristo, al demonio y a intereses humanos oscuros.  Y así, mientras éstos se cierran a toda realidad que sobre pase sus cánones y esquemas, su poder y sus conclusiones… los seguidores de la religión de los extraterrestres destronan toda existencia divina.

El dios de la cultura religiosa es y ha sido siempre una representación humana, un efecto de la necesidad del Hombre llevada a las connotaciones de Dios o de los dioses. Ese dios ha evolucionado,  y en la historia humana ha tenido cambios contradictorios inexplicables: como ordenar arrasar a un pueblo para posesionar su tierra, y luego proclamar la paz entre los Hombres. Un dios que se desmiente a sí mismo no es más que un Ser similar a los humanos, o es invención de intelectuales y escribas que profetizaban para reyes y reinados… y eso sí produce un dios lleno de contra sentidos.

Cuando el Buda enseña la realidad cósmica-divina, en su sorprendente Sutra del Loto, nos coloca al borde de un abismo que los Hombres negamos, rechazamos y nos llena de pavor. En efecto, es esa enseñanza final del Buda la que causa divisiones y alarmas entre sus seguidores. Cuando el Sabio Lao Tse redacta su vida espiritual en el viaje interior que lo llevará a distinguir a Dios en su Realidad, como consecuencia hubo de soportar abandono, acusaciones y finalmente el desprecio de los filósofos de su tiempo, los cuales creían que a la divinidad se llegaba por la Práctica del Pensamiento Puro. Y cuando Dios encarnó en Jesús, el Cristo, lo proclamaron –si acaso-  como al Mesías ‘esperado’ según ideas políticas y de reinados mundanos. Entonces los seguidores del Buda ahora auto definen qué es auténtico y válido y qué no sirve; y quienes leen el TaoTeKing de Lao Tse o no aferran la realidad que redacta el maestro, o intentan convertir su testimonio en alguna forma de filosofía. Y  quienes se dicen cristianos interpretan a Cristo según su cultura religiosa, pertenencia eclesiástica o conveniencia personal. Así los Hombres tratan los asuntos de Dios: posesionándolos para  propio consumo y acomodándolos para sus fines en este mundo.

Poner en entre dichos al dios de las religiones es una tarea de inteligencia mediana, y no se requiere de mucho; mientras que la defensa de lo indefendible es el llamado a la fe ciega, sin conciencia y sumisa que se le exige al creyente.

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La Dispensación que ha descendido sobre los Hombres, en América del Sur, con la Presencia Viva del Cristo Dios en la pre-cordillera de Los Andes, no fue solamente un estado espiritual  humano, sino que fue, además de altamente espiritual, un cúmulo de hechos tangibles, palpables y manifiestos, con razón, argumentos y planes concretos. Es cierto, los primeros estados de receptividad fueron en Meditación y en Recogimiento Espiritual; luego se abrieron los umbrales de los Oráculos cuan guía de Sabiduría mediante los cuales por años se recibieron indicaciones y orientaciones; y finalmente el Encuentro se produjo en forma evidente  con realidades  inteligentes que sirven al Plan del Reino. Pero todo esto fue aleatorio: el Cristo Vivo fijó su Presencia Divina desde los Estados Espirituales y Oníricos, hasta  el punto de Su Magna Presencia  en Gloria, que no es carnal, pero es perceptible y plenamente consciente.

Quién lee o escucha estas palabras puede no creer, está en su derecho y libertad, pero  si es una persona de Fe debe Orar y entrar en Recogimiento, y con Fe acudir a su relación con Dios para así recibir Testimonio de esta verdad aquí declarada: que el Cristo Vivo ha hecho descender Su Dispensación  y ha declarado el Orden del Plan de Salvación.

En la revelación dictada por el Reino: ‘Plan de Salvación’, se nos enseña que el Padre Es Espíritu, y  es la Luz que da consciencia y razón a toda la Creación. Se nos enseña que antes del Padre hubo  reinado oscuro, no tenebroso, sino un Vacío de Oscuridad que contenía vida, mas no era consciente de Si Misma ni  de la vida que pululaba en su seno. La Raíz era una madre sin Consciencia de Sí Misma, insondable, infinita, atemporal.  Cuando el núcleo de la Luz explosa por primera vez, crea hondas de espacio y tiempo, como dragones retorcidos unos sobre otros, y con eso se da comienzo al Ciclo de la vida consciente de Sí Misma.  El Padre es el primer núcleo de Luz que asume sobre sí la vida consciente: el Yo Soy eterno. El Espíritu del Padre atraviesa toda su Creación.  Sin embargo, el Padre, para sostener su Plan de Creación no puede prescindir de la materia oscura, y la raíz oscura que entra en relación con la Luz toma conciencia de Sí Misma y se une  en armonía con la directriz Creacional del Padre. De este modo Luz y Oscuridad inician el ciclo explosivo e implosivo de la Creación. Hablamos de Reinados Espirituales: no cósmicos, planetarios o de criaturas. La Madre Original cumple roles fundamentales en el Plan de la Luz del Padre: sin ésta la Luz nunca habría podido fijar su Reino. La Madre contiene los archivos de este Plan y el ‘conocimiento’ de la realidad antes de la Conciencia: es el Magisterio de Sabiduría, llamado también ‘Espíritu Santo’… para definir que es ‘Espíritu puro y purificador’.

Los dioses existen: y de los dioses  los dos primeros fueron el Cristo o Hijo Primogénito;  y Luz del Amanecer. Dioses nacidos de Espíritu: tomaron forma de Creación, llamado ‘Cuerpo’, obviamente no cuerpo humano, sino ‘Cuerpo de Creación’ u ‘Ordenador de la materia’.  El Primero se mantuvo leal y fiel al Plan Original; el segundo se desprendió de la Luz y realizó el viaje retrogrado al vientre del reino oscuro que yacía sin conciencia. Allí, con el Poder adquirido en el seno de la Luz, convirtió en Sí Mismo su  luz en Tinieblas, y con tal Poder quiso moldear el Plan de Creación bajo su influencia. No hablamos de Hombres, sino de Fuerzas Espirituales: un texto Hindú dice que el Padre es como cien mil soles en su cénit. Estamos tratando de realidades inconmensurables imposibles de imaginar. El ejercicio humano por reducir a ejemplos conocidos y controlables una realidad inmensa como esta es un acto inútil y de zonza soberbia. Justamente  es ante tal envergadura inasible que empequeñece al Hombre que los intelectuales religiosos y sacerdotes aterrizaron a Dios a cosas concretas, pues de otro modo los Hombres no entenderían, y ellos no podrían gobernar.

Cristo, el Dios nacido del Espíritu del Padre y profundo portador del Magisterio de la Madre Sabiduría, es el Dios Creador de los Hombres y de los ángeles. El Verbo es el Poder por el cual todas las cosas han sido hechas: y es Cristo, el Verbo, el iniciador del Orden de la Creación en términos  universales, como hoy hemos comenzado a conocer.  Antes del Hombre, Cristo, el Verbo Dios, creó a Kólob: una dimensión de materia pura para desde su cuna elevar seres semejantes a su Orden Divina: Los Elohim. 24 Elohim corresponden a una Dimensión de 24 sistemas habitados por Inteligencias dispuestas desde el inicio para fomentar el Plan de Creación.  Los dioses sí existen, y se hallan bajo la Potestad del Cristo Dios, el Hijo Primogénito. 

El Hombre fue creado por los dioses, en obediencia al Gobierno del Verbo,  bajo la misma  condición de un Elohim. Adán es concebido como parte de la divinidad que debía gobernar la creación de la materia. La condición se non qua non  que el Padre fija para toda Creación de Inteligencia es la Libertad con la que deben gozar para ser medidos por sus opciones. El Plan final del Padre es que toda Creación con capacidad de Discernir regrese a su Seno y acrecenté la expansión del Reino de la Luz. Para que esto suceda es menester que la criatura obtenga libertad, y en ésta sepa optar por retornar al Padre. La misma Libertad tuvo el Verbo y se hizo Dios; y la misma libertad tenía LuzBell y se hizo un dios de tinieblas. El Padre no intervendrá jamás sobre la Libertad de quienes son potencialmente dioses o Espíritus destinados a unirse a su Seno y Plan. Por lo demás, el Cristo Dios crea Inteligencias no de raíz propia, sino  de Espíritus que le son entregados por el Padre: el Verbo recibe Espíritus, y de estos Espíritus engendrados en el Padre, el Verbo da forma al Ser Adámico.  La Semejanza del Hombre está en el Espíritu. Todo Hombre es primero Espíritu antes que Carne y materia, y finalmente será Espíritu ya sin Carne ni materia.

El Príncipe Tenebroso tomó residuos de la materia corrupta y sopló vida de Sí Mismo sobre las nacientes criaturas oscuras. Al Principio fomentó 36* mundos propios contrarios a la Luz y a la Creación del Verbo. El Verbo y la Orden Elohim han ido purificando estos mundos y colocando edenes en medio de esta creación luciférica, y poniendo allí a los Adanes para que gobiernen la materia. Esto generó una lucha abierta y permanente entre el Plan de Creación que dirige Cristo y el Plan de Destrucción que comanda el dios caído. El propósito de ‘hacer caer’ al Adán ha sido y fue el objetivo vital del Mal y sus siervos.  Un porcentaje no menor de adanes se han entregado a las tentaciones del rey tenebroso: estos adanes caídos se unieron a mujeres urdidas por los demonios y crearon a un ser llamado Caín. El Hombre Cainita es el producto de una unión manipulada entre adanes y seres demoníacos.  En tanto, los Adanes y sus Evas tuvieron descendencia y fue llamada ‘la generación Santa’ o Abel. ( *Hoy son 18 los mundos plenamente dominados por los Señores del Cosmos: tres reinos de 6 mundos cada uno (6.6.6)

Los Adanes, concebidos cuan dioses, fueron colocados en una tierra muy distinta a la que hoy conocemos, en franjas celestiales, sin contacto con la materia corrupta, en cuatro puntos. Según los puntos cardinales de la Tierra. De estos núcleos originales dos de éstos cayeron en las fauces de la tentación del Gran Manipulador, el cual hizo descender a sus ángeles y Arcontes (Señores del Cosmos) para mentir y engañar al Hombre e inducirlo por vías contrarias al Plan del Verbo. Los otros dos resistieron, mas en el tiempo fueron cayendo también. Pero de estos dos últimos hubo una Generación pura que fue ‘sacada’ del Tiempo conocido y elevada ‘sobre la materia’ en modo que prosiguieran su labor de ayuda a los Hombres extraviados en la confusión sembrada por la inteligencia tenebrosa. De estas Dos Generaciones Elevadas o Salvas, que habitan entre los Hombres sin que éstos lo perciban, son muchas de las manifestaciones que hoy se creen de proveniencia ‘extra-terrestres’. Así como también el Plan Tenebroso sí mueve a los Señores del Cosmos y actúan sobre los Hombres a su modo despótico, salvaje y manipulador de siempre.

Un Hecho que trasmuta definitivamente la situación sucede hace dos mil años: el Verbo Dios encarna en un hombre que conocemos como Jesús. El Plan de Cristo en su Encarnación es arrebatar las Potestades de la Tinieblas que hacían de los Hombres esclavos y sin posibilidad de entrar al Reino de la Luz. Los cainitas estaban hechos esclavos de sus pecados y adoraban a su padre Belcebú. Los Señores del Cosmos engañaban con falsas profecías y mandatos de  guerra y derramamiento de sangre, sacrificios y tiranías: se presentaban bajo nombres que los Hombres reconocían como Dios, y daban señales que los avalaban y así dominaban a las generaciones de Caín. En tanto, la Generación Santa en la Tierra era resguardada por el Reino del Verbo, y en los secretos de la Tierra y en lejanía de los cainitas levantaban reinados de gran progreso y santidad; cuando éstos eran descubiertos e infiltrados por la tentación oscura: eran elevados por sobre la materia para poner a salvo el Plan de Salvación;  y su materia restante era sepultada por el mar, o quemada por fuego cósmico, o dejada a los Cainitas para propia condena. Así sucede con la ciudad de Enoc, y así sucedió con la Jerusalén elevada, dejando la terrenal bajo condena de la guerra, la sangre y los conflictos permanentes. Así sucedió con el Imperio Dorado de Fu Shi en China, que fue elevado, y el Shangrila, y la Ciudad Dorada en Norte América, y el Reino  que se alzó en América del Sur.

Cristo, el Verbo, cesa su presencia carnal en Jesús tomando sobre sí la muerte del Hombre, abandonando el cuerpo de Jesús,  y en su calidad de Dios arrebata las llaves de la muerte de manos de los infiernos, cierra los abismos por donde la vida se repetía sin salvación posible, y expulsa del vientre terráqueo a las fuerzas del principado tenebroso. Abre los Cielos y las Instancias designadas por el Plan del Padre; instaura la Ley de Resurrección; eleva a los Abelitas dormidos en el sueño de la espera; establece la medida del Hombre según sus obras y  siembras de acuerdo al punto de comparación con la calidad de Su Espíritu; y se coloca Él, el Cristo, a cargo de la Conducción de los Hombres de Fe que por Voluntad se propongan llegar a saber la Voluntad del Padre para poner por Obra tal designio. En esto consiste La Salvación.

Cristo, el Dios de los Hombres y de los ángeles, permanece con sus ‘otras ovejas’, con la Generación Santa oculta en la Tierra, por 40 días. Con sus Elohim visita los núcleos de Abel que lo esperaban en Asia y sobre todo en América. Y desde tales hechos la Tierra es un mundo en Transición bajo un Tiempo definido (llamado ‘Meridiano de los Tiempos’) en el cual los expulsados tenebrosos ya no tienen sedes fijas en este planeta, pero sí sobre éste, en lo Macro, y desde estas cercanías influencian a los Hombres  y sostienen el sistema Cainita que se sustenta sobre el reinado del dinero. Las huestes Cósmicas que le sirven actúan sobre los Hombres bajo el manto de ‘maestros’ y maestrías astrales, y los Señores del Cosmos se alimentan de sangre de animales y de humanos, y experimentan genéticamente con el hombre y bestias.

Debajo de la Tierra ha permanecido el Orden del Hijo Primogénito: seres de los mundos que sirven al Plan del Verbo y son avanzadas del  Mundo Original, Kólob. En el vientre de las Aguas han vivido y permanecido  los servidores de la Sabiduría. Hablamos de realidades tangibles, de alta inteligencia y compuesta por Adanes que nunca cayeron y que desde siempre han servido al Plan de Creación.

Estas realidades cósmicas, y de Mundos paralelos que desde siempre han cohabitado con los Hombres, y la influencia de lo tenebroso sobre los Hombres para no permitir que se liberen de su caída, responde, en definitiva, a un Origen y Final Espiritual, generado en los Orígenes Espirituales y que deben confluir, finalmente, en la Realidad Espiritual. Por lo mismo, no hay contradicción entre la constatación de realidades extra-terrestres que no son humanas y la existencia de Dios y la divinidad.

La lucha entre el Bien de Dios y el Mal de las Tinieblas no se restringe solamente a lo místico y personal: es una realidad que atraviesa todo lo Creado y funciona en dimensiones paralelas de Tiempo y Espacio que no se limitan  al conocimiento y la aceptación humana.

Aceptar esta realidad inconmensurable destroza todo pequeño poder humano sobre Dios, y obliga al Hombre a asumir su calidad espiritual, deshaciendo el bagaje cultural  y sus conocimientos, para aceptar por fin una verdad que destrozará todo orden mundano y pondrá al desnudo el Mundo de Caín que maneja el Anti Cristo… y eleva al Hombre consciente  a su Calidad de Adán con responsabilidad activa en este Plan de Creación.

El Anti Cristo es la influencia de las Tinieblas sobre el Hombre envuelto en su avaricia y soberbia, vanidad y endiosamiento, cuyo plan es levantar un mundo Cainita en nombre de Jesús Cristo; enredando la doctrina de Salvación, limitando la figura de Cristo a un maestro, un hombre especial, un profeta entre otros, un hombre que se sacrifica y muere, y una cruz romana que viene endiosada al punto de ser el símbolo de la cultura del cristianismo. El pecado, la culpa y el ritual de sangre son herramientas del Tenebroso, y conducen a la esclavitud espiritual del Hombre que cree en Dios y lo busca. El intelectualismo y la exegesis, la teología y el predominio de especialistas y pastores por sobre la fe de la masa es un modo típico del demonio, nunca de Cristo y del Padre, menos de la Madre Sabiduría. Toda posesión es luciférica.

El Anti Cristo fomenta la dependencia institucional, y empequeñece a Dios en  libros en manos de Hombres que lo interpretan. Niega la Libertad que todo Ser de Fe posee por Gracia, y con esto limita el Poder del Espíritu Santo sobre el Espíritu del Hombre. Propone el Anti Cristo que todo Ser de Fe apunte directo a la toma del Poder mundano o de alguna cuota de Poder personal, o influenciar mediante estructuras corporativas al Poder gobernante; insta a entrar en el mundo del dinero y jugar en el mercado; incentiva el arribismo y el egotismo de las iglesias para que crezcan según masividad, fama, poder, dinero e influencias mundanas.

El Anti Cristo cuenta con siervos que le sirven conscientemente: una camada de víboras que se hallan insertos en las cúpulas de las religiones, de las instituciones sensibles de la sociedad, de las corporaciones económicas y sobre todo de la red militar y de la ciencia. Es una realidad en la influencia cultural y en los modos comunes de entender a Dios, la Fe y la religión. Así, se proclama a Dios y se hace lo contrario de lo que Dios quiere; así se nombra a Jesús y se vacía el profundo sentido de Cristo y se teje una red opuesta al mensaje real del Cristo Dios; se niega la calidad divina de Cristo, y se  esconde la realidad tangible de Cristo, el que actúa en primera persona sin necesidad de pertenencias religiosas. Así también se incentiva la madeja de la ‘nueva era’ en donde el Bien y Mal desaparecen y por lo general culminan adorando a Señores del Cosmos y Entes oscuros disfrazados de luminosos.

El Anti Cristo sostiene el Sistema Cainita de la guerra, de las confrontaciones, de la violencia y de los gobiernos en las sombras.

El Anti Cristo es la intervención abierta de las huestes cósmicas tenebrosas que entregan ciencia y planes precisos a los Cainitas en el Poder para enraizar su influencia y ayudar al Plan de Destrucción y Dominio. Y la reacción furibunda del Anti Cristo llegará… de acuerdo avance el Plan de Salvación y se acerque la ‘Venida de Cristo’ cuan Dios que Es… a la descarada intervención de sus fuerzas, tanto humanas, como cósmicas, mediante una confrontación mundial y un desequilibrio planetario de proporciones que justifique su Tiranía y asegure mil años de control sobre la humanidad.

Cristo debe ser sacado en forma urgente del canon religioso que lo limita a una figura de buen hombre muerto en la cruz: Cristo es Dios de los Hombres y de los Ángeles y posee Gobierno desde Lo Espiritual, Lo Cósmico y Lo Terrenal, y es el Dios del Hombre libre. Los Hombres libres- varones y mujeres- pueden alzarse a la calidad de Adán y hacer parte del Plan de Salvación. El Anti Cristo incentiva la idea que coloca al Hombre en calidad de paria, de víctima incapaz de jugar algún rol, y cuyo destino de esclavitud es imposible de cambiar. Y si alguna vía debe abrirse ante este Hombre: según el Anti Cristo, debe ser mundana, de Poder en el Mundo y de riqueza y fama en el ejercicio de alguna cuota de poder y vanidad.

Encarcelados por la cultura del pecado, de la culpa y del ovejismo… los discípulos del Anti Cristo alzan su alharaca  histérica ante verdades como: que esta Dispensación es una realidad tangible del Cristo Vivo y una posibilidad para que el Hombre se incorpore al Servicio del Plan de Salvación en alianza con  las Órdenes del Verbo que actúan en esta batalla espiritual… y que por ser espiritual no deja de ser concreta, de aquí y ahora,  y también  supra –terrenal.

Al Padre llegamos por Espíritu. Pero nadie alcanzará al Padre si no establece su Pertenencia Voluntaria y Libre, de Fe que mueve montañas, al Cristo Dios:  el Verbo de la Creación, al Salvador de Hombres y Conductor de la Obra del Padre: el Elohim Mayor, el Dios Hijo leal y fiel al Plan de Creación.

Todo es PRIMERO Espiritual. Nada es solamente material, carnal, cósmico o humano. Primero Espiritual y desde Lo Espiritual se debe optar,  elegir, discernir y decidir. Cualquier teoría que desplace Lo Espiritual, la necesidad imperiosa del Hombre por llegar a Su Espíritu, y desde Su Espíritu alcanzar la realidad que le circunda…es trampa del Anti Cristo y de los sostenedores del sistema Cainita. Nadie puede llegar al Espíritu por otro, ni hay alguien que pueda ‘explicar a Dios’ a los demás: Dios no se explica. Solamente podemos enseñar aquello que ya hemos vivido en Espíritu;  y en la enseñanza y guía de lo que hemos Vivido en Espíritu nunca habrá sometimiento, ni esclavitud, ni suplantación. El Sacerdocio de Cristo es maestría espiritual que induce y enseña el Orden de Cristo para que todos los Hombres lleguen por Su Espíritu a la Presencia del Salvador y su Orden de Salvación.

Cristo, el Dios Vivo, nos enseña que ya hemos entrado en los Tiempos de Tribulación, y nos aclara que esta Tribulación no es voluntad de Dios, sino que consecuencia de la influencia Tenebrosa sobre el Hombre. Es inevitable que pasemos por una franja de tiempo altamente conflictiva, de profundos cambios y Tribulaciones a todo nivel: porque el Sistema de Caín está por dominar irremediablemente al Hombre y hacerlo esclavo y colocarlo bajo directo gobierno absolutista del Anti Cristo, por mil años.  La intervención del Poder de Cristo y sus Órdenes chocará con el Plan de Destrucción: el efecto es La Tribulación anunciada, y que ya ha comenzado. Y el Cristo Vivo nos indica que vienen tiempos muy turbios y definitorios para el Hombre común, que no entenderá los acontecimientos y no sabrá interpretarlos y los sufrirá haciendo fácil el engaño de los falsos profetas del Anti Cristo.

Para estar en terreno bien definido, nada de ambiguo o incierto, es que el Cristo Vivo ha hecho descender una Dispensación con un Orden, Camino y Poderes bien disponibles para todo Ser de Fe que acepte disciplinarse en la Acción  de Salvación. Este camino requiere que la persona se disponga a vomitar y desechar toda cultura religiosa adquirida, y coloque fuera de sí cualquier idea preconcebida de Cristo, bajo visión religiosa. Y sepa liberarse de sus propias interpretaciones y conocimientos: porque lo de Dios debe ser recibido en Espíritu bajo plena Humildad, Vaciamiento y Entrega. Esta disposición devocional  es la entrada Espiritual a una realidad que se nos muestra luego en sus efectos materiales y mundanos. Entonces, desde lo Espiritual a lo material, el Hombre adquiere Visión de Dios sobre la realidad…y queda en grado de servir al Plan de Salvación, y desde este plano saber y conocer la Voluntad del Padre en su Espíritu.

Este camino sería largo, o imposible, sin una Intervención Directa del Espíritu Santo en la Fe del Hombre. Es necesario que el Hombre alcance la plenitud de Su Espíritu: es entonces cuando la explosión e implosión de la Creación, en donde la Raíz Oscura Original y la Luz Consciente del Padre se unen y Crean…se manifiesta en Uno Mismo. Es el Nacer de Nuevo espiritual (fuego) y del Alma (aguas) del cual nos habla el Cristo Sabio. Sin este Nacer de Nuevo no se podrá ingresar al Seno del Reino de la Creación. Todo es antes que nada ESPIRITUAL, pero lo Espiritual conduce al Hombre a la vida amplia de la materia y sus realidades invisibles, que son imposibles de ver, entender y concebir  desde lo mundano y carnal.

No hay cambio verdadero o revolución humana sin el Espíritu elevado hacia su Creador. El Hombre es parte de  Planes en conflicto: para dejar de ser víctima y paria, o simple observador o un común ignorante  el Hombre debe asumir su importancia espiritual, no humana o carnal, menos egotista o mundana…su vitalidad y trascendencia se halla en Su Espíritu Elevado en aras de la Voluntad del Padre.

 Pero debemos asumir también que no somos seres aislados, sino parte de una realidad global de la cual no podemos escapar. Nadie debe imaginar que en un mundo muy personal e individual habrá felicidad exclusiva para nuestro ego o alma y un paraíso particular esperándolo. Somos integrantes de una realidad antigua a la cual nos debemos;  y no hay Voluntad de Dios en nosotros que prescinda de esta responsabilidad colectiva y universal.

 

Sobre homosexualidad, matrimonio, uniones y géneros…

julio 6, 2011

La Visión de Cristo y Sus Consagrados

Premisa

El Derecho Espiritual contempla que no es permitido que una religión o una institución religiosa predominante intenten hacer prevalecer su dogma y doctrina sobre una sociedad  plural, diversa y democrática.

La Sociedad y el Estado deben salvaguardar el interés de todos, incluyendo a las minorías reales, y sobre todo deben  proteger que los Derechos de estas minorías bien establecidas sean  debidamente sancionados por ley y medios legales pertinentes.

Todo Hombre de Fe tiene Derecho a exponer su doctrina y principios sobre asuntos que involucran a la sociedad. Las religiones y sus instituciones deben gozar con plena libertad para exponer sus posturas y postulados. Ni los Hombres de Fe -ni las instituciones religiosas- deben ser atacados o perseguidos,  discriminados u ofendidos por sus ideas, propuestas y declaraciones de Valores. Así como las religiones y sus instituciones no pueden pretender establecer su ‘autoridad moral’ por encima del Sentido Democrático de una sociedad plural y multifacética.

Es legítimo que la autoridad eclesiástica hable a sus componentes y miembros, y establezca reglas  y leyes internas que luego éstos  defenderán  en el mundo de la diversidad,  que es la sociedad en donde se desenvuelve el individuo.  Así como es democrático que todo Ser de Fe exponga públicamente sus creencias sin por esto intentar condenar a quienes no concuerdan con éstas.

Los Consagrados  bajo la Ley de JesúsCristo

Los Consagrados En Cristo, el Dios de Victoria, poseemos ‘Los Oráculos del Señor’… y en el asunto sobre la homosexualidad y el derecho a contraer matrimonio entre personas del mismo sexo que  se ha sancionado en algunos países de América Latina, y es materia de discusión en varios parlamentos… hemos establecido un largo diálogo con el Cristo Vivo y tenemos una postura que representa nuestra lealtad  a las revelaciones y luces que del Alto Reino nos viene. Claro está que no expondremos el conjunto de estos diálogos, y no ahondaremos en aspectos que podrían mal entenderse, pues cuando el resultado de una claridad Espiritual viene expuesta en palabras y éstas se analizan sin la Fe moviendo la letra y su contenido…el resultado no  es fiel al origen y al fondo de aquello que Cristo nos muestra y enseña. Por lo mismo, extractamos el nudo central de las conclusiones  que este tema amerita.

Matrimonio, Hijos, Padres, Familia. Calidad Espiritual sobre condición Carnal.

1)       El Matrimonio es, ante Dios, una unión entre varón y mujer concebida bajo un Plan de Creación cuya base de amor incluye, o debiera comprender, el amor de los cónyuges por Su Creador.

2)       El valor del Matrimonio se ha extraviado, en parte por la mundanidad de las costumbres seculares,  y debido el vaciamiento espiritual  que le han impregnado las religiones, convirtiéndose el mismo en un trámite cultural sin conciencia del Plan Original que se halla a la raíz de este acto sagrado.

3)    El Ser Humano es esencialmente Espiritual: no es, no puede ser,  producto de la química manipulada en un laboratorio; la complejidad humana halla su reposo y buen desarrollo en el amor; el Ser Humano es en propiedad un Ser Espiritual, antes que carnal, y la calidad espiritual en el Hombre se produce al momento de la unión sexual entre varón y mujer;  en  el ‘estado espiritual’ del varón y la mujer que se unen para procrear se determina la calidad e índole del Espíritu que encarnará en el hijo o hija que vendrá al mundo. Esta ‘calidad espiritual’ no posee paragones religiosos, formales o de pertenencia  eclesiástica; perteneciendo o no a una determina religión, con Fe o sin ella,  el Hombre Es Espiritual siempre y por Gracia de Dios, y la ‘calidad espiritual’ es medida y sancionada por el Creador, no por los Hombres. Esto quiere decir que los cónyuges conscientes del Plan del Creador pueden traer hijos-hijas de Dios al mundo mediante la práctica de su Fe.

4)       La participación del Orden de la Creación es permitida en la unión entre varón y mujer: cuando ambos procrean. La esencia del Plan Original del Creador se basa en que a través de la ‘calidad espiritual’ de la mujer el Creador puede enviar entre los Humanos a Seres de Alta Espiritualidad, y para que estos Seres obtengan un armonioso desarrollo humano de sus condiciones espirituales se requiere de una Paternidad (varón) asumida cuan maestría y mayordomía en directa relación con la Fe en Dios. Tal es el Plan de Creación Original.

5)       Las religiones, aún tomando formas de este Plan, han formalizado el acto matrimonial llevándolo a puntos francamente mundanos y contrarios al Espíritu que mueve el Plan de Dios para el Hombre: la supremacía del varón sobre la mujer; la obligación masculina a recibir placer sexual de una mujer inconsulta; el adulterio masculino permitido y la severidad  extrema ante el adulterio femenino; etc. Esto se traslada a la institucionalidad religiosa: el varón ejerce autoridad y sacerdocio, y la mujer ocupa roles secundarios y supeditados. Culturalmente la religión ha inculcado la idea del pecado ligado a la mujer, y al sexo como tentación demoníaca. La negación del matrimonio en el sacerdocio es apostasía y ley contraria a Dios y su Plan de Creación. Es justamente lo contrario: Cristo llama al Sacerdocio en el Matrimonio y concibe al Matrimonio cuan Sacerdocio ejercido con Conciencia del Plan de Dios.

6)       Los Consagrados En Cristo, siguiendo la Visión y Revelación de Nuestro Dios Vivo, no podemos aceptar la mentira de que hay matrimonio en dos personas del mismo sexo que nunca podrán procrear, y que rompen con toda ley natural.  Criar no significa procrear. Una persona sola puede criar a un infante. Dos personas sin contraer matrimonio pueden criar a un niño o niña. Mas, el Plan de Creación está diseñado para que varón y mujer procreen y críen a hijos e hijas con profundo sentido  de siembra, herencia y libertad de desarrollo.  La familia no es solamente un conjunto de personas ligadas entre sí por lazos sanguíneos o emocionales; para Dios la familia espiritual es trascendental y vital más allá de lo carnal o afectivo, por ende si en el amor humano y en la sangre no existe una unión de Fe y de conciencia en el Plan de Creación, tal unidad es de este mundo, y no trasciende. Mientras que la unión matrimonial, y la familia en la Fe, establecida sobre la conciencia del Plan de Creación permiten que los núcleos humanos trasciendan a este mundo, se eleven sobre lo carnal y rompan el límite de lo temporal.

 Minorías reales y opciones personales

7)    Establezcamos  un orden conceptual sobre aquello que debemos entender como ‘minoría’ en una sociedad: es minoría aquel segmento humano que nace bajo condiciones particulares que los distinguen de la condición de la mayoría (sea por etnia, por raza, etc.) y que de todas formas no constituye una opción, sino que es una condición de nacimiento y de cultura objetiva. No son minorías reales los grupos humanos que optan por formas, culturas, costumbres o tipos de vida, de comportamiento o de relaciones… sea por causas ideológicas, sea por moda, o por decisiones de sexo o de estructuras orgánicas que los distinguen del resto de la sociedad. Estas expresiones forman parte de la diversidad y el carácter multifacético de una sociedad plural, y que para coexistir debe asentarse sobre fundamentas democráticas reales y verdaderas.

8)  Los modos y maneras, las opciones y las prácticas sexuales jamás han constituido ‘minorías sociales’ o ‘nacionales’: es un asunto, como tantos otros, que conciernen al mundo personal y privado de cada Ser Humano. Elevar la condición de una opción sexual a la calidad de ‘minoría con derechos’ equivaldría a que cada agrupación humana tendría derecho a constituirse en minoría bajo los mismos derechos simplemente porque así se concibe el Derecho y el Concepto. Esto es una deficiencia intelectual y una degradación del Derecho. Si un grupo humano se identifica a sí mismo cuan divinidad, entonces deberá concedérsele ‘derechos divinos’; y si otro grupo establece que su origen y esencia viene del mono y son  monos humanos, entonces deben regirse como minoría de monada con derecho de simios. Y eso sí es una barbaridad que quiebra todo orden jurídico y moral.

 ‘Tercer sexo’ por nacimiento. El mal de otros. Práctica homosexual. Matrimonio y ‘uniones legítimas’.

9)                      La homosexualidad por nacimiento es un hecho determinado por la realidad, y ahora por la ciencia, y es un dato de la verdad que Cristo reconoce al declarar que ‘hay eunucos que nacen así en el vientre de sus madres…’.  Hemos comprobado que Cristo reitera que sí existe el nacimiento homosexual, pero declara que tal prueba de vida, tan particular, posee poderosas razones y objetivos espirituales. Distinguimos entonces aquel efecto de homosexualidad provocado por el mal de otros hombres sobre un infante, que dejan laceración psíquica e inestabilidad emocional que confluye en una sexualidad confusa, muchas veces promiscua. También distinguimos que las prácticas homosexuales no es homosexualidad propia, sino que degeneración de la sexualidad. Con menor razón entonces podríamos crear vertientes de minorías sexuales a según de las prácticas sexuales.

10)                      Concedemos entonces la calidad de minoría auténtica a quienes nacen homosexuales, entendiendo por tal no a quienes practican formas de relaciones homosexuales, sino a quienes habiendo nacido varones sienten, piensan y se ven a sí mismos como mujeres, y viceversa. La homosexualidad debe ser establecida por nacimiento, no por práctica sexual. Lo correcto entonces es llamar a estos seres humanos: ‘tercer género’.  El ‘tercer género’ no se basa en la práctica y opción de cómo poner en marcha la propia vida sexual, sino en una realidad cerciorada desde el nacimiento y expresada espontáneamente desde la niñez.

11)                      El ‘tercer género’ debe ser aceptado por constitución en una nación realmente democrática, y se deben conceder derechos idóneos a su calidad y particularidad. De esta forma la homosexualidad deja de ser un punto de sustento genérico y abusivo, y la práctica homosexual volverá a ocupar el lugar que siempre ha tenido: una opción personal del individuo.

12)                      De quienes nacen bajo esta condición, no aquellos que fueron dañados por otros y que luego sobrellevan los efectos  sin ni siquiera intentar sanar, corregir o superar las causas que le han sido inculcadas… y menos quienes simplemente optan jugar con su sexualidad…sino de quienes nacen perteneciendo a un ‘género’ que no eligieron, y que es natural en ellos, (así como entre quienes han sufrido el mal de otros y viven un desorden emocional y sexual que no logran encauzar y entender,  y sí buscan causas, razones, sanación, corrección y claridad para una opción consciente) hay dos tipos de personas, y por ende dos sendas para transitar: 1) quienes habiendo nacido bajo esta condición  no creen en Dios y carecen de Fe; 2) quienes nacen en el ‘tercer género’ y poseen Fe y buscan la respuesta de Dios a su condición.

13)                      En general: la sociedad debe integrar bajo derecho y deberes al ‘tercer género’ por ser ésta una realidad que el Hombre no controla y que se halla también en la Voluntad de Dios. Esto significa que la ciencia debe contar con respaldos del Estado para alcanzar la plena identificación del gen que trae la información de este ‘tercer género’, y el sistema médico y educativo debe concordar  pautas y protocolos a seguir ante infantes con estas características. Los derechos a uniones legítimas, a herencias y compartir servicios sociales debe estar estipulado por ley y garantizado por regla constitucional. Mas, la sociedad debe establecer con nitidez conceptual que ‘el Matrimonio’ como tal va estrechamente ligado a la unión entre varón y mujer, y los hijos deben nacer y desarrollarse bajo el Matrimonio y la responsabilidad del padre y la madre. Mientras que las ´uniones legítimas’- en donde uno o ambos pertenecen al ‘tercer género’- no pueden sostenerse sobre el concepto y el derecho del Matrimonio, sino en base a un tipo de unión legítima con derechos bien establecidos y claros. El Matrimonio como esencia y derecho debe mantenerse bajo la ley natural del varón y la mujer. Las ‘uniones’ que la sociedad reconozca como ‘legítimas’ deben partir de la realidad que decreta la existencia de un ‘tercer sexo’ auténtico y de nacimiento: no se puede autentificar bajo derecho a toda unión que se proponga, pues a la sombra de tal perfil jurídico se podría alegar el derecho a ser reconocido en una unión enferma, distorsionada, e incluso mal intencionada. Cuando hoy se quiere legalizar cualquiera unión entre personas bajo cierto reconocimiento de supuesta minoría, estamos dando piso jurídico a toda aberración que podría considerarse a sí misma legítima.

 Los niños: ‘Patrimonio de amor de la humanidad’. Obstrucción, control y legislación sobre manipulación de genes.

14)                      El Estado y el sistema que rige a la Nación debe establecer la obstrucción a toda posibilidad de que  criaturas nacidas de manipulación in vitro o de banco de espermas y acogidos en ‘vientres de alquiler’ sean  adquiridas y compradas por uniones ilegítimas; y debiera controlar, fiscalizar y legislar sobre este oscuro mercado que crea humanos sin Espíritu y al margen del Plan de Creación.

15)                      Los niños deben ser considerados ‘Patrimonio de amor de la Humanidad’ y bajo tal manto de protección se debe salvaguardar que todo crecimiento y desarrollo esté garantizado por padres (varón y mujer) que fomenten el Bien y la libertad responsable.

 Dos vías de acuerdo a la Fe o carencia de fe.

16)                      Los nacidos bajo la condición particular del ‘tercer género’ que no tienen Fe y no creen en Dios, como todo Ser Humano, están sujetos a sus propias opciones de vida; y con el debido reconocimiento de sus derechos civiles tienen ya el piso para moverse y desarrollarse en este mundo; pero para quienes habiendo nacidos bajo estas características sí profesan Fe y buscan respuestas en Dios y su Voluntad…hay una propuesta de Gracia que el Cristo Vivo les declara,  y que sin duda abre una honda conciencia de Sí Mismo en el sujeto que accede a esta salida de Fe.  Esta Gracia de Dios puede disponerse también para quién fuere dañado por otros en inocencia y por efecto de ese mal encarriló su opción por la práctica homosexual: pero en este caso es menester que el individuo identifique  las causas y perdone a los causantes y haga un Acto de Arrepentimiento por sus opciones sin claridad de Fe. De esta Gracia quedan exentos quienes optan por prácticas homosexuales o se convierten en el sexo contrario por voluntad, capricho, comercio, prostitución o perversa intencionalidad. Mas, lo que Cristo nos señala va dirigido directamente a ‘los hechos así desde el vientre de sus madres’.

17)                      Quienes nacen ‘eunucos’ y quienes sacrifican su condición que el mal de otros inculcó… y si tienen Fe y buscan ponerse bajo la Voluntad de Dios… pueden entrar en las vías de la Gracia de Dios. Para esto deben –primero-  tomar conciencia de la ‘razón’ de la Voluntad que los hizo nacer en tal condición; y una vez al tanto, conscientes de la consistencia y vía de la Gracia…o pueden acogerla en pleno, o pueden no acogerla, mas ya tendrán la conciencia de aspectos que nunca antes supieron,  y ya no serán inocentes o ignorantes.

 Cristo está por venir y entrega su Doctrina y Ley para Consagrara al creyente. La Gracia para los nacidos en el ‘tercer sexo’.

18)                      Esta Dispensación,  emanada directamente del Cristo Vivo, cuenta entre sus muchas joyas reveladas con una Ley para Consagración del creyente que nos ilumina y nos da un marco espiritual y moral concordante con el Plan del Padre. Nuestra Doctrina descansa en la revelación de Cristo que establece que: La Salvación fue producto de los Hechos acaecidos en los Tres Días en que el Dios de los Hombres y de los Ángeles derrotó a las huestes del abismo y cambió el sentido y efecto de la muerte; y desde tales mutaciones vitales estableció la Ley de Resurrección que calza a todo Hombre la medida de su propia siembra. El Plan de Inmortalidad, desde la Victoria de Cristo, abre ante el Hombre las muchas Instancias y estancias del Padre. Antes de estos Hechos el  Ser Humano se hallaba encarcelado entre los ciclos de las deudas y de la muerte que controlaba el infierno tenebroso. El Nuevo Templo alzado en los Tres Días es el Espíritu Rehabilitado en el Hombre, y la Conducción del Sumo Sacerdote Dios, el Cristo Vivo. Es este contexto glorioso, victorioso, de salvación y de elevación (no de sufrimiento, de sangre, de muerte y de pecado) el Cristo Vivo nos avisa que hemos entrado en los Tiempos de Tribulación que nos avisan el advenimiento del Milenio de Paz. Y es el Cristo Dios quién nos da señales de Su venida Pronta y Divina, que no será en la Carne, sino en su Potestad de Dios Hijo con plena autoridad del Dios Creador y Padre. Y porque los tiempos apremian: el creyente debe consagrarse, y todo creyente debe acudir a su Relación Personal y Espiritual con el Cristo Dios para acceder a la Voluntad del Padre… y esto es ‘consagrarse’… porque nadie llegará al Padre sino es por Cristo, y Cristo es Dios… y a él se llega por Fe, por Espíritu y por Opción Espiritual.

19)                      Los nacidos en el ‘tercer género’ no son seres bajo castigo, sino bajo Gracia. Nuestro sacerdocio: varones y mujeres consagradas bajo el Sello del Discipulado del Reino de Dios, se pone a disposición de todo creyente que busque su Consagración; y en especial de todo Ser bajo circunstancia de ‘tercer género’ nacido así desde el vientre de su madre: La Gracia de Dios está esperando por vuestra Opción de Fe.

 Consagrados y Sacerdocio de la Dispensación de Paz

(Dispensación de las vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz)

 ‘Allanando la vía a Nuestro Dios, Cristo Vivo, que está por manifestarse y aunar a Los Suyos, en el Día del Gran Salto’

 

Julio 2011

Dios no es una idea

junio 30, 2011

Revolucionar los paradigmas en la Fe significa una ruptura  franca y sin temor sobre la ‘idea de Dios’ y de ‘Dios cuan idea humana’.

Si aceptamos a Dios como Cristo nos enseña: Espírituel Padre es Espíritu… entonces  debemos relacionarnos con Dios justamente como Cristo induce: ‘Orar en Espíritu’.

Para llevar a cabo la Oración en Espíritu se requiere una aceptación consciente del tipo de Espíritu que habita al Hombre.  Asumir que el Ser Humano posee Espíritu de Dios: Semejanza espiritual a su Creador divino… conlleva a la necesidad de Discernir en Uno Mismo al Espíritu que Nos Vive.

Discernir al Espíritu que nos Vive, Orar En Espíritu a Dios… ‘que Es Espíritu’…sustancialmente es una  derrota de la Religión y de las estructuras eclesiásticas, y del sacerdocio concebido cuan casta de representantes dispuestos a manejar ovejas sin conciencia. El Hombre requiere Libertad Espiritual para Discernir a Su Espíritu y llegar al Dios Que Es. Esto es contrario a la obligación cultural de profesar una Religión que nos indica e inculca al dios que la conveniencia humana determina.

Con el Cristo de Los Tres Días, no el de la cruz, sino el Cristo Dios Victoriosos que instaura un Nuevo Orden en Transición hacia el Milenio de Paz, el Hombre queda en grado de Optar por relacionarse con Dios desde Su Espíritu.  Solamente cuando el Hombre llega a Su Espíritu y rompe la franja del mundo y lo material, puede entender el Orden Divino que desde el Reino se revela. Por ejemplo: para nosotros es muy difícil explicar al creyente el Valor de esta Consagración, pues inevitablemente cada concepto y propuesta Espiritual  pasa inevitablemente por el cedazo cultural de la religión y se convierte en formalidad  religiosa. Es más fácil seguir la costumbre de lo establecido, en donde un Libro habla por Dios y un pastor explica y predica;  o una potente iglesia asegura y sostiene,  y un prelado parece ser dios en la tierra. Siempre será más cómodo y fácil que Dios sea una idea y la administración de esa fe esté en manos de quienes son ‘autoridad’ en este asunto.

Cristo propone un camino difícil: desde el Espíritu llegar al Padre, que Es Espíritu. Y si el propio Espíritu no es una idea, sino que realidad y verdad, entonces llegaremos a un Dios que Es Espíritu…y no es una idea humana ni es el dios que los hombres inventan o interpretan…sino El Dios Que Es.

Esta Fe mueve montañas. La fe del ovejismo mueve intereses limitados de Hombres muy egoístas.  Y desde esta Fe del Espíritu que eleva la conciencia del Ser Humano estaremos en grado de entender la realidad de Dios: es muy diferente a lo que se nos ha predicado por siglos, es harto diversa de cómo nos han engañado por centurias, y es de una rica complejidad que explica muchos factores de Cambios que se están sucediendo hoy, y que deberán acaecer  en los años venideros. Pero para aceptar que la realidad posee otros paragones, y funciona  en base a una moral que rompe con la moralidad formal e hipócrita que sostiene nuestra  cultura… debemos abrir nuestro Ser, porque de otra forma sentiríamos que la realidad chocaría como tren de carga en contra de nuestro rostro.

Se acerca el día en que  el Salto que se prepara de hace tiempo ya… dará su brinco definitivo, y otra Generación humana predominará sobre una Tierra reciclada y purificada. Eso está por suceder, y muchas fuerzas del Reino trabajan en este Plan: el Milenio de Paz está entrando a través del Hombre, y el Hombre Nuevo YA ESTÁ entre nosotros.

¿Qué son los Derechos Espirituales? (Primera parte)

junio 9, 2011

1.-Los Derechos Humanos establecen la base de los derechos universales que todo Ser Humano puede y debe hacer valer, sea cual fuese su raza, religión, clase social o condición cultural.

2.-Todo Hombre tiene derecho a su libertad. La libertad de sostener, practicar y defender una determinada Fe sin que por eso sufra persecución, castigo, discriminación o muerte es un Derecho Humano fundamental que reconoce la condición espiritual del Hombre.

3.-Si el Hombre es un Ser Espiritual y por su condición cree en Dios o fomenta doctrinas basadas en la existencia de realidades divinas, entonces no puede inculcarse  el derecho de práctica y asociación que  sea pertinente a su Fe.

4.-La Libertad de creencia, de práctica y asociación, de difundir  doctrinas, no puede tener por objetivo la eliminación de otras creencias y prácticas, o causar daño a otros, o imponer por la fuerza la propia Fe. No puede existir la esclavitud en nombre de Dios, ni nadie puede ser sometido bajo causa religiosa.

5.-La Libertad Espiritual consiste en el Derecho de todo Ser Humano a creer y practicar una Fe sin por esto sufrir efectos nocivos a su libertad, y  por lo mismo induce y obliga a respetar la Libertad de otros que profesan la misma libertad con diferente Fe.

6.-La Libertad Espiritual consiente asociarse y conformar iglesias, escuelas, abadías, congregaciones, etc. Mas, la asociación no es una obligación del derecho, sino que el derecho consiente la posibilidad de la organización. Esto significa que no es la orgánica que se da una determinada practica de Fe aquel estamento que demuestra y verifica la existencia de la Libertad Espiritual, sino que es la Libertad Espiritual y el Derecho Espiritual por si mismo aquello que define el respeto de este principio universal.

7.-Las religiones y sus formas son orgánicas que se asientan sobre el Derecho Espiritual y la Libertad Espiritual, pero tales Derechos no se limitan a la mera existencia de instituciones religiosas, sino que se constata y vive solamente si estos Derechos son aplicables a todos los Seres Humanos y a cada habitante de una nación, aún si no profesara una religión.

8.-En una sociedad que respeta los Derechos Espirituales y la Libertad Espiritual del individuo no puede existir, no es compatible con el principio de Libertad, una ‘religión oficial’, ni el Estado puede o debe ser manejado por estamentos de una religión determinada, y mucho menos una religión predominante puede obligar a la infancia a materias educativas particulares, y menos aún una religión puede o debe participar en forma directa y con sus medios en determinaciones  que sancionen  leyes que abarcan a toda la sociedad; como toda asociación puede expresar sus ideas y posturas, y como religión puede sostener propias escuelas doctrinarias internas y libres; mas, nunca una religión puede convertirse en un poder político con clara participación en los poderes del  Estado.